TIERRA DE NADIE

Un espacio "tontimágico"...
"El Cancelador" Vs "La Mujer Biónica"

Durante el día soy un tipo gris, en una gris oficina, con una vida gris... pero por la noche (o cada vez que un peligro amenaza la ciudad) me transformo en un ser de leyenda.
Oculto tras una máscara y uniforme violeta recorro las calles combatiendo sin descanso a las fuerzas del mal. Se me conoce como "EL CANCELADOR".

 

Recién nacido me abandonaron en la ladera de una montaña de los Andes, allí fui criado por un Puma, amamantado por una Llama e instruido en el arte de la guerra por un Cóndor... la escuela nocturna y los cursillos por correspondencia hicieron el resto.



Estamos en medio de una tarde estival aparentemente tranquila, sin apenas sobresaltos en la gran ciudad (en Agosto cierra hasta el Crímen Organizado) cuando de repente observo a lo lejos una explosión, seguida de una estela que cruza el cielo dejando tras de sí un rastro negro y morado... No, no puede tratarse de ella... ¡imposible!

Durante la última convención de superhéroes en el Caesar's Palace de Las Vegas EL HOMBRE LIBELULA me aseguró que había acabado con ella... que la lanzó dentro de un cohete rumbo a un agujero negro más allá de Raticulín... que la probabilidad de sobrevivir a aquello era una entre un trillón... pero mi visión de cóndor no falla, es ella: LA MUJER BIÓNICA.

¿Por qué de entre todas las ciudades de ficción tuvo que venir a la mía?
Ahí esta, volando despreocupada cargando un par de sacas con sendos millones de dólares recién sustraídos de la Reserva Federal...

Lo bueno que tienen sus crímenes es que no destina el botín a la concepción de maléficos planes para dominar el mundo (eso ya lo consigue con sólo poner sus ojitos de cordero degollado acompañando la coreografía con el morrito pronunciando un letal "joooo"…) sino que lo invierte en costear su refinado y caro estilo de vida.



Todo superhéroe tiene una técnica secreta: “Ensalada Man” ciega a sus contrincantes arrojando a sus ojos el mortífero aliño especial abundante en vinagre afgano que él mismo prepara, “La Mujer Zorra” pisotea el corazón de sus rivales, “El Niño Piedrecita” se te mete en el zapato... incluso yo mismo soy temido por mi célebre "Rayo Hipotecario"; pues bien, la técnica de La Mujer Biónica recibe el nombre de "El Influjo del Lujo".

La primera (y única) vez que nos hemos enfrentado ella me propinó una paliza histórica (
por suerte la edición del cómic que relató semejante humillación está agotada
) así que ahora, viéndola surcar una vez más mi descriminalizado cielo, me veo obligado a desenterrar el hacha de guerra... ¡y esta vez es personal!.

Sin embargo hay algo que no acabo de comprender: si ella esta delinquiendo en mi territorio... ha emprendido la fuga... y además (muy importante) me motiva la venganza... ¿por qué me quedo quieto en este tejado, viendo cómo su figurita se pierde en el horizonte sin salir detrás de ella? ¿Miedo acaso? No... se trata de otra cosa.

 

 

¿Quién era aquella criatura capaz de hacer que mire a otro lado cuando se quebranta la ley?
La leyenda dice que LA MUJER BIÓNICA fue bautizada con ese nombre tras haber perdido su pierna en una isla italiana víctima de la erupción de un volcán... más tarde, en el laboratorio clandestino del Profesor Splendini le acoplaron otra extremidad, equipada con un sofisticado implante biónico que a modo de catalizador, multiplicó por mil sus poderes y habilidades.
Desde entonces viaja por todo el mundo haciendo el mal, forjando su justificada fama de bribona escurridiza, fundando y presidiendo el primer Sindicato Organizado de Supervillanas (S.O.S.), y manteniendo su tren de vida a base de golpes como el que acababa de tener lugar delante de mis narices.

Su crueldad no conoce límites: tortura a cuantos niños se cruzan a su paso poniéndoles exámenes sorpresa de (por ejemplo) literatura española medieval, se come las croquetas de ocho en ocho, cuando te despistas va y te clava a traición (el arma secreta) uno de sus punzantes huesos; como buena seguidora de Satán pinta sus uñas de negro, perfora su cuerpo y luce rotos en los vaqueros... sus ojos de replicante son heraldos de destrucción, y solamente con sus manos (sin abrir la boca) es capaz de... gritar.

Fue uno de esos gritos mudos lo que me dejó fuera de combate la otra vez que nos enfrentamos, pero de eso ya no quiero acordarme... mirala cómo vuela, tan guapa con sus manoplas y su bufanda... ¿acaso tengo yo alguna posibilidad de triunfar allí donde El Hombre Libélula (entre otros) fracasaron?



Antes de que desaparezca definitivamente más allá de las nubes decido activar mi rayo y echar a volar tras ella.
Qué demonios… EL CANCELADOR ataca de nuevo!!!

Publicado el: miércoles, 03 de octubre de 2007 19:42 por cocotero1
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Comentarios

Mujer Biónica ha opinado:

Dame caña baby!..... si puedes claro....

# octubre 4, 2007 11:24

Super Oliva ha opinado:

Pues mi arma letal son las aceitunas. No habría superheróe que se me resistiera si teniendo una aceituna cerca le rocío con su jugo aniquilador.

:P

# octubre 5, 2007 16:22
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