Síndrome de Abstinencia
En la misma semana se me han roto el reloj... y el ordenador.
Dos de los pilares tecnológicos sobre los que inconscientemente sentamos las bases de nuestra actividad diaria.
Como con otras tantas "manías", al principio se echa de menos.
Los ojos se te van instintivamente hacia la muñeca ahora desnuda... por las noches en casa, acabo tirando de videoteca para matar el mono "cinéfago", y así disfrutar de mi ración diaria de celuloide... en un formato (dicho sea de paso) mucho más apto y cómodo para el visionado de pelis que el del monitor de mi cuarto.

Como con tantas cosas en la vida, a la "ausencia de algo" también se acaba acostumbrando uno. Quizás intente por enésima vez dejar de fumar...