Más horteras que nadie
Yo, por si no os habéis dado cuenta, soy bastante hortera. Me fascinan las cosas kitsh y desproporcionadas y si pudiera, llenaría toda mi casa de figuritas de Lladró gigantes, cortinas de leopardo, cuadros de escenas de caza encima del sofá y pañitos de ganchillo encima de la tele....pero no puedo. Porque estoy casada con una persona a la que le va más el rollo zen, y claro, lo zen con el leopardo como que no pega. Ahora mismo había puesto en el báter un tapete de esos de felpa rosa encima de la tapa y me lo ha quitado Iván...¿Y a qué viene todo esto? Pues mirad, viene a que los españoles somos bastante horteras y hacemos unas cosas tan paletas que es para morirse. Resulta que me fui a Galicia a pasar unos días de vacaciones con mi familia y me entero de una cosa que me deja KO, y que es muy normal en las aldeas gallegas...
Pues parece que muchas de las casas de aldea en Galicia tienen dos cocinas: una "para recibir", y otra para usar. La de recibir suele ser, por supuesto, la más grande, con los mejores muebles, los electrodomésticos más modernos y todo tipo de aparatos de cocina. Esa la utilizan para atender a las visitas, porque es costumbre meterlas en la cocina y no en el salón. La otra cocina, es la de usar: en ella está la "lareira" (el hogar o fuego o como le queráis llamar), y en ella se cocina y se hace la vida diaria. Esto ya me lo habían contado pero me resistía a creérmelo. ¿Os imagináis? Lo que más me choca de esta situación es que esta gente tiene que tener los electrodomésticos por duplicado, unos funcionando y otros no, eso sí. Lo vi tan surrealista que me ha encantado y estoy pensando en hacerlo yo en casa. Tener una cocina chunga y destartalada donde meter a Iván y a mi prole y otra a todo trapo, presidida por una Thermomix último modelo para organizar Brunches a mis amigas. Me mola.
Y al hilo de esta suprema horterada, me he puesto a pensar en cosas de este estilo que he visto a lo largo de mi vida y me salen unas cuantas que yo creo que os sonarán...
-Una vez entré en un salón y la alfombra estaba cubierta con un plástico "para no pisarla". Siguiendo con la temática salones, quien más y quien menos, pone sábanas en los sofás para no mancharlos pero yo he visto casas en donde directamente no dejaban sentarse en el sofá para que no se sobase la tapicería (y sacarnos unos taburetes para sentarnos). También he visto gente con salones de puta madre, enormes y fenomenalmente puestos que no son utilzados más que para las "visitas" mientras que ellos se apretujaban en cuartos de estar diminutos con sofás viejos.
O la gente que practicamente te obliga a descalzarte al llegar a su casa, como si acabaras de pisar una caca de perro "para no rayar el parquet". Una vez en concreto me obligaron a ponerme unas zapatillas al llegar a una casa y me fui porque yo, otra cosa si, pero las zapatillas de andar por casa me dan un repelús que no puedo. Y preferí irme que ponérmelas. Yo es que soy más de extremos, o voy con los tacones o descalza pero esas cosas peludas o de cuadros llamadas zapatillas me producen espanto. Sólo me compré unas en mi vida y fue cuando fui a parir al hospital que no era plan de ir descalza. Lo mismo que la ropa "de andar por casa", ese tipo de chándales horribles a juego con sudaderas más horribles todavía, que solemos acompañar con pinzas para el pelo, gafas y calcetines de rayas...(y luego nos quejamos de que nuestros maridos no nos miran. No es de extrañar...).
-La temática "cultura" también da mucho juego. ¿quién no ha visto un libro falso adornando alguna librería? Una vez fui a ver un piso de alquiler y allí solitarias estaban las obras completas de Dostoievski. Me extrañó y al coger el libro, vimos que era de cartón piedra, a juego con la estantantería. Me encanta ir a las casas y ver colecciones de libros de esos "lujosamente encuadernados" que se ve que nadie ha leido jamás. Por no hablar de las Enciclopedias, que nadie consultaba y que reinaban en los salones de toda casa que se preciase...

Siguiendo con esto de las casas de alquiler, en otra ocasión me pasó una cosa bastante kitsch. Llegamos a la casa que se suponía que íbamos a alquilar. Era la mañana de Fin de Año. Pues bien: llegamos al piso y vemos que el salón está adornado con decenas de globos, serpentinas y en medio hay una mesa de fiesta en la que descansan varios platos de langostinos y otros tantos de tronkitos de mar y dos frascos de Mayonesa Helllman´s..y nos dice el casero "·...y esto es el salón. Lo tenemos así de fiesta porque hoy vamos a celebrar aquí el Fin de Año...como está vacío, para no manchar nuestra casa. Pero luego, si deciden alquilarlo se lo recogemos todo, no se preocupen..si gustan, pueden tomar algo. Y yo cogí un langostino, por ser educada. 
Y hablando de mayonesa, recuerdo el día que fui a una boda en los salones Lady Legs de Leganés y después de darnos los langostinos, van y nos reparten a cada uno un sobre de mayonesa Prima, que tuvimos que abrir a dentelladas...También me da mucha manía eso tan nuestro de comer en la cocina y sin mantel y el domingo, irse a comer al salón o forrar los libros con papel de periódico o de revista "para que no se manchen".
Se me olvidaban las colchas y tapetes de ganchilo, que son un must de las casas españolas. ¿Quién no se ha encontrado alguna vez con esas camas de matrimonio llenas de muñecas (hasta 10 o 15) sobre la enorme colcha de ganchillo?
Y vosotros ¿cuál es la cosa más hortera que habéis visto jamás?