FIN DE FIESTA 1: "La Torada"
Hoy las calles han amanecido con las casetas a medio desmontar.
El alcalde no tendrá motivos para quejarse: desde el mismo instante en que se declararon oficialmente clausuradas las fiestas no ha parado de llover, un diluvio por momentos tan intenso que esta resultando ser el servicio público de limpieza más eficaz, colaborando como nadie (ni la flota de uniformados basureros de Homer podría igualarlo) en la eliminación de la densa película de alcohol y fritanga que impregna las calles.

Bajo este incesante manto de lluvia, ayer y hoy Pucela parece el plató principal de "Blade Runner" (replicante incluida).
Es curioso cómo durante el año, según se va acercando la fecha, te ilusiona la perspectiva de las ferias... y como una vez inmerso en la semana (y tras rebasar el límite de empacho y jarana) acabas deseando que se acaben de una puñetera vez.
Ese deseo de verlas pasar a la historia lo tuve el sábado por la noche antes de salir a rematar la faena.
El día anterior (viernes) ya se cargó bastante la mochila, saqué la trompeta a pasear, el tequila regresó a mi vida... y desempolvé mi inglés hablando con la novia guiri de Quique.

Me dijo que yo no podía ser español, que la estaba engañando, que realmente era un espía americano... No tuve más remedio que confesárselo, ¡me había pillado! Mi nombre en clave es "Chana": agente secreto zafio con licencia para beber.
Mi Gin-tonic agitado por favor... no revuelto.
El sábado (una vez más) fue reservado para reunirnos todos, comer y hacer el tonto. Esta vez en Geria, y sin disfraz...
Cierta "desafortunada" tarde Soriana (hace algo más de dos meses) nos vimos envueltos en una vorágine de vino, música, subastas, pañoletas, morlacos despiezados, peñistas locos, pujas temerarias, Merillas... sí, Carlos Merillas de Valladolid.
MERILLAS EZ!!!
Ya el año pasado estuvimos a punto de pillar alguna bandeja cárnica (procedente de los toros que lidian esos días de fiestas) de las que subastan el "Sábado Agés" en las plazas públicas sorianas... ¿qué nos lo impidió entonces? Pues no ir borrachos como cubas, cosa que este año sí se produjo.
Así que claro, al final de la tarde nos encontramos mamaos y con kilos y más kilos (iba a decir que sin comerlo ni beberlo, pero no, bebiéndolo sí!!!) de carne de toro...

Según el Código Civil ese sistema de venta (darte de beber gratis en la plaza hasta que bien revientes, bien te animes a pujar inconscientemente) estaría proscrito... pero en una ciudad sin ley (como lo es Soria durante Sanjuanes) quien la puja, la paga!
Viendo como se desarrollaron los acontecimientos cada vez estoy más convencido de que jamás debo ir a Las Vegas.
Y ya puestos que tampoco vaya Merillas (MERILLAS KANPORA!!!), principal instigador de tan extravagante adquisición, pujador alcohólico-compulsivo, portavoz atolondrado y digno merecedor del premio "Subastero de Chorlito 2007".
La carne permaneció amontonada todo el verano en un par de cámaras frigoríficas, hasta este sábado en el que ha visto la luz y finalmente pudimos dar buena cuenta de la primera tanda (se malcompró tanta cantidad aquella delirante tarde, que creo que habrá unas cuantas "toradas" más... no descarto que aún en nochevieja en vez de churros, haya toro) y el resultado no fue nada malo.
Quizás estaba un pelín fuerte... pero coño, es un toro, qué esperabais acaso... lenguadina???

P.D: No conquistas nada. con una ensalada...