710 días
Tras casi dos años sin perder un sólo partido, el otro día los croatas, con un estratosférico triple de Marko Tomas casi sobre la bocina, nos hicieron agachar la cabeza.
Menudo disgusto me dio ese triple!!! (más allá incluso de lo puramente baloncestístico)
Tras 710 días arrasando no tardaron en oirse las primeras voces pesimistas y (algo típicamente español) victimistas. Sin embargo yo considero la derrota positiva, una especie de toque de atención.
España ya jugaba con el piloto automático puesto, sin tan siquiera pasar apuros... con esta derrota despertará de nuevo la bestia, y aún más peligrosa si cabe, por herida.
Mejor palmar ahora que hacerlo en cuartos y quedarte con cara de bobo.

Para empezar hoy hay que poner los cojones en la mesa, ganar a los griegos y dar un golpe de autoridad... pillar la directa hasta la final del 16, en la que hay que estar sí o sí.
Sí o sí... 