- PRESENTACION DE TRABAJO DE MACROECONOMIA
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UNIVERSIDAD DE EL SALVADOR
FACULTAD DE CIENCIAS ECONOMICAS
ESCUELA DE ECONOMÍA
ASIGNATURA: MACROECONOMIA I CICLO I-2007
CATEDRATICO: LIC. RICARDO VILLEDA GRUPO TEORICO: 01
TEMA DE INVESTIGACION:
“EVALUACION ECONOMICA DE BOLIVIA”
PRESENTADO POR GRUPO DE TRABAJO
• ERIKA ELIZABETH CHANICO LEMUS CL06016
• VERÓNICA MARÍA FRANCO ORTÍZ FO06001
• ESMERALDA DEL CARMEN MÁRTIR AQUINO MA06011
• MANUEL ANTONIO RAMÓN LOZANO RL03005
- INTRODUCCION
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INTRODUCCIÓN
El comportamiento de las economía de los países, está determinado fundamentalmente por las expectativas de los gobiernos que deben producirse en las gestiones; pues, se introducen factores de incertidumbre que afectan el comportamiento de los factores económicos, demorando fundamentalmente las acciones de inversión y de esta manera disminuyendo en gran parte todos los factores de medición de la economía de los países.
No es nada fácil mantener constantes todos los factores debido a que el crecimiento económico que ha mostrado Bolivia es muy modesto; ya que han existido muchos factores sociales, políticos y monetarios que han afectado la economía; y a ello, se ha sumado el deterioro de la cartera del sistema financiero y el creciente déficit fiscal.
Es así, como en el presente trabajo se han realizado estudios de todos los factores económicos que han afectado a Bolivia en el período que comprende desde el año 2000 hasta el 2004, presentando algunas situaciones de la coyuntura económica de ese país representadas por las acciones y las situaciones económicas realizadas.
Con el análisis de la situación financiera de Bolivia se ha querido realizar una comparación y un análisis de las tendencias de los factores económicos de este con respecto a nuestro país; y así, poder notar las diferencias existentes entre ambos países del continente americano.
Cabe destacar que aunque ambos sean países pertenecientes al mismo continente las diferencias entre ambos son muy notable, tomando en cuenta factores como los son: Densidad territorial, Población, Producción y exportación.
Para poder proyectarse y anticiparse a los cambios y tendencias que experimenta un país, se hace necesario el estudio de todos los factores productivos y económicos que rigen e influyen en la economía.
- OBJETIVOS
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OBJETIVOS
A. OBJETIVO GENERAL
• Conocer las variables que son determinantes en el crecimiento y desarrollo de los países de América Latina, destacando el comportamiento de Bolivia en el período 2001-2004, las diversas tendencias de los factores económicos de Bolivia y a la vez identificar las acciones tomadas por parte del gobierno de Bolivia para evitar que la economía del país experimente cambios drásticos que incidan en su población.
B. OBJETIVOS ESPECÍFICOS
• Identificar los tipos de políticas económicas implementadas para aumentar los factores productivos de Bolivia.
• Identificar los procesos de desarrollo económico que ha permitido el incremento del PIB en Bolivia.
• Conocer los factores económicos que brindan mayor crecimiento y desarrollo económico a estos países.
• Conocer las implementaciones de políticas económicas de Bolivia para incrementar la producción y exportación, así poder tener un incremento de los ingresos de la nación.
- BALANCE PRELIMINAR DE LAS ECONOMIAS 2001
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BALANCE PRELIMINAR DE LAS ECONOMÍAS DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE 2001 BOLIVIA
El crecimiento cero que registró Bolivia en 2001 se explica por la debilidad que mostraron los mercados interno y externo, pese al Programa de Reactivación Económica. El auge del sector de hidrocarburos se vio anulado por la persistencia de deprimidos niveles de inversión y consumo. A diferencia de años anteriores, el sector externo no logró revertir este panorama, ya que el enfriamiento de la economía mundial erosionó las exportaciones, especialmente de minerales y
derivados de soja. Se estima que la significación el déficit fiscal se mantendrá en el rango de 4% del PIB y que el monto de la inversión extranjera directa emulará el registrado el año precedente. En cambio, las exportaciones retrocederán, no obstante el fuerte incremento de las ventas de gas natural a Brasil. Especialmente débiles se mostraron las exportaciones mineras y las de manufacturas no tradicionales. A causa de la desaceleración de la actividad interna, las importaciones experimentaron una caída mayor que las exportaciones, lo que redundó en un déficit en cuenta corriente algo inferior al de 2000. La generalizada atonía se reflejó también en una intensa caída de la tasa inflacionaria, al punto que a fines de octubre el índice de precios al consumidor acusaba una variación acumulada en el año apenas superior a 1%.
El Programa de Reactivación Económica iniciado en abril contemplaba medidas para mejorar
el financiamiento bancario a los agentes económicos, acelerar la construcción de infraestructura y,
especialmente, instrumentar programas ocupacionales de emergencia, con los que se esperaba
generar entre 30-50 mil puestos de trabajo.
La decisión de suplementar partidas de inversión pública relacionadas con los programas de
reactivación determinó que el déficit fiscal se mantuviera en el equivalente de 4% del PIB,
impidiendo el cumplimiento de la meta estipulada en el programa con el Fondo Monetario
Internacional. Lo mismo que en años anteriores, el grueso del déficit aparece asociado al costo de la
reforma del sistema de pensiones.
CEPAL
La autoridad monetaria buscó activamente mantener la estabilidad de precios y un nivel adecuado de las reservas internacionales. El Banco Central ejecutó un programa monetario con el objetivo de
preservar la liquidez del sistema financiero.
El crédito interno neto se mantuvo estable tras la reducción del año precedente. Una comparación de los agregados monetarios entre noviembre 2000 y noviembre 2001 revela un menguado incremento, en la mayoría de los casos del orden de 3%.
La situación de las reservas internacionales continuó siendo sólida, con un nivel a finales de 2001 de 90 millones de dólares menor en comparación al año precedente. En junio de 2001 se aprobó la
segunda etapa de la iniciativa de la reducción de la deuda externa para países pobres altamente endeudados. Se estima que ello posibilitará un alivio adicional de 1 543 millones de dólares en valor nominal de la deuda boliviana en los próximos 15 años.
El Banco Central perseveró en el régimen del tipo de cambio de paridad móvil. El ritmo de
devaluación depende de la trayectoria de las variables macroeconómicas y de la magnitud de la
inflación. La devaluación de aproximadamente 0.5% mensual instaurada en marzo de 1999 fue
mantenida durante 2001, con lo que a fines de noviembre se había acumulado una devaluación
nominal de casi 6%. Sin embargo, las depreciaciones nominales de las monedas brasileña y chilena
y la instauración de una sobretasa cambiaria a los importadores en Argentina, que significa de
hecho una depreciación del peso, generaron una apreciación de casi 2% en el tipo de cambio real.
El deprimido nivel de la actividad económica boliviana en 2001 fue consecuencia de retrocesos en casi todos los sectores. En la primera mitad del año cayó la producción en la minería, la industria manufacturera, electricidad, gas y agua, la construcción, el comercio y los servicios financieros. Ellas fueron apenas compensadas por una sustancial expansión en los sectores de petróleo crudo y gas natural y comunicaciones. La producción de gas natural se incrementó 53% en el primer semestre de 2001 en comparación con similar período precedente, sobre la base de las mayores exportaciones de gas natural a Brasil; también se engrosó el valor de estas exportaciones,
merced a la vigencia de precios favorables. El sector de telecomunicaciones registró una tasa de
crecimiento cercana a 10%, atribuible principalmente a la intensificación del tráfico de llamadas
nacionales. Otro sector con un crecimiento relativamente alto fue la administración pública.
Aunque las estadísticas en materia del mercado de trabajo son escasas, hay indicios de que en
2001 la desocupación excedió de 7%, al tiempo que aumentaba el subempleo, lo que movió al
gobierno a impulsar programas ocupacionales de emergencia. El deterioro del mercado laboral fue
acompañado de un estancamiento de los salarios en el sector formal.
Las condiciones externas resultaron desfavorables en 2001 para la economía boliviana,
debido al marcado deterioro de la demanda global, que se tradujo en fuertes reducciones de la
demanda por productos básicos. El nivel de la inversión extranjera directa en el primer semestre del
2001 fue levemente superior al de igual período anterior y siguió exhibiendo un patrón concentrado
en los sectores de hidrocarburos y comercio y servicios. Las importaciones registraron una caída en
términos de valor, atribuible principalmente a la desaceleración de la actividad interna. Las más
afectadas fueron las compras de bienes de capital, especialmente equipos de transporte y productos
intermedios destinados a la industria y materiales de la construcción. También las exportaciones retrocedieron, a causa de la pérdida de dinamismo de la economía mundial. La única excepción la
constituyeron las ventas de hidrocarburos, especialmente las de gas natural a Brasil.
Abrupta fue la caída en el sector minero, donde diversos productos, por ejemplo la plata y el zinc, registraron disminuciones importantes, por concepto tanto de precios como de volúmenes embarcados. El valor de los productos no tradicionales (soya, algodón y café) cayó más de 10%. De esta forma, se anticipa que el déficit en cuenta corriente en 2001 será algo inferior al registrado el año precedente.
A fines de agosto de 2001 el saldo de la deuda externa pública a mediano y largo plazo llegó a 4 477 millones de dólares, cifra levemente mayor a la del 31 de diciembre de 2000, y que da cuenta de
incrementos con los acreedores multilaterales, ya que la deuda con los acreedores bilaterales disminuyó.
- BALANCE PRELIMINAR DE LAS ECONOMIAS 2002
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BALANCE PRELIMINAR DE LAS ECONOMÍAS DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE 2002 BOLIVIA
1. Rasgos generales de la evolución reciente
Bolivia creció un 2,7% durante 2002, en un marco de limitado crecimiento de la demanda de los hogares, incertidumbre política y desaceleración de las exportaciones. Dicho crecimiento fue superior al de 2001 (1,6%), pero se mantuvo por debajo del 5% registrado en 1997 y 1998. En el primer trimestre de 2003, el PIB sólo creció 1,4%, lo que se atribuye al estancamiento del consumo de los hogares y a los disturbios sociales de febrero. Con el crecimiento observado se prolonga el período de cuatro años consecutivos sin mejoras en el PIB por habitante.
En 2002, el sector público no financiero (SPNF) de Bolivia registró un déficit de 8,9% del PIB. Parte importante de ese saldo correspondió al déficit previsional, resultado de la reforma de 1997; no obstante, el deterioro obedeció en gran medida a aumentos del gasto público, en un contexto de bajo nivel de actividad y caída de los impuestos a los hidrocarburos. En el acuerdo firmado con el FMI, el gobierno fijó como meta fiscal para 2003 un déficit del SPNF de 6,5% del PIB y, aunque durante enero-mayo de 2003 el déficit fiscal siguió deteriorándose, con las medidas fiscales adoptadas a partir de la firma del acuerdo parecería haberse logrado el objetivo de frenar el crecimiento del gasto y aumentar los ingresos.
A raíz de las corridas bancarias de mediados de 2002 y febrero de 2003, el Banco Central introdujo grandes volúmenes de liquidez al sistema. Sin embargo, 2002 terminó con una contracción tanto de los depósitos como de los créditos bancarios. Dichas corridas hicieron subir temporalmente las tasas de interés del sistema financiero, que han tendido a moderarse nuevamente en el segundo trimestre de 2003. Aún así, el crédito continúa estancado, al tiempo que la cartera con mora del sistema bancario ha crecido notablemente en el período, llegando a 19,4% en mayo de 2003.
La tasa de inflación se mantuvo baja, pese a aumentar de 0,9% en 2001 a 2,4% en 2002 y a 3,2% en doce meses a junio de 2003, en particular debido a la depreciación de la moneda respecto del dólar en 2002. La devaluación respecto del dólar, sin embargo, no impidió una pequeña apreciación real efectiva del peso boliviano, a causa de las fuertes depreciaciones de los socios comerciales en 2002. En 2003 fue posible reducir el ritmo de depreciación nominal, gracias a la apreciación del peso argentino y el real brasileño.
En 2003, los precios internacionales más favorables del estaño y la soja y el acceso al mercado estadounidense, en el marco de la Ley Estadounidense de Promoción Comercial Andina y Erradicación de la Droga (ATPDEA), podrían impulsar las exportaciones, con un impacto positivo sobre la demanda. No obstante, la evolución de la producción de gas de exportación se mantiene incierta debido a las condiciones internas del mercado energético brasileño.
La balanza de pagos de Bolivia registró un déficit mayor de la cuenta corriente durante 2002, en que pasó de 3,4% a 4,3% del PIB, sobre todo por un deterioro de la balanza comercial. Cabe señalar que en 2002 se necesitó financiamiento por 3,8% del PIB, dado que la fuga de capitales se reflejó en una cuenta de errores y omisiones de 8,9% del PIB y casi absorbió el superávit de 9,5% del PIB de las cuentas de capital y financiera. Para 2003 se prevé un déficit de balanza de pagos menor, por el escaso dinamismo que se anticipa para las importaciones y los buenos resultados de la exportación del complejo sojero.
- BALANCE PRELIMINAR DE LAS ECONOMIAS 2003
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BALANCE PRELIMINAR DE LAS ECONOMÍAS DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE 2003 BOLIVIA
En septiembre, se desencadenó una grave crisis que culminó el 17 de octubre con la renuncia del Presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, quien fue reemplazado por el vicepresidente, Carlos Mesa. El gobierno saliente no había logrado que la opinión pública llegara a consensos respecto de un proyecto de exportación de gas a Estados Unidos, el ajuste fiscal y el programa de erradicación de los cultivos de coca. A partir de octubre se inició un período de transición, en el que siguen pendientes los desafíos que se planteaban hasta entonces, y en el que pueden darse cambios institucionales en áreas estratégicas, entre otros el sector de los hidrocarburos.
El trasfondo de la crisis es el bajo crecimiento económico y la modalidad dicotómica que ha adquirido: fuerte dinámica exportadora no aparejada a un desarrollo del mercado interno. Entre 1998 y 2003, la economía creció en promedio sólo un 1,9% anual, mientras que en el período 1990-1998 la tasa fue de un 4,4%. En 2003, el crecimiento se situaría en torno al 2,5%, con lo cual el PIB por habitante seguiría siendo un 2,2% inferior al alcanzado en 1998. A partir de ese año, Bolivia ha sido afectada por la baja de precios de varios productos de exportación, el programa de erradicación de los cultivos de coca y la escasa demanda de los países vecinos. Aunque existen algunos focos dinámicos —extracción de gas y cultivo de soja—, se trata de actividades que suponen un uso poco intensivo de mano de obra, por lo que no han contribuido mayormente a atenuar el alto grado de informalidad y pobreza.
Hay fuertes restricciones macroeconómicas que limitan la capacidad de implementar políticas. La
reforma del sistema previsional (1997) tuvo un alto costo fiscal (5% del PIB), y el sistema financiero está tan dolarizado que la política monetaria es poco eficaz.
Además, de las elecciones del 2002 surgió un gobierno formado por una frágil alianza de partidos.
La principal causa de los problemas macroeconómicos es el abultado déficit del sector público no financiero, que ascendió a 8,9% del PIB en el 2002. El acuerdo con el Fondo Monetario, firmado
en abril de 2003, contemplaba reducirlo a 6,5% (1,6% sin las pensiones). La meta preveía aumentar los ingresos eliminando exenciones, incrementando la recaudación correspondiente a hidrocarburos y concediendo mayores facultades a la autoridad fiscal. Para reducir el gasto corriente, se recurriría a la eliminación de ministerios, el recorte del gasto del gobierno central y el control del otorgamiento fraudulento de pensiones.
Sin embargo, entre enero y septiembre la situación fiscal se deterioró de tal manera que el déficit aumentó un 10% en términos nominales (6,6% real), mientras los ingresos y gastos totales crecieron un 10,8% y un 10,6%, respectivamente. El mayor factor de deterioro fue el aumento de un 14,4% de los gastos corrientes, mientras que la inversión pública se contrajo un 2,3%.
Se crearon nuevos ministerios, debido a negociaciones en la coalición gobernante hasta octubre, y se elevaron las remuneraciones, las adquisiciones de bienes y servicios y los pagos netos de intereses de la deuda pública. Aunque apreciable, el alza de los ingresos no contuvo la expansión del déficit. Alrededor de un 60% de dicha alza corresponde a impuestos sobre los hidrocarburos, un 30% a las donaciones externas y el 10% restante a los ingresos ligados a la actividad interna
(IVA y renta aduanera entre otros). Un 65% del déficit se financió con créditos externos y el 35% restante a través de empréstitos internos.
La crisis política también contribuyó al descontrol de las cuentas fiscales, al igual que la contracción de la actividad interna, aunque la decisión de PETROBRAS de aumentar las compras de gas inmediatamente después del cambio de gobierno favoreció la recaudación en los últimos meses del año. A pesar de ello, el déficit sería similar al del 2002, aunque la cifra podría ser menor si
la comunidad internacional atendiera el pedido de las nuevas autoridades de aumentar las donaciones. Mientras tanto, se estima que el déficit ascendería a 100 millones de dólares en los últimos dos meses del año.
El sistema financiero viene debilitándose desde el 2002, debido a la inestabilidad política y la reducida actividad interna. En el 2003 se produjeron dos momentos críticos: en primer lugar, los disturbios de febrero, que provocaron un descenso de los depósitos de un 4,1% con respecto a fines de diciembre del 2002, año en que ya habían caído un 13%. Posteriormente, mostraron una recuperación pero a causa de la crisis de septiembre y octubre, su nivel fue un 6,7% inferior al
de diciembre del 2002. En octubre se giraron cerca de 200 millones dólares de depósitos y las reservas internacionales netas consolidadas (Banco Central y banca comercial) acusaron un descenso de 140 millones de dólares. El Banco Central inyectó liquidez en la economía, modificando la composición de las reservas consolidadas mediante requerimientos de activos líquidos de la banca comercial en el exterior, lo que permitió expandir la base monetaria y hacer frente a la
disminución de depósitos.
Estas situaciones críticas repercutieron en las tasas de interés interbancarias en dólares (normalmente entre el 1% y el 2%), que alcanzaron máximos del 4% y 5% en febrero y octubre, para luego comenzar a descender.
Las tasas nominales de interés activas y pasivas para los depósitos bancarios en dólares, que representan el 90% del total, han mostrado una tendencia a la baja durante el año. En noviembre la tasa nominal promedio en dólares cobrada por los bancos era de un 9,7%, lo que se compara con un 11,3% en diciembre del 2002. Esta baja refleja el descenso de las tasas internacionales, la
debilidad de la actividad interna y de la concesión de créditos, así como la abundante liquidez bancaria provocada por la incertidumbre reinante. Todos estos problemas quedan en evidencia en la proporción de créditos morosos: 18% en octubre, en comparación con un 9% a principios del 2000.
El régimen de paridad móvil aplicado desde 1998 comenzó a registrar problemas en 2002, debido a las macrodevaluaciones de los países del Mercosur. A pesar de que el boliviano se devaluó nominalmente frente al dólar en un 9,5% ese año, en términos efectivos —tomando en cuenta a todos los socios comerciales—, la moneda tuvo una revaluación del 4,6%. En 2003 se dio el efecto opuesto. En términos reales efectivos, en el mes de octubre el boliviano se había devaluado un
12,3%, por lo que el tipo de cambio retrocedió al nivel de julio de 1995. Hasta octubre, el peso mostró una devaluación nominal de un 4% en relación con el dólar.
En el primer semestre de 2003 el PIB creció un 2,3% y se estima que la tasa anual sería de un 2,5% (2,7% en el 2002). Durante el primer semestre, la demanda interna se contrajo un 0,9% con respecto al mismo período del año anterior. La inversión descendió un 14,2%, en gran parte debido al término de la construcción del gasoducto Yacuiba-Río Grande, y el consumo privado se expandió apenas un 1,3%. Las importaciones se contrajeron un 4%, mientras las exportaciones crecieron un 8%. Se
estima que en 2003 la formación bruta de capital fijo, medida en dólares constantes de 1995, representó el 13,2% del PIB (15,9% en 2002).
En el último trimestre del 2003 aumentó la producción de gas a niveles que probablemente se
mantendrán o incrementarán en el 2004. El año entrante se prevé la construcción de un gasoducto hacia el norte argentino y un crecimiento importante de la producción de soja.
En noviembre, la inflación acumulada en 12 meses fue de un 3,3%, cifra superior a la meta acordada con el Fondo Monetario para el año (2,8%). La inflación se aceleró en julio y agosto y dio un salto en octubre, como consecuencia del desabastecimiento vinculado a la crisis.
Sin embargo, en noviembre el nivel de precios fue inferior al de octubre, por lo que el año podría finalizar con una cifra no muy lejana de la meta prevista. No existen datos sobre empleo y remuneraciones para 2003, pero la evolución del gasto interno sugiere que estas variables se deterioraron; en 2002 la tasa de desempleo urbana fue 8,7%.
Las exportaciones crecieron un 17% en el 2003, a 1.500 millones de dólares, como consecuencia de las mayores ventas de gas, soja, estaño y plata. Los tres últimos rubros se vieron favorecidos por notables alzas de precios que implicaron un incremento de los términos de intercambio de un 4,9%. Gran parte de la soja fue comercializada como producto primario, ya que Venezuela y Colombia redujeron las compras de derivados de esta oleaginosa. Aunque aún siguen siendo reducidas, cabe destacar la expansión de las exportaciones de textiles. Durante el año, las importaciones se han visto muy afectadas por la atonía del mercado interno y se estima que disminuyeron un 11%, por lo que el país tendría un reducido superávit en la balanza de bienes.
- BALANCE PRELIMINAR DE LAS ECONOMIAS 2004
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BALANCE PRELIMINAR DE LAS ECONOMÍAS DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE 2004 BOLIVIA
La situación política y social de Bolivia se mantuvo relativamente estable a lo largo del año.
En julio se llevó a cabo un referéndum sobre la gestión de los hidrocarburos, pero la promulgación de una nueva ley en la materia se ha demorado en el Congreso Nacional, en el que ha sido objeto de mucho debate. La incertidumbre respecto a la normativa de este sector clave de la economía ha reavivado los conflictos entre regiones y complicado la elaboración de la ley de presupuesto correspondiente al 2005, dado que hay ingresos previstos que estarían disponibles solo una vez aprobada la ley de hidrocarburos. El nivel de actividad, la situación fiscal y la cuenta corriente de la balanza de pagos mejoraron respecto al 2003. No obstante, el país está aún lejos de salir de la fase de bajo crecimiento iniciada en 1998 y de superar las marcadas restricciones en los ámbitos fiscal y monetario. Según las estimaciones de la CEPAL, el PIB registró un aumento del 3,8% en el 2004 (2,4% en el 2003). Las perspectivas para el 2005 dependen en gran medida de la consolidación de la estabilidad política e institucional, así como de un favorable contexto internacional, que resultó decisivo en este año.
En 2004, la situación fiscal acusó una importante mejoría respecto al 2003, en el que el déficit fiscal del sector público no financiero había alcanzado el 7,9% del PIB.
El vinculado a las pensiones –al que corresponde la mayor parte del déficit – se situó en un 4,9% del PIB en el 2004. Alrededor de un 69% del déficit fiscal se cubrió con financiamiento externo, sobre todo con crédito en condiciones de favor. A principios del año el problema fiscal era crítico, por lo que el gobierno intentó obtener financiamiento externo extraordinario en febrero. Sin embargo, la iniciativa resultó infructuosa y se debió restringir el gasto y crear nuevos impuestos. El Congreso
aprobó el impuesto a las transacciones financieras, que entró en vigor en julio con algunas excepciones. Por otra parte, la recaudación exhibió un alza, debida al crecimiento de las exportaciones de hidrocarburos y a los ingresos excepcionales entre marzo y mayo, resultantes de un programa de amnistía tributaria (“perdonazo”). El incremento de los ingresos, que superó
al programado, permitió aumentar la inversión pública en infraestructura. En los primeros ocho meses del 2004, los ingresos corrientes y tributarios se elevaron un 26,8% y un 37,2%, respectivamente. En ese período, la restricción del gasto corriente supuso una contracción
del 12,6% de la compra de bienes y servicios, y un crecimiento de solo un 7,7% de los pagos por servicios personales. La inversión ascendió un 45,8% y el pago de intereses un 24%. Debido al atraso del desembolso de fondos externos, el Tesoro recurrió a créditos de liquidez del Banco Central, que no superaron límites acordados previamente. La compleja situación del déficit
fiscal se ha traducido en un aumento de la deuda pública total que, según las estimaciones, ascendía a 8.032 millones de dólares, o un 91% del PIB, a fines de septiembre; la deuda interna ha crecido con rapidez y representa un 39,7% de dicho monto. En el proyecto de presupuesto para el 2005 se contemplaba una reducción ulterior del déficit (5,5% del PIB) y se prevén ingresos adicionales que derivarían del impuesto a las transacciones financieras, la ley de hidrocarburos y el
crecimiento de las exportaciones de gas, así como de restricciones adicionales en el gasto. Sin embargo, a fines de noviembre, el Congreso devolvió este proyecto al Ejecutivo, que deberá reformularlo.
El debate sobre el impuesto a las transacciones financieras y el referéndum resultó en un nuevo
episodio de retiro de depósitos, que alcanzó un máximo a fines de junio (una reducción de 300 millones de dólares, o del 11,6%, respecto al nivel de fines de diciembre). En octubre, la situación se había invertido parcialmente con la recuperación de unos 60 millones.
Debido a la falta de demanda y a la disminución de las captaciones, la cartera de créditos también se redujo (160 millones, o un 6,3%, a fines de octubre respecto de fines de diciembre). La cartera morosa se ha mantenido en niveles cercanos al 18% del total. El Banco Central reaccionó a los retiros de depósitos elevando las tasas de interés y suministrando liquidez a través de créditos con garantía y reportos. Entre febrero y agosto, la contracción de la liquidez motivó un aumento en prácticamente toda la estructura de tasas de interés, que luego se revirtió parcialmente. Debido
a que las cajas de ahorro en bolivianos están exentas del pago del impuesto a las transacciones, se produjo una incipiente desdolarización de los agregados monetarios. Así, la proporción de M2 en bolivianos en el total de este agregado pasó de un 27,7% a un 35,3% entre diciembre del 2003 y octubre del 2004. Este efecto positivo del impuesto representa un paso inicial para reducir el alto nivel de dolarización, objetivo para el cual las autoridades están diseñando medidas.
Hasta fines de octubre, el ritmo de devaluación nominal en el esquema de paridad móvil fue mucho menor que el del año 2003, debido a la estabilización de las monedas de importantes socios comerciales. A fines de octubre, el boliviano había experimentado una depreciación real del 2,8% frente al dólar, y del 4,4% en términos efectivos, con respecto a su valor a fines del 2003.
En el primer semestre del 2004 se observó un repunte de la actividad, caracterizado por un fuerte
crecimiento exportador, sumado a la estabilización del consumo privado y de la formación bruta de capital. Estas dos variables, y sobre todo la última, se habían deteriorado seriamente en el 2003. En el primer semestre, el PIB y la demanda global acusaron un aumento interanual del 3,3% y 4,4%, respectivamente. La reactivación apenas involucró a la demanda interna, que se elevó solo un 1,2%, mientras que las exportaciones crecieron un 15%. La extracción y refinación de hidrocarburos y la producción de alimentos explican buena parte de la expansión. Problemas climáticos y sanitarios afectaron al sector agrícola; una sequía disminuyó los rendimientos de la soja. En el 2005, la
actividad continuará dependiendo de condiciones externas, entre otras, la posible ampliación de
exportaciones de gas a Argentina y el precio de la soja, que está a la baja desde el primer trimestre del 2004.
A fines de noviembre, la tasa de inflación con respecto a diciembre fue del 4,0%, es decir superior a la meta del 3,5%. El alza de los precios obedeció a problemas de desabastecimiento de productos agrícolas.
En el primer semestre se logró un superávit de la cuenta corriente de la balanza de pagos cercano a los 140 millones de dólares, pero el retiro de depósitos resultó en una salida de capitales. Estos se recuperaron parcialmente a fines del tercer trimestre, con lo que se estabilizó el nivel de reservas. Los ingresos de inversión extranjera directa fueron muy bajos. Entre enero y agosto, las exportaciones crecieron un 39% y se estima que superarán los 2.000 millones de dólares en el año
(1.571 millones en el 2003). El auge de las ventas externas se concentra en una gama muy estrecha de productos: gas, combustibles y soja, a los que corresponden las dos terceras partes del crecimiento en los primeros ocho meses de año. Algunos productos manufacturados (prendas de vestir, manufacturas de madera) tuvieron un comportamiento dinámico, pero representan aún una baja proporción de la oferta exportadora. El estaño y el zinc se vieron favorecidos por el aumento de sus precios internacionales, y recuperaron cierto protagonismo en las ventas externas.
A tono con la debilidad de la demanda interna, el crecimiento de las importaciones fue magro.
- ANALISIS DEL COMPORTAMIENTO DE LA ECONOMIA BOLIVIA
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ANÁLISIS DEL COMPORTAMIENTO DE LA ECONOMÍA BOLIVIANA EN EL PERÍODO 2001-2004
La economía de Bolivia en 2001, a continuado atravesando por un período de crisis heredada de finales de los 90´s; esta crisis política (a raíz de la ley de hidrocarburos y problemas de servicios básicos vitales para la existencia de la vida humana) que ha influenciado directamente en gran medida el comportamiento de su economía; sumado a ello, el enfriamiento de la economía mundial que comenzó en EE.UU. con los sucesos del 09/11, la recesión económica sucedida en Argentina (un fuerte aliado comercial), aunado a las bajas exportaciones de Soja y en minería (plata y Zinc, producto en aumento de precios y por nivel embarcado).
La economía boliviana desde 1999 presenta una devaluación de su moneda “El Boliviano” con respecto del Dólar Estadounidense del 0.5% mensual, con un total de variación del 6% de devaluación anual. Asociado esto a las devaluaciones de las monedas de Brasil y Chile, al igual que el hecho de depreciación del peso argentino, ocasionó una apreciación de casi 2% en el tipo de cambio real.
En un vistazo preliminar hecho por la CEPAL, la economía Boliviana se esperaba no hubiese crecido producto de una desaceleración de la actividad interna que también repercutió en una caída en Importaciones (la caída fue de 102 Millones USD) mayor a exportaciones (la caída fue de 18 Millones USD) lo que hizo posible una reducción del Déficit en Cuenta Corriente (-274 Millones USD, el equivalente al -3.4% del PIB para ese año). Pero al sacar los datos oficiales referentes al año 2001, la economía tubo un PIB de 8130 Millones USD, con una variación del 1.7% con respecto al año anterior.
En términos de las reservas internacionales a pesar de los problemas internos continúa siendo sólida.
Durante 2002, Bolivia creció un 2.7%, durante 2002, en un marco de limitado crecimiento de la demanda de los hogares, incertidumbre política y desaceleración de las exportaciones.
Parte importante de ese saldo correspondió al déficit previsional, resultado de la reforma de 1997; no obstante, el deterioro obedeció en gran medida a aumentos del gasto público, en un contexto de bajo nivel de actividad y caída de los impuestos a los hidrocarburos.
La tasa de inflación se mantuvo baja pese a aumentar de 0.9% en 20014 a 2.4% en 2002 y a 3.2% en doce mes a junio de 2003, en particular debido a la depreciación de la moneda respecto del dólar en 2002. La devaluación respecto al dólar, sin embargo, no impidió una pequeña apreciación real efectiva del peso boliviano, a causa de fuertes depreciaciones de los socios comerciales en 2002.
La balanza de pagos de Bolivia registro un déficit mayor de la cuenta corriente durante 2002 en que paso de 3.4% a 4.3% del PIB sobre todo por un deterioro de la balanza comercial. Cabe señalar que en este año se necesito financiamiento por 3.8% del PIB, dado que la fuga de capitales se reflejo en una cuenta de errores y omisiones de 8.9% del PIB y casi absorbió el superávit de 9.5% del PIB de las cuentas de capital y financiera.
En este año el balance fiscal del sector público no financiero se deterioro nuevamente. Su déficit paso de 6.9% del PIB en 2001 a 8.9% en 2002, tres puntos del PIB por encima de lo presupuestado. Su principal componente fue el déficit provisional, resultado de la reforma del sistema de pensiones de 1997, que paso de 4.8% a 5% del PIB entre 2001 y 2002. En este año también se incrementaron nominalmente los gastos del sector público, excluidas las pensiones, y cayeron los ingresos. En porcentajes del PIB, los ingresos cayeron 2.9 puntos, mientras que los egresos disminuyeron solo 0.9 puntos.
Por el lado de los gastos, aumentaron el gasto en servicios personales, principalmente por ajustes de sueldos de los empleados públicos, y otros gastos corrientes, aunque se redujeron las compras de bienes y servicios de 8.6% a 6.5% del PIB, por la privatización de las ventas mayoristas de derivados de yacimientos petrolíferos fiscales bolivianos (YPFB).
En el 2003 Bolivia sufrió situaciones políticas que de alguna manera y una crisis que inicio por el proyecto de exportación de gas natural a Estados Unidos. Estos acontecimientos provocaron desniveles en la economía del 2003.
El crecimiento del producto interno Bruto de ese año fue de 2,5%. Hay en este país fuertes barreras que limitan la capacidad de implementar políticas. Una de las principales causas de problemas macroeconómicos es la gran cantidad de déficit del sector público no financiero que creció un 8,9%, el acuerdo con el Fondo monetario firmado en abril del 2003 contempla reducirlo en un 6,5%. Para reducir el gasto corriente se implementaron algunas estrategias entre las cuales esta la depuración de ministerios, recorte del gasto del gobierno central y el control del otorgamiento fraudulento de pensiones.
Durante los meses de enero a septiembre la situación fiscal empeoro incrementando el déficit de tal manera que se definió con un 10% en términos nominales. Hubo también un incremento en los ingresos y gastos los cuales alcanzaron tasa de hasta 10,8% y 10,6% respectivamente, la variable que mas afecto esta situación es el deterioro de los gastos corrientes y la baja de la inversión privada (2,3%).
Esta situación difícil también contribuyo al descontrol de las cuentas fiscales, al igual que la contratación de la actividad interna, auque la decisión de PETROBRAS de aumentar la compra de gas luego del cambio de gobierno favoreció significativamente la recaudación de los últimos meses.
El sistema financiero viene sufriendo bajas desde el 2002, que puede atribuirse a la inestabilidad política y a la reducida actividad interna; en febrero los disturbios causaron un descenso de los depósitos, respecto a diciembre de el 2002 que ya habían caído en un 13%. Esta crítica situación que se vivía causo que las tasas de interés interbancarias en dólares alcanzaran máximos valores en febrero y octubre, para luego volver a caer.
En el último semestre del 2003 aumento la producción de gas a niveles que probablemente se mantendrán o incrementaran en el 2004. La inflación acumulada en 12 meses fue de 3,3% cifra superior a la meta con el Fondo Monetario para el año.
No existen datos para el desempleo y remuneraciones para el 2003 pero la evolución del gasto interno sugiere que estas variables se deterioraron, en el 2002 la tasa de desempleo urbano fue de 8,7%.
En el año de 2004, entre los hechos mas relevantes destacan en julio se llevó a cabo un referéndum sobre la gestión de los hidrocarburos, pero la promulgación de una nueva ley en la materia se ha demorado en el congreso nacional, ya que ha sido objeto de mucho debate. El nivel de actividad, la situación fiscal y la cuenta corriente de la balanza de pago mejoraron respecto al 2003. El país esta aun lejos de salir de la fase de bajo crecimiento iniciando 1998. Según las estimaciones de la CEPAL, el PIB registro un aumento del 3.8% en el 2004.
En 2004 la situación fiscal acusó una importante mejoría respecto al 2003, en el que del déficit fiscal del sector público no financiero había alcanzado el 7.9 % del PIB. El vinculado a las pensiones se sitúo en un 4.9 % del PIB en el 2004; un 69 % del déficit fiscal se cubrió con financiamiento externo, sobre todo como crédito en condiciones de favor; el problema fiscal era critico por lo que el gobierno intento obtener financiamiento externo extraordinario en febrero, el cual no se obtuvo y se debió restringir el gasto y crear nuevos impuestos como el impuesto a las transacciones financieras que entro en vigor en julio, la recaudación exhibió un alza debido al crecimiento de las exportaciones de hidrocarburos y a los ingresos excepcionales entre marzo y mayo resultante de un programa de amnistía tributaria. El incremento en los ingresos permitió aumentar la inversión publica en infraestructura, los primeros ocho meses del 2004 registraron un aumento en los ingresos corrientes y tributarios en un 26.8% y un 37.2%, la inversión ascendió a un 45.8% y el pago de intereses a un 24%.
El debate sobre el impuesto a las transacciones financieras y el referéndum resulto en un nuevo episodio de retiro de depósitos, que alcanzo un máximo a fines de junio. En octubre la situación se había invertido parcialmente con la recuperación de unos 60 millones.
Debido a la falta de demanda y a la disminución de las captaciones, la cartera de créditos también se redujo. El Banco Central reaccionó a los retiros de depósitos elevando las tasas de interés y suministrando liquidez a través de créditos con garantía.
Podemos concluir, que el comportamiento de la economía Boliviana a lo largo de los cuatro año (2001-2004) a pesar de la disminución del PIB en los años 2002-2003 este en 2004 sustenta una variación del 3.9% lo que se espera que el país comience a rondar en terrenos positivos. Se observa que Bolivia en lo que respecta a variación demográfica posee un crecimiento de 2.3% sostenido (constante).
En el grafico Nº 24 se puede observar que el consumo total de Bolivia tiende a decrecer conforme pasan los 4 años del estudio lo cuál indica que tanto, consumo gobierno como el consumo privado tienden a la baja a raíz de la crisis de inestabilidad que atraviesa la sociedad boliviana. La inversión bruta en este período bajo aproximadamente 5% del PIB, lo cual hace que la sociedad perciba un menor interés para con la población misma como, el hecho de hacer menos atractivo el país para la inversión extranjera de nuevos empresarios.
El hecho que hace resaltar a esta economía, es que a pesar de su poca actividad económica ha superado el déficit en EL Saldo en Cuenta Corriente de la Balanza de Pagos, pasando a tener un superávit significativo en 2003 de 85 que sigue creciendo en 2004.
- BALANCE COMPARATIVO ENTRE BOLIVIA Y EL SALVADOR
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BALANCE COMPARATIVO ENTRE BOLIVIA Y EL SALVADOR EN EL PERÍODO 2001-2004
En términos comparativos Bolivia y El Salvador, poseen Economías Subdesarrolladas muy diferentes ante el vistazo internacional. El PIB de El Salvador en el período 2001-2004, ha sido mucho mayor (casi el doble) con respecto al producto registrado por Bolivia en el mismo periodo.
Al comparar las variaciones del PIB anuales de los 2 países, en 2001 el crecimiento fue de 1.7% con respecto al año anterior, entre 2002-2004 el PIB de Bolivia presenta variaciones crecientes muy atractivas de hasta un 3.95 en 2004; mientras que El Salvador su producto presenta variaciones variadas, primero sube (0.6%), al siguiente año es constante y luego caen un os 0.5% de diferencia.
En promedio el ingreso de los Bolivianos en este periodo ha variado entre 2.3 a 2.6 menor al ingreso anual de un Salvadoreño. Las Reservas Internacionales Netas se dieron a la baja en los 2 países en 2002 y tienden a crecer en 2003, en 2004 Bolivia registra una alza mientras que El Salvador disminuye sus reservas.
Las exportaciones de El Salvador superan en el doble a las de Bolivia; mientras que las importaciones El Salvador triplica las importaciones de Bolivia, esto se debe en parte a que El Salvador es un país altamente consumista; mientras tanto, los Bolivianos han tenido serios problemas en su mercado interno que han hecho muy variable las importaciones llegando en 2003 a registrar un Superávit de 85 y 337 Millones de USD en Cuenta Corriente mientras El Salvador registra un Déficit aproximado entre los 600 a 800 Millones de USD.
El consumo (tanto privado como público) de Bolivia, año con año ha ido decayendo porcentualmente mientras el consumo de El Salvador tiene tendencia creciente. La inversión bruta en los 2 países tiende a decrecer con el tiempo en términos muy variables; pues, en cuanto registra una subida en los años siguientes no se le da seguimiento y decrece.
El Salvador es un país que en los últimos 20–25 años se ha dedicado ha impulsar el tercer sector de la economía “Servicios”, como el sector base de la economía del país que haga a este acceder a un desarrollo; mientras tanto, Bolivia es una economía eminentemente agrícola que posee problemas con la alta siembra de la Coca que es una planta considerada natal y tradicional-cultural de este país. Además, de dedicarse a la extracción del Gas y la minería (que está nacionalizado, por lo cuál su ingreso se reparte en la mayoría de la población; en El Salvador no ocurriría lo mismo, esta se repartiría en el pequeño grupo oligárquico que domina la economía y se beneficia en su mayoría de ella).
Para 2003 el IDH, Bolivia se ubicaba en el 112º lugar, mientras El Salvador en el 103º lugar. El Salvadoreño promedio vivía 70,7 años y el boliviano promedio 63,9 para este año. Bolivia posee la tasa más alta de mortalidad infantil del continente.
El Salvador en todas las variables macroeconómicas analizadas supera en cantidades monetarias a Bolivia (como es el caso del PIB); pero esto no se traduce en mejoras en las condiciones de vida de sus habitantes que tiendan a algún desarrollo económico sustancial.
- CONCLUSION
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XI. CONCLUSIÓN
Los factores que miden las situaciones económicas de los países se mantienen en constantes cambios; por lo cual, es difícil predecir las tendencias económicas a futuro. Pero, es muy importante tomarlas en cuenta para las decisiones a tomar dentro de las respectivas naciones.
Bolivia posee una densidad territorial mucho mayor a la de El Salvador (aproximadamente 52 veces mas grande que nuestro país); por lo cual, le permite ser un país productivamente agrícola, para ello nuestro país deberá tomar en cuenta otro tipo de factores que podrían aventajar el desarrollo económico local en comparación con Bolivia; y así poder, tomarse las decisiones correctas para que la economía nacional pueda ir incrementado y poder ir saliendo adelante.
Aunque, los cambios económicos vallan fluctuando radicalmente, es el estudio de estos los que nos brindan un panorama a futuro del país; y de esta manera, se puede prever cualquier situación que se pueda presentar a futuro.
Ante tal situación, se ha plasmado la diferencia entre las políticas económicas adoptadas por Bolivia y El Salvador teniendo en cuenta que las satisfacción de las necesidades personales depende en gran medida del desarrollo económico que pueda experimentar un país, y eso se hace a través de la toma de decisiones correctas que en muchas veces depende del conocimiento de los cambios y fluctuaciones experimentadas a lo largo del desarrollo económico de cada país.
Para lo cual, es necesaria la adopción de políticas económicas que contribuyan al desarrollo económico de la nación, ya que es nuestro trabajo mantener y sacar adelante la economía de la nación.
- BIBLIOGRAFIA
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XII. BIBLIOGRAFIA
• http://www. bcb.gov.bo
• http://www.bcb.gov.bo/sitio/index.php
• http://www.eclac.org/
• www.bolivia.com