PONFERRADA (Avalancha Pucelana On Tour)
PRÓLOGO: Cena de Amigos
Tras prácticamente un mes alejado del mundanal ruido volví a soltarme en plena naturaleza. Y la 1ª prueba que elegí para regresar a la alta competición no fue sino una "maratón"...
El sábado a las 8 de la noche tomé la 1ª copa en la previa que hicimos a la
"Cena de Amigos 2006"... que como no pudo ser de otra manera, desembocó en una odisea de chupitos, alcohol innecesario y peregrinación de bar en bar hasta altas horas de la madrugada.
Con esa copa se abrió un grifo que nadie pudo cerrar hasta 24 horas después...
AVALANCHA EN PONFERRADA: Me gustan las excursiones... 
¿Cómo describir el despertar el domingo a 1ª hora de la mañana... recién acostado? Sólo se me ocurre una palabra:
INHUMANO. Pero a pesar de ser los más borrachos del bus... no éramos los más payasos.
Detras de mí se sentó una especie de
cateto friky que no paró de contar chistes sin gracia, y a viva voz, durante todo el viaje.
Por su dicción, modales, aspecto (y temática de los chistes)... era una especie de mezcla entre:
- Paco Martínez Soria con boina, la cesta de chorizos y la gallina bajo el brazo
- Las revistas de Zori, Santos y Codeso
- Un híbrido bastardo entre Manolito Royo y Jaimito Borromeo
PARADA EN LA ESTACIÓN DE SERVICIO: Allí el panorama acabó resultando grotesco, no creo que en ese lugar perdido de la estepa castellana tengan buen recuerdo de las hordas blanquivioletas que (literalmente) arrasaron con el contenido de sus mostradores, robando hasta las cosas más innecesarias.
¿Acaso alguna vez había desayunado yo una lata de sardinas? Pues este domingo lo hice...
ATERRIZAJE: Oktoberfest...
Una vez los buses aparcaron en los aledaños del estadio, soltando a las tropas pucelanas, no tuvimos más que pillar la entrada y poner rumbo hacia esa entrañable localidad que nos esperaba mitad hospitalaria... mitad recelosa.
Un lisiado ex-combatiente de la
"1ª guerra del Bierzo" nos saludó con gritos hostiles, pero el resto de la gente a nuestro paso no osó discutir la cruda realidad:
Ponferrada había sido ocupada.

Entramos en el primero de una larga lista de bares en los que consumimos cantidades ingentes de cerveza en pequeños, grandes y medianos recipientes.
El ocio es muy traicionero cuando dispones de tanto tiempo para matarlo antes del partido, el caso es que las 4 personas que en un principio subimos al bus en Pucela ahora éramos unas cuantas más... los colores unen mucho, pero el alcohol lo hace aún más!!!
No tardó en llegar el momento de los cubatas...
Cánticos, alaridos desencajados, incorrección política, necromofa... pinchos, palos, cuchillos en las maaaaaaanos... Nos dejamos la garganta en la antesala del partido, y por qué no decirlo: un trocito de hígado también... para ellos, de recuerdo...
Pero para berridos los que soltamos una vez dentro del campo.
El viaje de vuelta no lo hicimos nosotros, sino 4 despojos humanos disfrazados de frikis del Pucela que vegetaban en sus asientos del autocar con un corrillo de baba alcohólica cayendo por la comisura de sus bocas... al borde del colapso, con la mirada perdida... y con una machacona melodía controlando su sistema nervioso periférico y central:
Superamos obstáculos.... recorremos kilómetros... sólo por tí... Valladolid...