Guía información de la FIBROMIALGIA II
Aspectos Rehabilitadores
Importancia del ejercicio físico
Según múltiples estudios publicados en la literatura médica la actividad física y deportiva es uno de los procedimientos más asequibles y que más pueden beneficiar a los pacientes con FM. Además, así está reconocido y recomendado diariamente por los médicos con más experiencia en esta afección.
¿Qué ejercicios hacer?
No hace falta realizar programas especiales ni ejercicios sofisticados. Andar a buen paso, trotar, pedalear, nadar, bailar, esquiar, caminar por el campo, practicar tranquilamente otros deportes a los que se tenga afición o hacer gimnasia o pesas ligeras pueden mejorar la capacidad de tolerancia al dolor, el humor y facilitar el sueño reparador
¿Cómo mejor hacerlos?
En cualquier caso debe empezarse poco a poco, tanteando la capacidad de cada persona y su tolerancia al ejercicio, que suele ser menor en pacientes con FM. Cada sesión debe precederse de ejercicios mas lentos y suaves, de calentamiento y estiramiento, de baja intensidad, a realizar durante 5 minutos. Después se practicará la actividad principal durante unos 20 minutos, yendo también en progresión. Se finaliza aminorando el ritmo en los 3 últimos minutos. Si el ejercicio se hace en compañía suele resultar mas divertido, se crea un compromiso, refuerzo y afín de superación especialmente positivos y aseguradores de su continuidad.
¿Puede ser inconveniente el ejercicio?
Hay pacientes con FM que se cansan muy pronto. Entonces deben practicar muy lentamente y cuando se encuentren mejor intentarán progresar. Las personas por lo demás sanas o que no experimenten durante el ejercicio asfixia, sensaciones de desvanecimiento, opresión o golpes muy intensos o duraderos en el pecho u otros trastornos deben seguir perseverando en su práctica para obtener los mejores efectos. Las que asocien otra enfermedad o adviertan cualquier inconveniente deben consultar a su médico antes de iniciar o continuar ejercitándose.
El ejercicio le regala un plus
Ya que tiene otros muchos efectos saludables, además de sobre la FM. Proporciona relajación física y psicológica, ayuda a conseguir el peso adecuado, a mantener convenientes niveles en sangre de azúcar, colesterol y tensión arterial. Además es bueno para prevenir la osteoporosis y para mejorar el dolor de espalda crónico.
Complementos del ejercicio
Además de con él un paciente con FM probablemente se puede aliviar con aplicaciones de calor, en diversas formas de aplicación. Este se puede proporcionar con procedimientos caseros como bolsas de agua, manta eléctrica, lámpara de rayos infrarrojos, duchas o chorros de masaje, baño caliente y otros. En los servicios de rehabilitación se aplican microondas, ultrasonidos y otros procedimientos, a veces con efectos positivos
¿Masajes?
Suele ser muy bien apreciado por los pacientes con FM. Es más eficaz realizado consecutivamente a la aplicación de calor. Estos procedimientos incrementan el flujo sanguíneo al músculo proporcionando relajación y mejorando su dolor y flexibilidad. Análogamente otras técnicas de relajación física y/o psicológica pueden ser eficaces. La cura termal balnearia proporciona estos efectos a través del descanso físico y psicológico más la aplicación del calor o el ejercicio en los baños o en chorros-masaje. El balneario más recomendable sería aquel en el que proporcionaran estos servicios mejor, más barato y más cerca, independientemente de la composición de las aguas.
La higiene postural
Es conveniente tenerla en cuenta para evitarse daño sobreañadido. Seguir las normas de la Escuela de Espalda descarga esta, previniendo desencadenantes o agravantes de las molestias. En ella se enseñan los gestos de la vida diaria que son perjudiciales y las alternativas inocuas. El paciente así se conciencia y compromete en el cuidado de su espalda llevando a cabo posturas y ejercicios seguros. Estos proporcionan un refuerzo de la musculatura del tronco y de las extremidades.
Tablas de gimnasia
Ya hemos dicho que todos los ejercicios, actividades físicas y deportivas son útiles. De antemano no hay ejercicios mejores o peores que otros. Cada paciente debe intentar los suyos, evitando repetir aquellos gestos o posturas que identifique que le provocan dolor. De todos modos, por si se anima más fácilmente podemos recomendarle que repita de 5 a 10 veces los siguientes:
- - Tumbado boca arriba, con las rodillas en semiflexión.
Levantar el tronco del suelo.
Levantar las piernas al aire, sea simultáneamente sea alternativamente o llevando las rodillas hacia el pecho.
Hacer movimientos de las piernas en el aire como pedaleo, batidos, tijeras, círculos, etc.
- - Tumbado boca abajo.
Levantar la parte alta del cuerpo.
Después levantar las piernas del suelo.
Finalmente levantar estirados un brazo y la pierna contraria.
- - A cuatro patas, sobre rodillas y palmas.
Levantar alternativamente un brazo y la pierna contraria estirados.
Levantar por el lado un brazo hasta apuntar con los dedos el techo. Hacer flexiones de los brazos acercando la cara al suelo.
Adelantar las manos en paralelo y estirar la espalda, haciendo flexiones hacia el suelo con el tronco.
Lo importante, lo difícil y lo más meritorio del ejercicio es hacerlo. El paciente de FM debe convencerse de sus buenos efectos, reunir algunas dosis de voluntad y contribuir así eficazmente en su tratamiento. Ánimo.
Dr. Andrés Peña Arrebola