DESEMBARCO FRIKI
El pasado sábado noche fuimos a un bar del que somos parroquianos habituales... sin embargo, al bajar las escaleras del garito en pos de nuestra ya clásica ración de cerveza negra, lo que nos encontramos junto a la barra fue del todo inesperado. Espeluztacular.
Mis amigos y yo somos un pelín frikis, no lo niego... pero aquello era "la parada de los monstruos", era "frikilandia".
El bar estaba lleno de gente disfrazada, pero no de manera uniforme, cada uno hacía la guerra (¿de las galaxias?) por su cuenta.
Gangsters, duendes, zíngaras, extraterrestres, hombres de negro, policías, piratas, brujos, frailes, marineeeeros, soldaaaados, solteros, casaaados, etc... ¿Qué coño se celebraba?

Al poco rato alguien nos sacó de dudas: se trataba de una convención de jugadores de rol, y lo que allí estaban haciendo, pinta en mano, no era simplemente beber o pasarlo bien, no... ¡estaban jugando una partida! Interactuando...
Enseguida nos dimos cuenta de que había muchas más posibilidades (el 95% de los presentes eran varones) de que se nos acercara el Amo del Calabozo para absorber nuestra energía (o aún peor, nuestra birra) a que lo hiciera "La Guardiana de la Puerta" preguntando si éramos "El Maestro de la LLave"... así que agarramos nuestros vasos y huímos hacia la desierta terraza de arriba, donde (sin miedo a equivocarme) nosotros seríamos los únicos raros del lugar... ¡como debe ser!