Sesión Matinal
Cada mañana camino del trabajo (a ti te debe pasar lo mismo si al igual que yo eres de los que todos los días repiten ruta a idéntica hora) me suelo cruzar con la misma gente, casi en el mismo tramo de las calles.
De entre todos los sujetos que me encuentro a esa intempestiva hora me han acabado llamado la atención dos: una por alegrarme la vista, otro por inquietante.
La primera es una chica preciosa que a lo largo del verano ha estado luciendo unos modelitos matinales espectaculares, convirtiendo la Calle López Gómez en improvisada pasarela y, como dije antes, alegrando la vista de mis ojos aún legañosos y medio cerrados.
Sin embargo hoy me ha sorprendido por lo recatada que iba. Vale que haya refrescado estos días... pero sin ir más lejos ayer mismo (con idéntica temperatura) ella seguía con su "economía de tela", sandalias, hombros al aire, etc...
Hoy una gruesa chaqueta cubría su linda anatomía, y algo parecido a una bufanda rodeaba su esbelto cuello.
En fin, supongo que era cuestión de tiempo que el circo abandonase la ciudad, la fruta cayera del árbol, Bruce Willis hiciera "La Jungla 4"... y las chicas de verano se pusieran calcetines.
Pero lo del otro fulano con el que me suelo cruzar es más grave.

Coincidí con él por primera vez hace un par de semanas, se trata de un antiguo conocido de mi época de estudiante, de esos que milagrósamente recuerdas cómo se llaman y poco más... el caso es que tras cuatro días seguidos cruzándonos e intercambiando el clásico "hola qué hay" (sin más, sin pararnos pues no tenemos nada de qué hablar) he notado como la última semana el muy cabrón se ha cambiado de acera, y cuando llega a mi altura no mira, fingiendo distracción con la mirada falsamente perdida en el horizonte y el ipod encasquetado a modo de coartada.
¿Tan nefasto soy que la gente cambia de acera a mi paso?
Si a eso le sumamos que otra compañera de oficina (no es Conchi) que estudió conmigo toda la carrera, en la misma clase, tampoco me habla pues... he llegado a la conclusión de que he debido hacer muchas cosas horribles en el pasado... Eso, o que el mundo esta lleno de gilipollas.