El taxi y el clítoris
El mundo del taxis yo lo respeto pero no lo comparto, no se si me seguís. Más que un mundo me parece un submundo. Es que me han pasado cosas muy raras en los taxis y los taxistas son para mi extratrerestres metidos en coches.
A mi el taxi como concepto en principio me gusta, me da, como diría yo, sensación de lujo. Por que al fin y al cabo un taxi no es otra cosa que un chófer de alquiler y eso mola, lo que pasa es que el taxista habla, a veces piensa, y luego pasa lo que pasa. Yo al mundo del taxi, como me cae mal pues hago todo lo posible por fastidiarle. Por ejemplo...

YO: "Lleveme a la calle Tres Peces"
AMABLE TAXISTA: "¿Y qué vamos por Gran Vía y luego cogemos Atocha o vamos mejor por el Paseo del Prado y entramos por la calle del León?
-"Por donde usted quiera".
"A mi me da igual, SEÑORA (esto último con rentintín) Yo voy por donde usted me diga"
"Por donde a usted le de la gana y lleguemos antes"
"Pues todo va fatal, así que ya me dirá"
"Pues ya le digo. Que vaya por donde le de la gana"
"Bfdjhawhgdjhetgryewtryt" (eso es el gruñido del taxista)
y luego cuando dices: "Adiós buenas noches" y la respuesta que recibes es: "fhjfdhksdhksk".
...y así son mis relaciones con el mundo del taxi. Lo que hago también es darles siempre los billetes más grandes que llevo y me muero de gusto cuando preguntan "¿Más pequeño no tiene?" y le suelto el billetazo de 50 euros y ya para acabar de joderles doy tremendo portazo. O también lo que hago es decirles "¿Me puede bajar la COPE un poquitín?...es que me molesta".
Recuerdo que hace tiempo, embarazada como de 9 meses, cogí un taxi en el centro y el taxista así como quien no quiere la cosa empezó a hablarme de sexo: que si el placer sexual de las mujeres, que si que era lo que nos gustaba en la cama... y luego pasó a hablarme del clítoris ya a saco. Hablando del clítoris se pasó varios minutos mientras me miraba libidinosamente por el retrovisor. Yo ya no sabía que hacer, si tirarme del taxi o qué pero estaba muy gorda...Al final le dije: "Oiga. Me parece que estoy rompiendo aguas..." "Ay, no, no, señora...aguante un poco que me va a poner perdido el taxis y le acabo de mudar la tapicería" "Bueno, pues aguanto, pero no me hable más para que me pueda concentrar en el aguantar"...y así fue como conseguí hacerle olvidar el clítoris.
Finalmente, llegué sin haber sido violada ni nada. Cuando aparecí en casa le dije a Iván: "Fíjate que tío más guarro me ha traido que se ha puesto a hablarme del clítoris y eso que estoy embarazada..." y la respuesta de Iván fue "Ah, si, mujer, es que hay tíos a los que les ponen las embarazadas. Tú pon Pregnant en Google y ya verás que te sale. Es de lo más normal". Sí, normalísimo, vamos.
Otro día, me cogió uno que estaba loco y además borracho y en medio de la M-30 se puso a gritar "Estoy muy looooooco, a qué si a que estoy muy loooooco? por la ventanilla mientras daba bandazos a un lado y a otro....Ese llevaba un líquido verde en una botella de Fontvella al que iba dándo lingotazos mientras me montaba el numerito.Cuando me dejó en mi destino me temblaban tanto las piernas que tuve que agarrarme a un árbol.
Y hace poco, cuando iba en taxi con Iván y los niños al aeropuerto un día a las 6 de la mañana nos pararon para hacerle al taxista un control de alcoholemia y yo toda ofendida con los policias ¿y qué creéis que pasó? Pues que dio positivo el tío y nos quedamos mangados en plena carretera. Al final llegamos al aeropuerto en el coche patrulla de la poli porque perdíamos el avión, como si fuéramos delicuentes. ¿Y a vosotros? ¿Os ha pasado algo digno de mención en el mundo del taxis?