Grasas trans

Publicado 23 abril 07 08:19 | todosunidos1 

Grasas trans: cómo saber si las comemos "encubiertas"

Por Valeria Chavez Infobae.com

Estos ácidos grasos aumentan los niveles de colesterol "malo", disminuyen el "bueno" y hacen crecer el riesgo de enfermedades coronarias. Una especialista explicó a Infobae.com la importancia de leer los rótulos de los alimentos


Históricamente se usaba aceite líquido o grasas animales sólidas en la producción de la mayoría de los alimentos pero que, pasado el tiempo de elaboración, los productos adquirían un cierto gusto rancio (en especial con los aceites líquidos). Entonces, surgió la necesidad de contar con grasas en estado sólido o semisólido de mejor estabilidad para determinado tipo de alimentos.

Así fue que comenzó a utilizarse el proceso de hidrogenación parcial, por el que se convierten en grasas sólidas las que antes eran líquidas a temperatura ambiente.

A mediados siglo XX, se descubrió que el proceso de hidrogenación parcial formaba ácidos grasos que químicamente eran iguales a los del aceite, pero en su estructura geométrica eran diferentes.

"Por esa diferencia son metabolizadas de forma diversa en el cuerpo humano", explicó a Infobae.com la licenciada en Química y gerente de Calidad y Desarrollo de Flora Dánica, primera firma en el país y segunda en el mundo en sacar al mercado margarinas libres de grasas trans con un nuevo proceso enzimático.

“Al principio se creía que todas eran insaturadas, pero hoy se sabe que ésas que conocemos como grasas trans son peores -desde el punto de vista nutricional- que las saturadas”, detalló Mercedes Larraín, “ya que aumentan el colesterol malo y disminuyen el bueno”.

Así es que se consiguió obtener productos similares “sin la presencia de trans”.

La profesional informó que “todos los productos que contengan en su composición aceites vegetales parcialmente hidrogenados pueden contener trans”. Y destacó entre éstos a los alfajores, galletitas, panificados, tapas de empanadas, barritas de cereales “no light”, entre otros.

La única manera que una persona tiene para darse cuenta si lo que consume contiene ésas grasas (así como cualquier otro componente perjudicial para su salud) es observar atentamente la información nutricional, que desde el 1 de agosto de 2006 es obligatoria en el rótulo de los alimentos envasados.

“Antes sólo se aclaraba, opcionalmente, si el producto contenía grasas saturadas o insaturadas y en éstas últimas estaban incluidas las trans”, comentó Larraín, y destacó: “Hoy, todos tienen la posibilidad de leer los envases y elegir conscientemente si desean consumirlas”.

http://www.infobae.com/notas/nota.php?IdxSeccion=1&Idx=312901

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