Ciertamente la Copa del sur del continente americano ha ido perdiendo pasión. También un poco de calidad. La emigración temprana de jugadores hacia Europa hace que los equipos esten en constante reestructuración y cambios en la planilla. Solo los equipos con mayor flujo de jugadores tanto en fichajes como en ligas menores logran sobrevivir a este ritmo. También prevalece en muchas ocasiones el bien individual de los jugadores por sobre lo colectivo del equipo que afecta en el rendimiento general.

En este sentido, los brasileños llevan las de ganar, ya que tienen en sus filas una cantidad exagerada de jugadores con que afrontar la extensa cantidad de partidos que disputan durante el año. Sin embargo en calidad individual o diferencial, los argentinos no se quedan atrás.

Cabe destacar que la no presencia de Boca Juniors en este torneo (líder de copas en la pasada década) abre la oportunidad a otros equipos. Principalmente a los brasileños. Sao Paulo con Hernanes a la batuta parece un firme candidato. En ese orden, en segundo aparece el campeón defensor Estudiantes de La Plata, que inició ganando de manera sólida – con lapsos de juego aburridos- al débil Juan Aurich de Perú. Sin embargo sus dos últimos partidos fueron francamente decepcionantes.

Como no hablar por supuesto al equipo que más se ha reforzado, el Corinthians. Al equipo de Ronaldo se han sumado su compatriota Roberto Carlos, y una de las sensaciones del Huracán dirigido por Ángel Cappa en el primer semestre de 2009, Matías Defederico. En debut del Corinthians, les costó derrotar al modesto Racing de Uruguay. Ronaldo, a pesar de que sus mejores años ya pasaron, finalizando el partido, aún mostraba aquellas gambetas y bicicletas con las que siempre lo recordaremos. En espacio reducido siempre fue el mejor.

De igual forma está el Flamengo, con jugadores como Adriano Leite, Vágner Love - los dos metidos en ciertos problemas personales- y los chilenos Claudio Maldonado y Gonzalo Fierro. También está Kléberson, mundialista de Korea-Japón 2002.

Entre los otros equipos que pueden destacar en este año está el Internacional de Porto Alegre, con la figura del argentino D’Alessandro siempre irregular. También se ha reforzado con el Pato Abondanzieri. También hay que nombrar a Velez Sarfield, con una base de jugadores muy sólida. El entrenador Ricardo Gareca tiene una columna vertebral bien definida con Cubero de central junto a Otamendi, Victor Zapata ex  River Plate y el pequeño Maxi Moralez. Adelante se han reforzado con Santiago “Tanque” Silva proveniente del campeón Banfield. Además serán candidatos al título del torneo local argentino.  Una incógnita es lo que pueda hacer precisamente Banfield. Vienen con el entusiasmo de ser los campeones nacionales pero es la hora de enfrentarse a un reto mucho más grande. Entre sus figuras destacan Walter Erviti y el colombiano James Rodríguez. Por cierto este nombre James se pronuncia tal y como se pronunciaría en español y no de manera anglosajona. También sobresalen los uruguayos Sebastián Fernández (delantero) y Mathías Cardaccio (Mediocampista). En la defensa han traído a Jonathan Maidana para reforzar. En la portería está el experimentado Cristian Luchetti.

A grandes rasgos este es el panorama que tenemos para esta edición de la Copa Libertadores. Para los equipos con más poder económico y deportivo es la oportunidad de consagrarse y hacerse respetar, mientras que para los equipos más humildes es la oportunidad de mostrar algún jugador que puedan vender y por qué no tumbar a alguno de los favoritos. Los ojos del continente europeo también se posan sobre el acontecer de esta copa, en busca de fichajes para la siguiente temporada. El rendimiento que muestren muchos jugadores en este torneo será vital para hacer las maletas y partir al viejo continente. Esperemos que conforme avance el torneo, el rendimiento vaya aumentando y podamos observar noches memorables.