BABELolid
"BABEL" (de Alejandro González Iñárritu) fue una de las pelis más aclamadas del pasado año.
Bajo mi modesto punto de vista (me pasa con casi todas las películas de episodios) es algo irregular, me gustan más unas historias que otras... y de entre las que me gustan la que realmente me entusiasma es la de la japonesita.
¡Me encanta! Por la atmósfera oriental, los claros homenajes a "La Panda de Julia", las escenas festivas y el desolador tratamiento que hace de la insatisfacción sexual, la soledad... y la frustración que no pocas veces provoca ser un bicho raro.

Pues bien, esta tarde volviendo del curro me he acordado de ese gran episodio de BABEL: una señora mayor con aspecto de monja vestida de paisano me paró por la calle preguntándome por la dirección de cierto colegio religioso femenino. A su cargo llevaba a un reducido grupo de niñas orientales de aspecto tristón, desubicado... y dos de ellas se comunicaban a través de signos!!!

A punto estuve de decir a la madre superiora "de incógnito" que se dejara de ir a la escuela y se vinieran a las casetas, que estamos en fiestas, etc... pero recordando cómo acababa la referida historia de Babel, opté por limitarme a hacer de buen samaritano proporcionándoles la dirección deseada.
Además, ni siquiera llevaban uniforme, ni balón de voleyball...