Por el Aikido: Curso Madrid - Abril 2009
Madrid con Tamura – Abril 2009.
En primer lugar quiero mandar un saludo a todos los compañeros de la asociación que no siempre puedo verlos. Creo que deberíamos intentar solucionar esto, para no vernos únicamente en los cursos ( pero eso es tema de otro artículo ).
Este ha sido un año con menos representación del Takemusu Dojo que otros en el curso internacional de aikido de Madrid impartido por Tamura Sensei. Aún así al estar los actuales instructores (Jorge y Tomás), nuestro compañero Luis, el que suscribe, y por supuesto nuestro maestro Eduardo, la presencia ha sido lo suficientemente significativa como para dejar una huella importante en el curso.
Como ya sabéis este curso de Madrid, se celebra todos los años entre marzo y abril y es impartido por Tamura Sensei y Yamada Sensei (como invitado) junto con la colaboración inestimable de nuestro amigo y maestro Michel Prouveze.
Aunque normalmente se dice que cuanto más gente en un curso es mejor, el que no haya tanta también es bastante positivo, ya que tienes oportunidad de conocer mejor a determinados compañeros. Este año es aún más interesante por las personas que han ido, tres de ellos porque son los que día tras día ponen sus conocimientos y esfuerzo en enseñarnos a ser mejores aikidokas y personas, y Luis que aunque ya intuía que era una gran persona me ha servido para reafirmarlo definitivamente (gracias a los cuatro).
También quiero dar las gracias a mi señor padre que me ha prestado su coche y esto ha servido para estar más cerca de mis compañeros durante todo el curso.
El primer día fue tranquilo entre la inscripción, la clase de Michel, y por la tarde con Tamura Sensei. Hasta aquí bien, sin lesiones, sin cansancio, sin dolores …
Ya el sábado, al mediodía estuvimos con Marcos, un compañero que entrenaba con nosotros pero que ahora está en la península, y pudimos almorzar y pasar un rato agradable con el. Un abrazo Marcos y sigue practicando aikido estés donde estés.
En cuanto al curso, fue un poco más duro por la continuidad de las clases, gracias a que por la tarde eran los exámenes de 3º y 4º dan y no nos quedamos para poder llegar puntuales a la cena homenaje de los maestros. Lo pasamos muy bien durante toda la cena, y me encantó porque es la primera vez en cuatro años que puedo cenar con el resto de compañeros ya que en años anteriores por una u otra causa no me he podido sentar con ellos. Además durante la cena tuvimos la suerte de tener durante bastante tiempo a Tamura Sensei hablando con nosotros y nos contó que le gustaría venir algún día a Tenerife, pero claro todos sabemos que eso sería un sueño. Me gustó mucho ver a esta persona tan increíble fuera del tatami, se le veía muy a gusto con nosotros y el resto de los compañeros. Esta cena la definiría como irrepetible, por acontecimientos que no se pueden contar con palabras, hay que sentirlos, vivirlos y guardarlos en el recuerdo porque difícilmente se repetirán. ( los compañeros que estuvieron en el curso sabrán a lo que me refiero ).
El día siguiente de la cena, el domingo, fue para mí el día más duro: en primer lugar porque no me sentí bien durante todas las clases, de hecho no pudimos acudir a la primera clase de iaido por tener a más de un compañero con molestias estomacales. Una vez en el curso tengo que decir que no aguanté hasta el final, primero por “la paliza” que me propinaron nuestro amigo Michel y Jorge nuestro instructor. En mi vida me habían hecho hacer tanta cantidad de técnicas durante tanto tiempo y tan rápido, casi no podía respirar entre técnica y técnica. Esto unido al dolor generalizado de mi cuerpo, y realizar técnica de grupo posteriormente con Michel, Jorge y Eduardo terminó conmigo hasta el punto de que a diez minutos de concluir el curso y la última clase impartida por Yamada Sensei tuve que salir del tatami para evitar desplomarme. Gracias a dios todo se quedó en un simple mareo fruto del calor y del esfuerzo físico realizado. 
Tengo que agradecer enormemente a mi maestro Eduardo que cuidara de mi como alumno en los últimos compases del curso, tratándome con sumo cuidado, acorde a la gran persona y gran maestro que es. Gracias Eduardo.
Sin más me despido hasta el próximo artículo, que escribiré del próximo curso que hagamos o de cualquier otro acontecimiento del que se pueda extraer conclusiones que por lo menos a mi (y espero que a alguien mas) me sirven para crecer como persona y como aikidoka.
Un saludo a todos los compañer@s de la Asociación. Animaros a escribir de cualquier cosa relacionada con el aikido, no tengáis miedo de expresar lo que el aikido produce en vosotros el día a día.
Jorge Pereira – Dojo Santa Úrsula