VILLANOS DEL ROCK: Ike Turner
IKE TURNER CUMPLE 75 AÑOS
Este domingo 5 de noviembre, quien alguna vez fuera considerado pionero del rock’n'roll (Turner grabó en 1951 con sus Kings of Rhythm "Rocket 88", número que suele considerarse la primera canción de rock and roll) cumplió 75 años.
Siempre se le recuerda como esposo y mentor de Tina Turner, un Pigmalión que transformó a la pueblerina Anna Mae Bullock en la mujer pantera que asombró sobre los escenarios a golpe de rhythm & blues.

Juntos fueron leyenda: Ike & Tina Turner conquistaron los corazones de sus fans en los años 60 con canciones como “A Fool For Love”, “It’s Gonna Work Out Fine” y “River Deep, Mountain High” (una de las sublimaciones del muro de sonido Spector)... pero desde la ruptura de su matrimonio en 1976 y las graves acusaciones de su esposa, Ike Turner nunca más volvió a tener el éxito de antaño.

Bajo el nombre de Tina Turner (nombre que por cierto registró Ike como marca), su pareja de larga melena, piernas estilizadas, voz áspera y erótica logró darle al dúo proyección mundial. Sin embargo, tras los escenarios se desarrollaba una verdadera tragedia.
En 1976, con apenas 36 centavos y una tarjeta para gasolina en el bolso, Tina abandonó a su marido tras un largo martirio. En su autobiografía “I, Tina”, lo acusó más tarde de haberla estafado financieramente, haberla golpeado y violado brutalmente.
La película sobre su vida “What’s Love Got To Do With It” se convirtió en un éxito de taquilla en 1993. Mientras Tina Turner tenía en solitario una exitosa carrera, Ike se encontró al borde del abismo después de años de abusos de drogas y alcohol.
Fue descubierto varias veces con drogas y en 1990 pasó 17 meses en la cárcel por tenencia de cocaína. Cinco años después describió en su autobiografía “Takin’ Back My Name” su punto de vista sobre su matrimonio, e intenta desde entonces volver a ponerse de pie musicalmente. Su álbum “Here And Now” fue nominado en 2001 a un Grammy.

Dichas memorias de Ike Turner no solo confirman el papel de sátiro maltratador que le atribuyó su ex en su biografía, sino que retratan al campeón de los canallas, al número uno de los macarras.
En un ejercicio de sinceridad y miopía para la imagen pública sin precedentes, Turner se presenta altanero como un semental machista, zafio, iracundo y cocainómano. Empieza alardeando de que perdió la virginidad a los seis años y acaba echándole a Tina la mitad de la culpa de las palizas que le arreó durante años: "Si cada día le pateas el trasero a tu mujer y ella lo soporta, es tanto su culpa como la tuya".
Quizá ayude a comprender a Turner, aunque no sus actos, su infancia pobre, violenta e injusta. Para que se hagan una idea: el padre del músico murió cuando este tenía cinco años a causa del apaleamiento que le propinaron unos patanes racistas. No pudo ser llevado al hospital porque en Clarksdale no había hospital para negros.
Pero amén de un villano, Ike Turner ha sido también un genio. A los méritos expuestos en el primer párrafo añadan que como cazatalentos del sello Modern en los años 50 logró sesiones de grabación para Howlin' Wolf y B. B. King...
Que la banda que diseñó para arropar a Tina durante las décadas de 1960 y 1970 introdujo una energía casi atómica en el rhythm and blues...
Que con sus producciones de los primeros 70, la de Nutbush City limits (qué obra maestra) y su solo de sintetizador Moog a la cabeza, la música negra se hizo futurista.
Ike Turner no pudo asistir en 1991 a su ingreso en el Rock and Roll Hall of Fame: estaba en prisión. Una vez en libertad inició un regreso artístico en clave tradicional que dura hasta hoy.

En su propia página web dice: “Por suerte, su música legendaria sobrevivió a los golpes, pero no su nombre”.
Esas manos Ike...