Aceites y Vinagres: lo mejor de lo mejor
Cada una tiene sus caprichos y los míos son los vinagres y los aceites. Sí, como lo leéis, me apasionan estos líquidos. Siempre he sido una fanática de ellos pero desde hace años me pirran. Mi madre me reñía porque cuando menos se lo esperaba me pillaba con la fuente en la boca bebiéndome el caldito sobrante de las ensaladas y es que era y es… irresistible.
La verdad es que soy un poco rara, un par de veces al mes me pierdo por algún centro comercial y en vez de comprar bolsos y zapatos voy a la búsqueda de algún aceite o vinagre, me encantan.
Ayer cuando salí de trabajar fui a darme un capricho, las horas pasaron volando y cuando me di cuenta cerraban y llevaba el carro hasta arriba.
¿Os apetece ver qué compre?
Pues estos son mis caprichitos: 
Una botella de medio litro de aceite de oliva virgen extra L´Emporda Arbequina. Con éste tengo enganche. Es ideal sobre todo para las pastas. Su sabor igual os parece raro porque está hecho con aceituna arbequina y es catalán. Ay ¡Qué tengo yo con los catalanes!
El Maimona Oro me chifla. Descubrirás un pedazo de aceite de oliva virgen extra extremeño que utilizo para tostadas y ensaladas. ¡Es un lujo del que no puedo prescindir!
Con este tengo un idilio, con German Baena, de Baena (Córdoba), otro virgen extra que me recuerda a mi infancia, claro por algo es de Córdoba.
Y para terminar con el oro líquido compré un frasco de cristal con spray Continental Fodd, aromatizado sabor finas hierbas… una mariconada que sacaré en cuanto vengan mis amigos.
Entre los aceites me entusiasmo el de Pago de los Baldíos de San Carlos , otro extremeño de sabor dulce, con un toque picante que no olvidaréis ...

Entre mis adquisiciones de vinagres:
Tengo que reconocerlo, si el aceite me encanta el vinagre… me pone.
Vinagre de vino de reserva 50 años Corumbel de Fernando Rubio ¡El mejor! Un vinagre antológico que vale caro pero que estiras más que una bobina de hilo negro.
Uno que estaba en las últimas y tenía que reponer pues no puedo estar sin él, un vinagre de Jerez Reserva 1730 de Álvaro Domecq… mejor que lo probéis.
Para catalán nada mejor que el de Agustí Torelló Mata , un vinagre de cava que he puesto en primera fila de la despensa pues lo probé con una ensalada de frutas y casi me muero del orgasmo gastronómico ¡claro!
Y cómo no contaros que mi gran pasión ahora son los vinagres de vino dulce de Pedro Ximénez, acabo de hacer un ajoblanco con él que he llorado y todo de lo bueno que estaba.
Como comprobaréis me encantan todos los platos cambian poniendo un buen aceite y un buen vinagre…
¿Me decís que compráis? ¿Os gustan? ¿Qué hay por vuestras tierras rico y bueno?