
El Ayuntamiento de Madrid paga anualmente cuatro millones de euros para que cerca de 60 oficiales de Policía Municipal (inspectores, subinspectores y jefes adjuntos) y de Movilidad tengan coche oficial con chófer a su disposición durante toda la jornada. Este privilegio contrasta con la decisión del ex alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, que tras ganar las elecciones redujo los coches oficiales de todos los concejales, incluida la oposición.
Encima, los vehículos de los mandos policiales no son propiedad del Ayuntamiento sino que están en un sistema de renting que cuesta a las arcas municipales alrededor 1.000 euros al mes por cada coche. En total, 720.000 euros al año.
Estos coches están conducidos por policías municipales, en turnos de mañana y tarde, lo que hace que cerca de un centenar de agentes dejen de estar en la calle y se dediquen a ser chóferes de personas que permanecen gran parte de su jornada en un despacho.
El sueldo de estos agentes cuesta una media de 40.000 euros al año. En total el costo de que los oficiales y demás responsables de la policía municipal tengan coche es de unos cuatro millones de euros.
Ninguno de estos vehículos, tienen el carácter de operativo, es decir, no están a disposición de los policías, para realizar labores de seguridad en la ciudad. Están a disposición exclusiva del oficial, jefe adjunto, subinspector ó inspector al que están asignados. Cuando estos libran, disfrutan algún permiso o se encuentran de vacaciones, los vehículos no son utilizados por nadie.
Están conducidos por 100 funcionarios (dos turnos), con una formación y unas retribuciones encaminadas al aseguramiento de la seguridad para los ciudadanos de Madrid, que le son sustraídos a estos últimos.
Fuentes del Ayuntamiento de Madrid indicaron que los coches de la Policía Municipal y Movilidad están adscritos a las unidades de la policía y no a los mandos. «Son vehículos para el servicio policial de unidades especializadas en atestados, policía judicial», señalaron.
Se trata de coches camuflados y sin distintivos y en ningún caso cuestan cuatro millones de euros, agregan desde el Consistorio. Toda la flota, tiene un costo de un millón de euros, dice un portavoz municipal. Añaden, además, que no son para recoger a los agentes de la policía en casa ya que hay una instrucción del 15 de septiembre del pasado año del Ayuntamiento de Madrid que dice que se suprime el uso excesivo del vehículo de incidencias para ir a buscar y dejar después del trabajo a los agentes en su casa.
CCOO del Ayuntamiento de Madrid viene reivindicando desde hace más de tres décadas «el fin del privilegio extemporáneo e históricamente anacrónico, que es mantener aún a día de hoy, que entre 55 y 65 turismos de gama media (Toyota Prius, Seat León, Citröen C4…), sin rotular, se vengan empleando para trasladar a los jefes de la escala técnica del cuerpo de Policía Municipal de Madrid, y la subdirección general de la regulación de la circulación, adjuntos al departamento, y jefes de las tres secciones (que son los centros de trabajo de los agentes de movilidad), para su traslado del domicilio al trabajo».
Esta prebenda del coche oficial se remontaría, según el sindicato, a la etapa inmediata a la promulgación de la Constitución de 1978, «cuando la escala técnica del Cuerpo de Policía municipal y su jefatura fue ocupada por oficiales del ejército y con ello trajeron, entre otros, ese tipo de excepcionalidad que aún perdura a día de hoy siendo algo inaudito y difícil de encontrar en otros cuerpos de Policía Municipal y mucho menos de agentes de Movilidad».
CCOO no entiende como puede haber ventajas para tantos jefes mientras que hay falta de vehículos policiales en «servicios de atención a la ciudadanía como la OAC, los agentes tutores (es prioritario que usen vehículos sin rotular de paisano para no estigmatizar a los menores con los que intervienen), o la UAPF (violencia de género), que en muchas ocasiones tienen que trasladarse andando o en transporte público. Hay que recordar que la escala técnica lo es también uniformada y hay vehículos patrulla para su traslado».
Sucede lo mismo en el cuerpo de agentes de movilidad que fue organizado en 2004 con mandos de policía municipal ocupando los puestos de la dirección, subdirección, adjuntos y jefes de sección, a tenor del sindicato. «También, cómo no, se trajeron con ellos el privilegio de los coches sin rotular, en concreto tres C4 y dos Seat León que son usados para su traslado de casa al trabajo y viceversa, mientras que los agentes de Movilidad carecen de medios», agregan los denunciantes.
Desde la sección sindical de CCOO seguridad y movilidad, del Ayuntamiento de Madrid esperan que los nuevos coordinadores de seguridad y movilidad acaben con unas «prácticas de privilegio extemporáneas e injustificables que ni el anterior director general de movilidad, Pedro Ayuso, ni Javier Conde Londoño, ex coordinador de seguridad y movilidad, se comprometieron a solucionar».