Come on baby, light my fire...
Esta mañana me olvidé el encendedor en casa, así que a la salida del curro, harto de todo y ansioso por fumarme un pitillo, paré al primer tipo que me encontré en la calle para pedirle fuego.
"Lo siento chaval, no fumo" (dijo) "y tú tampoco deberías fumar... es un consejo".
"Se lo agradezco señor" (contesté) "es lo más inteligente que he oído en lo que va de día... pero me habría hecho más feliz que hubiera tenido un mechero"
