Carlota y el más allá

Hay veces en la vida en que se necesita un poco de sexo, otras un gin tonic, otras un cigarrillo, otras una tableta de chocolate y otras pasarte hora y media en un Zara dándolo todo. Yo el otro día necesité dos cosas que no había necesitado nunca: un Lexatín es una, y una echadora de cartas la otra. Tengo que decir que las dos cosas me vinieron de puta madre. Repetiré. Es más, creo a partir de ahora necesitaré vivir con una echadora de cartas muy cerca de mí, así cuando tienes dudas en tu vida diaria (que es aproximadamente el 99,99% del tiempo) pues le dices: “oye que me digas lo que hago” y ella te lo dice. Y ya está.Para mi en esta vida, decidir cosas es lo peor de todo. Simplemente, no puedo hacerlo. No solo las cosas importantes, sino las más sencillas (¿helado de chocolate o de café? ¿qué coño me pongo hoy? ¿qué les doy hoy a éstos de cenar?)
Total que era viernes por la tarde y estaba yo con mis dudas y tribulaciones a punto ya de saltar por el balcón (pero como es el primero, tampoco me sale a cuenta) cuando tomé la determinación de ir al Retiro a buscar una bruja cualquiera que pudiera solucionarme la papeleta. Así que cogí al niño y le dije “Hala, mi vida, que vas a venir con mami a ver a una bruja” y el niño dando saltos de alegría. Llegamos al Retiro. Hacía un calor de muerte. Me encuentro a 5 o 6 brujas en línea, todas iguales. “¿cuál elegimos, mamá” “pues la que tenga más cara de mala persona, mi amor”. Así que nos decidimos por una con una cara de bruja mala que te cagas...Nos sentamos y dice el niño:
-“Mi mamá está desesperada y quiere que le digas el futuro, porque le dice a mi papa que lo ve todo a rayas como en una tele cuando no funciona”
Total que me empieza a echar las cartas pero en vez de adivinarme el futuro soy yo la que le cuento todo y aún encima tengo que pagarle 10 €. El niño la lía aún más y tira todas las cartas por el suelo, se pone después a gritar porque no le dejan barajar ...salimos de allí con el futuro bien poco claro, pero con ganas de hidratarnos un poco. Así que nos vamos a una terraza y allí me bebo dos cervezas mientras miro al lago, en espera de que me venga la inspiración.

El sábado decido que mi contacto con el esoterismo no había sido muy afortunado e intento darle al mundo mágico otra nueva oportunidad. Me cojo el Segunda Mano y empiezo a buscar Brujas 24 horas, porque claro, era fin de semana y las brujas también descansan. Encuento a una que me dice que recibe en Leganés ¿Lega-qué?" Pero luego, me miro el plano de Cercanías Renfe y me entra la pereza de irme a Leganés, en donde no he puesto un pie en mi vida y me jodo y no voy. Además Iván descubre lo de la pistonisa alter hours y me amenaza con dejarme.
El lunes a mediodía llamo a Eclipse, otra pitonisa que pasa “consulta” en Aluche. Total que me cojo un taxi y me planto en Aluche en una casa talmente de Almodóvar. Me recibe Eclipse y tres o cuatro perros con lazo. La casa está llena de símbolos esotéricos, inciensos y velas encendidas. En la cocina, un hombre que parece ser negro hace una especie de exorcismo a una pareja que parece normal. Me empieza a latir el corazón mientras me pregunto dónde coño me he metido y si voy a salir de allí normal o convertida en espíritu malo. Eclipse señala al marido” está haciendo una limpieza” me dice y yo le digo : “¿qué está limpiando la cocina? “No. Está haciendo una limpieza espiritual. Y yo: "Ah".
Después me empieza a leer las cartas, que esta vez no son del Tarot y me dice lo que ve y tal y cual. En un momento dado me dice: “Tu lo que tienes son los chacras cerraítos, cerraítos” y yo: "¿Y eso que es?" “Pues los chacras, son eso: chacras” “Tú tienes que venir a que mi marido te los abra. Son 80 euros” “¿Y no puedo abrirlos yo?” .
“Ahora levántate,que te voy a pasar el péndulo” ¿Qué péndulo?” dije yo mientras pensaba “ahora debe ser cuando me hipnotizan, me matan, me quitan el dinero de la cartera y echan mi cuerpo a los perros. “El péndulo de la energía”.
Y cuando me voy me dice: “Y con tu marido, ya lo sabes...para que no se vaya con otra todos los días seso. Eso es lo que hay que darles a los hombres, mucho seso pa que no se vayan...Mira: tú lo que tienes que hacer pa que tu hombre no se vaya es pasarte un filete de ternera por el shisisi cuando tengas la regla y se lo haces vuelta y vuelta a la plancha. Asin nunca te dejará. (No, porque se morirá, pensé yo)
Y entonces, después de todo eso fue cuando fui a la farmacia, me pimplé mi Lexatín y me dejé llevar.