Saudade
El encargado de la Oficina de Objetos Perdidos no daba crédito a lo que oía. Al otro lado del mostrador, un jóven acababa de describirle con todo lujo de detalles lo que unos pocos días antes había perdido, fruto de un imperdonable descuido.
"Eso que usted me dice...", le interrumpió, "dudo mucho que exista!!! No pudo usted haber tenido nada parecido, ni en un millón de años..."
El jóven guardó la foto de ELLA en su bolsillo, y encogiendo los hombros se reafirmó en todo su relato anterior... "es todo eso, y más", sentenció, mientras se encaminaba hacia la puerta, presto a seguir buscándola en otra parte...
...sin pausa.
