VENDIMIA 11, 12 y 13: He ligao
El undécimo y duodécimo día de vendimia no pasarán a la historia, salvo quizás por la incertidumbre que viví con las llamadas del jefe entre las 7 y 8:30 de cada mañana diciéndome que fuera, que no fuera, que iba a llover, que parece que despeja... el caso es que ambos días acabé pringando.
Hoy sin embargo ha sido una jornada nuevamente delirante.
Dentro de las rotaciones que el equipo rumano hace cada día, hoy ha aparecido una rumana con un cuerpazo espectacular, muy bien dotada la chica... mi único compañero español (el resto ya ha caido en batalla) y yo teníamos los ojos como platos al verla agacharse en cada cepa.
Sin embargo en una de las pausas ella encendió un cigarro y al abrir la boca para hablar con sus compatriotas... pudimos observar que varios de sus dientes superiores eran de "oro", o alguna aleación equivalente.
El caso es que por la tarde uno de los rumanos (un chavalín de 17 años que durante la mañana cargaba cubos) se resintió de la tarea y se puso conmigo en las cepas pasando a cargar mi compañero.
A partir de aquí se desató el disparate.
Él me hablaba y me hablaba... 3 horas sin parar... y yo apenas entendía alguna palabra.
Sus temas preferidos de conversación:
- Fútbol: se tiró 20 minutos desarrollando la idea de que sería gracioso que la delantera del Madrid fuera Ronaldo, Cristiano Ronaldo... y Ronaldinho.
- Fiesta: contándome las discotecas de Valladolid que frecuentaba. Tened cuidado chicas, que este elemento busca novia!!!
- Música: no paraba de cantar, pero sólo canciones rumanas... También le gustaba el reggaeton y yo me puse a cantar el "ragatonto" de DJ Syto... el incauto me jaleaba dando golpes a su cubo, haciendome la percusión. Ains, alma de cántaro...
- Sexo: decía que aquí somos todos maricas y las chicas lesbianas, que en su país la gente se casa con 12 años. Entonces me preguntó que si yo era maricón, porque era raro que a mi edad no estuviera casado y con críos. Cuando le dije que no lo era, pegó un berrido a la "rumana de los dientes de oro".

Señalándome le dijo que yo no era maricón... entonces ella mostró un particular entusiasmo.
Yo no entendía nada pero mi compañero de los Cárpatos me puso al corriente de la situación. Me dijo que ella decía que yo era muy blanco, que tenía ojos muy bonitos y que le gustaba... lá lá...
Tras meditar durante 15 segundos la posibilidad de huir con ella hacia el este de Europa y empezar una nueva vida como buhonero en Transilvania, opté por quedarme quietecito, cortando uva, etc...
Mas tarde, rematando una cepa ella vino a ayudarme e inició un delirante diálogo de besugos: "Tú dónde vivir... Tú tienes tierra uvas?... No hijos tú?...etc..."
Todo con un cierto tufillo a película de Tarzán.
Y cada vez que se reía, su carcajada sonaba extraña por todo el metal que poblaba su cavidad bucal, era algo similar a oir hablar a una especie de hija ilegítima de Darth Vader.

En fin, regresé a mi cepa sin perder un segundo más en "galanterías" sin sentido, allí me esperaba una 2ª parte de la "seducción romaní".
Mi compañero de cepa, ese adolescente embrutecido por el reggaeton, dijo que no era fuerte y por eso no pudo cargar todo el día con los cubos... pero que yo sí era fuerte... que le enseñase los músculos...
En ese momento yo iba a quitarme la sudadera porque el sol empezaba a molestar, pero decidí dejármela puesta. Además, esta escena fue (al igual que las anteriores con la rumana) presenciada por mi jefe y otro compañero español.
"Joder macho, qué les das..." dijeron a coro.
En fin, después de tres semanas apartado de la vida pública da gusto comprobar que mi "poderoso atractivo" permanece intacto, etc...
¿Hay algún dentista en la sala?