Siento haber tardado tando. Rolling Madrid
"qué vestido tan bonito, ¿te lo has comprado en el rastro?"
esto es lo que le ha soltado Mick a la negraza vocalista, en español, el tío sabe... .conciertazo, merece la pena esperar 2 años
http://www.elpais.com/articulo/cultura/Stones/reconquistan/Madrid/elpepucul/20070629elpepucul_1/Tes
Tras el segundo tema, Jagger ha saludado al público en español y se ha disculpado por el plantón que el grupo dio a sus fans madrileños el año pasado: "Siento haber tardado en venir. Estamos muy contentos de estar aquí finalmente". A la tercera, She's so cold, se ha quitado la chaqueta y ha empezado a corretear por el escenario, lo que no ha dejado de hacer en toda la noche.
Sorpresas en forma de blues
La banda ha hecho una incursión en el blues con un homenaje a Ray Charles, The night time is the right time, una de las sorpresas del espectáculo. Tumbling dice, uno de los temas más rotundos de su álbum Exile on Main St, ha llevado al concierto a uno de sus momentos culminantes. Jagger piropea en español a su vocalista: "Qué vestido tan bonito, ¿te lo has comprado en el Rastro?", le dice. Cuando acaba el número desaparece.
Al frente del escenario queda entonces Keith Richards. El público lo aclama y él sonríe de forma extraña. O le han quedado secuelas de la caída que sufrió desde un cocotero o es que ha vuelto a las andadas. El guitarrista acierta a decir "hola, señores y señoritas" y luego empieza a cantar con el acompañamiento de la guitarra de Ron Wood. Consigue interpretar Silver y Happy con su voz de gato antes de que Jagger vuelva a tomar el mando con Miss you, la afortunada aproximación de los Stones al funk.
El escenario se desplaza entre el público sobre el terreno de juego para regocijo de los espectadores más jóvenes. Charlie Watts, el decano del grupo, 64 años, sigue tocando la batería con una autoridad increíble. Mezclados entre el público encadenan It's only rock and roll, Satisfaction y Honky tonk woman, una descarga de la que el físico de Jagger no se resiente. Luego todo se tiñe de rojo. El cantante de los Stones lleva una levita roja para interpretar subido a una pasarela del escenario Simpaty for the devil.
La banda deja Brown sugar para el bis. Después de dos horas de actuación, Jagger recorre el campo corriendo por una pasarela. Tras la traca final, con fuegos artificiales incluidos, el grupo saluda y el vocalista se queda solo botando en el escenario. Cumplirá 62 el próximo mes.