¿Lesbianas o camioneros?
El viernes pasado quedé con mi amiga Tania en Chicote. Tania es lo que cualquier tío con ojos en la cara llamaría "una tía buena". La verdad es que está buenísima, tanto, que da un poco de repelús salir con ella, porque una, a su lado, parece mismamente una caca de perro (por buscar algún símil) . Además, Tania no es lo que se dice discreta en el vestir. Aquella noche llevaba unos shorts dorados, sandalias también doradas y un micro-top que apenas tapaba sus recién operadas tetas...Un montón de cadenas y medallas adornaban su estrenado canalillo.
Pero es que además de estar buena, Tania es lista, tiene sentido del humor y es multiorgásmica (eso lo dice ella) . Es ingeniera y gana un pastón. Aún encima, tiene pisazo de 250 m2 en Chueca. Vamos que es un horror de tía para tener de amiga porque es casi perfecta. No hace falta decir que las mujeres la odian profundamente y los tíos la adoran. Pero todos se quedan con dos palmos de narices porque Tania es lesbiana.

Esto viene al caso porque es un hecho constatable de que todas las lesbianas que he conocido, conozco o veo por la tele (las reales, no las de las series) tienen aspecto de camionero o de marimacho. Tania es la única lesbiana con pinta de chica-cañón que he conocido en mi vida. ¿Por qué las lesbianas insisten en tener esas pintas de tíos? Pelos cortos y a menudo de punta, con gomina (puffff), ni rastro de joyas, maquillaje, ni por supuesto, perfume. Cuerpos musculados, tetas inexistentes (¿se pondrán algo para aplastárselas?) y en en cuanto a los estilismos, mejor no hablar: camisas de cuadros de leñador, vaqueros anchos, zapatos planos...Además, casi todas parece que están apunto o de insultarte o de darte una hostia.
Todo lo contrario a los gays, que da gusto verlos, con esos cuerpos serranos, esa ropa de diseño y esos aires de chicos sexys...Porque todo hay que decirlo, la mayoría de los gays están de buenos a súper-buenos, y si no, no hay más que darse un garbeo por Chueca un sábado por la tarde. Qué lástima, Dios mío. Tó pa ellos.
En fin, que aquella noche Tania y yo habíamos quedado porque quería presentarme a su nueva novia, Elba, a la que había conocido en el gimnasio. Elba resultó ser profesora de Judo y cumplía a rajatabla mi retrato robot: aspecto andrógino, pelos de punta, camiseta ancha y zapatillas de deporte, arisca, con la voz ronca y fumando Ducados. "¿Qué te ha parecido?" me preguntó Tania mientras Elba se pedía un Chinchón. "Mujer, Tania, así físicamente no me llama mucho..con lo guapa que tú eres:::"
"Ya, pero me hace tener de 10 a 15 orgasmos cada vez que follamos" dice ella.
Y yo pensé: "Bueno, pues siendo así...a lo mejor sale a cuenta meterse en la cama con ella. Con cerrar los ojos...."