RUTA HASTA PLOSKÁ

Muchos os preguntareis que donde leches está Ploská, pues es una sierra de unos 580 metros de altura que está cerca de Kostoľany pod Tribečom. En esta localidad empezamos a andar, Miriam, Jožko y quien escribe, después de habernos desplazado hasta allí en coche.
Toda la comarca está rodeada de espesos bosques, lo raro es que en la época del aňo en la que estamos no se vean blancos por la nieve, joder, se ven grises, como si estuvieramos en otoňo y no hace nada de frío, !to je katastrofa!.
Pero bueno, el caso es que nos internamos en el bosque y, después de ir un rato por una carreterita asfaltada semiabandonada por los coches empezamos a ascender a nuestro objetivo (aunque todavía no sabiamos que era nuestro objetivo ya que caminábamos por la arboleda a la aventura). Ya he escrito en alguna otra ocasión que este tipo de carreteras que casi no se usan son excelentes para hacer un senderismo cómodo y fácil, sin perder el encanto y el placer de andar por el bosque, ya que son muy estrechas y no pasan los molestos autos.
La ascensión fue ligeramente fatigosa, sudamos un poco, pero perfectamente superable. Una vez arriba comimos y descansamos un poco, desde allí se podía divisar en todo su esplendor las imponentes espesuras de Tribeč. Debe de haber muchos ciervos o corzos por la zona a juzgar por la cantidad de excrementos que había pero no conseguimos ver ningún bicho en esta ocasión.
Durante la bajada y regreso a Kostoľany nos perdimos, Miriam y yo, varias veces de Jožko ya que él, como siempre, iba bastante rápido (taký rýchly ako vlak) y nosotros íbamos filosofando po španielsky.
Ya cerca del final de la ruta nos topamos con una estatua en un pedestal de San Urbano, lo cual es indicativo de que estas tierras son tierras de vinos.
A las 12.30 ya estabamos en Nitra.