VENDIMIA 5: After hours
¿Qué hace un tipo como yo (de mi calaña) a punto de amanecer un domingo... por la calle... sin estar borracho? Desde que Michael Jordan dejó el baloncesto y por un breve tiempo se pasó al béisbol no se había visto nada tan extraño...
Pues iba a otra dura jornada anarco-campestre, sacrificando la zafiedad sabatina por un puñado de euros. Snif...

Camino del lugar donde quedo para que me lleven al pueblo viví una escena propia de la situación. Tuvo lugar cerca de la zona del Poniente y la protagonizan 3 pijos borrachuzos indecentes y vuestro humilde chico trabajador.
Mientras ellos hablaban entre sí en un idioma ininteligible propio de los homínidos ebrios habituales de la Zona Coca, yo pasé a su lado ataviado con mi desarrapado uniforme de vendimiador y la mochila a cuestas.
Pijo borrachuzo indecente nº1 (apoyado en el hombro del nº2 y jaleado por el nº3): ¿ónde vas a etas horasssss?
Vuestro humilde chico trabajador: A un After... (musitando:) gilipollas
Imagino que no habían visto a nadie antes con unas Reebok agujereadas manchadas de barro... Dios, que extraños son los domingos sin resaca.
Más tarde, ya entre cepas, la jornada no resultó menos extraña. La sensación que tuve ayer de estar formando parte de una especie de granja escuela para drogadictos hoy se vio confirmada... y aumentada.

Estabamos solo 5 personas bajo un sol de justicia, vagando erráticos como yonquis desubicados. Uno de mis compañeros estuvo al borde del desmayo en un par de momentos durante la mañana, un auténtico zombie... "los chicos del maíz" parecía.
Por no hablar de los innumerables pedos que no paraba de tirarse el degenerado de la cepa contigua, ese fulano invertido con una camiseta de "Sugarless"... auténtica basura.
He acabado reventado, por suerte ahora habrá un parón de 2 o 3 dias que me vendrá de perlas para planificar la estrategia definitiva con la que llevar a buen puerto mi "plan maestro lúdico-viticultor".
P.D: Hoy un friki de mi cuadrilla ha tenido la desfachatez de confesarnos que el otro día él y sus amigos se tiraron 2 horas hablando de un tema delirante: hicieron una lista con formas ridículas de morir.
Mientras me cubría con mi gorrito, observaba las numerosas manchas de mi ropa, y los múltiples arañazos de mis brazos... tuve claro que el Nº1 de esa lista lo ocuparía "morir vendimiando".
Necesito una cerveza
Gabriel (dominguero frustrado)