7 días después...
Cuando terminó la canción me acerqué a la cabina y dije a la chica que pone los discos: ¿la semana pasada has estado viendo a THE CURE verdad?
"Síiiiii!!! -su sonrisa no le cabía en la cara- en Madrid el otro día, 3 horas!!! Qué pasada... -de repente se queda muda y me mira fijamente- oye.. ¿y tú cómo lo sabes??? ¿me viste por allí o qué?"
No no -contesté- lo supuse porque nunca pones canciones de The Cure y en la media hora que llevo aquí ya has puesto "Friday I'm in love" y "Why can't I be you"...
Tras confesarle que yo también había tenido ese privilegio (justo a esa misma hora, una semana antes) la dejé CD en mano riéndose de mi "aguda" (casi detectivesca) conclusión.

La sucesión de canciones realmente fue un indicio, pero menor: lo que realmente la delataba era el gesto de pleno entusiasmo y éxtasis total mientras canturreaba desde la cabina, en sus ojos estaba "la mirada", un rastro particular que seguramente yo todavía conservo impreso en las córneas... la capacidad de cerrar los ojos y seguir viendo a Robert elevando una nota hasta tocar el cielo.
It's never enough...