Arroces de cine


Hasta hace poco no he descubierto el mundo de los arroces, ahora me gustan todos, incluso el de verduritas de lata (que ya os contaré como se hace). Hoy me he dado un homenaje y me he ido a comer con mi madre a La paella de la Reina, 39.
Está situado en el corazón de Madrid, en la calle la Reina 39, la decoración es típica de un mesón, un lugar un poco saborío, pavo, sin gracia,  pero merece la pena conocerlo por comoe se come en él. En la carta paellas, arroces y unos buenos entrantes entre los que destaco el desgarrat (una excelente ensalada de pimientos con bacalao), los cogollos con anchoas, las almejas, la sepia, las sabrosas croquetas caseras y un buen jamón ibérico.

 


En arroces y paellas qué contaros, no se por cual empezar porque todas están… de cine. Me encantan. Mi favorito es el arroz a’ banda sin pescado, sólo , sólo, con ese sabor a mar, con esa melosidad, con ese punto de grano duro de restaurante de alto copete, me pareció rico el arroz negro con carabineros y excelente también el meloso.
En cuanto a las paellas, la huertana –solo de verduras naturales- es impresionante y la especial de la casa… un lujo. El precio medio, unos 30 euros.

Otro de mis favoritos, coqueto y muy mono y con una terraza preciosa: La Albufera de la Moraleja, está en el Parque Empresarial La Moraleja y es uno de la cadena arrocera que ya posee otros dos, uno en Pozuelo y otro en Madrid. Es un restaurante en el que podrás comer por unos 45 euros, eso sí si no pides un foie-gras fresco a la plancha, ni unas buenas anchoas de Santoña; prueba con una parrillada de verduras o con unos cogollos y sigue con la extensa y elaborada carta de arroces, el negro es… el mejor.

¿Te gustan los arroces? ¿Te gusta cocinarlos?

La Paella de la Reina
C/ de la Reina, 39. Madrid
Tel.: 91 531 18 85

La Albufera
Avenida Europa. Parque empresarial La Moraleja, 17. Madrid.
Tel.: 91 662 38 93

Publicado martes, 15 de mayo de 2007 20:44 por topgourmet
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Comentarios

# carmen

Mi marido hace un arroz con bogavante que riete tú de los mejores restaurantes, delicioso.
miércoles, 16 de mayo de 2007 16:06 by Anonymous

# laura

m gustan tooodos los arroces, hasta el blanco sin nada q t preparas cuando estás malita d la tripa, el único q no soporto es la paella mixta, eso d mezclar carne y marisco no m va nada
jueves, 17 de mayo de 2007 8:36 by Anonymous

# lolo

Soy una loca de los arroces. Dime, por favor, la receta del arroz con verduritas!!!
Me vuelve loca el abanda.
Me recomiendas el arroz con o sin cebolla??
jueves, 17 de mayo de 2007 10:57 by Anonymous

# Mafda

Ayer te hice caso y me fui a comer a La Albufera.
Me encantó.
Gracias por tu recomendación!
viernes, 18 de mayo de 2007 11:41 by Anonymous

# mariela

Ese negro del que hablas lo probé yo en la Albufera y es excelente.
viernes, 18 de mayo de 2007 13:26 by Anonymous

# critina

LOLO AL ARROZ SEGUN LOS GRANDES COCINEROS DE ARROZES NUNCA NUNCA HAY QUE ECHARLE CEBOLLA,ESO ME LO DIJO A MI UN GRAN COCINERO VALENCIANO,SI LE ECHAS CEBOLLA AL ARROZ APARTE DE MAS DULZON,SE PASA RAPIDO
viernes, 18 de mayo de 2007 17:54 by Anonymous

# maria catherine

los arroses se ven muy deliciosos pero deberian mostrar mas bariedad
viernes, 18 de mayo de 2007 20:52 by Anonymous

# fidanzata

Pues la verdad.....Soy de Valencia y es cierto que ningún arroz que conozco.... lleva cebolla.
Probad el arroz de coliflor y bacalao. Impresionante.
sábado, 19 de mayo de 2007 6:15 by Anonymous

# Gollum

Que quereis que os diga..una paella en Madrid como que no.A no ser que los cocineros sean valencianos.Las mejores paellas en la Albufera y en la huerta.Eso son autenticas paellas no las que llevan guisantes y cebolla,eso solo son proyectos.
sábado, 19 de mayo de 2007 6:57 by Anonymous

# coco

Probad en Casa Salvador de Cullera el arroz con pato y ajos tiernos que elaboran. Para chuparse los dedos...
sábado, 19 de mayo de 2007 7:20 by Anonymous

# titateca

Loa mejores arroces del mundo son los de la comunidad valenciana, me cuesta creer que en esta noticia no se nombre ningún restaurante de Valencia.
sábado, 19 de mayo de 2007 8:55 by Anonymous

# Enrique

El mejor arroz de España se come en el Restaurante SAMM II en Madrid, Calle Carlos Caamaño nº 3. Creedme que es verdad. Si tienes la suerte de que te den mesa, te recomiendo el arroz del Senyoret (señorito para los que no somos Valencianos).
De primero unos calamares a la plancha o ensalada de pimientos y atún.
Auténticas Gambas de la Bahía de Denia a precios prohibidos (200 pavos el Kilo)
Si no pides Gamba roja de Denia, sales a unos 30 euros por perosna.
sábado, 19 de mayo de 2007 9:20 by Anonymous

# antonio

En la costa de almeria hay un hotel que lleva 35 años p`reparando arroz la hacen mixta y de marisco y es un exito se llama hotel blanca brisa los calamares son los mejores que probe nunca si viajais a cabo de gata visitarlo a mi me encanto.
sábado, 19 de mayo de 2007 9:45 by Anonymous

# stargirl

El mejor arroz es el arroz con bogavante que hacen en Guardamar del Segura (alicante)!!!!
sábado, 19 de mayo de 2007 10:09 by Anonymous

# Tadeo

Hola a todos

Lo ultimo que pediria yo en madrid es una paella. En madrid pediria comida tipica de alli, que seguro que la bordan, lo mismo que en barcelona la de cataluña o en segovia la de castilla-leon, por no decir na de Sevilla o Cadiz con los pescaitos, y seguiria así hasta recorrer toda la geografia española.

Si quereis buenos restaurantes de arroz, ahora mismo y de memoria os podria decir 50 desde valencia hasta altea (eso sin contar la parte norte de valencia, castellon y el sur de alicante donde hacen los mejores arroces con pescado)

Pero vamos, pepica, rosa, marcelina, galbis, salvador, as de oros, pegoli, etc etc etc etc

Ahora bien, comprendo a la autora del reportaje, comerse un buen arroz sea donde sea, te produce tal sensacion de placer y bienestar que da como resultado un articulo tan apasionado como este.

Nunca la pongais chorizo ni cebolla ni nada parecido a la paella, eso y con respeto, es un pecado mortal.

La paella que conoceis vosotros, nosotros la llamamos paella de turista. Imaginaos los restaurantes de playa de benidorm de los años sesenta ofrenciendo una paella de pollo y conejo (la autentica) y ls turistas alemanes, ingleses y guiris en general pasando de ellos, o imaginaos que a esa paella le ponen dos rotjos encima (carabineros), con la vista los cautivaron y de ahi la paella llamada "mixta" que no es mas que un engendro culinario para captar turistas.

Pero yo no os recomiendo la paella porque seguro que habeis comido muchas. Yo os recomiendo el arroz al horno con embutidos, el arroz al horno con alubias y nabos (tipico de gandia), el arroz caldoso con alubias nabos y cardos (penques), el arroz de puchero, tanto caldoso como seco, el arroz con costra (tipico de semana santa en alicante)

Y lo mejor es que a partir de ahi, cada uno puede personalizar el sabor cambiando el tipo de ingrediente. Si te gusta mas la sepia que el chipiron, pues le pones sepia al arroz negro, si te gusta mas el sabor de las morcillas con sangre que con cebolla, pues le pones esa al arroz al horno.

Quizas lo que menos comemos aqui sea la paella, el valenciano tipico lo que mas come es arroz caldoso en sus multiples variedades (yo personalmente aborreci el que arriba os comento a causa de la profusion con la que se hacia en mi casa). Y los domingos puchero, y seguro que eso no lo habeis probado, la olla valenciana es uno delos platos tipicos menos conocidos fuera de aqui, y de primero, arroz caldoso o seco con el caldo del puchero.

Perdon por la paliza que os he dado, pero me habeis tocado mi punto debil.
sábado, 19 de mayo de 2007 11:26 by Anonymous

# belen

pues a mi me sale el arroz delicioso,lo mismo lo hago de pollo, misto o de marisco ´caldoso ,o paella.y la verdad q ni los mejores restaurantes
sábado, 19 de mayo de 2007 12:11 by Anonymous

# chencho

La mejor paella del mundo es la que hacen en la penitenciaria de Salto del Negro en Gran Canaria. Tiene de todo, y hasta a veces te encuentras una gamba.
sábado, 19 de mayo de 2007 14:23 by Anonymous

# Esther

La autentica paella valenciana solo lleva arroz, verduras, pollo y conejo; y bueno, como he dicho ya, es de Valencia. No quiero decir nada con eso, solo que me da rabia cuando viajo por ahi y veo en la carta: "gazpacho andaluz, cocido madrileño,...., paella, ....etc" O cuando pido por ahi una paella y me ponen arroz caldoso, o paella, si, pero con pescado o cosas que supongo que se les va ocurriendo sobre la marcha, porque sino no lo entiendo. Es como lo del chorizo, que fuerte...
sábado, 19 de mayo de 2007 15:39 by Anonymous

# no me lo puedo creer

Paella en madrid? ...claro...y gazpacho en A coruña o cocido madrileño a barcelona y de postre una crema catalana en sevilla...es posible que se pueda comer alguna paella buena por Madrid...pero puestos a recomendar, podrias abrirte un poco...que no todo esta en Madrid, x mucha M-30 q nos vendan...jejeje
viernes, 25 de mayo de 2007 10:15 by Anonymous

# maria

yo soy valenciana y estoy con que a cada sitio lo suyo lo demas son intentos, unos mejores y otros peores pero la autentica paella valenciana aqui el la playita oliendo a salitre. yo siempre he c¡visto la autentica paella valenciana con pollo, conejo y verduras, ni pimiento ni cebolla, etc... eso será arroz cocinado en paellera pero nunca paella valenciana en algunos sitios se atreven a cocinarla tambien con caracoles y pato, digo se atreven por que hacer una paella con pato requiere cierta habilidad ya que este suelta mucha grasa, pero si tienen mano con esta receta resulta exquisita, la mejor paella valenciana (para mi) con pollo, conejo, caracoles (baquetes), verduras y un poco de pato, un saludo
lunes, 04 de junio de 2007 10:09 by Anonymous

# re: Arroces de cine

wenas a todos! yo soy valenciano, y cocinero (x supuesto de cocina valenciana xD)a ver como comentan x aki pa comerte una buena paella (valencia) dejaros de tonterias, el motivo, el agua! el agua sera muy mala en valencia, xo salen unas paellas de pm, y como no, x los productos que tenemos en valencia, los arroces se pueden elaborar de miles de formas! en cada sitio la pueden elaborar de una manera distinta, xo la paella valenciana, pollo, conejo y pato, caracoles, sus verduritas, etc... xo yo aunque parezca raro y un poco asqueroso e llegao a preparar hasta arroz, con rata de la marjal xDDD gane un primer premio en la escuela de hosteleria con ese arroz, eso si, no dijimos lo que llevaba, solo lo sabian los profesores xD, le recomiendo a la persona que ha escrito esto, que si deverdad le gustan los arroces, se venga a valencia y vaya a la pepica (las arenas) o casa salvador (cullera) ahi es donde yo he comido los mejores arroces, y como no tb otros platos tipicos valencianos como el suquet, all i pebre. bufff que bueno.

jueves, 27 de diciembre de 2007 12:57 by javi

# No puedo creer lo que leo

Leo vuestros comentarios y me quedo perplejo. Tal vez no sepáis que la mejor pizza se hace en Argentina y que la mejor comida oriental se ofrece en Francia.

Hoy en día la comida no tiene nichos, es internacional, y con los ingredientes necesarios y las manos mas expertas se consigue el mejor guiso culinario.

Madrid tiene la lonja más importante de Europa y una de las más importantes del mundo. Aquí se trae el mejor pescado, se subasta y en muchos casos vuelve a su lugar de origen. Todos los demás productos llegan a Madrid pues es uno de los mercados más importantes, y donde hay dinero... hay productos.

Ni que decir tiene que la oferta gastronómica es impresionante, volvemos otra vez a la demanda y la oferta... Los mejores cocineros se reparten en nuestra geografía y muchos de ellos tienen restaurantes en Madrid. Con todos estos mimbres se realizan los mejores cestos.

Ahora bien, no es lo mismo comerse unas coquinas en un restaurante de Madrid que en un chiringuito mirando al mar en Punta Umbría, pero tampoco comerse una paella en un chiringuito de Benidorm (horroroso) que una paella en cualquier arrocería de Madrid. Si lo que buscamos es comer, os aseguro que la oferta y variedad que Madrid ofrece es difícilmente superable, al igual que la calidad y el precio. Yo me animo a comer en todos los sitios que comentáis, y disfrutar de todos y cada uno de ellos, pues cuando se trata de comer, hay que poner los 5 sentidos en la comida. Un saludo a todos

jueves, 17 de enero de 2008 10:11 by Joselete

# Genuina paella de la Parreta

FUNDAMENTO DE LA  PAELLA

A TODOS LOS QUE SE INTERESAREN POR LA GENUINA PAELLA VALENCIANA

GASTRONOMIA VALENCIANA

(Made in Spain)

(Fragmentos)

Reservados todos los derechos. Prohibida la reproducción total o parcial, por cualquier medio, sin autorización escrita del autor Juan B. Viñals Cebriá. Inscrito en el Registro de la Propiedad Intelectual, V.- 1-08-2007.

Según podemos saber por medio de la documentada “Agencia Valenciana del Turisme”.-La gastronomía valenciana está basada históricamente en:- "Los diez libros de agricultura del famoso Columela, el Libro de Cocina del romano Apicio, las Etimologías de San Isidoro (siglo VIII), el Libro de Cocina Hispano- Magrebí. Traducido por Ambrosio Huici Miranda (siglo XIII), incluidos muchos párrafos metafóricos de la poesía arabito andalusí surgidos de la imaginación de Ben al Talla y Cafar Ben Hutman, entre otros literatos, además del libro Arte de Cozina del valenciano Diego Granado, cocinero de Felipe II, configuran un gigantesco antecedente cultural que de una forma directa o velada posee un fiel reflejo en muchos de los hábitos alimenticios de estas tierras". Por mi parte decir, que mis meritos, o conocimientos gastronomicos, caso de poseerlos, son debido, a los continuados consejos y a las meritorias confidencias que en la década de los años sesenta, con tanta paciencia me revelara mi tía Maria, la hermana de mi madre, poseedora de la autentica “recepta” (receta) de la paella de la Parreta.

***

La idea o FUNDAMENTO de la  PAELLA  VALENCIANA, tiene entre otras razones, dar ha conocer el origen de la genuina receta nacida en la loada alquería de la Parreta, que se encontraba situada en un luminoso lugar del septentrión de extramuros de la ciudad de Valencia. Además proyecta encaminar para que este Fundamento sirva de guía y estricta observancia de cuales son las materias primas que se ajustan a la verdadera formula de la paella reina y señora de la gastronomía valenciana. Se le llama paella, no paellera, ni caldero, por que a sí lo decidieron con acierto los ricos huertanos, y los labradores valencianos; en todo caso, paellera es la mujer que cocina la paella. Como ocurrió con muchas de las recetas gastronómicas tradicionales, la paella surgió como un plato condimentado por las servidumbres para agasajar a sus señores, dueños de las acrisoladas alquerías consideradas autenticas mansiones rurales en el antiguo reino de Valencia. Los servidores o cocineros de los ricos huertanos, en las celebraciones más significativas, cocinaban la "paella sense mànec", un recipiente que ahora los valencianos llamamos sencillamente paella. En principio, esta palabra designa el condimento y el recipiente; esa confusión de significado, provocó para deshacer la ambigüedad, la lógica aparición del término "paella sense mánec". Fue en ese recipiente cóncavo donde germinó la deliciosa paella de la Parreta  reina y señora de la gastronomía mediterránea.

***

Expuestos cuales son nuestros verdaderos propósitos, nos referiremos  brevemente, aunque solo sea  para dejar constancia del anacronismo que supone para el cocinero purista las llamadas paellas mixtas, al igual que las otras, las que son un amasijo de demencias de ingredientes propios de cocineros inexpertos. Las multitudinarias, donde por medio de cadenas y plataformas de hierro se preparan un sinfín de raciones de paella. Y las llamadas “populares” que se condimentan con unos hierros triangulares en el suelo de las calles. Antonio Vergara, prestigioso gastrónomo valenciano,  siempre tan oportuno, tiene escrito algo que viene muy apropósito.- “Cocinar cualquier cosa no debe entenderse una expresión despectiva; antes al contrario. Cocinar cualquier cosa quiere decir exactamente que los falleros le dan menos importancia al resultado de su atrevimiento culinario que al hecho social de que mucha gente coma del mismo caldero –independientemente de su bondad-, pues creen que una paella desastrosa, una fideuà ídem, un arròs amb fesols i naps, o unas chuletas a la brasa, valen en tanto en cuanto las personas se arraciman en torno a la lumbre callejera”. Por lo tanto todas las mencionadas irreverencias culinarias, nada tienen que ver con aquellas paellas que antaño se elaboraban con tanta solemnidad, ceremonial, y boato. Con el rigor histórico que merece tan preciado manjar, la paella valenciana nació, en principio, para solemnizar los grandes acontecimientos de índole santoral, o familiar de los señores huertanos, después de la mano de la burguesía capitalina, se integró en los círculos artísticos y culturales de Alicante, Castellón y Valencia. Por aquellos mismos tiempos los dueños de tan magnas alquerías y predios, seguían siendo en su mayoría los herederos de aquellos caballeros que formaron las mesnadas que acompañaron al rey Don Jaime I, durante la reconquista del antiguo Reino de Valencia. Esos mismos poderosos huertanos asumían plenamente el célebre consejo del ensalzado Brillat-Savarin. Siglo XVIII-XIX, el no va más del refinamiento, autor de "Fisiología del Gusto o Meditaciones de Gastronomía Trascendente": su máxima: "Convidar a una persona es encargarse de su bienestar durante todo el tiempo que esté en nuestra casa.”

***

La difusión de este tan exquisito plato entre los más exigentes del mundo de la gastronomía, lo haremos entrando con la paella condimentada con la ortodoxa receta de la Parreta, y por lo tanto nos incorporaremos con buena salud para llegar hasta el gusto y fomentar así la cultura gastronomica a través de este plato tan singular. Acompañando a la dieta mediterránea daremos a conocer en todo el mundo, el plato más universal de la Comunidad Valenciana.

El nacimiento de tan singular condimento, lo debemos de situar en el siglo XVIII, data que nos la viene a confirmar la crónica del Doctor Don  Gregorio Marañón, hombre justo, humanista y liberal, considerado como uno de los más brillantes intelectuales españoles del siglo XX. Además de su erudición, destacó por su elegante estilo literario. En la década de los años cincuenta, dejaba escrito este interesante parágrafo, que sirve como veraz confirmación de la partida de nacimiento, de tan exquisito plato, ya que don Gregorio, que nunca escribía a humos de paja, nos deja constancia que la paella era la comida con que se agasajaba a la nobleza, y era por lo tanto, el rico manjar, con que eran obsequiados los más ilustres visitantes del viejo Reino de Valencia.-

“En todas las tierras valencianas reina, con rutilante y variada gloria, la paella. Maravillosa es la valenciana. Nadie puede poner reparos a su calidad, que se mantiene sin desmayos a través de los siglos: desde los días en que un embajador de Luís XIV (1638-1715), sabio en todas las artes culinarias, moría, empero, a los tres días de desembarcar, ahíto de paella valenciana, hasta nuestros horas de hoy, en que uno de los grandes cirujanos de América me confió que por una paella como la que acababa de degustar en Valencia cambiaria todo el Museo del Prado (...)".

Para subrayar el boato que rodeaba la elaboración de esta delicia gastronómica, baste recordar, que en pleno siglo dieciochesco, las paellas se condimentaban en  artísticas cocinas recubiertas con primorosos azulejos. Otra muestra de la importancia que concedía la nobleza capitalina y la huertana a la gastronomía autóctona en esa centuria, nos lo prueban las señoriales cocinas todas ellas de  gran belleza, decoradas artísticamente con policromados azulejos procedentes de entre otros lugares de la ciudad de Alcora, donde se encuentra la  Real  Fábrica de Loza y Porcelana que fundó en 1727 el Conde de Aranda en esta ciudad castellonense; o bien de la no menos famosa cerámica originaria de Manises, Onda, o Paterna: azulejos fabricados diestramente con pigmentos y polvo de vidrio sobre arcilla, repletas de escenas culinarias, y ornamentos religiosos donde sus paneles representaban por lo general personajes con vestimentas de aquellos siglos. Estas vistosísimas cocinas exhibían en sus artísticos azulejos un amplio muestrario de utensilios típicos propios usados en las mismas. En el Museo Nacional de Cerámica "González Martí" (Palacio del Marqués de Dos Aguas), Valencia, en el segundo piso se ha reconstituido una de esas artísticas cocinas valencianas, igualmente se exhibe otra cocina basada del siglo XVIII valenciano, ha sido reconstruida en su totalidad en el Museo de Artes Decorativas en Madrid. En parecida cocina es donde germinó la  paella en la alquería de la  Parreta.  Posteriormente en otras más modestas para condimentarla se adaptaron “els ferros” o trébedes, aro, o triángulo de hierro, que es con lo que ahora se condimentan toda clase de paellas. Más modernamente se utilizan los nuevos aparatos (difusores) de gas.

***

Ingredientes naturales, únicos e inalterables, arroz, aceite de oliva virgen, pollo, conejo, ferraura o judía verde ancha, garrafón, judía o tavella, tomate natural, pimentón rojo dulce molido, azafrán de hebras, agua, infusión de romero.

PAELLA DE LA PARRETA O PAELLA VALENCIANA

ESTRICTOS Y EXACTOS INGREDIENTES

(Para 4 personas):

300 gr. Arroz Bomba, Senia, o Bahia.

600 gr. de Pollo

500 gr. de Conejo

250 gr. de Bajoca (judía verde ancha)

200 gr. de Garrofó (judía blanca ancha)

100 gr. de Tavella (judía blanca)

100 gr. de Tomate natural

100CC.de Aceite de oliva virgen

Azafrán hebras

Sal

Pimentón colorado dulce

Agua.

Infusión de Romero. (No coloquen tal cual la rama de romero en la paella, hace vulgar y, sus briznas desagradan al buen gourmet).

***

Todo lo tendremos apunto y limpio, excepto el arroz que no se enjuaga. Aparte tendremos el agua templada con infusión de romero, sustituto natural de los caracoles. Los arroces de entre todas clases, el grano de tamaño medio es el más recomendado para la elaboración de la paella de la Parreta.

1. -Colocaremos la paella bien estabilizada es decir que siente bien sobre las trébedes, o mecanismo de gas, esta función es fundamental para que luego quede bien distribuido el arroz y hierba de igual manera por todo el recipiente. Como medida preventiva espolvorearemos sal, por el borde exterior para evitar que se nos pueda quemar el receptáculo.

2.-Rociaremos el aceite en frío para que este “moje” solo el centro de la paella, de esa manera se demuestra que el recipiente se encuentra bien nivelado, y que la cantidad del aceite es la debida.

3.-Se enciende el fuego, se calienta el aceite (fuego lento), se extiende el aceite. Cuando empieza a humear, pondremos la sal, y lo removeremos con rapidez para que quede mezclados el aceite y la sal, esta operación es muy importante para que después cuando pongamos a sofreír no salpique.

4. – Con fuego lento, pondremos en la paella la carne de pollo y conejo troceado ligeramente salados (trozos no grades), para que estos absorban el sabor del aceite y de la sal, hasta que queden dorados (procurando comenzar por la parte de la piel), las carnes estarán siempre a la vista pero nunca secas. La carne es uno de los alimentos que le da el sabor, pero quien después proporciona las delicias al paladar son el arroz y las verduras.

5. -Si cuando sofreímos las carnes las llamas del fuego nos parecen excesivas rebajaremos la intensidad del fuego (Podemos espolvorear con sal los espacios libres del fondo de la paella. La importancia de que toda la carne esté convenientemente dorada, dependerá mucho en el sabor final tanto de los granos del arroz como las verduras.

6. –Se aparta las carnes a los lados de la paella (con menos fuego) y en el centro se verterá todo el contenido de verduras (judías verdes anchas, el garrofó y la tabella). Se sofreirá bien las verduras dándoles vueltas constantemente (tres, a seis minutos,)

7.-Nuevamente haremos un hueco en el centro de la paella y añadiremos el tomate natural, bien fraccionado (nada de turmix). El tomate originario de Méjico, empieza a usarse en la paella valenciana, en salsas y otras clases de aderezos en el s.XVIII. Removeremos el tomate insistentemente con la paleta para que quede bien frito y el arroz no quede después blando.

8.- Añadiremos dos cucharadas de pimentón colorado dulce, que se revolverá (durante un minuto) para evitar que se apiñe, o que se nos pueda quemar o apelotonar, por lo cual resultaría de un gusto desagradable.

9.-Añadiremos rápidamente agua templada hasta alcanzar el caldo próximo al borde mismo de la paella. Previamente habremos vertido la infusión de romero (Deshacemos un mito ancestral, por todas las pruebas realizadas estamos en condiciones de asegurar que toda el agua potable es buena para condimentar la paella).

10.-Pondremos las hebras de azafrán que deben secarse, no tostarse, le dará grato color y sabor.

11. Dejáramos hervir aproximadamente entre treinta y cinco y cuarenta y cinco minutos más o menos para que queden adsorbidos los delicados sabores por el arroz y las verduras.

12.- Levantada la ebullición, continuar hirviendo pero a fuego lento para que continúen empapándose de todos los sabores naturales.

13-. Cuando nuevamente hierva el agua, su medida exacta es alcanzar los remaches posteriores de las asas. Si el caldo ha bajado de los niveles recomendados, puede añadirse un poco más de agua.

14.- Es ahora un buen momento para probar el caldo y ver si hace falta añadir sal. El caldo lo debemos de encontrar gustoso. Ligerísimamente salado, ya que el arroz durante la cocción, absorberá parte de la sal.

15.- Mojar nuevamente (caldo), hasta los remaches de las asas del recipiente.

16. Los arroces de entre todos los tipos, el grano de tamaño medio es el más recomendable para cocinar la  paella valenciana. Este arroz cuece en un tiempo suficiente y apropiado para armonizar con los sabores de las materias primas sin excesos, en una justa medida. -Poner el arroz, lo pondremos formando un caballón que ocupará el diámetro de la paella, hemos de procurar que sobresalga el arroz ligeramente por encima del caldo; se distribuye rápidamente el arroz por todo el recipiente, terminado de realizarlo, no se volverá a remover.

17. El mencionado caballón (saliente) es una manera sencilla de acertar la cantidad de arroz para cualquier tamaño de paella. Debemos de procurar que no queden granos de arroz sobre la carne o la verdura sin estar sumergidos en el caldo, se mantendrá de 6, a 8, minutos. El fuego en esos momentos será muy vivo, seguidamente se rebajara su intensidad hasta que el arroz lo encontremos cocido.

18. En estos momentos el caldo quedará reducido a menos de la mitad. Como medida preventiva tendremos siempre agua a parte (templada), por si acaso nos vemos obligados añadir.

19. El arroz nos quedará listo, entre veinte, y veinticinco minutos.

20. El arroz no debe quedar caldoso. Si se agarra ligeramente en el fondo de la paella, se le llama “socarrat”, este arroz, según en opinión de algunos comensales es el que tiene mejor sabor (cuestión discutible). Tanto si el arroz nos parece que está casi cocido pero todavía nos queda mucho caldo, o por si al contrario el arroz continua estando duro bajaremos la intensidad del fuego y a fuego lento lo mantendremos hasta que nos quede evaporado el caldo.

21. Si los granos de arriba, los encontráramos resecos por perder antes el agua que los recubría, los terminaremos de hacer, dejándolos reposar en lugar a ser posible húmedo.

Nota.- En la antigüedad se retiraba del fuego la paella y se colocaba a reposo sobre el círculo del suelo arenoso cercano al pozo.

En el Fundamento de la paella de la Parreta, no se acepta en su elaboración el empleo de la palabra truco por posible concomitancia con engaño, pues todas las materias primas que se emplean para su  elaboración, serán naturales e impolutas. Por el origen de esta comida, su elaboración solo admite la consideración de arte efímero.

Mi tía, la hermana de mi madre, la persona que conocía todos los secretos de la receta, me dijo esto para mí, tan trascendental.- “Que esta fórmula nació como todo plato regional: de la conjunción de los alimentos que proporcionaba la mencionada alquería: Arroz, guisantes, tomates, pollos y conejos que se criaban en este predio, así como una amplia variedad de judías verdes. Para completar la suculencia de este guiso se procuraba el aceite de oliva, característico de esta hondonada mediterránea”.

Nota.- La  parreta fue galardonada con el titulo y la medalla otorgada por el Centenario de la Cámara de Comercio de Valencia (1886-1986).

Disponen de mi autorización, para que puedan mostrar, comentar, etc., estos fragmentos.

Atentamente.

Fdo.- Juan Bautista Viñals Cebriá.

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viernes, 29 de febrero de 2008 22:43 by Juan B. Viñals Cebriá

# Genuina paella de la Parreta

FUNDAMENTO DE LA  PAELLA

A TODOS LOS QUE SE INTERESAREN POR LA GENUINA PAELLA VALENCIANA

GASTRONOMIA VALENCIANA

(Made in Spain)

(Fragmentos)

Reservados todos los derechos. Prohibida la reproducción total o parcial, por cualquier medio, sin autorización escrita del autor Juan B. Viñals Cebriá. Inscrito en el Registro de la Propiedad Intelectual, V.- 1-08-2007.

Según podemos saber por medio de la documentada “Agencia Valenciana del Turisme”.-La gastronomía valenciana está basada históricamente en:- "Los diez libros de agricultura del famoso Columela, el Libro de Cocina del romano Apicio, las Etimologías de San Isidoro (siglo VIII), el Libro de Cocina Hispano- Magrebí. Traducido por Ambrosio Huici Miranda (siglo XIII), incluidos muchos párrafos metafóricos de la poesía arabito andalusí surgidos de la imaginación de Ben al Talla y Cafar Ben Hutman, entre otros literatos, además del libro Arte de Cozina del valenciano Diego Granado, cocinero de Felipe II, configuran un gigantesco antecedente cultural que de una forma directa o velada posee un fiel reflejo en muchos de los hábitos alimenticios de estas tierras". Por mi parte decir, que mis meritos, o conocimientos gastronomicos, caso de poseerlos, son debido, a los continuados consejos y a las meritorias confidencias que en la década de los años sesenta, con tanta paciencia me revelara mi tía Maria, la hermana de mi madre, poseedora de la autentica “recepta” (receta) de la paella de la Parreta.

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La idea o FUNDAMENTO de la  PAELLA  VALENCIANA, tiene entre otras razones, dar ha conocer el origen de la genuina receta nacida en la loada alquería de la Parreta, que se encontraba situada en un luminoso lugar del septentrión de extramuros de la ciudad de Valencia. Además proyecta encaminar para que este Fundamento sirva de guía y estricta observancia de cuales son las materias primas que se ajustan a la verdadera formula de la paella reina y señora de la gastronomía valenciana. Se le llama paella, no paellera, ni caldero, por que a sí lo decidieron con acierto los ricos huertanos, y los labradores valencianos; en todo caso, paellera es la mujer que cocina la paella. Como ocurrió con muchas de las recetas gastronómicas tradicionales, la paella surgió como un plato condimentado por las servidumbres para agasajar a sus señores, dueños de las acrisoladas alquerías consideradas autenticas mansiones rurales en el antiguo reino de Valencia. Los servidores o cocineros de los ricos huertanos, en las celebraciones más significativas, cocinaban la "paella sense mànec", un recipiente que ahora los valencianos llamamos sencillamente paella. En principio, esta palabra designa el condimento y el recipiente; esa confusión de significado, provocó para deshacer la ambigüedad, la lógica aparición del término "paella sense mánec". Fue en ese recipiente cóncavo donde germinó la deliciosa paella de la Parreta  reina y señora de la gastronomía mediterránea.

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Expuestos cuales son nuestros verdaderos propósitos, nos referiremos  brevemente, aunque solo sea  para dejar constancia del anacronismo que supone para el cocinero purista las llamadas paellas mixtas, al igual que las otras, las que son un amasijo de demencias de ingredientes propios de cocineros inexpertos. Las multitudinarias, donde por medio de cadenas y plataformas de hierro se preparan un sinfín de raciones de paella. Y las llamadas “populares” que se condimentan con unos hierros triangulares en el suelo de las calles. Antonio Vergara, prestigioso gastrónomo valenciano,  siempre tan oportuno, tiene escrito algo que viene muy apropósito.- “Cocinar cualquier cosa no debe entenderse una expresión despectiva; antes al contrario. Cocinar cualquier cosa quiere decir exactamente que los falleros le dan menos importancia al resultado de su atrevimiento culinario que al hecho social de que mucha gente coma del mismo caldero –independientemente de su bondad-, pues creen que una paella desastrosa, una fideuà ídem, un arròs amb fesols i naps, o unas chuletas a la brasa, valen en tanto en cuanto las personas se arraciman en torno a la lumbre callejera”. Por lo tanto todas las mencionadas irreverencias culinarias, nada tienen que ver con aquellas paellas que antaño se elaboraban con tanta solemnidad, ceremonial, y boato. Con el rigor histórico que merece tan preciado manjar, la paella valenciana nació, en principio, para solemnizar los grandes acontecimientos de índole santoral, o familiar de los señores huertanos, después de la mano de la burguesía capitalina, se integró en los círculos artísticos y culturales de Alicante, Castellón y Valencia. Por aquellos mismos tiempos los dueños de tan magnas alquerías y predios, seguían siendo en su mayoría los herederos de aquellos caballeros que formaron las mesnadas que acompañaron al rey Don Jaime I, durante la reconquista del antiguo Reino de Valencia. Esos mismos poderosos huertanos asumían plenamente el célebre consejo del ensalzado Brillat-Savarin. Siglo XVIII-XIX, el no va más del refinamiento, autor de "Fisiología del Gusto o Meditaciones de Gastronomía Trascendente": su máxima: "Convidar a una persona es encargarse de su bienestar durante todo el tiempo que esté en nuestra casa.”

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La difusión de este tan exquisito plato entre los más exigentes del mundo de la gastronomía, lo haremos entrando con la paella condimentada con la ortodoxa receta de la Parreta, y por lo tanto nos incorporaremos con buena salud para llegar hasta el gusto y fomentar así la cultura gastronomica a través de este plato tan singular. Acompañando a la dieta mediterránea daremos a conocer en todo el mundo, el plato más universal de la Comunidad Valenciana.

El nacimiento de tan singular condimento, lo debemos de situar en el siglo XVIII, data que nos la viene a confirmar la crónica del Doctor Don  Gregorio Marañón, hombre justo, humanista y liberal, considerado como uno de los más brillantes intelectuales españoles del siglo XX. Además de su erudición, destacó por su elegante estilo literario. En la década de los años cincuenta, dejaba escrito este interesante parágrafo, que sirve como veraz confirmación de la partida de nacimiento, de tan exquisito plato, ya que don Gregorio, que nunca escribía a humos de paja, nos deja constancia que la paella era la comida con que se agasajaba a la nobleza, y era por lo tanto, el rico manjar, con que eran obsequiados los más ilustres visitantes del viejo Reino de Valencia.-

“En todas las tierras valencianas reina, con rutilante y variada gloria, la paella. Maravillosa es la valenciana. Nadie puede poner reparos a su calidad, que se mantiene sin desmayos a través de los siglos: desde los días en que un embajador de Luís XIV (1638-1715), sabio en todas las artes culinarias, moría, empero, a los tres días de desembarcar, ahíto de paella valenciana, hasta nuestros horas de hoy, en que uno de los grandes cirujanos de América me confió que por una paella como la que acababa de degustar en Valencia cambiaria todo el Museo del Prado (...)".

Para subrayar el boato que rodeaba la elaboración de esta delicia gastronómica, baste recordar, que en pleno siglo dieciochesco, las paellas se condimentaban en  artísticas cocinas recubiertas con primorosos azulejos. Otra muestra de la importancia que concedía la nobleza capitalina y la huertana a la gastronomía autóctona en esa centuria, nos lo prueban las señoriales cocinas todas ellas de  gran belleza, decoradas artísticamente con policromados azulejos procedentes de entre otros lugares de la ciudad de Alcora, donde se encuentra la  Real  Fábrica de Loza y Porcelana que fundó en 1727 el Conde de Aranda en esta ciudad castellonense; o bien de la no menos famosa cerámica originaria de Manises, Onda, o Paterna: azulejos fabricados diestramente con pigmentos y polvo de vidrio sobre arcilla, repletas de escenas culinarias, y ornamentos religiosos donde sus paneles representaban por lo general personajes con vestimentas de aquellos siglos. Estas vistosísimas cocinas exhibían en sus artísticos azulejos un amplio muestrario de utensilios típicos propios usados en las mismas. En el Museo Nacional de Cerámica "González Martí" (Palacio del Marqués de Dos Aguas), Valencia, en el segundo piso se ha reconstituido una de esas artísticas cocinas valencianas, igualmente se exhibe otra cocina basada del siglo XVIII valenciano, ha sido reconstruida en su totalidad en el Museo de Artes Decorativas en Madrid. En parecida cocina es donde germinó la  paella en la alquería de la  Parreta.  Posteriormente en otras más modestas para condimentarla se adaptaron “els ferros” o trébedes, aro, o triángulo de hierro, que es con lo que ahora se condimentan toda clase de paellas. Más modernamente se utilizan los nuevos aparatos (difusores) de gas.

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Ingredientes naturales, únicos e inalterables, arroz, aceite de oliva virgen, pollo, conejo, ferraura o judía verde ancha, garrafón, judía o tavella, tomate natural, pimentón rojo dulce molido, azafrán de hebras, agua, infusión de romero.

PAELLA DE LA PARRETA O PAELLA VALENCIANA

ESTRICTOS Y EXACTOS INGREDIENTES

(Para 4 personas):

300 gr. Arroz Bomba, Senia, o Bahia.

600 gr. de Pollo

500 gr. de Conejo

250 gr. de Bajoca (judía verde ancha)

200 gr. de Garrofó (judía blanca ancha)

100 gr. de Tavella (judía blanca)

100 gr. de Tomate natural

100CC.de Aceite de oliva virgen

Azafrán hebras

Sal

Pimentón colorado dulce

Agua.

Infusión de Romero. (No coloquen tal cual la rama de romero en la paella, hace vulgar y, sus briznas desagradan al buen gourmet).

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Todo lo tendremos apunto y limpio, excepto el arroz que no se enjuaga. Aparte tendremos el agua templada con infusión de romero, sustituto natural de los caracoles. Los arroces de entre todas clases, el grano de tamaño medio es el más recomendado para la elaboración de la paella de la Parreta.

1. -Colocaremos la paella bien estabilizada es decir que siente bien sobre las trébedes, o mecanismo de gas, esta función es fundamental para que luego quede bien distribuido el arroz y hierba de igual manera por todo el recipiente. Como medida preventiva espolvorearemos sal, por el borde exterior para evitar que se nos pueda quemar el receptáculo.

2.-Rociaremos el aceite en frío para que este “moje” solo el centro de la paella, de esa manera se demuestra que el recipiente se encuentra bien nivelado, y que la cantidad del aceite es la debida.

3.-Se enciende el fuego, se calienta el aceite (fuego lento), se extiende el aceite. Cuando empieza a humear, pondremos la sal, y lo removeremos con rapidez para que quede mezclados el aceite y la sal, esta operación es muy importante para que después cuando pongamos a sofreír no salpique.

4. – Con fuego lento, pondremos en la paella la carne de pollo y conejo troceado ligeramente salados (trozos no grades), para que estos absorban el sabor del aceite y de la sal, hasta que queden dorados (procurando comenzar por la parte de la piel), las carnes estarán siempre a la vista pero nunca secas. La carne es uno de los alimentos que le da el sabor, pero quien después proporciona las delicias al paladar son el arroz y las verduras.

5. -Si cuando sofreímos las carnes las llamas del fuego nos parecen excesivas rebajaremos la intensidad del fuego (Podemos espolvorear con sal los espacios libres del fondo de la paella. La importancia de que toda la carne esté convenientemente dorada, dependerá mucho en el sabor final tanto de los granos del arroz como las verduras.

6. –Se aparta las carnes a los lados de la paella (con menos fuego) y en el centro se verterá todo el contenido de verduras (judías verdes anchas, el garrofó y la tabella). Se sofreirá bien las verduras dándoles vueltas constantemente (tres, a seis minutos,)

7.-Nuevamente haremos un hueco en el centro de la paella y añadiremos el tomate natural, bien fraccionado (nada de turmix). El tomate originario de Méjico, empieza a usarse en la paella valenciana, en salsas y otras clases de aderezos en el s.XVIII. Removeremos el tomate insistentemente con la paleta para que quede bien frito y el arroz no quede después blando.

8.- Añadiremos dos cucharadas de pimentón colorado dulce, que se revolverá (durante un minuto) para evitar que se apiñe, o que se nos pueda quemar o apelotonar, por lo cual resultaría de un gusto desagradable.

9.-Añadiremos rápidamente agua templada hasta alcanzar el caldo próximo al borde mismo de la paella. Previamente habremos vertido la infusión de romero (Deshacemos un mito ancestral, por todas las pruebas realizadas estamos en condiciones de asegurar que toda el agua potable es buena para condimentar la paella).

10.-Pondremos las hebras de azafrán que deben secarse, no tostarse, le dará grato color y sabor.

11. Dejáramos hervir aproximadamente entre treinta y cinco y cuarenta y cinco minutos más o menos para que queden adsorbidos los delicados sabores por el arroz y las verduras.

12.- Levantada la ebullición, continuar hirviendo pero a fuego lento para que continúen empapándose de todos los sabores naturales.

13-. Cuando nuevamente hierva el agua, su medida exacta es alcanzar los remaches posteriores de las asas. Si el caldo ha bajado de los niveles recomendados, puede añadirse un poco más de agua.

14.- Es ahora un buen momento para probar el caldo y ver si hace falta añadir sal. El caldo lo debemos de encontrar gustoso. Ligerísimamente salado, ya que el arroz durante la cocción, absorberá parte de la sal.

15.- Mojar nuevamente (caldo), hasta los remaches de las asas del recipiente.

16. Los arroces de entre todos los tipos, el grano de tamaño medio es el más recomendable para cocinar la  paella valenciana. Este arroz cuece en un tiempo suficiente y apropiado para armonizar con los sabores de las materias primas sin excesos, en una justa medida. -Poner el arroz, lo pondremos formando un caballón que ocupará el diámetro de la paella, hemos de procurar que sobresalga el arroz ligeramente por encima del caldo; se distribuye rápidamente el arroz por todo el recipiente, terminado de realizarlo, no se volverá a remover.

17. El mencionado caballón (saliente) es una manera sencilla de acertar la cantidad de arroz para cualquier tamaño de paella. Debemos de procurar que no queden granos de arroz sobre la carne o la verdura sin estar sumergidos en el caldo, se mantendrá de 6, a 8, minutos. El fuego en esos momentos será muy vivo, seguidamente se rebajara su intensidad hasta que el arroz lo encontremos cocido.

18. En estos momentos el caldo quedará reducido a menos de la mitad. Como medida preventiva tendremos siempre agua a parte (templada), por si acaso nos vemos obligados añadir.

19. El arroz nos quedará listo, entre veinte, y veinticinco minutos.

20. El arroz no debe quedar caldoso. Si se agarra ligeramente en el fondo de la paella, se le llama “socarrat”, este arroz, según en opinión de algunos comensales es el que tiene mejor sabor (cuestión discutible). Tanto si el arroz nos parece que está casi cocido pero todavía nos queda mucho caldo, o por si al contrario el arroz continua estando duro bajaremos la intensidad del fuego y a fuego lento lo mantendremos hasta que nos quede evaporado el caldo.

21. Si los granos de arriba, los encontráramos resecos por perder antes el agua que los recubría, los terminaremos de hacer, dejándolos reposar en lugar a ser posible húmedo.

Nota.- En la antigüedad se retiraba del fuego la paella y se colocaba a reposo sobre el círculo del suelo arenoso cercano al pozo.

En el Fundamento de la paella de la Parreta, no se acepta en su elaboración el empleo de la palabra truco por posible concomitancia con engaño, pues todas las materias primas que se emplean para su  elaboración, serán naturales e impolutas. Por el origen de esta comida, su elaboración solo admite la consideración de arte efímero.

Mi tía, la hermana de mi madre, la persona que conocía todos los secretos de la receta, me dijo esto para mí, tan trascendental.- “Que esta fórmula nació como todo plato regional: de la conjunción de los alimentos que proporcionaba la mencionada alquería: Arroz, guisantes, tomates, pollos y conejos que se criaban en este predio, así como una amplia variedad de judías verdes. Para completar la suculencia de este guiso se procuraba el aceite de oliva, característico de esta hondonada mediterránea”.

Nota.- La  parreta fue galardonada con el titulo y la medalla otorgada por el Centenario de la Cámara de Comercio de Valencia (1886-1986).

Disponen de mi autorización, para que puedan mostrar, comentar, etc., estos fragmentos.

Atentamente.

Fdo.- Juan Bautista Viñals Cebriá.

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viernes, 29 de febrero de 2008 22:43 by Juan B. Viñals Cebriá

# re: Arroces de cine

Hemos visto mil formas de hacer paella por todos los lugares donde hemos ido cocinando paellas gigantes . Cada zona tiene su estilo y su forma de trabajarla ,pero creo que como aqui ,en Valencia , no sale en ningun sitio arroz mas sabroso, suelto y cocido en su punto. Respecto a los ingredientes ,coincido con los puristas ( bachoqueta, garrofo,tavella,pollastre y conill,peperoig i safra), salvo en el romero . A UNA AUTENTICA PAELLA DE L`HORTA , JAMAS SE LE HA PUESTO ROMERO .

viernes, 04 de febrero de 2011 18:40 by Jose Perez

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