Atrapado en la ducha con ALEJANDRO SANZ
Si sois de esas personas que mientras se duchan ponen música de la radio de fondo comprendereis lo que me acaba de pasar.
Uno se encuentra atrapado a merced del DJ de turno durante los minutos que dura el diluvio, empapado y obligatoriamente alejado del manejo del aparato... pues bien, en esos casos lo que más jode es que te pongan una canción que no te guste (o directamente odies), fastidiandote ese acuático momento que con la música adecuada (como la mayoría de las cosas de la vida) de fondo podría resultar extremadamente placentero.
Hoy me ha pasado eso. ¿La canción? La última de Alejandro Sanz.
Creo que se llama "a la primera persona", porque repite esa frase cienes y cienes de veces a lo largo del engendro.
Mala, muy mala... mala de narices!!!

En su anterior disco Alejandrito ya se convirtió definitivamente (siempre apuntó maneras, incluso cuando se le apagó la luz y tembló) en uno de los letristas más delirantes del panorama musical cañí... no sólo introduciendo conceptos (seguramente sacados de la jerga de Miami, donde vive) difíciles de asimilar, sino directamente desafiando las normas más básicas del "sujeto-verbo-predicado"
Dejando a un lado sus cada vez más frecuentes berridos, insisto en el hecho de que cuando este fulano canta... no le entiendo. Un torrente de palabras llegan a mis pabellones auditivos pero no sé qué coño me esta contando.
No sé, a lo mejor es cosa mía, que soy muy simple y no acabo de reconocer que "El Artista Anteriormente Conocido Como ALEJANDRO MAGNO" es una especie de genio místico-oscurantista comparable a Góngora...
Alejandro, se te pira.
