NO OS CASEIS (Si total os da lo mismo)
Hoy mientras comía, mi madre me ha sermoneado con una de esas "historias de madres" que casi siempre nos aburren, agobian... provocando cierto inconsciente acelerón en el ritmo de engullimiento para poder huir de la mesa cuanto antes.
En esta ocasión no se dedicó a comentar las últimas hazañas de su "amigo" Zetapé, ni a criticar el comportamiento "vandálico" de los jóvenes en estas fiestas patronales... no, a raiz de la inesperada noticia de que un primo mío (muy lejano, llamémosle "Balky") se había divorciado, me dio la comida incidiendo en el desastre que para ella supone la fragilidad de las relaciones hoy en día... y se puso a hacer inventario de cuantas parejas conoce que en los últimos tiempos han roto sus lazos.
"¿Qué pena verdad?", me decía, "que a ti no te pase...", rogaba.
Opté por no contestar de la manera que me pedía el cuerpo (con uno de esos discursitos "no aptos para madres") así que me llevé la mousse de chocolate a la habitación, en silencio.

"¿Qué pena verdad?". Pues no lo sé... no dudo de la existencia de parejas inquebrantables (de hecho conozco un par de ellas) pero el caso es que hoy en día el individualismo impera de tal forma en todos los ámbitos de la vida, que apenas queda sitio para romanticismos e idilios sin fecha de caducidad.
Mi teoría es que la gente hoy en día (en lo que a relaciones se refiere) tiene mucho más claro lo que no quiere, que lo que quiere... y claro, Lanzarotes del Lago y princesitas de Boston ya quedan muy pocos, apenas se aguanta y a las primeras de cambio... puerta!
Y si el amor esta en crisis, la fidelidad directamente pasó a la historia. Su cotización esta tan devaluada que no creo que hoy en día sea tan siquiera la principal causa de separación.
"Que a ti no te pase hijo...". Descuida mamá, a mí no me va a pasar lo que al primo... a mi nadie me querrá jamás lo suficiente como para divorciarse de mi.