TIERRA DE NADIE

Un espacio "tontimágico"...
"Dos en la carretera"

Esta mañana fui secuestrado.
Sí amigos, en su momento no era consciente de dicha circunstancia, pero 3 o 4 horas más tarde pude percibir con absoluta claridad que (una vez más) había sido víctima de una sucia jugarreta del destino... si bien debo decir que "destino" en este caso tuvo como cómplices a la incesante lluvia, al ministerio de Obras Públicas (por sus tramos en obras y confusa señalización), al gremio de camioneros, a las páginas amarillas... y al particular sentido de orientación de mi secuestradora.
(El mío brilla por su ausencia, pero el suyo desde luego no sirve de mucho en los momentos de crisis).



A primera hora de la mañana entré en un coche al lado de mi casa y al poco rato (sin duda tras haber sido narcotizado de alguna manera extraña y clandestina) aparecí en el extrarradio de un pueblo de la provincia de Salamanca, aparcado frente un edificio que seguramente albergaba a los adolescentes más chungos de la comarca.
Allí permanecí, dentro de ese vehículo rojo (sólo alcancé a ver su color) durante una eternidad... amarrado con un potente cinturón de seguridad, inmovilizado, con claros síntomas de desnutrición tras 2 horas sin ingerir alimento alguno... retenido contra mi voluntad en medio de la nada, bajo una lluvia cada vez más violenta...

En mi delirio de rehén llegué a escuchar lo que presumiblemente era el ring de una sirena, una alarma que sólo Dios sabría a merced de qué estampida de chavales embrutecidos quedaría expuesto el vehículo que me albergaba....... pero no, el "canto de sirena" sólo significó el regreso de mi encapuchada captora.

Tras una breve conversación en la que me expuso el confuso propósito de su rapto, me ofreció la libertad a cambio de unirme a ella en su ruta de caos, desorden y destrucción a lo largo de las carreteras secundarias.
Por supuesto, acepté.
Mi primera aportación a la recién formada asociación, fue tomar el control del dial de la radio del coche. Yo es que lo siento, pero con "los 40" de fondo no soy capaz de hacer el mal...



El primer acto criminal tuvo lugar en un bar de carretera.
Nuestra irrupción en el local fue acogida con el recelo natural con el que los cuatro parroquianos habituales de cada mediodía pueden recibir a una pareja de extraños con las peores intenciones escritas en el rostro.
Acercarnos a la barra para pedir algo tan sólo fue una excusa, un paso natural hacia la consecución del delito.
Nuestra actuación fue veloz a la par que limpia. Armados de unas tijeras de podar obtuvimos el botín perseguido y en menos que canta un gallo estábamos de nuevo surcando la carretera en atolondrada huída...

En nuestro propósito de evitar cualquier clase de encontronazo con las fuerzas del orden acabamos virando por rutas tan ocultas, paralelas y escondidas... que durante un buen rato aparté de mi pensamiento la idea de estar siendo perseguido por la poli, pues bastante teníamos con encontrar el camino hacia casa...

De repente un cartel anunciando que estábamos en la provincia de Ávila hizo saltar todas las alarmas.
"Lo siento pero yo me entrego... no quiero saber nada de este disparate en el que me has metido... lunática, qué pretendes???... yo sólo quiero ir a mi casa...." exclamé entre sollozos.

Su única respuesta fue: "para la próxima vez te daré un mapa, para que no protestes..."

¿Por qué clase de carambola del destino había pasado yo de ser pasajero a guía? Justo entonces recordé una genial canción de Gustavo Cerati, "TE LLEVO PARA QUE ME LLEVES"...
Sin duda algo de eso había.

El caso es que hora y pico después ahí estaba yo llegando a mi casa, siendo liberado sin violencia alguna en la calle más cercana a mi portal...
Cuando subía por el ascensor observé mis manos cómplices (ya no estaban tan blancas) pero no hice amago alguno de limpiarlas.
"A ver si me secuestran otra vez, pronto..." pensé.



A mí Estocolmo me queda muy lejos... ahora mismo soy presa del "síndrome de Babilafuente".

       P.D: El crímen perfecto existe...

Publicado el: jueves, 19 de octubre de 2006 15:26 por cocotero1
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Comentarios

Anonymous ha opinado:

Tienes derecho de guardar silencio.
Cualquier cosa que digas puede ser usada en tu contra ante un jurado
Tienes derecho a hablar con un abogado, si no lo tienes se te adjudicará uno de oficio...

Esposen a este sinvergüenza y al calabozo con él!!!
# octubre 20, 2006 9:18

Anonymous ha opinado:

AMNISTIA GABRIEL YA!!!!libertad presos tontimagicos!!!, huye, recuerda las palabras del "mantequilla": no me cogeran vivo.
Te esperamos en la estacion para salir del pais con la documentacion falsa preparada y una petaca llena, date prisa el tiempo vuela.
cambio y corto.
# octubre 20, 2006 19:05

Anonymous ha opinado:

¿Qué las das? Porque por el dinero no creo que te secuestren... :P
# octubre 20, 2006 19:49
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