INDULTOS CINEMATOGRAFICOS
No sé si me estoy volviendo un blando, haciéndome mayor o qué... el caso es que de un tiempo a esta parte me he sorprendido volviendo a ver ciertas películas que en su día no me gustaron nada, y ahora en su segundo visionado no me han parecido "tan malas".
De entre ellas destaco tres, que no había vuelto a ver desde la fecha de su estreno, y de las que salí del cine jurando en arameo... a día de hoy objeto de mis más asombrosos indultos:
Reo número 1: "LAS VIRGENES SUICIDAS". Fue el pasado verano cuando volví a verla. En su día no entré en la historia y mi mayor recuerdo sobre la misma se reducía a la colección de niñas rubias blancuchas descalzas y la aburrida y pseudochic banda sonora de AIR.
¿Qué se pasaría por mi cabeza aquella tarde de agosto para que me sumergiera en tan delirante historia... y saliera a flote?
Lo dicho, me estoy reblandeciendo.
Reo número 2: "LA DELGADA LINEA ROJA". La semana pasada la pillé en un canal del Digital y en un momento de extrema debilidad concedí una segunda oportunidad a esta película que la década pasada me aburrió sobremanera cierta lluviosa tarde de lunes, en los cines Manhattan.
Supongo que aquellos días el fantasma del Soldado Ryan aún sobrevolaba sobre los espectadores y aquel batiburrillo pacifista y filosófico no se hizo fácil de digerir a aquellos que aún estabamos impactados por las dos batallas que abrían y cerraban la peli de Spielberg.

Con el ánimo más pausado, me enfrenté a esta densa película y salvo cierta parte cercana al final, meliflua hasta el extremo, me pareció una película más que decente.
Si es que desde que leo libros de Amelie Nothomb me pasan cosas así...
Reo número 3: "GANGSTERS DE NUEVA YORK". Sin duda el indulto más increible de todos, pues cuando salí de verla en el cine grité a los cuatro vientos que aquella había sido la mayor mierda que había visto en mi vida.
Evidentemente hay películas peores, pero tener tantos medios para hacer un gran filme, y acabar haciendo esa especie de zarzuela delirante... me sentó fatal. Quizás fue por eso mismo: porque la consideraba una verdadera bazofia, que me vi impulsado a volver a verla en cierto reciente pase televisivo.

La fascinación que sobre uno ejerce el odio puede resultar más poderosa que la del amor.
Y aunque conserva intactas muchas de las cualidades que la hicieron merecedora de mis gritos y aspavientos, debo admitir que esta segunda ocasión, no me pareció "tan horrible".

Si esto fuera un juicio yo acabaría pidiendo a los directores de estas tres pelis, sentados en el banco de los acusados, que se pusieran de pie para comunicarles que pueden irse a casa, libres y más o menos inocentes.
Sin embargo si consideramos que después de aquellas cada uno de ellos nos han "obsequiado" con cosas como "Maria Antonieta", "El Nuevo Mundo" o cierto anuncio de Cava... dejémoslos en libertad vigilada!!!
En fin, aprovecho lo cinematográfico del post para hacer una recomendación: "LA ESCAFANDRA Y LA MARIPOSA" de Julian Schnabel.

Maravillosa...