. Ya os habréis dado cuenta de que las mujeres nunca jamás estamos a gusto con nuestros pelos. Las que lo tienen rizado lo quieren liso las del liso lo quieren rizado, las morenas quieren ser rubias y así sucesivamente. Esa es la razón de que las peluquerías en este país florezcan como alcachofas.
de donde he salido prácticamente borracha y al borde del orgasmo.
Ahora tengo un problemilla. Tengo el pelo por los hombros con el flequi, en plan Cleopatra chamberilera pero quiero tenerlo por la cintura y no se qué hacer. Por más que tiro de él, no me crece. Entonces quiero ponerme extensiones (como la
me dice que no, que es “pelo de muerta” y yo le digo que no es de muerta, sino de india, pero él dice que le da asco y que si me lo pongo no me vuelve a tocar. Ya he pedido cita.
REGLA UNO: NUNCA CONFÍES EN TU PELUQUEROCuando te digan en la pelu eso de
“Confía en mí. Ya verás que bien...” tu simplemente di: “No,
Jose Enrique. No confío y haces lo que yo te diga”. La última vez que yo confié en un peluquero fue hace pocos meses. Entré con una melena por las tetas y salí con el pelo por el cuello. Menos mal que después me dieron
un masaje y
dos coctails de champán que me dejaron KO y ya no pude ni quejarme. Después el peluquero (que no era gay por una vez) me tiró los tejos y luego me sentaron en un sillón que parecía un
Orgasmatrón porque vibraba por todas partes mientras una amable señorita me daba masajes en los brazos....(mmmmmmm). Volveré.
Aún encima llego a casa y le pregunto a
Iván: ¿Te gusta? Y él me dice “¿Qué si me gusta qué? Y yo moviendo la melena: “pues el pelo” y él “¿qué le pasa al pelo?” “Pues que me lo han cortado 40 cm. Pero nada, hombre, no te preocupes....tú a lo tuyo. Hala, anda al
Sudoku.
REGLA NÚMERO DOS: DI SIEMPRE NOEn las pelus, sobre todo en las caras, hay que decir siempre “no” porque todo lo que digas “si”, serán 10 euros más en tu cuenta. Por ejemplo:
-"¿Le pongo un champú especial para pelo desnutrido, deshidratado y fortificante del color añadido al pepino de Guinea?"
NO
-"Tiene el pelo muy seco ¿le pongo una ampolla regeneradora instantánea del cuero cabelludo al Omega3 con forcificacín?"
NO
-¿Le hago la manicura al melón chino?
NO. Las uñas ya las traigo cortadas de casa.
-Le convendría llevarse a casa una mascarilla reflectante reparadora con keratina kaústica a la lima-limón ¿la quiere?
NO. Ya tengo muchas cosas de esas en casa.
Sólo hay dos preguntas que te harán y que debes contestar sí:
-¿Quiere un café? Si, gracias.
-¿Quiere una revista? Si. Traígalas todas.
REGLA NÚMERO TRES: HAY QUE MENTIREn las pelus hay que mentir porque si no te dejas una pasta. Ahora no miento, pero cuando tenía poco dinero hacía lo siguiente:
PELUQUERA:
“¿Se va a peinar?”
Yo: “Pues casi no, porque voy ahora a la piscina a nadar (¿nadar yo?) y total para mojarme el pelo ahora...”
Ó también: “pufff es que voy fatal de tiempo y tengo al niño con la chica que se me va a ir...” o también (y esto es lo único cierto) “es que tengo el pelo tan liso que se me queda igual secado al aire que peinado”.
NÚMERO CUATRO: HAY QUE LEER TANTAS REVISTAS COMO SEA POSIBLEA la pelu una va a cortarse el pelo, a hacerse las mechas o lo que sea pero t
ambién se va a a leer revistas. Así que
hay que leerse tantas revistas de corazón como una pueda, ahora que no nos ve nadie. En un par de horas de mechas da para leerse todas las de una semana si nos organizamos bien.
También
hay que tomarse todos los cafés, los bombones y los caramelos que a una le den y si se puede, también llevarse unos cuantos (para los niños y eso) ¿No cogéis los caramelos del Mango? Pues esto es lo mismo
REGLA NUMERO CINCO: DEJA LAS PROPINAS PARA EL BARNo hay cosa más cutre que meterles a las peluqueras las monedas en el bolsillo de su bata, como si les estuvieras pasando un
tripi o una papelina. Las propis, por favor, déjalas para el bar.
REGLA NUMERO SEIS: AL SALIR, NI TE MOLESTES EN MIRARTE AL ESPEJOEstarás horrible. Dioss ¿por qué excepto contadas ocasiones una sale de la pelu más fea de lo que entró? Qué manía en levantarte el pelo y hacerte esos peinados de señora.
REGLA NÚMERO SIETE. ASUMIR QUE OCURREN FENÓMENOS EXTRAÑOSEn la pelu pasan cosas raras que es mejor no preguntarse por qué pasan:
-¿Por qué el agua del lavacabezas siempre está fría?
-¿Por qué cuando te lavan el pelo parece que quisieran hacerte una Lobotomía?
-¿Por qué las peluqueras son los seres que van peor peinadas de este mundo, con los cortes más horteras, los colores más chachos y las extensiones peor puestas?
MIS MEELP (MOMENTOS ESTELARES EN LA PELU)
En mi caso, tengo para aburrir...
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El día en que pedí que me hicieran un moldeado muy suave muy suave para que me quedara ondulado y salí con un rizo africano que sólo me faltaba el plato en la boca el tam-tam. Eso tardé casi un año en arreglármelo.
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El día en que fui con mi hijo lleno de piojos a 3 peluquerías para que le raparan y me echaron de allí como una apestada diciéndome que “aquí no se corta el pelo a niños con piojos” (hijadeputa)
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El día de mi boda fue un día muy relacionado con la pelu
Por aquel entonces yo vivía en
Cuatro Caminos y decidí (toda glamour yo) ir a peinarme y a maquillarme a una pelu de barrio al lado de mi portal. La peluquera llegó tarde y al final no me dio tiempo a subir a vestirme a mi casa. Total, que me tuvieron que bajar el traje de novia a la pelu y allí me vestí, ayudada por las peluqueras y ante el regocijo de la concurrencia. O sea que yo salí vestida de novia no de mi casa (que estaba tomada por mis amigos), sino de la pelu, con todas las vecinas del barrio y de las tiendas de la calle saliendo aplaudir. Aquello fue TOTAL y lo recuerdo como
uno de los momentos más surrealistas de mi vida.Se me olvidaba decir que
al final me casé pintada como un zorón verbenero porque las de la pelu de barrio decidieron que me iba más el plan lobón y en vez de ponerme como una novia angelical me pintaron como para ir a
Studio 54, o sea: labios marrones, ojos negrazos...en fin, arrasadora...menos mal que me casé por lo civil y
Dios no tuvo que ver aquello.