VENDIMIA 1: blanca y radiante va la uva...
Como en los últimos años, he vuelto a la viña del Señor a partirme el espinazo vendimiando por un puñado de euros... un mercenario de la uva es lo que soy, todo un salvaje.

Otros años el debut fue más agresivo, hoy sinceramente no me puedo quejar: buenas y malas noticias casi por igual.
MALAS:
- oir sonar el despertador a las 6:40 de la mañana
- ponerme el mismo chandal viejo que no usaba desde la vendimia anterior... y que todavía conservaba el aroma seco de la uva impregnada.
- comer en quince minutos a una hora que no es la mía
- estar a punto de ser aplastado por una caja enorme rebosante de uvas durante un trayecto en el carromato
BUENAS:
- nada más llegar oir mis 2 palabras favoritas en vendimia: "uva" y "blanca"... el día que se saca la blanca la tarea se hace más llevadera.
- que no había tanta uva blanca como esperaban y hemos acabado muy prontito
- hice mi tradicional baile a bordo del carromato mientras cruzábamos las tierras, imitando a una go-go de la partydance (lamentablemente esta vez no estaban abajo en el campo los rumanos que cada año me miran pasar con cara rara mientras me contoneo como una serpiente tecno-jornalera desde mi carroza laboral)
- el sol no ha sido tan implacable como en los días anteriores
- mi espinazo no esta excesivamente dolorido
Eso sí, mi cuadrilla sigue siendo la más ilustrada de toda la zona de Cigales. A vuestro humilde servidor le acompañaban hoy una profesora y una antropóloga. A esta última no le mueve más motivación que la económica, no penseis mal... aunque si toma buena nota de nuestra evolución física para los próximos días caerá en la cuenta de que la especie es posible que evolucione hacia atrás (involucione).
El homínido tardó siglos en erguirse, pero sólo necesita un par de días de vendimia para torcerse.
Seguiremos informando.
Gabriel, vuestro rudo chico trabajador