¿Orden o caos?
El otro día leía una columna de Elvira Lindo en el Elle en la que hablaba de un tema interesante y que me gustaría sacar aquí. Iba sobre la gente ordenada y meticulosa y sobre los otros, los caóticos, desordenados y desastrosos con sus cosas. O sea, yo. Yo no se vosotros pero no me fio de las personas a las que no les gustan los animales, no leen o que tienen el armario o la nevera ordenados. Cuando veo en alguna casa un armario con la ropa perfectamente alineada y ordenada por colores como si fuera una estantería del Zara pienso: lagarto, lagarto. Eso no quita para que me de mucha envidia. Querría ser así, pero por más que lo intento, no puedo.
Además, la gente es cuidadosísima con la ropa. La pone en fundas, los zapatos en cajas...eso me admira todavía más. Y lo que más me admira de todo es que todo el mundo parece usar una percha para cada prenda. En mi armario una percha puede colgar 3, 4, 5, 6 ó 7 cosas..depende. Generalmente hasta que la percha se rompe yo le sigo poniendo capas, como una cebolla.
Y os cuento lo que hago cuando no encuentro algo, que es casi a diario. Pues lo que hago es tirarlo todo al suelo hasta que encuentro lo que busco y después como tengo prisa y no es plan de doblarlo todo otra vez, pues hago un burruño gigante y me digo a mi misma: “después lo ordeno”. Y ese después no llega nunca, de manera que mi armario se convierte en una bola inmensa de ropa y un amasijo de zapatos.
Y eso que tengo un vestidor que me me hice en mi nueva casa con el objetivo de tener todo ordenado, pero es mucho peor que un armario. En el armario, tú cierras la puerta y nadie ve el burruño de ropa gigante pero en el vestidor el caos queda a la vista de todo el que pase. Y pensar que me compré unas cajitas clasificadoras monísimas en Ikea para clasificar los calcetines, medias y la ropa interior ¿qué tendrán ahora? ¿clips?¿las etiquetas de Zara y H&M que voy dejando por todas partes? El otro día buscaba unas botas y me encontré una planta.
...y ya os dije en una ocasión que muchas veces me olvido de que tengo las cosas, porque están debajo de esa bola gigante, y me las vuelvo a comprar iguales, que eso ya es lo peor. Y luego aún encima tengo al bebé (que todavía se encarga de esparcir más la bola por toda la casa) y la gata Bety (que se me come la ropa) con lo cual este asunto de la ropa me tiene bastante angustiada.
A mi es que esto de doblar la ropa me da mucha pereza. Es como lo de pelar la fruta. Qué horror. Los días en que me da mucha mucha pereza doblarla, lo que hago es echarla a lavar, aunque no esté sucia. Eso me libra de doblarla por el momento.
Y es que en mi casa, tú abres un cajón y te puede salir una serpiente o cualquier organismo vivo o muerto. Pero es que así la vida es una emoción: nunca sabes lo que te vas a encontrar. Buscas un calcetín y encuentras una caja de Almax. O abres un cajón de la mesilla y te encuentras con una bolsa de Cheetos de hace dos meses. Yo me divierto mucho. Lo jodido es como se te pierda algo. Porque tienes que buscar hasta dentro del báter.
Pero si hay algo que me fascina más que los armarios ordenados son las neveras ordenadas. Eso ya me puede. Yo es que cuando voy a casa de mi amiga Ruti y me encuentro todas las sobras en tuppers con etiquetas tipo “sopa” y “albóndigas” me siento una mierda de ama de casa. Y luego ves esos yogures sacados de los cartones y apilados perfectamente y las latas de refrescos sin los plásticos que las unen y todas las cosas en papel de plata y piensas para ti “¿pero qué tipo de ama de casa soy yo, por Dioss? Porque yo meto una sobra en la nevera y qué queréis que os diga, es que me olvido de qué está ahí hasta que la sobra en cuestión se momifica, se solidifica, cuaja o produce algún organismo...eso cuando no me encuentro algún taper sospechoso que ni me atrevo a abrir por miedo a que salga una vívora o algo aún peor. Muchas veces he tirado hasta el taper por no abrirlo. También me es imposible quitar los plastiquillos a las latas de coca-cola o mantener decente el cajón de las frutas y las verduras: siempre me encuentro algún ser vegetal en estado de mutación.. Claro que no llego al extremo de mi mami, que guarda en su nevera unas latas de paté desde hace 10 años porque dice que le dan suerte. Un día alguien no prevenido se las va a comer y vamos a tener un disgusto por provocar un botulismo a algún ser.
Y a ver si os suena algo de esto:
-guardar un bote de aceitunas durante semanas con una sola aceituna dentro
-Dejar medio tomate por ahí y encontrártelo 15 días después hecho salsa y apegotinado en un rinconcito de la nevera.
...y del congelador, prefiero no hablar. El otro día lo abrí y resulta que me encontré a la gata dentro. Ah, por cierto ¿alguien sabe para que sirven los agujeros esos en la puerta de la nevera? ¿será para poner los huevos? No se porque yo tengo una cosa distinta en cada agujero (y son 6)
Aún así, prefiero el caos al orden y afortunadamente mi querida familia sigue mis pasos. ¿Y vosotros? ¿sois ordenados y meticulosos o sois como yo? ¿os sentís identificados con alguna de estas situaciones?