Antiguo ferrocarril
Entre las vías crece ahora la hierba y las antiguas estaciones rezan mensajes de los nuevos tiempos, pintados con spray.
Piso con mi coche los antiguos raíles cuando vuelvo de Calatañazor, a través de la venta nueva y voy a salir de nuevo a la N-234.
Quén sabe qué aventuras y desventuras contarían las personas que iban en ese tren.
Quizás, como en regreso al futuro, hubiera estado muy bien poder pasar un tiempo en esa antigua Soria.

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