No podíamos fallar
Es difícil contar lo que se siente con una medalla de oro de un Mundial en el cuello. Pero la verdad es que veía a la gente muy mentalizada desde el principio. Lo de Pau ha sido un alicente más. Teníamos que ganar por él, por la Selección y por nosotros. Era una oportunidad que no podíamos desaprovechar y así ha sido. Es una pasada lo que hemos conseguido.
Quiero dedicar el triunfo a mis padres, a mi familia, a Tenerife y a toda España. Me han contado que la expectación ha sido increíble y, afortunamente, todo ha salido bien. Ahora, sólo nos queda disfrutar de este éxito. Gracias a todos por vuesto apoyo.
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