"RESACA Y EUFORIA"
Anoche sábado llené mi cuerpo de basura.
Cantidades ingentes de alcohol de alta (altísima) graduación invadieron mi organismo, apoderándose del cauce de mi torrente sanguíneo y desviándolo hacia una cascada de disparates... una catarata que finalmente dio conmigo en la cama sin saber muy bien el cuándo, el cómo, ni el porqué...
Imagino que el piloto automático nocturno sigue funcionando y (a pesar de las obras que rodean mi casa) siempre consigue traerme sano y salvo.
El caso es que esta mañana me desperté relativamente pronto pues había quedado para ver el partido del Pucela (lo emitía Canal+). Nada más abrir el ojo decidí que no bajaría al bar, tan sólo quería estar acurrucado en mi camita, regodeándome en mi indecencia.
(Deberían prohibir que se jugasen partidos de futbol profesional los domingos por la mañana, un estadio no es el lugar más adecuado para pasar una resaca... seguro que revisando la Convención de Ginebra hay algún capítulo al respecto) 
Pero el teléfono me devolvió a la cruda realidad, a esa rueda que no para de girar...
Uno de mis grandes problemas como ser humano es que "
no sé decir NO", y a pesar de tener en mi mente las palabras "no voy a bajar, me quedo en casa que estoy fatal"... de mi boca salieron las ya clásicas "me visto y voy para allá".
Por suerte luego sucedieron un par de acontecimientos históricos que hicieron que mi súbita devolución a la naturaleza mereciera la pena.
Hecho histórico Nº1: pedí una coca-cola (me pusieron una de esas nuevas que han sacado, la "zero" nosequé... pura bazofia, casi se la tiro a la cara al camarero... pero me frenó el pensar que en el fondo me lo tenía merecido: "eso te pasa por ser infiel a la cerveza, ¿querías refresco?...pues toma basura!!!)
Hecho histórico Nº2: el Real Valladolid, tras una pretemporada atroz... juega de puta madre en el campo del Sporting y le endosa un contundente 1-3.
"Así sí" (pensé) "así da gusto que le despierten a uno: porque en la mesa esta puesto tu plato favorito, porque el Pucela va a jugar y ganar, para follar... despertares dulces donde los haya"
En fin, que pudimos cantar unos golazos blanquivioletas, dar rienda suelta a toda nuestra rabia futbolera (incluso echamos a una señora que estaba sentada a nuestro lado, escandalizada) y atar algunos cabos sueltos de la delirante noche anterior.
Para concluir debo confesar públicamente que me he emocionado en el bar. Este año no me abono al futbol porque estoy muy desencantado con el equipo y con sus últimas actuaciones... toy enfadao, "necesito un tiempo para pensar en lo nuestro", etc...
Sin embargo hoy ha quedado claro que mi afición por este club (
¿papá, por qué somos del pucela?) es inquebrantable y que a poco que me den... me tendrán contento.
Ya lo decía el tango: "siempre se vuelve al primer amor..."