Obesidad y buen sexo, incompatibles por naturaleza
La obesidad, la enfermedad que más afecta a los ciudadanos del primer mundo, no es ya sólo sinónimo de mala salud sino
también de mal sexo. Según un estudio, las mujeres obesas tienen cuatro veces más embarazos no planificados que el resto, pese a que practican menos sexo, y los hombres obesos son más
propensos a sufrir enfermedades sexuales aunque frecuentan menos parejas. Además, las mujeres con sobrepeso que han conocido a su pareja por Internet son cinco veces más que las que tienen un peso saludable y la mayoría tiene un pareja también obesa.
En un estudio que analizó el impacto de la obesidad en la salud sexual, investigadores franceses y británicos también hallaron que las mujeres obesas son
menos prope
nsas a pedir consejos anticonceptivos o a usar la pastilla, y los hombres obesos suelen sufrir
más disfunción eréctil.Mientras la epidemia de obesidad afecta a varias naciones ricas y amenaza cada vez más a los países en desarrollo, los expertos apuntan a que todo esto tiene consecuencias para la salud pública. En Estados Unidos, por ejemplo, dos tercios de los adultos son obesos o tienen sobrepeso.
Menos parejas sexuales"En términos de la salud pública, el estudio brinda un nuevo enfoque a un mensaje familiar: l
a obesidad no sólo puede afectar la salud y la longevidad, sino también la vida sexual", aseguró Sandy Goldbeck-Wood, especialista en medicina psicosexual del Hospital Ipswich, en Gran Bretaña.
La investigación, del Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica de Francia, es la primera que estudia el efecto del sobrepeso o la obesidad en la actividad sexual y otros factores como la satisfacción, los embarazos no deseados y los abortos.
Los autores analizaron las conductas sexuales de 12.364 hombres y mujeres de entre 18 y 69 años en Francia en el 2006. Alrededor de la mitad de ellos tenía un peso normal, con un índice de masa corporal (IMC) entre 18,5 y 25; unos 2.500 tenían sobrepeso, con un IMC de 25 a 30; y 750 eran obesos, con un índice mayor a 30.
En comparación con los hombres con peso normal, los obesos
eran un 70 por ciento menos propensos a haber tenido más de una pareja sexual el año previo y 2,5 veces más propensos a sufrir disfunción eréctil.
Los hombres obesos menores de 30 años tenían mucha más probabilidad de padecer una
enfermedad de transmisión sexual. La disfunción sexual no estuvo asociada al IMC en las mujeres.
Pero, comparadas con las de peso normal, las participantes obesas menores de 30 años eran menos propensas a buscar asesoramiento sobre la prevención o a tomar anticonceptivos orales. También reportaban más embarazos no planificados.
El estudio también detectó que las mujeres obesas eran
cinco veces más propensas a haber conocido a su pareja por internet y a tener una pareja obesa. También contaban con menos probabilidades de considerar al sexo como un aspecto importante de su vida personal.
La presión social, la baja autoestima y los complejos por la imagen corporal podrían ayudar a explicar estos resultados. Goldbeck-Wood dijo que existe evidencia de que los médicos tienen dificultad para hablar sobre sexo y de los problemas de peso con los pacientes. Sin embargo, deberían estar preparados para hacerlo.
FUENTE: Reuters