EPISODIO FINAL
La última vez que vi a “La Mujer Biónica” fue desvaneciéndose en el horizonte, volando hacia otras latitudes donde (según tenía entendido) iba a enfrentarse a su más terrible enemigo.
La batalla tendría lugar en un ambiente hostil, claustrofóbico, y las posibilidades de éxito eran pocas… pero toda superheroína que se precie de serlo jamás puede huir de su destino.
Según las noticias que me fueron llegando, supo mantener el tipo durante los primeros envites, llegando incluso a superar hábilmente la situación… pero el ritmo del combate era asfixiante y su rival jamás flaqueaba.
Sólo en uno de esos vulnerables momentos de fatiga extrema fue cuando la golpearon a traición: un impacto definitivo que tras derribarla, la hirió irreversiblemente.
Me dijeron que la tuvieron prisionera allá por las regiones del Sur, y que encadenada en su celda fue (según pasaban los días, lentamente) perdiendo sus poderes, consumiéndose su llama… hasta finalmente apagarse.
Lo que nadie pudo haber previsto es que su destino iba a acabar tan estrechamente ligado al mío: mis aventuras fueron las suyas y su rastro guió mi camino… en su apogeo enmascarado mi heroicidad tocó techo, e irónicamente su último suspiro acabaría siendo la rúbrica que tristemente firmara mi retirada.
Pero aunque yo, aquel que en su día fuera conocido como “El Cancelador”, retirado en mi escondite, ya nada cancele… no puedo evitar mirar al cielo de vez en cuando en busca de aquella familiar silueta, morada y negra, pensando en la gran aventura inconclusa, y en todo lo que pudo haber sido.
And finally... she rests in wonderland.