PINBALL WIZARD
Llevo unos cuantos días de vacaciones. La primera semana apenas paré y gocé de buena compañía, sin embargo en la segunda estoy matando el tiempo en la más estricta soledad: viendo películas, leyendo, descansando "a tutiplén", picando en exceso entre horas (luego engordando)... y saliendo a pasear yo solito.
En esta última actividad me asemejo bastante a una especie de jubilado precoz, si bien no doy de comer a las palomas ni me detengo a observar la evolución de las numerosas obras que últimamente colapsan mi barrio...
El caso es que esta tarde bajé al súper a comprar bebida y unas palomitas para acompañar el partido de Champions que veré por la tele, y a la salida del GADIS pasé delante de un salón recreativo y a través de la ventana me quedé hipnotizado viendo una especie de reliquia de mi niñez/adolescencia: "el pin-ball de Indiana Jones".
No pude evitarlo, entré.

Según me acercaba percibí la famosa musica de John Williams al son de la cual unas cuantas lucecitas chillonas parpadeaban sobre la imágen de Harrison Ford con sombrero, chupa de cuero... y "la última cruzada" de fondo.
Introduje una moneda y jugué la partida más breve que recuerdo en dicha máquina, tantos años sin practicar se notan (desde principios de los 90 que no retaba al Doctor Jones) y los automatismos propios de dicho juego ya están más que arrinconados en la memoria... a pesar de todo golpeé los botones y laterales del trasto con pasión y entusiasmo.

Según salía del local, observando el resto de cacharros ultramodernos (y bastante infernales) no pude dejar de hacerme las siguientes preguntas: ¿de dónde ha salido semejante reliquia? ¿qué lumbrera ha puesto de nuevo en circulación el noble juego del pin-ball en una de sus variantes más auténticamente ochenteras? ¿nostalgia? ¿Volverá también el Arkanoid?
La máquina del millón: un juego de caballeros...