EL CHISTE DE LETIZIA
Lo que más gracia me hace de la realeza, de la aristocracia... y de los pijos en general, es cuando juegan a no serlo.
Ver a un niño bien (vestido como si "amase a Laura") tomarse una copita en un bar rockero... a alguna actriz posando en "¡Hola!" vestida de marca, rodeada de negritos indigentes en el Congo... a los príncipes de Asturias cenando en casa de Sabina rodeados de republicanos... "para molar".
También me hace gracia la situación inversa. Yo no soy nada amante de esa Real institución ni de los miembros que la conforman, asi que ni de coña invitaría a cenar en mi casa a esos personajes (ni tan siquiera para mofarme de ellos), asi que Sabina, Ana Belén, Victor Manuel y todos los que asistieron a esas "jornadas interclasistas" también me chirrían bastante.

Dentro del disparate que esas reuniones suponen en sí, me hace mucha gracia la historia que circula sobre un chiste que Letizia debió contar en la sobremesa. El chascarrillo es el siguiente:
"¿En qué se parece Estefanía de Mónaco a Letizia? En que Estefanía de Mónaco folla con un funambulista y Letizia es una fulana muy lista..."
¿Con salidas como ésta pretende mostrarse campechana?
Imagino que los asistentes a esa cena se reirían (mientras degustaban un vino carísimo y un menú a la altura de las circunstancias)... sin duda sin ser conscientes de que quién realmente se reía de ellos (y por extensión de todos los "súdbitos") era la propia Leti.
Imagino ese momento en palacio, esa reacción de la futura reina al conocer éste y otros tantos chistes que sobre ella circularán: "Hay que ver Felipe... ¡qué cosas tiene el populacho!"
Y Felipe le pasa la mantequilla con cargo a los presupuestos generales del estado. Luego que se la coma... ya es otra cosa.