Mi vida como madre

Que las mujeres cambiamos al convertirnos en madres no hay duda. Cambia mucho la vida pero sobre todo,
lo que más cambian son las tetas. En fin. Dejemos las explicaciones anatómicas para otro momento. Baste señalar a un animal (la sanguijuela) para explicarle a cualquiera lo que los bebés hacen con los pezones de
sus mamás.
Pues a parte de cambiar las tetas y a acabar con unas caderas de potrancas desbocadas, lo que más nos cambia es, como diría
Freud, la psique, fundamentalmente el Yo y el Super yo. De chica se pasa a señora y ser señora es muy jodido y señora con niños pequeños, mucho más jodido aún porque una se vuelve transparente.
Es un ente despeinado y con camisetas dadas de sí, a menudo con sobrepeso, empujando carritos de niños y lleva biberones colgando del bolso, en vez de llevarlo lleno de condones. De tener conversaciones ingeniosas e inteligentes una acaba hablando de temas como “potitos”, “cacas” o “esterilizadores de biberones”. Yo sin embargo creo que se puede seguir siendo madre y ser sexy ¿o es al revés?
Y en ello estoy para ser yummy mummie pero lleva su curro. Yo al parque voy echa un Cristo, porque en vez de ir cómoda pues voy con los minivestidos y a veces con los tacones y los maxibolsos y claro, así no se puede bajar a los niños por el tobogán ni hacer castillitos de arena como Dios manda porque a la que una se descuida, pues se le ve el culo en pleno parque. Y tampoco es.
Mi parque es ultra –chic y por lo tanto hay que ir arreglada. Es que a mi parque van famosos. El otro día estaba Jose Coronado. Entonces me dije: “voy a utilizar un poco a mi bebé, que para eso lo he parido y es mío. Total que Jose estaba sentado con su niña y le dije al bebé (que no entiende nada, como todos los bebés) “Yaguito. Ve ande el señor ese y le tiras un poco de arena o algo. Mira qué cochecito tan bonito tiene. Anda a cojérselo” para tener la excusa de acercarme al Bio chico y entablar conversación. Pero en vez de eso, mi hijo (qué perro) cogió un camión de bomberos de un padre gordo, que lo único que hizo fue decirme: “Señora (SIC), que su hijo se lleva mi camión…a ver si lo educa”. 
Pero bueno, ser madre también te hace ser más divertida, porque tu vida es un perpetuo descojone. El otro día cuando Yaguito tiró un martillo por la ventana a la calle desde el balcón, me reí mucho porque no consiguió darle a nadie. Le tengo que enseñar a apuntar mejor. Le llamamos “Lanzamiento Bebé” Lanza de todo: comida, ropa, platos y cubiertos, latas de coca-cola. Lo que tenga más a mano. También estrella los platos contra el suelo cuando acaba de comer. Es como un niño ruso.
Para que veáis un ejemplo de lo que es la vida cotidiana de una madre, una se puede encontrar con conversaciones como ésta en su hogar (esta vez reproduzco las que tengo con mi hijo de 5 años...)
-Carliiitos (nombre falso, claro)¿de qué quieres el bocadillo, hijo”
-De caca
“No, en serio, mi amor, ¿de qué lo quieres?
De pis de mono con caca de culo
“Pues te quedas sin él”
“Pues dame entonces un vaso de pis, pero con mocos ¿eh?”
Y así todo..si esto no desequilibra a una mujer que venga Dios y lo vea. Y más si quiere ser una mujer sofisticada y misteriosa como yo. Es que así, no hay manera, ninguna.

Dicen que las madres se vuelven menos egoístas y que todo lo hacen por sus hijos. Y no se qué deciros porque por ejemplo mis pobres hijos tienen cuatro trapos en su armario y dos botitas cada uno mientras que yo tengo el vestidor lleno de pingos. Cuando voy al Zara y al HM nunca voy a donde los niños. Para qué. Si yo no soy una niña….. Sólo cuando veo que las mangas se les van acercando peligrosamente al codo/axilas me decido a comprarles ropita nueva.
Hablando del Zara, el otro día me ocurrió una cosa que demuestra que soy una madre desnaturalizada, más o menos como Scarlett O’Hara. Pues nada. Llego al Zara de Fuencarral con el carrito del bebé, me paseo por la tienda, me voy a la caja pago y me voy tan contenta. Tan ensimismada iba pensando en mis estilismos y cómo iba a combinarlos que al poco rato y cuando iba por el medio ya de la calle me di cuenta de que me faltaba algo. La bolsa de Zara no era. ¡¡¡¡¡Lo que me faltaba era el bebé!!!! Me lo había dejado olvidado en la sección de Basic. Total que corriendo y sintiéndome fatal de los fatales llegué al Zara y pregunté: ¿Alguien ha visto a un bebé? Es que me lo he dejado olvidado.... y allí estaba mi hijo, abandonado a su suerte, tal y como lo dejé, en su silltia y arrancando furioso blusas de sus perchas.
La peligrosa mutación de mujer a madre….Esto es lo que a algunas madres les pasa (pero a mi no, claro)
-Engordan y les da igual
-Dejan de salir y de relacionarse con gente
-Se convierten en señoras
-Se convierten en seres perpetuamente histéricos y preocupados que no dejan vivir a sus hijos
-Se convierten en seres que no duermen.
-Desarrollan un desdoblamiento de personalidad extraño que les hace hablar de si mismas como terceras personas: “mamá está cocinando, Yaguito. Apartáte del aceite hiviendo” “deja vivir un poco a mamaita mi amor, no te comas mis cigarrillos” “dale esa botella de lejía a mami, mi amor”. “A mamá no le gusta que te comas la caca de la gatita, amor mío” .
-Una se hace más pizpireta y expresiva, utilizando vocabulario como “Muy bieeeennnnn”, “Yupiiiiiiii”, “Biennnnnnnnnn” “Vivaaaaaa.
-Hacen menos el amor con sus maridos y cuando lo hacen se pueden encontrar con situaciones como : “maamiiiiiii, ¿por qué estás gritando? No me dejas dormir. Cállate ya….o que en medio de un orgasmo a una le pregunten "·¿me pones los dibujos?”
Espero haberos dado una idea de lo que es mi vida como madre. ¿y la vuestra? ¿os ha cambiado la maternidad o seguís siendo las de siempre? Y una para los hombres ¿es verdad que las madres nos volvemos invisibles a los hombres y somos el anti-climax?