La mudanza de Carlota

Hola, soy Iván, el marido de Carlota. ¿Hay todavía alguien ahí?  Mi mujer me pide que os escriba porque le da mucho corte presentarse aquí después de estar tanto tiempo sin escribir. Las razones para dejar a un hombre se han quedado un poco viejas...a mi, de momento, no me ha dejado. Soy yo el que me pienso largar un día de estos con alguna mujer normal que me trate como es debido, me deje al menos un par de cajones para guardar mi ropa y me haga algún tipo de comida caliente.

La pobre Carlota ha cambiado de trabajo y ha estado últimamente tan absorbida por sus nuevas tareas que no ha tenido tiempo material para escribir sus aventuras en este blog. Además estaba yo mismo, que la requería sexualmente cada dos por tres y no la dejaba ni escribir una línea. Y luego su hijos, a los que básicamente no hace ningún caso, pero ellos la quieren mucho (pobres criaturitas)

 Me dice que os diga que os ha echado de menos y que le gustaría mucho que la visitaseis en su nuevo hogar. Que promete escribir al menos una o dos veces por semana y ser tan diverdida y mordaz como siempre, o que al menos lo intentará.

Carlota me pide que de las gracias a:

-Los señores de Terra (los jefes) que le han permitido escribir lo que le daba la gana en este blog, pese a las bastantes críticas que llegó a tener en su día.

-Los usuarios de Terra que han seguido sus aventuras todo este tiempo desde el portal.

Gracias a ellos, me dice que diga que ha pasado unos ratos estupendos y que durante mucho tiempo, este Blog la salvó del aburrimiento y de muchas otras cosas malas y peores todavía.

Y me dice otra vez que insista mucho en que la visitéis en su nuevo Blog, que no es nuevo porque se seguirá llamando SEXO EN CHAMBERI para siempre jamás.

 

....y yo ahora me retiro discretamente que no quiero ser protagonista. 

 

Veinte razones para dejar a un hombre

El otro día hablábamos mis compañeras de trabajo y yo de las razones por las cuales habíamos dejado a algún hombre en el pasado. La mayoría eran bastante graciosas y triviales pero es que los pequeños detalles a veces exasperan y dan a traste con una relación. El amor ya se sabe que nunca es suficiente. Yo por ejemplo tuve que dejar a un novio que tenía porque se llamaba Cándido. Era muy guapo y muy alto pero se llamaba Cándido y eso no podía ser, como comprenderéis. Intenté acortárselo pero entonces fue todavía peor, porque me salió Candi . Entonces vi que era el momento de acabar con aquello. A otro lo dejé porque la primera vez que nos acostamos (y la única) descubrí que tenía un tatuaje que le ocupaba medio pecho con la cara de su exnovia y debajo, su nombre: Tamara por Siempre. “Es que estoy ahorrando para el láser, pero no me da….si quieres me lo tapo con un esparadrapo para que no lo veas cuando hagamos el amor”. “El amor me parece que no lo vamos a hacer, corazón”…

 

En otra ocasión, un tío me puso el fútbol mientras estábamos en la cama. Yo creí que era una broma pero no. Era verdad. Lo que pasa es que ya estaba desnuda y ya que estaba allí… Cuando el equipo marcó gol él tuvo un orgasmo. Nunca supe si fui yo o el gol. Me imagino que el gol a juzgar por los gritos. A otro le dejé porque comía fatal. Cuando íbamos a un bar y nos ponían los panchitos, se abalanzaba sobre ellos como si no hubiera yantado en diez días. Era un gumias. Cuando comía lo hacía sin parar y sin dejar de mirar al plato….Las cenas románticas con él eran un horror. Con otra mujer, una puede competir, pero con un plato de croquetas nunca. Ganan siempre las croquetas.

 

A un hombre se le deja cuando…

 

-Aparece con la misma ropa varios días seguidos. O sea, cuando es un puerco.

-Cuando ya  no te hace reir

-Cuando te mira como si fueses transparente

-Cuando le huele mal el aliento

-Cuando lleva calzoncillos apretados. A ese se le deja además sin darle oportunidad de que te de una explicación convincente.

-Cuando come con la boca abierta o es un guarro comiendo

-Cuando se pasa el día soltando tacos u ordinarieces

-Cuando te escupe cuando te habla

-Cuando mira a otras mujeres, incluso las de la tele.

-Cuando ronca como un oso pardo

-Cuando le gusta excesivamente algún  deporte

-Cuando en vez de comprarte un regalo, te da el dinero para que te lo compres tú

-Cuando te regala un electrodoméstico

-Cuando se quita la ropa y te dan ganas de salir corriendo o de apagar la luz.

-Cuando no te dice que eres/estás guapa al menos un par de veces al día

-Cuando en su casa, lo único impreso que hay son los prospectos de las medicinas.

-Cuando no beben alcohol (¿un hombre que no bebe? ¿qué es eso??)

-Cuando si tenéis hijos, te llame “mami”, en vez de por tu nombre.

-Cuando se cuide más que tú y use más cremas que tú (metrosexualidades, las justitas)

 

 

 

Y eventualmente, se le deja cuando dejas de quererle o te es infiel o se lo eres tú, o cosillas así sin importancia. Y vosotr@s ¿por qué razón aparentemente trivial habéis dejado alguna vez a alguien?

 

 

Carlota y los agentes de la autoridad

Hace mucho que no escribo. Es verdad. Es que he cambiado de trabajo y eso absorbe mucho. Espero que lo entendáis. También me fui de vacaciones a África (eso lo contaré en el próximo post porque el Mundo Negro da para mucho)

 

Hoy hablaré de la Policía. Ya sabéis que a mi los uniformes me erotizan mogollón. Los pilotos, los bomberos, incluso los Seguratas…todo ser que lleve un uniforme un poco digno ya me gusta, incluso los Barrenderos.... Pero la Policía nunca me había llamado la atención. Me caen bastante mal. Me parecen chulos, prepotentes y el uniforme que me llevan da penita verlo, por no hablar del estilismo de los Municipales, con sus chalecos fosforitos…Pues resulta que el otro día iba yo al curro en mi Saxo (que todos ya conocéis por aventuras anteriores) Iba yo con mi compi Rocío por la Castellana oyendo Europa FM a todo trapo, con el Saxo más sucio y roñas que nunca, cuando de repente vemos que otro coche un poco más limpio se acerca peligrosamente a nuestro bólido. “Mira, ya hemos ligado, y tan temprano” dice Rocío. Entonces de repente dos pedazos de tíos bajan la ventanilla del coche y nos dicen: “Policía Secreta del Eje Castellana-Recoletos. Hagan el favor de seguirnos y paren el vehículo en el arcén”. Y me enseña la placa. Entonces yo, al verla, se me disparó la libido y me empezaron a brillar los ojos. “Si, señor, agente. Yo paro donde usted me diga y si quiere también le doy mi teléfono por si quiere investigarme más”.

 

Total, que nos paramos en medio de la Castellana en hora punta y los Secreta se apean de su coche y el jefe me vuelve a enseñar la placa.

-“A ver, la documentación” dice el jefe (que era el guapo)

-“¿Qué documentación quiere usted?

- Pues cuál va a ser, señorita. El carné de conducir y los papeles del coche”.

-“El carné de conducir me parece que me lo he olvidado, señor Agente. Si quiere le dejo la fotocopia del DNI que tampoco lo llevo… es que me lo están haciendo ¿sabe?

-“Los papeles del coche”

-¿Qué papeles? Digo yo, ¿se refiere a las propagandas que llevo prendidas del limpiaparabrisas? Los puede coger usted mismo.

 

-“No,tonta” dice mi amiga. El permiso de conducir, el seguro todo eso…

-“Es que de eso no llevo, señor agente. De esas cosas es que se encarga mi marido”

 

Total que a los Secretas esos les debimos parecer sospechosas que te cagas y a los cinco minutos se pusieron a hablar con la Central por el walkie talkie y empezaron a dar nuestra descripción como si fuéramos dos delincuentes cualesquiera de la Kaleborroka. “

 

Entonces dijeron “este coche no puede seguir circulando porque está dado de baja y no puede ser…además lo lleva usted muy sucio. ¿de qué color dice que es? Es que casi no se ve con la mugre…

 

No, señor agente. Eso es imposible. Yo tengo todos los papeles en regla. Lo único que los papeles no los tengo aquí pero en regla están. Lo único la ITV que llevo unos años sin pasarla…el coche es verde.

 

-Además, señorita. Este coche no tiene limpiarabrisas”

-Es que no me apañaba y lo arranqué. El parabrisas ya lo limpio yo con este trapo ¿lo ve? (y le saco un trapo roñoso lleno de pegotes)

-Tampoco tiene espejo retrovisor derecho…”

-“Es que yo saco la mano por la ventana para señalizar…

 

“Pues entonces le vamos a precintar el vehículo y llevárselo al depósito”.

 

Entonces fue cuando le dije a Rocío: “Súbete la falda y ponles ojitos a los Municipales que se me llevan el coche..yo también me voy a desabrochar un par de botones, a ver qué tal. “Pero si tú no tienes casi tetas” dijo maligna Rocio. “Es igual. A estos tanto les da”.

 

Total, que nos ponemos a tontear con los Municipales y al cabo de un rato dicen: “Bueno. Está bien. Pueden irse..pero tienen que dejarme sus números de teléfono para hacer unas comprobaciones.

 

-¿Comprobaciones de qué, señor Guardia Municipal?

-“De cosas, nuestras señoritas. Y no me chisten, que les pongo una multa y les quito seis puntos…

 

Todo esto fue con los Munipas. Los Polis de la Secreta (que eran los que mi me molaban) miraban la escena descojonados.

“Bueno, nosotros nos vamos ya” dijo el guapo

“¿Y no quieren investigarnos un poco más? ¿Y seguirnos a alguna parte no quieren?

“No señoritas. Y pórtense bien que han empezado muy malamente la semana”.

Y yo le dije “¿me deja su tarjeta, señor agente, por si acaso me tengo que poner en contacto con usted, en caso de perderme por la ciudad o de que me quieran atacar o algo?

-“Estoy de servicio, señorita”

-“No me lo diga usted Agente, que me enamoro de usted ahora mismo”

 

Total que ahora tengo el Saxo inmovilizado y ya estoy fichada por la Poli. Hasta que pase la ITV no puedo usar mi bólido. Pero ayer fui a la ITV que es en la Carretera de la Coruña y me perdí…..ya me vi en La Coruña (bueno, así veo a mi mami, pensé). Acabé en el Escorial y como no sabía volver a Madrid tuve que pedirle ayuda a una patrulla de Guardia Civiles y seguirles en mi Saxo, pero eran tías y como no me interesaban, pues me di a la Fuga.

 

 

 

 

enviado por Carlota_Valdes | 31 comentarios
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Top less, nudismo y piscinas

*AVISO: SIGO SIENDO CARLOTA PERO ESTAS GENTES ME HAN CAMBIADO EL NOMBRE DEL ID, ASÍ QUE AHORA PASO A LLAMARME LISISTRATA (QUÉ FEO, QUÉ CUTRE Y QUÉ POCO GLAMOUR).

Últimamente parece que se están poniendo de moda las playas nudistas y todo el mundo va. A mi lo de hacer nudismo en playas llenas de gente la verdad no me llama mucho. No se qué necesidad hay de ponerse en bolas total. Con  lo pequeños que son ahora los bañadores, tampoco molestan tanto … No me apetece ni ver gente desnuda ni que me vean a mi. Otra cosa es hacerlo cuando estás tu solo, en  playas desiertas... entonces sí. Lo mismo me pasa cuando en el gimnasio todas las tías se pasean en bolas como si nada delante de mi. Hay algo incómodo y raro en ver desnudo a alguien extraño.

 

 Mi amiga Eva que sí hace nudismo dice que es muy divertido y que se conoce mucha gente. Parece ser que en una playa nudista las que más exito tienen y las que más ligan son las chicas que tienen el culo blanco, que son las “nuevas”. Es ver una tía con el culo o las tetas blancas y allá van todos como moscones en celo. Y me dice mi amiga que claro, llegan a la toalla y una no puede evitar mirarles al miembro en vez de a los ojos. Y así una no puede valorar la inteligencia ni la conversación de quien se le acerca sino solo la longitud del pene. El otro día por lo visto, le apareció uno al que el chisme le arrastraba literalmente por la arena y le quedaba como enterrado (no se si creerla) y como se quedó tan asombrada, dejó que la invitase a un tinto de verano.Luego el tío se vistió y era una birria tremenda, lo cual me hace pensar que hay gente que gana desnuda. Como hay gente que gana callada. Lo jodido es descubrilo.

 

Un verano, mi amiga Carmen  se encontró en una cala de Menorca con un compañero de trabajo que iba en pelota picada y la pobre (que iba vestida) no sabía donde meterse en plan: “Hola, qué tal ¿cómo tú por aquí?” .

 

 

 O yo mismamente, que el único día que decidí ponerme un tanga y enseñar culo, voy y me encuentro a mi suegro en la playa y lo único que se me ocurrió hacer es sentarme en la arena y no despegar el culo del suelo (es que es muy fuerte, con tu suegro y en tanga)

 

Lo del top-less ya es moneda corriente en las playas españolas. Yo he visto a gente en tetas en el chiriguito, metiendo los pezones literalmente en el plato de paella. Y me parece bien, porque las marcas quedan horribles pero también es que hay tetas y tetas y cada uno debería tener claro lo que puede y no puede enseñar. Hay cosas feas, y que se deberían esconder y cosas bonitas que se deberían enseñar. Hay fauna tipo viejas de setenta años a las que las tetas les llegan por las rodillas y cosas así que hacen daño a la vista. Si ya, ya se que tienen derecho pero es que yo también tengo derecho a no ver eso.

 

 Las que más gracia me hacen son las que van a las playas y piscinas en plan sexy-bom, echando culo para atrás y sacando teta y que llevan escrito en la frente “Mírame, que estoy super buena, por si no te has enterado”. La mayoría de estas están siliconadas porque se acuestan y las tetas siguen apuntando al cielo como dos cohetes espaciales. También lo que hacen todo el tiempo es ducharse en las duchas de al lado de la pisci, frotándose el cuerpo en plan “que te he dicho me me mires que estoy tremenda”. Éstas se meten cada media hora en los vestuarios para mirarse al espejo y colocarse el bikini y se miran por delante, y por detras, y de más cerca y de más lejos…y tú: “Por favor, podrías apartarte un minutito del espejo, que quiero coger agua , bonita? Y cuando voy con mi hijo que es muy deslenguado las llamas “tetas gordas”. Y empieza “mira mamá, qué tetas más gordas tiene esa” y yo le digo “para mi las querría yo, mi amor, pero vamos a dejarlo que eres pequeño y no te quiero convertir en un ser  lascivo a los 6 años”

 

Pero bueno, también hay tíos patéticos en plan “mira lo ultra bueno que estoy”. Ayer había uno en la piscina que daba penita verlo. Iba con farda paquetes y aun encima blanco en donde (aún encima) ponía Calvin Klein en gigante, por si acaso no nos habíamos dado cuenta. Parecía que se había metido un calcetín pero el pavo era feo como un demonio con lo cual el efecto paquete, no le valía para nada. Yo veo a un tío cerca de mi con un bañador de esos y me cambio de sitio. Argggg. Los de ésta especie a menudo se ponen apoyados en el borde de la piscina en plan James Bond cutranco a ver qué pillan y a qué nenas fichan. Yo a eso le llamo "hacer bordillo". Pero bueno, por lo menos en esta piscina a donde voy ahora se arrojan al agua en bañador o sucedáneos. En otra que iba el verano pasado, se tiraban en calzoncillos y camiseta y con todos los cadenacos al cuello. Había más oro en la piscina por metro cuadrado que en las Minas del Rey Salomón.

 

Aunque la verdad, lo mejor de las piscinas son los socorristas. Yo de mayor quiero ser socorrista. Nunca he visto un curro en el que se trabaje menos.Como nadie se ahoga nunca, esa gente no da palo al agua (nunca mejor dicho). Si se ahogaran uno o dos al mes aún, pero es que ni eso..Se sientan en su silla con su Ipod y hala, a mirar para el agua todo el santo día. Vaya chollo, porque la verdad, socorrer no socorren mucho.

 

Y así es el verano en la ciudad. A veces pienso ¿qué pasaría si un día saliéremos a la calle desnudos? ¿cuántas manzanas podríamos recorrer antes de ser detenidos? ¿por qué en la playa si y en la calle no?  Os juro que a mi me apertece más despelotarme en el metro en hora punta que en una playa de Cádiz azotada por el levante, pero bueno…Y vosotros qué: ¿top less si o no? (abstenerse tíos, por favor, que ya sabemos la respuesta) ¿nudismo en la playa o sólo en nuestra habitación? ¿piscinas para ligar sí o no?

 

 

 

 

Por fin playa

Después del episodio de la bruja Eclipse y de sumirme en el dulce trance del Lexatín, le dije a Iván: “Oye mi amor. Me parece que lo que yo necesito es, como decían los antiguos, unos baños de mar. Vayámonos lejos, concretamente a la casa que tienen tus padres en la Costa del Sol”. Y dicho y hecho. Hicimos las maletas, cogimos a los niños y nos plantamos en el apartamento de Marbella. En realidad no es en Marbella, sino a unos 12 kilómetros de la Ciudad sin Ley, en medio de la enorme urbanización que va de Málaga a la Línea de la Concepción, básicamente. La Costa del Sol es un sitio verdaderamente muy feo, me recuerda a Los Ángeles pero en cutre, pero se está como Dios, hace un tiempo estupendo y las playas en esta época del año todavía están vacías

Además, hay ciertas cosas que hacen que la Costa del Sol sea un sitio único, como por ejemplo que debe ser de los pocos sitios de España en donde el español no te lo entienden. Te lo entienden más en LA. Tu vas a un centro comercial de los que hay por allí en las urbanizaciones y ni dios sabe español, y vas a un bar y le tienes que pedir al menda las cervezas en inglés, porque el español no lo controlan. “Menos mal que esto es Málaga, que si no”. Así que tiene la ventaja que se aprenden idiomas, quieras o no quieras. Y el pobre Iván lo pasa muy mal, porque por más que habla en español vocalizando todo muy bien, las gentes le responden en inglés y por mucho que dice que es español, las gentes no se lo creen y le hablan en alemán o en francés. Es que Iván es rubio y de ojos azules y claro los habitantes de la Costa del Sol no entienden que un individuo así pueda ser español. Solo cuando vamos todos juntos y nos ven a los niños y mi chillando detrás y armando jaleo le toman por ciudadano de este país.

Nosotros vamos a una playa secreta en la que no hay mucha gente y en la que se está muy bien. Allí nos encadenamos a las hamacas y les damos a cada niño una botella de litro de agua, un bote de crema protección 50 y 3 euros y les decimos: “Ahora os podéis ir y volvéis 7 horas más tarde. Preferiblemente no os metáis en el agua no vaya a ser que os ahoguéis”…pero nunca funciona y los niños vuelven al cuarto de hora, especialmente el bebé, que todavía no tiene dos años, el pobre y ya lo quiero independizar. Y es que yo a la playa o voy 6 horas mínimo o no voy porque me gusta mucho y menos me sabe a poco. Necesito pasar todo el día “vuelta y vuelta”. Lo que no comprendo es como alguna vez pude extender mi toalla en la arena y tumbarme en el suelo con la de arena que hay y lo duro que está el suelo y con lo bien que se está en la hamaca, con el colchoncito y la sombrilla de pajas…Y cuando estás durmiendo la siesta o en lo mejor de tu libro, cuando van a matar al malo, viene uno de esos seres que nunca duermen y te dice: “mamá. Quiero hacer caca”. Y tú miras a tu alrededor y solo ves el mar y unas dunas detrás y entonces le dices al ser pequeñito: “Mamá está de vacaciones. ¿Entiendes? VA-CA-CI-O-NES. ¿Puedes resolver tu el tema de la caca? “Vale pero es que me voy a hacer caca ahora mismo". Y tú tienes que levantarte de tu sagrada hamaca e irte a las dunas como si estuvieras en un camping cualquiera (o peor). “Mira, niño. Hoy vamos a hacer una excepción pero que sepas que nunca jamás en tu vida debes hacer tus necesidades al aire libre, más que las sexuales., que eso ya te lo explicaré cuando seas mayor.

Otro momentazo estelar es cuando se acerca Iván a mi toalla y me espeta: “Hoy no ha venido la mamá cañón de ayer”…y yo le digo “¿Te refieres a mi? Yo si he venido. No te capto””No, no me refería a ti, Carlota, mi amor” y yo: “Ya se a quien te referías pedazo de salido, a la tía esa que llevaba las tetas de silicona, extensiones hasta la cintura y lentillas de color azul…Creía que tú te fijabas en otras cosas pero veo que no. Pues nada, mi vida, me das 9000 euros, me dejas en la puerta de Corporación Dermoestética y me vienes a buscar 48 horas más tarde a ver qué tal o “quítate la parte de arriba del bikini, que no me gusta que te queden marcas” “Ni a mi quemarme las tetas mi vida, pero nada eh…”

Otra de mis cosas favoritas de la playa es ir a comer al chiringuito todos los días. Jamás hay que llevar bocadillos y mucho menos nevera. Eso nunca. Las bebidas que te las sirvan en tus hamacas o como mucho, vas a buscarlas para tomarlas en tu sitio. Hay que evitar la barra del chiringo como sea, que está llena de extraños seres. Te pones el pareo, o los shorts, la pamela de paja, las gafas extra-large y hala, ya estamos listas así de sofisticadas para meter los dedazos en el “adobo”, los boquerones o los chopitos y a plinplar el tinto de verano. El ambiente chiringuitero es todo menos sofisticado y chic. No puedo dejar de comparar la Costa del Sol con las playas de Mikonos en Grecia o de Santorini, donde las hamacas de diseño te costaban 20 pavos, te traian cocktails a la arena y en vez de chopitos y adobo te traían sushi en unas monísimas bandejitas, mientras sonaba en chunda chunda de alguna canciocilla chill out de moda. ..Aun así prefiero el chiringuito.

Mi playa perfecta y no creo que se pueda superar es Cayo Largo en Cuba. Recuerdo la arena blanquísima que no quema, el agua verde, la playa desierta…solo nosotros y allí muy lejos, un chiringuito donde comer langosta a la plancha y cerveza helada.

Pero lamentablemente, la Costa del Sol no es así. La arena es marrón oscuro, tirando a chocolate, quema que te mueres de dolor y aún encima me picó una Medusa. Además, no paraban de pasar señores más negros que la tiña vendiendo bolsos falsificados. Pero no pasaba uno, sino 150. Si aún fueran en taparrabos y sirvieran para disparar mi líbido, pero ni eso…

Y ahora ya estoy en Madrid, de Rodríguez, mientras los otros se han quedado allí tostántose al sol. Un consuelo me queda: estoy muy morena, muy morena y nadie que pise el asfalto de esta abrasadora cuidad, puede llegar a estar si quiera la mitad de morena que yo. Ese es mi consuelo. Y ahora me voy de compras. Para una vez que estoy sola y no tengo que esconder las bolsas, habrá que aprovechar.

Carlota y el más allá

Hay veces en la vida en que se necesita un poco de sexo, otras un gin tonic, otras un cigarrillo, otras una tableta de chocolate y otras pasarte hora y media en un Zara dándolo todo. Yo el otro día necesité dos cosas que no había necesitado nunca: un Lexatín es una, y una echadora de cartas la otra. Tengo que decir que las dos cosas me vinieron de puta madre. Repetiré. Es más, creo a partir de ahora necesitaré vivir con una echadora de cartas muy cerca de mí, así cuando tienes dudas en tu vida diaria (que es aproximadamente el 99,99% del tiempo) pues le dices: “oye que me digas lo que hago” y ella te lo dice. Y ya está.Para mi en esta vida, decidir cosas es lo peor de todo. Simplemente, no puedo hacerlo. No solo las cosas importantes, sino las más sencillas (¿helado de chocolate o de café? ¿qué coño me pongo hoy? ¿qué les doy hoy a éstos de cenar?)

Total que era viernes por la tarde y estaba yo con mis dudas y tribulaciones a punto ya de saltar por el balcón (pero como es el primero, tampoco me sale a cuenta) cuando tomé la determinación de ir al Retiro a buscar una bruja cualquiera que pudiera solucionarme la papeleta. Así que cogí al niño y le dije “Hala, mi vida, que vas a venir con mami a ver a una bruja” y el niño dando saltos de alegría. Llegamos al Retiro. Hacía un calor de muerte. Me encuentro a 5 o 6 brujas en línea, todas iguales. “¿cuál elegimos, mamá” “pues la que tenga más cara de mala persona, mi amor”. Así que nos decidimos por una con una cara de bruja mala que te cagas...Nos sentamos y dice el niño:
-“Mi mamá está desesperada y quiere que le digas el futuro, porque le dice a mi papa que lo ve todo a rayas como en una tele cuando no funciona”

Total que me empieza a echar las cartas pero en vez de adivinarme el futuro soy yo la que le cuento todo y aún encima tengo que pagarle 10 €. El niño la lía aún más y tira todas las cartas por el suelo, se pone después a gritar porque no le dejan barajar ...salimos de allí con el futuro bien poco claro, pero con ganas de hidratarnos un poco. Así que nos vamos a una terraza y allí me bebo dos cervezas mientras miro al lago, en espera de que me venga la inspiración.

El sábado decido que mi contacto con el esoterismo no había sido muy afortunado e intento darle al mundo mágico otra nueva oportunidad. Me cojo el Segunda Mano y empiezo a buscar Brujas 24 horas, porque claro, era fin de semana y las brujas también descansan. Encuento a una que me dice que recibe en Leganés ¿Lega-qué?"  Pero luego, me miro el plano de Cercanías Renfe y me entra la pereza de irme a Leganés, en donde no he puesto un pie en mi vida y me jodo y no voy. Además Iván descubre lo de la pistonisa alter hours y me amenaza con dejarme.

El lunes a mediodía llamo a Eclipse, otra pitonisa que pasa “consulta” en Aluche. Total que me cojo un taxi y me planto en Aluche en una casa talmente de Almodóvar. Me recibe Eclipse y tres o cuatro perros con lazo. La casa está llena de símbolos esotéricos, inciensos y velas encendidas. En la cocina, un hombre que parece ser negro hace una especie de exorcismo a una pareja que parece normal. Me empieza a latir el corazón mientras me pregunto dónde coño me he metido y si voy a salir de allí normal o convertida en espíritu malo. Eclipse señala al marido” está haciendo una limpieza” me dice y yo le digo : “¿qué está limpiando la cocina? “No. Está haciendo una limpieza espiritual. Y yo: "Ah".

Después me empieza a leer las cartas, que esta vez no son del Tarot y me dice lo que ve y tal y cual. En un momento dado me dice: “Tu lo que tienes son los chacras cerraítos, cerraítos” y yo: "¿Y eso que es?" “Pues los chacras, son eso: chacras” “Tú tienes que venir a que mi marido te los abra. Son 80 euros” “¿Y no puedo abrirlos yo?” .
“Ahora levántate,que te voy a pasar el péndulo” ¿Qué péndulo?” dije yo mientras pensaba “ahora debe ser cuando me hipnotizan, me matan, me quitan el dinero de la cartera y echan mi cuerpo a los perros. “El péndulo de la energía”.

Y cuando me voy me dice: “Y con tu marido, ya lo sabes...para que no se vaya con otra todos los días seso. Eso es lo que hay que darles a los hombres, mucho seso pa que no se vayan...Mira: tú lo que tienes que hacer pa que tu hombre no se vaya es pasarte un filete de ternera por el shisisi cuando tengas la regla y se lo haces vuelta y vuelta a la plancha. Asin nunca te dejará. (No, porque se morirá, pensé yo)

Y entonces, después de todo eso fue cuando fui a la farmacia, me pimplé mi Lexatín y me dejé llevar.



El ascensor

*Esta semana, para variar, os pongo un cuento que escribí hace algunos meses para mi otro Blog y que espero que os guste y os de para opinar o charlotear un rato sobre eso tan tentador para algunos de ligar en el trabajo....

-"Siempre he tenido pavor a los ascensores, a estar en un piso alto y que se desplome el ascensor como una Montaña Rusa. Sueño a menudo con eso ¿y tú?"
-"Yo casi nunca recuerdo lo que sueño. No se. No tengo ganas de hablar ahora"
-"¿Por qué no tocamos otra vez la alarma?"
-"Porque ya la hemos tocado diez veces. Ya vendrán, Trinidad. No te pongas histérica, chica"
-"Tengo ganas de llorar dijo ella".
-"Pues llora. Por mi no te cortes".

A las 12:00 tenían una reunión pero evidentemente no iban a llegar. Llevaban ya 20 minutos encerrados en el ascensor de la oficina y nadie parecía darse por enterado. Empezaba a faltar el aire allí dentro y también se respiraba una tensión extraña. La de dos personas que no se llevan bien y que no pueden compartir un espacio tan reducido. Ninguno de los dos llevaba móvil. Estaban completamente aislados.


-"¿Tu me odias verdad, Alejandro?"
-"No. Yo no te odio, Trinidad. Yo no odio a nadie. Qué cosas tienes".

Ella le miró con desconfianza. Sabía que no la soportaba y de hecho, hacía todo lo posible por hacerle la vida imposible en el trabajo, cuanto más mejor. Si ella decía blanco, él negro. Le llevaba siempre la contraria y a ser posible, la humillaba y contradecía delante de sus jefes. En una ocasión ella le llegó a acusar formalmente de Mobbing ante Recursos Humanos, pero el tema no se pudo demostrar. Nunca se hablaban. Jamás se cruzaban una mirada benévola.

-"¿Alejandro?¿Te puedo preguntar una cosa? ¿te atraigo algo físicamente? es que he notado que aunque nos llevamos tan mal hay algo entre nosotros...no sabría explicarte lo que es."

-"Trinidad. Por Dios, qué cosas tienes. Sabes perfectamente que estoy casado y soy muy feliz con mi mujer..¿por qué no nos sacarán ya de este puto ascensor?"

-"No te he preguntado si eres feliz. Te he preguntado si te atraigo físicamente"

-"Estás buena. Aunque no eres mi tipo" le dijo a Alejandro.

Entonces ella se quitó el jesery y se quedó en sujetador. Y luego se desabrochó los pantalones.

-"¿Qué haces, Trinidad?"

-"Pues me quito la ropa, para estar más cómoda. Es que estoy agobiada. Me falta el aire"

-"Tú no me caes mal ¿sabes Trini? (empezó a llamarla Trini) Yo te admiro mucho en el trabajo. Me pareces una mujer muy inteligente. Muy interesante. En realidad me caes bastante bien, yo te aprecio mucho ... "

-"Pues yo juraría que me odiabas, Alejandro"

"Pero mujer, cómo te voy a odiar yo a ti", con lo buena que estás" le dijo mientras le quitaba el sujetador ávidamente "¿Tú no me harías...?"

Justo cuando se desbloqueaba el ascensor y la puerta se abría por fin en la planta 17, Alejandro estaba en pleno orgasmo. Evidentemente, el placer era tan intenso que ni siquiera dejó de gritar al ver a varios de sus compañeros mirando atónitos la escena.

Ella se tapó con vergüenza y él se disculpó ante los compañeros: "Es que estábamos muy nerviosos...ha sido hora y media encerrados en el ascensor...algo teníamos que hacer para aliviar la tensión".


A las pocas horas del incidente, el asunto era ya la comidilla de la oficina. Unos 300 empleados cuchicheaban por los pasillos como cotorras. Afortunadamente, todavía no les habían llamado de Dirección.

Trinidad se encerró en su despacho muerta de verguenza y empezó a preparar una Presentación en Power Point que tenía que hacer para el día siguiente. De repente, y cuando estaba toda concentrada, recibió un correo de Alejandro que decía lo siguiente: "Te quiero. Creo que a partir de hoy, no podré vivir sin ti" al que ella contestó con rapidez: "Yo también te quiero. Desde el primer momento en que te vi".


Partos a la carta

Hoy hablaré de un tema que sin duda traerá polémica. Se trata de la manía que le está entrando a mucha gente con parir como en el sXIX, o sea, sin anestesia, en casa y de forma “natural” sin ningún tipo de intervención médica. Está claro que cada cual puede parir como quiera. Faltaría más. Pero es que no deja de sorprenderme que haya gente que en pleno siglo XXI, en vez de beneficiarse de los avances de la medicina y la sociedad parece que quieren volver a la época de las cavernas, el candil y el buey y la mula.

 Esta corriente o movimiento “pro partos naturales” la apoyan personajes relevantes del mundo de la cultura, como por ejemplo, Rosa Montero o Lucía Etxebarría y medios de comunicación como El País,que no paran de hacer campaña con este asunto.

Estas mujeres, las que optan por este tipo de partos “naturales” manifiestan que en los hospitales se les da un trato “vejatorio” y que se trata a las parturientas de forma cruel y como si estuvieran enfermas. A cambio, ellas prefieren parir en sus casas, poniendo por ello en riesgo no solo sus vidas, sino las de sus hijos, que ante cualquier inconveniente o problema estarán a kilómetros del hospital más cercano. Con lo cual la pregunta es ¿para estas mujeres en qué hemos avanzado? Ellas dicen que siempre se ha parido así y yo digo que gracias a que se pare en los hospitales (afortunadamente) las mujeres no corren el riesgo de morirse de parto y no nacen tantos niños con problemas.

 Además, lo normal es que en un parto no pase nada pero ¿y si pasa? ¿qué medios o qué tiempo de reacción tiene una matrona que está asistiendo a una mujer en su casa? Me imagino que estas mujeres no se harán ecografías ni revisiones médicas, ya que hay que dejar a la naturaleza que siga su curso. Y si hay problemas, pues ya los resolverá la naturaleza, que para eso es sabia.

Estas mujeres también encuentran especialmente importante el hecho de parir con dolor y evitan la anestesia epidural a toda costa. Y digo yo ¿qué necesidad hay de sufrir cuando podemos no hacerlo? ¿quién disfruta más y vive más el nacimiento de un hijo, la que está casi desmayada por el dolor o la que está sin sufrir siendo consciente de todo lo que le está sucediendo? En fin. Masoquistas ha habido siempre. Hay madres que piensan que por parir a sus hijos con dolor, en plan bíblico, van a ser mejores madres o vivir más intensamente ese momento.

Pero lo que me hace más gracia y me pone más furiosa es el supuesto trato vejatorio que dicen que se recibe en los hospitales. No se. Yo he parido dos hijos y no recuerdo ningún trato vejatorio. Nada más que gente haciendo su trabajo. Evidentemente no te ponen música chill-out ni te hacen un shiatsu mientras dilatas, porque no están allí para eso.  En mi opinión, sólo la tranquilidad que sientes al verte en un entorno donde sabes que todo está controlado ya te hace sentirte mejor. El saber que si pasa algo estás rodeada de médicos y de aparatos que pueden salvarte la vida a ti o la de tu bebé, a mi, por lo menos, me daba una enorme seguridad. Otras preferirán ponerse un disco y meterse en una bañera aullando de dolor mientras su pareja le da masajes en los pies. Yo es que prefiero mil veces estar en un ambiente aséptico y frío, que me rasuren o que me hagan la episiotomía a correr cualquier tipo riesgo o que lo corra mi hijo, que le vamos a hacer.

No recuerdo haber sido maltratada en el hospital, más bien todo lo contrario. Pude ver y disfrutar el nacimiento de mis dos niños. La primera vez, reconozco que no mucho, porque estaba tan histérica que no era persona, pero el segundo parto, recuerdo todos y cada uno de los detalles. Por cada uno de mis hijos estuve unas 10 horas dilatando. Solo de pensar los dolores horribles que hubiera tenido durante ese tiempo de no haberme puesto la epidural, se me ponen los pelos como escarpias. El dolor de las contracciones es tan intenso que no se lo deseo a nadie. Si además añades que una está muerta de miedo, se multiplica por 20. Ni que decir tiene que todo lo que te enseñan en la Preparación al Parto se te olvida ipso facto cuando estás pariendo, es decir, no sirve de casi nada.

A las fanáticas del parto natural sin embargo, les preocupan más detalles como que te rasuran a llegar al hospital. Hombre, es que ir a parir con toda la pelambre dificulta un poco el trabajo de los médicos. De todas maneras, si no quieres que te rasuren, lo mejor es llegar depilada al hospital, que tampoco cuesta tanto. Otro tema espinoso es el del famoso enema. Era mi máximo terror en el primer parto, El momento enema. Al final es una chorrada que no tiene la más mínima importancia y que no supone trauma alguno.

Además, también dicen que parir en el potro es anti natural. Es verdad que cuando ves eso, te dan ganas de salir corriendo, pero no seamos exageradas, que tampoco es para tanto. Estas mujeres dicen que prefieren parir en cuclillas o pasar la dilatación caminando o dando vueltas por la habitación como una loba herida.. Vamos, yo ni muerta doy a luz en cuclillas y cuando estaba dilatando, lo que menos me apetecía era pasearme por la habitación.

Otro de los temas más polémicos es el de la Episiotomía, que para las que no lo sepáis, es el tajo que te dan para que el niño salga más fácilmente y que es verdad que es muy molesto y tarda varias semanas en curarse. Los médicos dicen que lo hacen para prevenir los desgarros que pueden producirse  al salir la cabeza del bebé y la verdad es que son pocas mujeres las que se libran de ella.

Es verdad que algunas matronas pueden llegar a ser algo bordes (que me perdonen las matronas majas, pero es verdad) . A mi la primera vez me trataron bien pero la segunda me hicieron hasta llorar, de lo desagradables que fueron. Para ellas es un asunto mecánico y es su trabajo pero para ti, es el momento más importante de tu vida y necesitas que te mimen y que te traten con cariño, que ya bastante mal se pasa. Algunas se pasan de bordes....

y luego está el tema de las cesáreas a gogó que tanto abundan en los hospitales privados, a los que les gustan más las cesáreas que a un tonto una tiza y eso tampoco es normal. Pero aún así qué queréis que os diga, me quedo con la matrona borde, el enema y el tajo antes que con la opción del parto casero con el candil y las toallas húmedas. Es que por algo estamos en 2007 y no en 1807.

Y vosotr@s ¿qué pensaís de este tema?


Terror en el hipermercado

Pocas cosas son más odiosas para mi que ir a la compra. Antes, los primitivos tenían que ir a cazar el Mamut y ahora tenemos que ir al híper. Yo encuentro bastante más entretenido y ameno lo del mamut. Sin embargo hay quien lo da todo en el híper. Se ve que hay algunos que lo disfrutan de verdad, como si fueran de paseo. Toda la familia junta, a pasar el día al Carrefour. Yo al súper voy cuando mis hijos ya no tienen leche que beber ni merienda que llevarse a la boca. Cuando la nevera está completamente vacía y ya no queda más que el medio tomate y el petisuis caducado. Cuando sólo quedan las tapas de pan de molde en el paquete...entonces y sólo entonces se que ha llegado el momento de coger mi carro costroso y largarme al súper para alimentar a mis polluelos.

Y diréis ¿pues por qué no mandas a Iván? Y yo contesto: pues porque si hay algo que odio más todavía que hacer la compra es hacer una lista de la compra. Eso jamás. Y pedirle a un hombre que haga la compra sin una lista es como pedirle a una mujer que ponga una barra de cortina (más o menos).

Y todas las semanas me corroen las mismas dudas: ¿a dónde voy? ¿Al mercado? ¿Al Día? ¿Al Carre? Todos tienen su miga y de todos hay cosas que contar. Es el submundo de la Alimentación.

En el Carre
Este es mi súper más odiado. Cuando entro me dan ganas de robarlo todo. Resulta que no es un Carrefour normal sino un Carrefour Exprés que está en la Glorieta de Quevedo, que es igual que los otros carrefures pero más pequeño. Aquí no hay ni carros para poner al bebé así que cuando voy a la compra con él,. lo tengo que introducir dentro del carro, como si fuera un paquete más. Entonces el bebé llega un momento que queda enterrado entre los puerros, los yogures y la leche y emerge de cuando en cuando entre los paquetes, levantando sus manitas diciendo “nene pupa” o “ayyyy” . Entonces yo voy metiendo cosas y el nene, las va tirando del carro al mismo tiempo que mete otras que a él le da la gana. Eso cuando no me destroza algún estante, que es casi siempre. Y entonces es cuando vienen los empleados:”señora, que el niño me ha destrozado el líneal” y Yo: “¿Qué niño?” Y entonces empujo la cabeza del bebé y le sumerjo entre la compra de manera que parece que no hay niño. “El niño que tenía metido dentro del carro”. “¿qué dice???? Sería otra “señora”...yo no llevo ningún ser vivo en este carro... como mucho los huevos. Y el nene mientras: “nene pupa” “nene terer salir”

En el súper hay cosas que me gusta elegir y otras que no. Por ejemplo, me encanta coger los yogures porque son bastante entretenidos y bonitos y sin embargo odio muchísmo coger la fruta y pesarla...Es que me pone enferma y el guante ese de plástico con el que hay que cogerlo todo me pone todavía más enferma y lo de pesarla si que es horrible. Porque cuando vas a pesar la fruta, generalmente se te ha olvidado el número que tiene y tienes que tirarte una hora el la máquina como una dixlésica cualquiera buscando el dibujo de tu fruta y si no la encuentras, pues vamos mal. Yo, cuando no encuentro mi fruta le doy siempre a la tecla de los plátanos y ya está y cuando me da pereza, pues también. Lo pongo todo como plátanos, que son muy sanos.

Las cosas de limpieza tampoco me gusta comprarlas porque no me aportan nada y no me las voy a comer así que me dan igual.

Y luego llega el momento de la cola, en donde nos espera como mínimo una hora por delante, con todo el overbooking de carros por delante. Entonces ya saco al bebé y jugamos, leemos cuentos, merendamos, cojo una lima y me hago las uñas, hablo por teléfono, me retoco el maquillaje y cuando ya he acabado de hacer todo eso, entonces me cobran.

En el Día

Muchas otras veces voy al DIA porque es el único súper que está cerca de mi casa...sobre el DIA ya hemos hablado largo y tendido en otro post. Solo deciros que cuando estuve en Grecia este verano, me volví loca buscando un DIA y al final lo encontré en medio de una carretera del Peloponeso. De repelente me dice Iván “Mira” y yo ¿Qué? “El Día”. “Pues para el coche ipso facto que esto hay que verificarlo, no vaya a ser que sea una visión”. Eso para los que creéis que las cosas en griego y en portugués de los paquetes del DIA son de mentira, para parecer barato. Pues no. Hay DIAS en Grecia. España y Portugal, que para eso somos los tres más cutrancos de la UE. Yo me paré e hice unas fotos dentro del DIA Griego. Me pillaron las dependientas y me tomaron por loca. Me quisieron requisar la cámara pero huí como una delincuente.

El caso es que el DIA es una cutrez...eso ya lo sabemos todos, pero como es barato pues es guay y algunas cosas no están tan malas. El Yogur Griego DIA ya sabe todo el mundo que es el mejor. A mi del DIA ahora mismo hay varias cosas que me enervan: a ver si os suena. El momento “¿Alguien paga con un billtete de 50?" Que es inevitable en toda cola de DIA que se precie, o aún mejor: “son cincuentaytres euros” ¿tiene los 3? “No”, ¿Tiene los 50?” “No” y cuando ya crees que se va a callar te dice “¿Un euro tiene?” y entonces tú le dices “Nada, joder, le he dicho que no tengo nada. Tengo la puta cartera vacía”.

O también ¿Tarjeta DIA tiene? Y yo: “No” pensando para mis adentros: “Joder, muy mal vamos si tengo pinta de tener tarjeta DIA” u otro imprescindible: “¿Bolsa va a querer” ? y yo: “No, que las cobráis a 3 céntimos, so rácanos”. Pero lo peor del DIA es la gente que no quiere las bolsas por no pagar los céntimos y luego te saca del bolso la bola de plástico del Caprabo toda arrugada para no pagar la otra. Hay gente que va hasta con mochilas...y luego otro clásico del DIA es el mendigo que te abre la puerta para que le des la moneda. Yo no se si los contratará la propia empresa porque no me explico que no los haya en ningún súper más que en DIA.

Lo que más me fastidia del DIA son los viejecitos que te toman por dependienta y te preguntan de pronto: "¿la harina por dónde está bonita?" a lo que yo respondo: "señora. Yo no soy dependienta de DIA, de Zaza pase, que son monas pero de DIA..." "Ah, perdona, bonita...es que te vi de rojo y te confundí con una cajera" "Mire, señora, lo vamos a dejar, que no quiero arrancarle los ojos aquí en el súper".

En el Carre, Hipercor, Alcampo

Estos son los favoritos de la gente, porque vas allí a pasar la mañana, el día o lo que te echen. Lo que más me flipa de estos sitios es lo enormes que son. Pobre de ti como se te olvide algo y tengas que volver a por ello recorriéndote medio súper. Te perderás y correrás el riego de no encontrar a tu famila nunca más en la vida. En el híper las parejas se pelean todo el tiempo. En cada pasillo, hay alguien echándose la bronca o chillándose en plan “pero mariajose, por dioss no cojas más té que tenemos la casa llena de té y estás muy nerviosa ya...¿no estabas con el Lexatín?” y la otra: “¿Tú me vas a decir a mi algo? ¿tú? ¿qué mira que tripa tienes y mira toda la cerveza que he has echao al carro...no te jode el tío este” o “Pero Pura, virgen santa, no cojas tantos kivis, que no comes otra cosa ¿no puedes coger otras frutas? Y Pura: “No porque si no voy al báter, qué pasa...claro, como tú no estás estreñido, a los demás que nos jodan ¿no? Y así todo.

Pero el híper tiene también cosas buenas que es que por ejemplo uno puede comer o merendar gratis, es como un self.service a lo bestia. Esto por lo visto lo hace mucha gente. Coge cosas, come un poco y luego lo van dejando por ahí., escondido entre las cosas...embutidos, patatas fritas, galletas...he visto de todo. Entre eso y las muestras que te dan, uno sale alimentado de Carrefour, lo cual puede ser un aliciente. El otro día cogí un fuet y cuando me di cuenta estaba medio comido. A alguien le entró el hambre y le dio un tiento tan ricamente. No se si alguien me lo cogió del carro y me lo comió o ya lo cogí comido.

La otra cosa mala del híper es que uno va a hacer la compra de la semana y acaba con mil cosas más en su carro. No se sabe muy bien cómo. Es fácil ir a por yogures y acabar con con un rastrillo para el jardín sin tener jardin, un camping gas, un traje de buzo y unos patines. Hay gente que hasta se olvida de comprar la comida y luego tienen que volver.

Y a vosotros ¿os encanta hacer la compra o como yo, preferiríais ir a la caza del Mamut? ¿Dónde hacéis la compra? ¿Cuál es vuestro súper favorito?



Vecinos

Los vecinos son seres extraños, que convendría eliminar de nuestras vidas. Y sin embargo lo saben todo de nosotros, aunque no lo parezca y pongan cara de tontos. Para empezar, hacen ruido. Escuchan nuestras broncas, oyen nuestros portazos y nuestros orgasmos, taconean encima de nuestras cabezas, nos salpican la ropa, nos hacen goteras en el baño, nos tiran colillas al patio y nos joden con sus obras y sus martillazos (y viceversa)..... Son como micro-organismos raros que viven en nuestras casas. Yo nunca me he querido relacionar con ellos, más allá del “buenos días”, “hola” y “adiós”. Como he vivido en tantas casas, tengo que reconocer que he tenido todo tipo de vecinos. Algunos muy raros...

En mi casa primera, como tenía 13 metros cuadrados y estaba como excavada en un patio interior, pues claro, no tenía vecinos. Era en “Estrecho”. Nunca mejor dicho. Mi única compañía era una gato que se llemaba “Siete” y que a duras penas cabía en la casa conmigo, como no fuera encima.  Mi casa segunda fue en Lavapiés y allí tuve unos cuantos vecinos pintorescos. Las vecinas del bajo tenían un loro que se llamaba “Lara”, y entonces el loro se pasaba el día gritando por el patio de luces en plan “Gruak, gruak, lorito real, lorito real” y así todo el puto día y ellas dos, que eran madre e hija se pasaban todo el rato día haciendo callar al loro” Calla, Lara” y el loro: “Grak, grak, lorito real” y luego “calla, Lara” y así sucesivamente. Un día Lara calló para siempre, creemos que asesinada. La madre y la hija siempre estaban en el patio discutiendo y se decían cosas que me desconcertaban como, por ejemplo: “Me has tirado el desodorante. Me vas a arruinar la vida. Yo no puedo seguir viviendo sin desodorante...” . Raro, raro, como diría el otro.

Luego estaba el vecino follador, que viví justo al lado y que era un melenas de unos 17 años que se pasaba el día copulando con la novia cuando su madre se iba a currar. No era una vez si no varias veces al día. Seguro que de éstos habeís tenido alguno. Estabas viendo la tele o haciendo cualquier cosa, a veces con invitados y de pronto empezabas a oír los golpetazos del somier “pum, pum, pum” y los “ah ah ah ah ah” y una de dos: o lo aceptabas o te ponías tú a ello. Allí no había más solución que esa. Lo que pasa es que lo nuestro, en comparación, siempre nos parecía poco.

Y después estaba una vecina que parecía sacada de una peli de Almodóvar. Tenía una niña que se llamaba Paloma y un bebé que se llamaba “Palomita”. Es decir, le había puesto a sus dos hijas el mismo nombre. Recuerdo cuando le pregunté: ¿Cómo se se llama la niña? “Paloma” ¿Y la otra? “Palomita” “¿Y eso? “Es que son de distinto padre y a los dos les gustaba el nombre”. Ese día comprendí que Lavapiés era un micro-cosmos.


Las de la urba eran unas vecinas del tipo pijo que no vale la pena comentar,porque se pasaban el día en las piscina hablando de bizcochos y de cacas y pañales y me aburrían mogollón. Hasta que tuve niños, ni las hablaba, pero luego, tuve que tragar y yo misma acabé hablando de bizcochos y de cacas y casi votando al PP. Una vez, recién llegada a la urba, me puse en top less en la pisci y casi ardió Troya. Me obligaron a ponerme la parte de arriba porque decían que había niños y yo: “Y qué pasa, que los niños nunca han visto unas tetas o que? Y ellas: pues, no. Nunca ha visto unas tetas. Y Yo: “pues vaya educación que les dan a sus hijos”.


Y mi mami en La Coruña tenía por vecinos a los de la Orquesta Municipal y claro, los pobres se pasaban el día ensayando. Estos no tocaban el violín o la flauta.No,no. Eran los de los trombones y los platillos. Todo el día haciendo escalas con el trombón y haciendo sonar los platillos. Era de ataque de nervios. Así quedó mi madre, la pobre, que oye orquestas por todas partes.
Y lo último que me pasó así pintoresco con un vecino es que la noche de de Fin de Año, que estaba cocinando me quedé sin harina y subí al vecino del tercero (que no le conocía) a pedirle un poco. Y entonces va y me abre la puerta un hombre en silla de ruedas como de 60 años y yo:
-“Hola, Feliz Fin de Año y tal...¿Tiene harina?...es que soy la vecina del primero...pero ya veo que no debe de tener. Casi que me voy”
-“Pasa , pasa....” (y me hace pasar a una cocina que parecía mismamente de Torrente)
-“Busca por ahí a ver si encuentras algo, es que aquí no se cocina desde hace muchos muchos años...”
-“No, ya” decía yo mientras iba abriendo botes rancios de un montón de cosas no identificables”
Al final me llevé un tarro de Maicena porque tenía que salir de allí viva o muerta, preferiblemente viva. Cuando me vi caminando por un pasillo angosto y oscuro perseguida por la silla de ruedas y con el tarro de maicena pocho en la mano creí que no vería el 2007.


Algunas cosas que no soporto de los vecinos:

-Los taconeos
de los zapatos yendo y viniendo furiosamente
-Oirles hacer pis y tirar de la cadena
-Oirles ducharse y cantar en la ducha
-Oír sus broncas y discusiones
-El arrastrar de los muebles. ¿qué hacen los vecinos que no hacen más que arrastrar muebles y abrir y cerrar cajones todo el tiempo? A no ser que quieras esconder un cadáver no veo para qué alguien va a querer mover un mueble a las 2 de la mañana.
-Los ruidos de las lavadoras y los lavaplatos a horas intempestivas me ponen especialmente nerviosa.
-Las músicas de los vecinos, que nunca oyen música excepto los domingos que te ponen “Los mejores momentos de la música clásica” a toda caña.
-Los olores de las sardinas y del sofrito de cebolla en la escalera
-Ese momento ascensor, en el que tienes que mirar para todos los lados y hacerte la loca hasta que el ascensor llega a tu piso .

Dicen que un 10% de inquilinos se mudan de casa porque les molestan sus vecinos. Y vosotros ¿tenéis alguna historia de terror con algún vecino? ¿os molestan? ¿os lleváis bien con ellos u os gustaría expulsarlos a todos del edificio como a mi?



Los libros de mi vida

Ya os dije hace tiempo que desconfío de la gente que no lee, no le gustan los animales y que es ordenada. Una persona que no lee libros me da un poco de lástima más que nada por todo lo que se pierde, por las aventuras que no vive, por las cosas que nunca le pasarán. La literatura nos “salva”, nos hace evadirnos del mundo y nos da la oportunidad de vivir otras vidas
En vez de ver tanta tele, deberíamos de leer más y enseñar a nuestros hijos el amor por los libros. Se me ha ocurrido este tema de los libros porque ayer estuve en la Feria, haciendo acopio para el verano. Mi afición por los libros empezó cuando mi papi me regaló mi primer libro de Enyd BlytonLas gemelas en Santa Clara” una historia de esas de niñas inglesas en internados. Después vinieron “La historia interminable”, “Momo” los de “Los Cinco”., "Platero y yo"...(qué drama cuando moría el burro dios mío)

Me encanta tener en casa cientos de libros, todos desordenados y todos sobados. Iván se empeña en clasificarlos todos alfabéticamente y yo se los desordeno. También me gusta descubrir libros y autores nuevos porque la literatura está llena de tesoros escondidos que simplemente hay que saber encontrar. Y luego me gustan los clásicos, aquellos libros por los que no pasa el tiempo ni pasará. En eso es justamente en lo que se diferencian los libros de los best-sellers. “Madame Bovary” se seguirá leyendo dentro de 200 años mientras que tengo mis dudas de si “La catedral del mar” estará en alguna librería.


Algunos momentos maravillosos que te da el leer un buen libro:

-Cuando se acaba tu libro y te cuesta un mundo despedirte de un personaje y de una historia que te ha dejado huella.
-Cuando estás leyendo durante horas y horas y se hace de noche o empieza a llover y tú ni te das cuenta.
-Cuando no soportas la intriga de alguna historia y como quien no quiere la cosa, adelantas 200 páginas y lees algún párrafo para ver qué va a pasar.
-Cuando hay un pasaje tan bien escrito y que te emociona tanto, que tienes que leerlo 3 veces más para exprimirlo como una naranja.
-Cuando descubres cosas en tus viejos libros (una dedicatoria, una entrada de cine vieja, una hoja...)
-Llorar a moco tendido algunas veces. (creo que el libro con el que más he llorado ha sido con Frankenstein)

Los must todo lector

-Los libros nunca se prestan. No los volverás a ver.
-Huye de los best-sellers. Te atrofiarán el gusto literario y luego no podrás leer nada serio o que tenga una mínima descripción. En general, no compres nada que pueda estar en un kiosko de aeropuerto o estación de tren.
-Los libros que no te gusten, no los termines. Hay tantos, que mejor no perder el tiempo...
-Los libreros están para algo. Ellos son los que más saben así que no hay que tener miedo en preguntar y dejarse aconsejar.
-Empieza por los clásicos. De ellos copian todos.
-Cuando regales libros, dedícalos siempre
-Siempre ponles la fecha en la que los compraste y fírmalos, así evitas que te los manguen.
-Nunca es tarde para empezar a leer.


Mis recomendaciones....o mi lista favorita (que me ha costado mucho decidir, por cierto)

1. La piedra lunar. Wilkie Collins. La primera novela de detectives inglesa que dio origen a todo un género literario. Anterior a Sherlock Holmes. La inglaterra del S XIX, una casa de campo y una trama policíaca impresionante. Mi libro favorito del mundo mundial.
2. Madame Bovary. Gustave Flaubert. Simplemente por cómo está escrita. Flaubert creo que se tiraba semanas con cada párrafo y eso se nota un poco.
3. La Peste y el Extrajero de Camus. Por todo...no se puede escribir mejor.
4. Música para camaleones de Truman Capote. Mi prefierido de él. Son relatos cortos. Para no perderse el retrato que hace de su amiga Marilyn “una criatura encantadora”.
5. Leon el africano de Amin Malouf. Para los apasionados de la novela de aventuras.,esto es una de las cumbres de la novela de viajes y aventuras.
6. Las nuevas noches árabes de Robert Louis Stevenson. Cuentos maravillosos.
7. Otra vuelta de tuerca de Henry James. La mejor novela de miedo, para mi gusto.
8. Fortunata y Jacinta de Galdós. Porque siempre quise ser Fortunata, porque cuando paso por la Cava Baja y por Latina me acuerdo de ella.
9. La fiesta del chivo de Vargas Llosa
10. Momentos estelares de la humanidad de Stefan Zweig (en general todo lo de este autor es una maravilla)
11. Yo que he servido al rey de Inglaterra. De Bohumil Hrabal. Un descubrimiento checo de hace unos años.
12. El pianista del gueto de Varsovia de Spilzman. En ella se basó Polanski para la peli “El pianista”. El libro supera a la peli, que ya es decir.

Mis anti-libros, algunos que no he podido terminar o que no me han gustado

1. Los pilares de la Tierra. No pude con él. Sencillamente, creo que está muy mal escrito aunque la historia puede llegar a engachar en algunos momentos pero lo jode lo mal que escribe el Ken Follet.

2. El Código Da Vinci. Lo dejé a la mitad. Dios mío ¿alguien se puede creer cómo pueden pasar tantas cosas en una sola noche?

3. El Alquimista. Me decidí porque todo el mundo me dijo que era buenísimo. A mi ma pareció la cosa más ñoña que he leido en mi vida.

4. Donde el corazón te lleve. Idem, pero todavía es peor.

Como veís, esto del leer es bastante personal y cada uno tiene sus gustos.

Y vosotros ¿leeís habitualmente? ¿cuántos libros leéis al año?¿cuáles son vuestros libros favoritos? ¿y vuestros libros más odiados?

Vamos de boda

Ahora que estamos en plena época de bodas me pregunto ¿por qué la gente se casa? ¿será para joder a los demás? Porque no me digáis que hoy en día no es una putada que te inviten a una boda. Entre el regalo, el estilismo y los transportes y alojamientos varios, ese mes no comes o comes mortadela de aceitunas. Y además, las bodas cada vez se hacen más finas y sofisticadas con lo cual hay que apoquinar cada vez más pasta. De los típicos salones con arañas y columnas griegas de toda la vida se ha pasado a los castillos medievales, las capeas, los cortijos y los eventos playeros...Yo diferencio las bodas en tres: las finas, las populares  y las quiero y no puedo, o sea aquellas en las que los contrayentes se esfuerzan en ser finos pero en realidad son normales.

LAS BODAS POPULARES

Ahora no se estilan las bodas en los Salones de Boda pero a mi son los que más me gustan. Recuerdo una concretamente en los Salones Ledy Legs de Leganés. Lo de Legs no era por piernas sino por Leganés (se entiende). Pues esas son bodas auténticas, en donde los novios no pretenden ser más de lo que son. A mi me gusta las “mariscadas” que ponen en los Salones, que consisten en 2 langostinos congelados, tres mejillones, 1 tronkito de mar y un puñado de gulas del Norte. En esta que os digo en Lady Legs nos repartían bolsitas de mayonesa “Prima” como si estuviéramos en el Burguer y el vino era de tapón, para mezclar con Casera.

Luego llega el cordero y en estos sitios el cordero te lo traen unos camareros de esmoquin al ritmo de una marcha triunfal que toca en algún lado una orquesta falsa, mientras la bandeja en la que reposa el animal echa fuego debido a algún mecanismo extraño y todo el mundo aplaude.

 A los pobres contrayentes no les dejan probar bocado, ya que continuamente familiares algo pasados de rosca por el wine and casera berrean “quesebesenquesebesen” y los novios tienen que estar dándose morreos cada minuto y medio o dos. A continuación, llega el momento tarta de tropecientos pisos que hay que cortar con una espada toledana que ni el Cid Campeador. Y luego el momento liga y corbata cortada en pedazos, que consiste en un curioso canje: tú tienes que dar 30 pavos y a cambio te dan un cacho. Es una especie de “impuesto revolucionario de las bodas”. Si no lo haces, eres un puto rácano. Después viene el baile, con orquesta “tipo verbena” en la que una señorita nos amenizará con grandes éxitos de ayer, de hoy y de siempre. Inevitable, las dos señoras que bailan juntas al son de alguna Rumba de Peret y montones y montones de niños y bebés por todas partes, especialmente debajo de las mesas. En estas bodas auténticas no hay mariconadas como el vals. Los novios pasan directamente a bailar “El Chiringuito” de Giorgi Dann o “The final count down” de los míticos Europe. Se me olvidaba la imprescindible “palomita de cerámica” sujetando los nombres de los novios con su piquito, que nos darán de recordatorio y el reparto de paquetes de “Winston”.

LAS BODAS FINAS
Luego están las bodas “finas” y “elegantes” que para mi son las peores por siesas y poco divertidas. Veamos. Suelen ser bodas de poca gente. Nadie grita ni alborota. Los hombres van con ese horror de disfraz de animal llamado “chaqué”.Siempre te casa “un cura amigo de la familia” (menos mal que mi familia no tiene de eso ) y por supuesto, nunca se tira arroz, que es una ordinariez sino pétalos de rosa. Estas bodas se suelen celebrar en grandes fincas privadas, castillos medievales, pazos o cosas por el estilo....Siempre hay un cocktail antes de comer o de cenar, en donde los invitados se avalanzan hacia los platos de jamón ibérico como si no hubieran yantado en tres días (y eso que son ricos). Mientras tanto, unos violinistas a los que ni Dios hace caso,  amenizan el aperitivo con música de Cámara.

Los novios de las bodas finas no se tienen que morrear constantemente porque en las bodas finas no se grita ni se jalea ni se hacen esas cosas. Los novios finos tienen además la obligación de bailar el vals. Si no bailas el vals, malo, malo. Entonces lo que pasa es que como las gentes normales no sabemos bailar eso, pues hay que ir a clases de vals un mes antes de la boda, por aquello de no hacer el ridículo cuando suena la música de Strauss, que pega tanto en una boda española como una Bulerías en una boda vienesa.

En las bodas finas no hay tarta y mucho menos de pisos. Eso es ordinario. En vez de la tarta nos darán un sofisticado postre como biscuit de higos con salsa de frambuesa con culis de plátano que todo el mundo comerá con fruición aunque nadie sepa exactamente qué coño se está comiendo.

Otra cosa que pasa en las bodas es que  con cierta frecuencia es que la gente se lleva las flores y adornos de las mesas porque claro “no se van a quedar allí las flores. "Si hay que cogerlas, se cogen”. Dentro de poco, no os extrañe ver a alguien recogiendo los pètalos de rosa del suelo para hacerse un pupurrí de flores o mismamente el arroz, que se puede aprovechar para la paella del domingo.


LOS ESTILISMOS DE LAS INVITADAS

Pero lo mejor de las bodas son los estilismos de las señoras. Los hombres suelen ir normales, a excepción de los que se visten de ser acuático (o sea pingüino) pero el estilismo “de boda” es inconfundible. Estos son los must-have a la hora de ir de boda:

-Vestido “de fiesta” en algún tono como lila, verde esperanza, o rosa fuxia o bien vestido apretao/desbocado como de recibir en una Barra Americana
-Sandalias chillonas con medias color carne
-Toda la “bisutería fina" que tengas a mano, pues te la pones encima
-Moños encopetados y tirabuzones marcados a fuego lento
-La flor en el pelo, que no falte.
-El chal o mantón de Manila falso
-Bolso de mano ( a ser posible que no pegue ni con cola con el resto del estilismo)

y de esta guisa, y añadiendo un poco de maquillaje lo más brillante y chillón posible y dos sprays de laca, voilá, ya estamos listas para acudir a una boda o a un Bingo, a elegir.

Yo siempre quise colarme en una boda y este verano lo voy a hacer con mi papi....Nos vamos a arreglar ad-hoc, nos plantamos en los Jerónimos con nuestra bolsa de pétalos de rosa y que sea lo que Dios quiera. Él ya tiene experiencia en esto porque una vez que iba invitado a un bodorrio se equivocó de sala en el hotel y se metió en otra boda. Hasta que vio a los novios bailando el vals y vio que no tenía el gusto de conocer a esos seres,  no se enteró que esa boda no era la suya.

Poder amarillo

Si en el post anterior hablamos de los suecos, hoy hablaré de los chinos, esa raza misteriosa y tan distinta a nosotros (que me perdonen los de SOS Racismo, pero es así) que puebla nuestra geografía con tiendas de todo a 100, tiendas de ropa y de comestibles y restaurantes, fundamentalmente. Los chinos fueron llegando discretamente a la Península pero ahora su influencia es tan grande, que ya no concebiríamos la vida y las compras sin ellos. Yo creo que los chinos son los comerciantes por antonomasia. Es asombroso ver como los mejores vendedores del mundo apenas hablan con sus clientes.

Yo a los chinos les tengo muy presentes en mi vida y es que yo y medio barrio vamos a una frutería china que hay en la calle Viriato. En esta frutería china, los chinos son muy creativos y le ponen a las frutas el nombre que les da la gana. Por ejemplo, encima de las mandarinas pone un cartel el rojo que pone “Montarinas” o encima de las Uvas otro que pone “Ubas moscadé” o encima del brócoli uno que pone “Brescole”. En las que no saben como se llaman, no ponen nada.  De manera que hay que fijarse bien en lo que hay en cada contenedor, porque como leas los carteles vas de culo. Luego hay extrañas notas en las paredes que por ejemplo ponen: “Hojo, no dejar en calle cestos. Gente mala robar” y otras cosas que me dejan perpleja. A la frutería china la gente del barrio va porque es barata pero a cambio una tiene que meterse en el estilo de vida chino, que consiste en que mientras te cobran, el chino, que está comiendo (o más bien sorbiendo) una raja de melón, se pone a escupirte las pepas prácticamente a tu cara mientras te coge los billtetes. Lo mejor es cuando se enfadan con los clientes, que es muy a menudo. Entonces empiezan a hablar entre ellos gritando en chino y a ti te echan la bronca en chino y tú pues claro, como chino no hablas de momento (que todo se andará), pues no les puedes contestar. Y las señoras mayores no se entienden con ellos y se creen que por gritarles se van a enterar más y le piden ciruelas claudias al chino o higos chumbos y claro, el chino no se entera y ahí surgen los conflictos raciales y culturales porque explícale tú al chino lo que es un higo chumbo. Otras se creen que aquello es el Rastro y si el chino les dice que la sandía son 2 euros ellas empiezan: “déjamelo en un euro, guapa, que está muy machacada” a lo que el chino responde: “Si machacada, no llevar”. Lo mejor fue hace cosa de un mes, que aparecí pidiendo hojas de parra para hacer un plato griego y casi me echan de allí. Al final me fui con una col china por las molestias.


Últimamente también he descubierto las ventajas de la moda china. Resulta que me han puesto una tienda cerca de la Plaza de Olavide a la que también va todo el barrio y que ya casi es como un Zara. Nos reunimos todas allí los martes y los jueves que es cuando traen la mercancía y se la quitamos de las manos como lobas. Da gusto ver como las pijas del barrio se funden la visa en Modas Yan-Mai , que es así como se llama. Yo tengo muchas cosas de ahí. Luego nos encontramos todas en el parque con los mismos estilismos chinos pero bueno, una vez que sales de perímetro chamberí, vas ideal por 7 eurillos. Cuando alguien te pregunta ¿de dónde es ese vestido?” yo digo de “Yan-Mai”, que bien pudiera ser el nombre de una tienda multimarca del Barrio de Salamanca.

Y luego está el mundo mítico de los restaurantes chinos, que últimamente frecuento bastante porque son los únicos en los que admiten a la fiera (antes conocida como bebé) de mi hijo pequeño. Cuando le entran las convulsiones y empieza a estrellar comida contra la pared son los únicos que no se quejan. En fin, que creo que todo el mundo tiene un restaurante chino de referencia, al que va mucho pero al que jamás llevaría a nadie. Mi chino tiene el original nombre de “Ciudad Feliz” y su decoración también me desconcierta bastante. Últimamente creía que habían pintado las paredes al Estuco, pero resultó que no, que las manchas marrones no eran artísticas sino que eran de mierda y de humedad. Pero no falta el must que todo restaurante chino debe tener: el cuadro de cataratas cayendo. El mío también tiene una pecera muy grande pero todos los peces son de plástico. El otro día el bebé metió la mano y quiso coger uno: “Cuidado. Ese estar vivo. Ser el único pez vivo”. “Demás ser mentira pero ese ser vivo”. Y yo le pregunté: ¿y para que queréis una pecera tan grande para solo tener un pez vivo dentro?” y ella me contestó: “Sí”.
Yo en el chino siempre pido lo mismo (verduras con gambas) y nunca pido carne y mucho menos pollo (¿alguien sabe por qué el pollo de los chinos tiene forma de bolita? ¿a alguien se lo ocurre por qué la comida china tiene siempre la misma salsa marrón? ¿alguien conoce a alguien que haya pedido pescado en un restaurante chino? ¿Cómo es la aleta de tiburón que le echan a la sopa? ¿entera? ¿a trozos?  Bueno, dejémoslo.
El otro día mi hijo pidió en el chino un helado de chocolate y nata de postre y la camarera por toda respuesta le dijo: “Chocolate y nata no. Una bola. Un colol. Un sabol. El niño se puso a llorar.

A mi mami le encanta el chino y siempre quiere ir...pero mi hermana ya no quiere porque una vez se encontró un pelo en el Rollito Primavera y desde entonces le da yuyu. Mi madre le dice: Hija, ¿ a ti no se te cae el pelo o qué? Pues a los chinos también. No se puede ser tan racista, preciosa...

Momento Ikea

Ahora que acabo de volver de un lugar tan maravilloso como Marrakech, he estado pensado, en contraposición, en todos los sitios horribles en donde uno puede estar. Igual que hay sitios donde todos querríamos permanecer para siempre (por ejemplo, Venecia o Zara) hay anti sitios, es decir, lugares que nada más llegar a ellos te dan arcadas y ganas de salir pitando o prenderles fuego. Ikea es uno de ellos...

Creo que el lugar llamado Ikea se lleva la palma de lo que podríamos llamar una pesadilla en toda regla. Los suecos definitivamente deben estar pelín trastornados para haber inventado un lugar así. No me extraña que sean los que más se suicidan. Deben de suicidarse todos después de pasar por Ikea.


Para vivir intensamente este lugar hay que disfrutarlo cuando peor es: un sábado digamos a las 12 de la mañana. Imprescindible llevar niños y comer allí.
El momento “bolas de niños” tampoco tiene precio, sobre todo cuando vas para dejar allí a las fieras y te dicen que vuelvas 5 horas más tarde. Al bebé tampoco me lo cogen so riesgo de que se ahogue entre las bolas. Total, que hay que meterlos en el carro a los dos con un paquete de patatas fritas suecas para que se callen.

Y luego esos nombres tan difíciles. “Cariño ¿has cogido ya la estantería Skiolging?” “Mejor nos llevamos estos pomos de puerta Zimburkins”” 

Y lo de bajar al “almacén” y ponerse a cargar embalajes de 15 kilos cual obreros,  no tiene precio tampoco. Lo mejor es cuando intentas meter un armario en un carrito de la compra. Es mágico. Lo guay es que cabe. Y no solo cabe sino que una puede meter encima del armario un par de alfombras.

Y además,en Ikea nunca sabes donde estás porque no hay letreros, de manera que uno permanece dando vueltas y vueltas pasando por los mismos sitios una y otra vez en un círculo interminable mientras murmura a los dependientes: “Por favor, ¿las plantas?” es que ya he pasado por Espejos, Orden en Casa y Cocinas ¿me puede decir dónde están los jodidos tiestos?


Y luego está el paseo inevitable por la zona esa que llaman de “Exposición” que yo llamaría a secas “La Mansión Encantada”, mejor esto último porque una pasa una y otra vez por los mismos sitios y acaba siempre en las Cocinas. Es como mágico. Un recorrido por unos laberintos decorados como si fueran casitas de muñecas con diferentes ambientes. Sólo faltarían los suecos allí puestos todos rubios para hacer bonito. Con todo el mundo probando las camas y los sofás y las sillas y las parejas de gente joven peleándose porque una quiere la funda nórdida Splugen y el otro quiere la Stokling. Y mientras, y sin apenas darse cuenta, uno va llenando la bolsa esa amarilla de todo tipo de cosas absurdas como: popuurri de flores, velas que nunca encenderá, cortadores de empanadas, vaciadores de tomates, 500 servilletas de papel, packs de 150 trapos de cocina, ganchos para puertas y cosas por el estilo.

Otra cosa que me pasa en Ikea es que pierdo constantemente el carro. Lo dejo aparcado para ir a coger cualquier cosa pero luego me olvido dónde está y tengo que dar vueltas y más vueltas toda angustiada para encontrarlo. Después de llevar 4 horas en el antro, lo last que te puede pasar es perder el carro con los niños dentro (que a esas alturas ya se han acabado las patatas suecas y están ya berreando)

Y cuando uno lleva ya sus tres horitas en este infierno, llega la hora de comer las albóndigas suecas esas que dan a 1.95 y el salmón ahumado sueco y las ensaladas suecas, pero a uno le toca hacer una cola (también sueca) de no te menees, y cuando a  le cobran la bandeja realmente ya no sabe dónde está si en Estocolmo o en Alcorcón, del agotamiento que tiene una en su cuerpo serrano.

Para terminar, el momento cola kilométrica para pagar mientras la persona (yo) se las arregla como puede para que el salón completo que lleva dentro del carro (cortinas y plantas incluidas) no se le caiga al suelo y aplaste al señor que tiene delante.

...Y luego lo mejor, cuando uno intenta meter todo eso en el utilitario y claro, las cosas no caben, porque una una no se ha traído un autobús sino un simple coche y no puede meter el salón completo que ha adquirido en el Saxo. Entonces viene el “momento coche plano” que consiste en abatir todos los asientos y quitarle al coche todo lo que no es chapa y pintura para que todos los trastos puedan caber. Y como no cabe, pues hay que acabar conduciendo con un tablón encima de la cabeza, mientras un niño lleva encima tres plantas sujetas con sus manitas y el bebé un set de toallas encima que le llega hasta el cuello. Y cuando una pisa el embrague tiene que apartar con el tacón el corta empanadas o los 20packs de chinchetas en forma de cactus que se ha comprado.

Después viene el “momento montarlo todo” que es cuando Iván se caga en todo porque en vez de la estantería no era la horguen normal sino la horguen “acacia” y resulta que tú has comprado la “horguen acero inoxidable” y así todo.

Y se me olvidó mencionar el “momento cocinas ikea” que es un momento imprescindibleen nuestras vidas porque las cocinas Ikea parece que te han costado 2 kilos y te han costado 2000 eurillos en realidad. Pero para poder tener una cocina Ikea como la mía que es ideal, hay que tener un coeficiente intectual de 230 (caso de mi Iván) para poder usar el programa informático ese con el que tienes que diseñarla, que es como un tetris pero a lo bestia, y aún encima con medidas, o sea, con números. Y si pides ayuda., aún es peor, porque las señoritas que supuestamente te ayudan con el Tetris parecen de las SS y te tratan como si fueras un borderline (o sea, una persona que está entre normal y retrasado mental) ...

Y así todo. Espero que os hayan gustando los momentos en los que yo redecoro mi vida, que son los peores. Este sábado me toca redecorarla un poquito más.

¿Cuáles son vuestros momentos Ikea?


Estoy en crisis

Estoy en crisis. Resulta que esta semana es mi cumpleaños y no me mola nada. Si, si ya se que es una suerte cumplir años. No cumplirlos implica estar muerto, claro. Hasta que llegué a los 30 los cumpleaños no me importaban y los celebraba con alegría pero ahora las velas se me amontonan y la tarta cada vez tiene que ser más grande.  Cada año que cumplo lo veo como un paso más hacia la decrepitud y la ancianidad. De aquí a usar las Tena Lady  hay un pasito. Ya me veo con la garrota y en una mecedora contándoles cuentos a mis nietecitos. No cumplo tantos, no creáis, pero por primera vez, ya no me apetece decir los que cumplo. A partir de ahora creo que diré que tengo 28, que es una edad que me parece bastante ideal.

Últimamente, además, no paro de mirarme al espejo en busca de los signos de alarma: arrugas, canas, celulitis..cosas de esas. El otro día me encontré una cana y casi me muero del horror. Al principio creía que era una mecha un poco pasada de color, pero no. El pelo era de color blanco.

Otra cosa que hago es hacer muecas delante del espejo, a ver cuántas arrugas me salen. Como me dijo una amiga el otro día "va a haber que pasarse por el Dr. Chams a darse unos pichacillos" (pero en vena, mejor)

Y me he sacado todos los antiestrías y anticelulíticos que tengo y que nunca me he puesto y ahora, desde que se acerca mi cumpleaños, me los pongo varias veces al día como una poseída.

Y luego, aún encima, no se por qué pero me he mirado la palma de la mano y me veo la línea de la vida como muy corta y me angustio todavía más. El otro día mi hijo me dijo "mamá. Cuando yo sea papá tu estarás muerta porque tienes muy corta la línea ¿verdad". Y casi me caigo de culo. Joder, con el niño. Aunque para frases lapidarias de este tipo la que me dijo mi abuela el año pasado ("bueno, hija, pues a ver si llegas al año que viene" (sic) "gracias, abuelita, por estas felicitaciones tan encantadoras" o mi madre que cada año me pregunta ¿Cuántos cumples hija? (ella es así)

El caso es que yo miro mis fotos de cuando tenía 20 años y las de ahora y la verdad, me veo mejor ahora.¿qué raro no? Y lo más raro es que miro una foto mía de hace 1 año y otra de ahora y me sigo viendo mejor ahora y miro una de hace un mes y otra de ayer y me veo mejor en la de ayer. Dónde va a parar. Así que creo que tengo como una manía persecutoria que me hace verme mejor cuantos más años tengo y esto tiene que ser mentira. Para que veáis qué sabia es la mente que hace que nos mintamos a nosotros mismos.

Es que yo creo que a partir más o menos de los 30 o como mucho de los 35 años una mujer se vuelve invisible para los hombres y ya es considerada una "vieja". Eso de que las mujeres a los 40 y 50 años son más "atractivas" e "interesantes" on cuentos chinos para que las mujeres del mundo no nos hundamos en la más mísera de las miserias. Es que yo no quiero ser "atractiva" o "interesante" o "serena" . Yo lo que quiero es estar buena y ya está. Ahora cuando veo a una de 18 me dan ganas de escupirla o echarle lejía a la cara. Como mínimo. 

Y luego están ese tipo de cosas que una lee en las revistas tipo "a partir de los 30 hay que empezar a usar anti-arrugas", "a partir de los 30 el metabolismo cambia y una engorda aunque no coma", "a partir de los 30 no puedes dejar de ir al gimnasio o se te caerán las carnes al suelo" etc etc y lo que más me jode es saber que a los 45 años yo estaré echa una mierda y problemente gorda y mi marido será un bombón. Porque al igual que las tías pierden con la edad, creo que a los hombres les pasa exactamente al revés. Yo prefiero uno de 50 que uno de 20. Eso lo tengo claro.

En fin que así las cosas y para afrontar mi nueva edad de manera positiva he decidido:

-Largarme: de momento mañana me piro a Marrakech a celebrar mi cumpleaños al sol. Me pasaré el Día D comprandome collares y pendientes en el Zoco, abducida por las baratijas y por el exotismo del lugar (procurando no encontrarme ningún hombre-bomba, claro. Porque si me jode cumplir años más me jodería no cumplirlos (no se si me explico)

-Gimasio intensivo a partir de mayo. (¿seré capaz de abandonar el Yoga para materme en las salas de tortura del Gimnasio?) Hay que hacer algo con el tema de los agujeros.

-Mentir sobre mi edad. A partir de ahora tengo 28 y a los 40 ya diré que tengo 30.

-Mantenerme delgada. Los kilos ponen años y nososotros no queremos eso ¿verdad?

-Fuera Zara y Mango, A partir de ahora sólo Bershka y Stradivaruis.

-Me haré un tatoo y un piercing.

-Esconderé a mis hijos o como mucho, diré que son mis sobrinos.

-Me volveré a teñir el pelo de rojo

-Llevaré sudaderas con capucha y enseñaré el tanga.

-Copas a saco. Hay que volver a llegar a casa a las 8 de la mañana (justo para darles el seyuno a los polluelos)

-Nada de Vogues y Elles. Ahora más que nunca hay que leer el Ragazza .

-Este verano solo lleveré minifaldas y microshorts. después será demasiado tarde ¿no? Aunque bien pensado, siempre nos quedará la inspiración Ana Obregón.

Como veis estoy fatal. Como decía Alaska "tengo el cuerpo muy mal"

¿Y vosotros? ¿cómo lleváis el paso de los años? ¿os pasa como a mi u os lo tomáis algo mejor? ¿es verdad de que las mujeres están mejor a los 35  que a los 20?

 

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