Terror en el hipermercado

Pocas cosas son más odiosas para mi que ir a la compra.
Antes, los primitivos tenían que ir a cazar el Mamut y ahora tenemos que ir al híper. Yo encuentro bastante más entretenido y ameno lo del mamut. Sin embargo
hay quien lo da todo en el híper. Se ve que hay algunos que lo disfrutan de verdad, como si fueran de paseo. Toda la familia junta, a pasar el día al Carrefour. Yo al súper voy cuando mis hijos ya no tienen leche que beber ni merienda que llevarse a la boca. Cuando la nevera está completamente vacía y ya no queda más que el medio tomate y el petisuis caducado. Cuando sólo quedan las tapas de pan de molde en el paquete...entonces y sólo entonces se que ha llegado el momento de coger mi carro costroso y largarme al súper para alimentar a mis polluelos.
Y diréis ¿pues por qué no mandas a Iván? Y yo contesto: pues porque si hay algo que odio más todavía que hacer la compra es hacer una lista de la compra. Eso jamás. Y pedirle a un hombre que haga la compra sin una lista es como pedirle a una mujer que ponga una barra de cortina (más o menos).
Y todas las semanas me corroen las mismas dudas: ¿a dónde voy? ¿Al mercado? ¿Al Día? ¿Al Carre? Todos tienen su miga y de todos hay cosas que contar. Es el submundo de la Alimentación.
En el Carre
Este es mi súper más odiado. Cuando entro me dan ganas de robarlo todo. Resulta que no es un Carrefour normal sino un Carrefour Exprés que está en la Glorieta de Quevedo, que es igual que los otros carrefures pero más pequeño. Aquí no hay ni carros para poner al bebé así que cuando voy a la compra con él,. lo tengo que introducir dentro del carro, como si fuera un paquete más. Entonces el bebé llega un momento que queda enterrado entre los puerros, los yogures y la leche y emerge de cuando en cuando entre los paquetes, levantando sus manitas diciendo “nene pupa” o “ayyyy” . Entonces yo voy metiendo cosas y el nene, las va tirando del carro al mismo tiempo que mete otras que a él le da la gana. Eso cuando no me destroza algún estante, que es casi siempre. Y entonces es cuando vienen los empleados:”señora, que el niño me ha destrozado el líneal” y Yo: “¿Qué niño?” Y entonces empujo la cabeza del bebé y le sumerjo entre la compra de manera que parece que no hay niño. “El niño que tenía metido dentro del carro”. “¿qué dice???? Sería otra “señora”...yo no llevo ningún ser vivo en este carro... como mucho los huevos. Y el nene mientras: “nene pupa” “nene terer salir”
En el súper hay cosas que me gusta elegir y otras que no. Por ejemplo, me encanta coger los yogures porque son bastante entretenidos y bonitos y sin embargo odio muchísmo coger la fruta y pesarla...Es que me pone enferma y el guante ese de plástico con el que hay que cogerlo todo me pone todavía más enferma y lo de pesarla si que es horrible. Porque cuando vas a pesar la fruta, generalmente se te ha olvidado el número que tiene y tienes que tirarte una hora el la máquina como una dixlésica cualquiera buscando el dibujo de tu fruta y si no la encuentras, pues vamos mal. Yo, cuando no encuentro mi fruta le doy siempre a la tecla de los plátanos y ya está y cuando me da pereza, pues también. Lo pongo todo como plátanos, que son muy sanos.
Las cosas de limpieza tampoco me gusta comprarlas porque no me aportan nada y no me las voy a comer así que me dan igual.
Y luego llega el momento de la cola, en donde nos espera como mínimo una hora por delante, con todo el overbooking de carros por delante. Entonces ya saco al bebé y jugamos, leemos cuentos, merendamos, cojo una lima y me hago las uñas, hablo por teléfono, me retoco el maquillaje y cuando ya he acabado de hacer todo eso, entonces me cobran.
En el Día
Muchas otras veces voy al DIA porque es el único súper que está cerca de mi casa...sobre el DIA ya hemos hablado largo y tendido en otro post. Solo deciros que cuando estuve en Grecia este verano, me volví loca buscando un DIA y al final lo encontré en medio de una carretera del Peloponeso. De repelente me dice Iván “Mira” y yo ¿Qué? “El Día”. “Pues para el coche ipso facto que esto hay que verificarlo, no vaya a ser que sea una visión”. Eso para los que creéis que las cosas en griego y en portugués de los paquetes del DIA son de mentira, para parecer barato. Pues no. Hay DIAS en Grecia. España y Portugal, que para eso somos los tres más cutrancos de la UE. Yo me paré e hice unas fotos dentro del DIA Griego. Me pillaron las dependientas y me tomaron por loca. Me quisieron requisar la cámara pero huí como una delincuente.
El caso es que el DIA es una cutrez...eso ya lo sabemos todos, pero como es barato pues es guay y algunas cosas no están tan malas. El Yogur Griego DIA ya sabe todo el mundo que es el mejor. A mi del DIA ahora mismo hay varias cosas que me enervan: a ver si os suena. El momento “¿Alguien paga con un billtete de 50?" Que es inevitable en toda cola de DIA que se precie, o aún mejor: “son cincuentaytres euros” ¿tiene los 3? “No”, ¿Tiene los 50?” “No” y cuando ya crees que se va a callar te dice “¿Un euro tiene?” y entonces tú le dices “Nada, joder, le he dicho que no tengo nada. Tengo la puta cartera vacía”.
O también ¿Tarjeta DIA tiene? Y yo: “No” pensando para mis adentros: “Joder, muy mal vamos si tengo pinta de tener tarjeta DIA” u otro imprescindible: “¿Bolsa va a querer” ? y yo: “No, que las cobráis a 3 céntimos, so rácanos”. Pero lo peor del DIA es la gente que no quiere las bolsas por no pagar los céntimos y luego te saca del bolso la bola de plástico del Caprabo toda arrugada para no pagar la otra. Hay gente que va hasta con mochilas...y luego otro clásico del DIA es el mendigo que te abre la puerta para que le des la moneda. Yo no se si los contratará la propia empresa porque no me explico que no los haya en ningún súper más que en DIA.
Lo que más me fastidia del DIA son los viejecitos que te toman por dependienta y te preguntan de pronto: "¿la harina por dónde está bonita?" a lo que yo respondo: "señora. Yo no soy dependienta de DIA, de Zaza pase, que son monas pero de DIA..." "Ah, perdona, bonita...es que te vi de rojo y te confundí con una cajera" "Mire, señora, lo vamos a dejar, que no quiero arrancarle los ojos aquí en el súper".
En el Carre, Hipercor, Alcampo
Estos son los favoritos de la gente, porque vas allí a pasar la mañana, el día o lo que te echen. Lo que más me flipa de estos sitios es lo enormes que son. Pobre de ti como se te olvide algo y tengas que volver a por ello recorriéndote medio súper. Te perderás y correrás el riego de no encontrar a tu famila nunca más en la vida. En el híper las parejas se pelean todo el tiempo. En cada pasillo, hay alguien echándose la bronca o chillándose en plan “pero mariajose, por dioss no cojas más té que tenemos la casa llena de té y estás muy nerviosa ya...¿no estabas con el Lexatín?” y la otra: “¿Tú me vas a decir a mi algo? ¿tú? ¿qué mira que tripa tienes y mira toda la cerveza que he has echao al carro...no te jode el tío este” o “Pero Pura, virgen santa, no cojas tantos kivis, que no comes otra cosa ¿no puedes coger otras frutas? Y Pura: “No porque si no voy al báter, qué pasa...claro, como tú no estás estreñido, a los demás que nos jodan ¿no? Y así todo.
Pero el híper tiene también cosas buenas que es que por ejemplo uno puede comer o merendar gratis, es como un self.service a lo bestia. Esto por lo visto lo hace mucha gente. Coge cosas, come un poco y luego lo van dejando por ahí., escondido entre las cosas...embutidos, patatas fritas, galletas...he visto de todo. Entre eso y las muestras que te dan, uno sale alimentado de Carrefour, lo cual puede ser un aliciente. El otro día cogí un fuet y cuando me di cuenta estaba medio comido. A alguien le entró el hambre y le dio un tiento tan ricamente. No se si alguien me lo cogió del carro y me lo comió o ya lo cogí comido.
La otra cosa mala del híper es que uno va a hacer la compra de la semana y acaba con mil cosas más en su carro. No se sabe muy bien cómo. Es fácil ir a por yogures y acabar con con un rastrillo para el jardín sin tener jardin, un camping gas, un traje de buzo y unos patines. Hay gente que hasta se olvida de comprar la comida y luego tienen que volver.
Y a vosotros ¿os encanta hacer la compra o como yo, preferiríais ir a la caza del Mamut? ¿Dónde hacéis la compra? ¿Cuál es vuestro súper favorito?