Mi otra casa

Creo que también me mudo aunque no se si mas vale malo conocido que bueno por conocer, pero esque ya llevamos bastantes dias incomunicados y sin apenas poder comentar, de todos modos seguiré manteniendo esta de terra a ver con cuál me va mejor, la otra dirección es:

http://florecillaysushistorias.blogspot.com

Un abrazo!!

La playa.......un lugar ¿¿paradisiaco??
La playa es un asco, mira que la tengo cerca y con el calor que hace apetece ir a remojarse pero hay veces que me lo pienso. Yo en realidad voy a la playa a cotillear a la gente, realmente no puedes hacer otra cosa, te tumbas en la toalla comiendo pipas y el ambiente incita a la observación. En mi cuidad solía haber dos tipos de playa, unas familiares (la típica familia que se lleva la casa a la playa, osease, super-nevera, televisión portátil, toldo, sillas como para ir a un concierto, plancha, taperwave por tos laos con filetes empanaos, tortilla, el puchero para el abuelo, la papilla para el bebe, etc,

etc) y otras especiales para el top less, (extranjeras y también españolas jovencitas y también viejas, que nos estamos modernizando, con las lolas al aire y tangita) pero ahora las playas son mixtas, con lo cual puede verse una fauna rara conviviendo junta largas horas al sol. Yo no se como me las apaño pero intento ponerme en un lugar algo apartado para que no me molesten esos monstruitos salvajes llamados niños pero nooooooooooooooooooooooooooo!!!!!!!!!!!!! Horror!!!!!!!!, ellos siempre me encuentran, o lo que es peor, la familia también me encuentra y acabo rodeada de energúmenos salvajes corriendo enterrándome en arena jugando con las paletas y que puñetera casualidad que la pelota en vez de dar a sus paletas me da a mi en la cabeza cada 2 minutos y luego por si fuera poco la típica madre-cabrera-salida de los montes gritando cual pescadera en rebajas ‘’pacooooooooooooooooooooo!!!!!! Comete el bocadillo coño!!!!!!!!!!!!!!!!. Y así una acaba de los nervios, llena de arena y encima sorda. Lo peor es el paisaje que de repente como dije antes me veo rodeada de todo el tinglao que monta esta gente: el típico marido barrigón comiendo sandía y llenándose el pecho peludo de pepitas de sandia y líquido rojo y cuando termina de comerse la raja se rasca los huevos mientras berrea.
-‘’Pepaaaaa!!! Que hay pa comer!!!!!!, amén de la cuñada o la suegra que con las tetas al aire (digan lo que digan yo eso lo veo feo, que estés con tu familia en la playa enseñándolo casi todo, ya sabemos que hay confianza pero joder, que tu hermano o tu suegro te vea medio desnuda pues como que no, otra cosa es que tu vayas sola o con tus amigas o el novio, que se yo pero a la familia un respeto no?) ondea el plato de paella casi con los pezones en el plato y se lo da al barrigón. Luego está el hijo cogiendo coquinas en medio de la playa que también grita:
- Mira niñaaaaaaaaa que de coquinas pa’l arroz!!!!!!!
Yo me pregunto seriamente si esta gente debía haber echo un grupo de solfeo o tenores porque sus gargantas son incansables, tras 5 horas de playa siguen gritando con la misma intensidad que al principio cuando llegaron. Deben estar entrenados en casa, no quisiera ser vecina de ellos.
Luego está el tema de las viejas desinhibidas, que se creen que están en el sofá de su casa y se echan en la tumbona de cualquier manera espatarradas y con las ubres rozando casi el suelo, una vez a una le vi prácticamente todos los cuatro pelos que le quedaban en el potorro y tuve que cambiar la posición de la toalla para no vomitar. Querría ponerse moreno el chichi o no se yo.
Luego está el típico chulito playa que siempre esta moreno pero viene a la playa a mantener su color descafeinado. Viene normalmente solo o acompañado de otro chulito-playa, se echa aceite para parar un tren y se tumba como un lagarto al sol hasta que se cansan y van al agua a remojarse los huevecillos no se les vayan a cocer.
Luego están las parejitas que se calientan en la toalla y luego disimulando van al agua a hacer una especie de aerobic acuático (se piensan que la gente es tonta y no saben que están follando).
Habrá muchos más tipos pero ahora mismo no recuerdo más, mi mente se ha quedado colapsada con la vieja espatarrada.
En la playa yo he vivido algunas experiencias un tanto extrañas, una parecía recién salida de un libro de Stephen King; estaba yo un dia en la playa aguantando la caló y la gente chillando y de repente llegó a la playa una mancha enorme verde y marrón de algas. Era increíble, los niños (pobrecitos ellos) empezaron a quitarlas con sus cubitos de arena y más tarde, al ver la magnitud de la mancha fueron los padres con los bidones de la basura para llenarlos de esos matojos marinos. Por mi yo me hubiera ido a mi casa a darme una ducha y pasar de la playa esta llena de la porquería, pero mi orgullo me decía que después de pasar mas de 15 minutos intentando encontrar un hueco de arena y por fin pillé un cachito de allí no me movía ni la marea negra vamos, que planté mi toalla y además estaba sudando como un pollo y no podía irme así sin más, así que me metí dentro del lodo cual amazona y saqué trozos de algas podridas como todos los playeros para tener un cachito de agua-medio limpia donde meterme, con eso de que hay cremas para la cara con extracto de algas buceé para tener mi rostro liso y suave sin tener que gastarme una pasta y salí con media cara verde asustando a mi hermana la pobre que ya creía que me había convertido en un lagarto marino. Decidí dejar el tratamiento facial para otro momento e intenté nadar pero era imposible, una masa de algas me tenía rodeada y por un momento tuve miedo ¿y si son algas asesinas y me acaban devorando? Así que nade contra-algas y conseguí salir de aquel atascamiento, cogí una botellita de agua y cada vez que tenía calor ¡hala! Aguita de la botella y se acabó.
Luego está el tema de ponerse morena, misión imposible para mi ¿¿¿Por qué cojones siempre parezco un salmonete en vez de una modelo bronceada de esas de la tele????? Definitivamente el sol me tiene manía, soy tan blanca que una vez al quemarme (me queme por el lado derecho solo, el izquierdo lo tenía metido en la sombrilla) parecía una tarrina de esas de helado de nata y fresa, tenía la raya en el medio perfectamente dibujada y ya esto me desmoralizó, al llegar a casa mi hermano se encargó de recordármelo y mi novio se cachondeaba también después. Me dije a mi misma que no podía ponerme morena, a lo más que podía aspirar era al moreno-guiri-quemao como una gamba y he aprendido a vivir con ello.
Otra vez estaba yo medio abducida leyendo posturas-porno de la revista ‘’el Vale’’ cuando se me sienta un moro al lado y se abre una cocacola y me dice:
- Te molesta que me siente aquí bonita?
Y yo cambiando la página de la revista, mosqueada porque estaba leyendo lo más interesante le dije:
- Tú mismo.
Y el tio empezó a contarme su vida, y a decirme piropos a lo que yo respondí levantándome de la toalla y recogiendo porque el tio era un salido de cuidao, suerte que llegó mi hermana y le echó una mirada de odio-vete-a la mierda que el tío captó inmediatamente y se largó. Joder, ni leer una revista porno puede uno en la playa sin que te molesten , joder!
Para terminar está el tema de las medusas, esos paraguas transparentes desagradables que te tocan con un tentáculo y ya te han jodido el trozo de piel donde te haya dado y sales del agua quemada, picada por medusas, con la vista de la familia con el chiringuito montado y la vieja despatarrada y piensas ¿para qué cojones vengo yo a la playa?



En fin, no se si este finde iré a la playa……………………………. ¿os venís conmigo?


Esperar
Nos pasamos la vida esperando. Desde que somos pequeños hasta viejos, siempre estamos esperando algo. Cuando eres pequeño esperas para salir del colegio e irte a jugar, para que te den la merienda, para que te lleven a la feria, al parque de atracciones, a tu cumpleaños, los regalos en navidad, el dia de reyes, cuando estamos enfermos esperamos a recuperarnos, esperamos para hacer la digestión antes de meternos en el agua, esperamos a hacernos mayores, luego cuando estas en la adolescencia esperas ver al chico que te gusta, a salir por las noches para encontrarte con él, esperas que te diga algo, en el instituto esperas a los exámenes, a que te digan las notas, a que termine el curso para que llegue el verano e irte a la playa, a la piscina, a lo que sea, esperas a tus amigas para que te ayuden en los momentos difíciles, (si por algunas de ellas fuera las podrías esperar sentadas)luego cuando te vas haciendo mas mayor esperas terminar los estudios, que te salga un trabajo y cuando ya tienes trabajo esperas a que llegue ya la hora para salir, esperas a que llegue fin de mes para cobrar, luego esperas a que tu pareja o tus amigas/os salgan de trabajar para salir con ellos, luego cuando nos acostamos esperamos a que el sueño aparezca y nos lleve a su mundo de fantasía, luego con el tiempo esperas a ahorrar el suficiente dinero para sacarte el carnet de conducir, poder comprarte una casa, un coche, esperas a que te salga un novio/a o conocer gente, o esperas a olvidar un amor, a casarte (o no)cuando ya tienes hogar y trabajo y coche esperas tener un hijo con esa persona con la que compartes tu vida, luego esperas que el hijo crezca, le mantienes, le enseñas, luego esperas a tener dinero para poder irte a unas vacaciones en condiciones, y cuando llega la vejez esperas la muerte, que es lo que queda ya por llegar.
La espera es terrible y pesada, luego cuando obtenemos lo que estábamos esperando la felicidad es terriblemente efímera, dura tan solo unos instantes y enseguida ya buscamos otra meta, otra cosa a la que esperar. La vida pasa y nosotros la pasamos siempre esperando algo. Supongo que esa espera se llama ilusión, alegría de vivir, expectativas de futuro, sueños, etc que son los que nos mueven , los que nos animan a seguir esperando, a tener algo por lo que querer vivir. Mientras tanto yo sigo esperando………………..
Cuarta parte.......y final.
Para su sorpresa, era Sheila, y él todo convencido de que eran las pizzas abrió sin mirar por la mirilla. Ella entró sin pedir permiso echa una furia y empezó a soltarle la retahíla:
- ¿Por qué te fuiste anoche así? ¿crees que puedes tratarme como si fuera una mierda? ¿Me dejas sin más y ya está no? ¿Sólo se te ocurre decirme que ya no sientes lo mismo? ¿Que es lo que ha pasado? Dame una explicación en condiciones porque llevo toda la noche comiéndome la cabeza Gabriel!
Gabriel estaba confundido con tanta pregunta y lo último que se esperaba es tener que verla y darle explicaciones y menos con Claudia en casa.
- Escucha Sheila tienes que irte, ahora no se que decirte, déjame pensar las cosas quieres?
- Me estás engañando, es eso no? Estas con otra? Quien es? Contéstame!
Gabriel no sabía que decir, se sintió morir cuando ella se dirigía a su habitación.
- Escúchame Sheila, vete ahora mismo de mi casa, no eres nadie para entrar a mi habitación así como así.-dijo él sujetándola del brazo-
- Esta ahí tu putita no? Déjame verla que voy a decirle un par de cosas!!
En esos momentos Claudia quería salir y meterle dos hostias para quitarle las tonterias pero pensó que era más prudente quedarse allí, si sabía que estaban juntos, podrían complicarse las cosas.
- Déjame entrar, quiero saber quién es!!!!!.-gritaba Sheila-
- No hay nadie Sheila, tranquilízate y vete por favor! –Gabriel agarraba con fuerza su brazo-
- Suéltame.-Sheila le dio un bofetón para que la soltara, esto mosqueó bastante a Gabriel que casi estrujándole el brazo la empujó hasta la puerta.
- Vete de una puñetera vez, estás loca joder!!!!! Vete!!!! -prácticamente Gabriel la había arrastrado hacia la puerta y la empujaba con tanta fuerza que la otra soltó un grito de dolor.
- Me estás haciendo daño, suéltame!!!!-gritaba desesperada en un intento de zafárse de él y salir corriendo hacia su habitación.
- Te soltare cuando te largues coño!!!!!, quítate de en medio de la puerta!!!!!
Al final ella cedió y empezó a llorar escandalosamente, abrazándose a él y dándole pequeños puñetazos con las dos manos en el pecho.
- Por qué me estás haciendo esto? Yo creía que me querías!! –gritaba ella con los ojos llenos de lágrimas.
- Sheila yo no estoy enamorado de ti, creía que si pero no lo estoy, por favor, vete. Ya hablaremos cuando estés más tranquila quieres?
- Sé que estás con otra, lo sé, y me lo estás escondiendo como un cobarde!
- Sheila yo ya no estoy contigo, puedo estar con quien quiera, eso que te quede claro sabes? No soy de nadie, ni puedes ir por ahí diciendo mentiras, yo no he engañado a nadie, simplemente ya no quiero seguir con esta relación, entiéndelo, intenté estar contigo pero no puedo estar con alguien a quien no quiero ¿lo entiendes?
- Pero así, de repente? No lo entiendo, por qué no lo has hablado antes conmigo?
- Pero si te pasas el dia con tus amigas, cómo vamos a hablar de estas cosas delante de ellas? Que son tus guardaespaldas? Sheila por favor, van a venir mis padres –mintió- y no quiero que vean esta escenita tuya, déjalo ya quieres? He intentado hablar contigo por las buenas mil veces y nunca has querido escucharme, ahora ya te he dicho todo lo que te tenía que decir, déjame solo por favor!
Sheila resignada salió mirandole por si hubiera algún gesto de compasión en la mirada de él pero no lo encontró, su pataleta de niña mimada y caprichosa no había funcionado esta vez. Se había acabado, eso estaba claro y por mucho que ella llorara no iban a volver.
Cuando cerró la puerta fue corriendo hacia la habitación y se encontró a Claudia vestida, pensativa mirando por la ventana cómo se alejaba Sheila.
- Menos mal que se ha ido-decía suspirando relajado él-
- Si no fuera por que no quiero que esto lo estropee nadie hubiera salido y le habría dado una buena soba, se ha pasado tres pueblos con los insultos, no tiene derecho a controlar tu vida como si fueras un monigote ¿cuánto tiempo llevabas con ella? No me digas que poco porque se lo ha tomado fatal.
- En realidad no estábamos saliendo, solo que ella no se dio por enterada, sólo era una ‘’amiga’’ para mi y nada más, yo se lo dejé claro desde el principio pero ella fue ganándose terreno poco a poco, se metió en mi grupo de amigos, se lo conto a todo el mundo y ya todos nos veían como una pareja, no llevamos juntos ni 2 meses.
- ¿En serio? Y me has ocultado eso 2 meses seguidos? No te entiendo Gabi, me jode mucho que no me hablen claro.
- Y si te decía algo y tu también por despecho hacías lo mismo y te echabas a otro amigo? No puedo soportar la idea de que te toque otro.
- Ya, pero yo si tengo que joderme cuando ella se te tiraba al cuello anoche no? Eres un egoísta! A mi también me jode que te toquen.
Gabi la abrazó y la intentaba besar pero ella se apartaba,
- Es que no entiendo por qué has hecho tan mal las cosas, por qué no cortastes esto de raíz y has estado tanto tiempo con esa lagarta?
- Yo no sabía que al final íbamos a acabar juntos tu y yo, si lo hubiera sabido nunca habría estado con ella.
- Es que no se puede estar con la gente para olvidar sin más, y menos con esa salvaje, un poco mas y entra volando a la habitación, ahora seguro que irá a contárselo a sus amiguitas y el lunes medio instituto sabrá que eres un cabronazo y lo que es peor, te vigilará para ver con quién estás y como nos descubran ¿Qué hacemos?
- Joder yo no pensaba que las cosas iban a acabar así Claudia, no me eches a mi toda la mierda encima! – Gabriel se tumbó en la cama con un brazo detrás de su cabeza mirando la televisión.- Volvieron a llamar a la puerta.
- Seguro que esas son sus amiguitas que ahora vienen a darte otros bofetones.-se reía Claudia.-
Gabriel fue medio mosqueado a la puerta y esta vez sí que eran las pizzas, que por cierto habían tardado un montón. Gabriel las pagó y cerró la puerta llevándolas al salón. Claudia fue a la nevera a coger un par de cocacolas y mientras comían Claudia no paraba de reirse, cuando Gabriel se enfadaba se le ponía una mala cara de chiste.
- Tienes el lado derecho rojo, fíjate si hasta tienes la marca blanca del anillo!!-decía Claudia sonriendo, para picarle, masticando un trozo de pizza.
- Gabriel le lanzó una mirada asesina y le tiró un trozo de jamón al ojo.
- Eres tonto! Y si me manchas? Mira que tengo la camiseta blanca!!
- Pues cállate y deja ya de decir gilipolleces, si quieres tener la cara así como yo sigue hablando que verás!
- Uyyyyyyyyyyy que miedo!!! Y qué me vas a hacer? Darme azotes en el culo? Si lo quieres aquí lo tienes! Decía ella poniéndole casi las nalgas en la cara.
Gabriel soltó en trozo de pizza y fue corriendo tras ella por todo el salón, consiguió cogerla y tirarla en el sofá, mientras la tenía reducida y estaba casi encima de ella le dijo muy cerca de su oreja:
- Si quieres puedo darte en otro sitio, pero esta vez no voy a ser tan suave….
Claudia le miró con una cara picarona y consiguió darle con la pierna en los huevos dejándole medio dolorido en el sofá, tras patalear un rato salió corriendo seguido de él que con una mano en la entrepierna gritaba,
- Así que te gusta que te den caña eh? Te vas a enterar! – Claudia se ponía muy nerviosa cuando la perseguía porque sabía que él corría más rápido que ella. Cuando creía que podía encerrarse en el baño él ya la tenía cogida por un brazo y sin darle apenas tiempo la estampó contra la pared mientras a ella se le escapaba un grito de sorpresa, él le quitó la camiseta para dejarla los pechos al aire, le chupaba los pezones succionándolos haciéndola gemir dándole mordisquitos y eso la volvía loca, encima, excitada que estaba con la emoción de ser ‘’pillada’’ así, se calentó en un momento, Gabriel le dio la vuelta poniéndola de cara a la pared mientras la ‘’cacheaba’’ tocándole todo el cuerpo y le bajaba los short besándole mientras las nalgas, eso la estaba excitando demasiado y se sintió mojada, de repente sintió la puntita de la lengua de él lamerla desde abajo, le separó las piernas para tener mas libertad de acción y empezó a chuparla desde abajo, succionaba su clítoris introduciéndole un dedo de vez en cuando y eso le encantaba, ella misma se movía para rozarse más con su lengua hasta que él se levantó y le introdujo su polla más que dura de esa misma postura, con ella de espaldas, se la metió lentamente al principio pero luego fue cada vez siendo más y más rápido, con más dureza, ella estaba disfrutando esta vez más que la anterior, apenas le dolía pues estaba muy excitada y los dos compenetraban perfectamente sus movimientos, él sujetaba los pechos de ella con cada embestida que ella recibía una y otra vez, le ponía bastante ver cómo se movían los pechos de ella mientras la penetraba, se los sujetaba para ser él mismo el dueño de esos movimientos, de vez en cuando bajaba una mano para masturbarla mientras se lo hacía, ella sentía que le faltaba poco para correrse y él no notó, entraba con más fuerza mientras le rozaba el clítoris con sus huevos que lo golpeaban cada vez que la metía y con sus manos la masturbaba, al final ella terminó con un sonoro gemido que inundó toda la estancia haciéndole correrse a él unos segundos después. Exhaustos quedaron apoyados en la pared hasta que ella se dio la vuelta y se fundieron en un beso largo, siguieron así besándose hasta que llegaron a su habitación y se tumbaron de nuevo en la cama, exploraron sus bocas en cada nuevo beso, conociendo todos los recovecos, sudando se revolcaron en la cama durante un buen rato besándose y acariciándose, para no dejar un rastro de piel sin tocar, parecía que todo era un hechizo que dentro de unas horas iba a terminar y nunca más volverían a verse, exprimían cada segundo del que disponían para marcar con su saliva el cuerpo del otro, para grabar a fuego sus nombres en sus labios, para derretirse dentro de sus bocas. Pasó una hora, o dos, qué mas les daba, caía la tarde y por fin ella decidió levantarse de aquella cama testigo de tanto amor que había sido reprimido tanto tiempo para dejarlo todo medianamente decente, se levantó él también y recogieron la habitación, luego en el salón calentaron y devoraron la pizza de la que casi probaron bocado al comer y decidieron ir a comprar unos helados y alquilar una peli.
Así transcurrieron varios meses, disimulaban en el instituto como podían, aunque por dentro se morían de ganas de desayunar juntos o volver a casa luego a la salida, las tardes solían pasarla prácticamente juntos, excepto cuando él tenía rugby, estudiaban, veían las series que les gustaban, daban paseos por la playa, iban a la biblioteca, cenaban casi cada noche sino en casa de la madre de Claudia en casa de los padres de Gabriel, muchas noches se quedaban a dormir juntos alegando que tenían que estudiar porque tenían exámenes importantes y se pasaban la noche haciendo el amor en silencio, en la oscuridad de la noche Gabriel veía la silueta de ella encima de él moviéndose y tapándole la boca con sus manos, o cuándo estaban acostados de lado y de repente ella le restregaba el trasero poniéndosela dura y acababan haciéndolo de lado siempre cuidando de no hacer ruido, o cuando él se mecía encima de ella y la besaba mientras ella le arañaba la espalda en señal de que ya había terminado. Todas estas imágenes recorrían la mente de cada uno como un largo y placentero sueño, como un trailer de una película a la que no querían ponerle fin y cuando no estaban juntos se recordaban así para mantener su calor vivo hasta que volvieran a verse.
A la vista de cualquiera podría parecer que eran primos que se llevaban muy bien pero la madre de Claudia ya hacía tiempo que notó un brillo especial en los ojos de su hija cada vez que él entraba por la puerta, la forma de arreglarse cada vez que sabía que él venía, las risas que resonaban por su habitación cuando hacían los deberes que alternaban con momentos de ‘’silencio’’ algo sospechoso en el que se escuchaba un leve movimiento rítmico de cama, la madre sin saber nada lo intuyó todo y una noche no pudo más y se lo preguntó a Claudia, clara y directamente mientras preparaban la cena:
- Claudia, estáis juntos Gabriel y tu?
Las palabras resonaron en la mente de Claudia como un martillo incluso minutos después de habérselo preguntado.
- Sí, mamá.-contestó apenas sin pensar, sin saber el efecto que tendría esa respuesta en su historia de amor.-
La madre se sentó en la silla dejando caer la cebolla que estaba pelando encima de la mesa.
- ¿Estáis enamorados……de verdad?- preguntó su madre-
- Sí.-en realidad ella se estaba quitando un peso de encima enorme, odiaba tener que mentir a su madre pero ya no tenía opción, debía ser valiente o vivir toda su vida una mentira en su propia casa.-
La madre pensó durante un momento y al fin le dijo:
- Claudia, de miles de chicos que hay ¿por qué él? ¿sabéis el lío en el que os estáis metiendo? ¿qué van a pensar tus tios?
- Estoy enamorada de él mamá, yo no puedo elegir a quién querer y sí, sabemos el problema que hay pero hemos seguido adelante, yo no puedo vivir sin él ¿lo entiendes?
- No hija, no lo entiendo, pero esto tenéis que terminarlo pero ya, tus tios no pueden enterarse porque si no, va a ser mucho peor!
Claudia subió corriendo a su habitación y se pasó la noche llorando, ni siquiera quiso hablar con su madre. Al día siguiente mientras paseaba por la playa con él se lo contó todo. Gabriel se sentó en la arena y se quedó un rato mirando al mar.
- Siéntate conmigo.-le dijo finalmente a Claudia-
- Mis padres ayer me comentaron algo parecido, también lo han notado.
- ¿y que te han dicho? –preguntó Claudia con los ojos como platos-
- Lo mismo, que esto no puede ser, que somos familia y que eso esta muy mal visto, que si es un capricho, que lo dejemos ya y yo me harté y me fui un rato a la calle para no escucharlos, luego cuando volví mi madre fue a la habitación a seguir dando la brasa.
- ¿qué vamos a hacer ahora? –preguntó Claudia casi llorando- esta mañana he visto billetes de avión, creo que mi madre va a mandarme a Londres, al viaje ese con el que tanto me dio la coña hace tiempo, yo no se que decirle.
- Quizá es mejor así, a lo mejor encuentras allí a alguien de quien no tengas que avergonzarte.
- No digas eso! –dijo ella casi gritándole- ¿cómo puedes pensar siquiera eso? – las lágrimas empezaron a asomarle por los ojos y él la abrazó-
- Por ahora es mejor así, Claudia, ve allí, vamos a esperar un tiempo hasta que esto se calme, no tenemos trabajo ni casa ni nada, asi no podemos seguir, en cuanto llegue el verano el mes que viene voy a empezar a buscarme curro por las tardes para poder pagar los gastos de la universidad, nos iremos a Granada, donde tu y yo hemos dicho muchas veces de ir a estudiar ¿recuerdas? Lejos de todo, allí mi colega Jesús tiene un piso, no nos cobrará mucho por el alquiler y mientras estudiamos podemos vivir allí junto ¿no?
Claudia sonrió y le besó, sabía que él no la dejaría nunca, había pensado todo esto para estar con ella, de repente su corazón se llenó de felicidad, tenían planes de futuro!
- Claro que si, yo me iría contigo al fin del mundo –contestó ella-
- Pero prométeme que irás a Londres y aprenderás inglés estos 3 meses ok?
- Sola? Y si me sale un guiri que quiere ligar conmigo?
- Me lo pasas al teléfono que ya le quitaré yo las ganas aunque mi inglés es una mierda.
Ella sonrió feliz, no veía el momento de llegar de Londres para estar con él, los dos solos en Granada.
Dos días después estaba en el aeropuerto despidiéndose de su madre, de él ya se había despedido la noche anterior……. les dio un beso a sus tíos que también habían venido.
- Que tengas suerte allí preciosa y aprende mucho! Le decía su tia.-¡ y vuelve con un novio guapo!
Claudia cambió su semblante de triste a serio y contestó:
-Esto meses no cambiarán nada tía. Yo ya tengo novio y estoy enamorada, ya pueden venir mil hombres guapos que ninguno será como él. –subió al avión sin mirar atrás y se dejó caer en el asiento mientras se ponía el IPOD para escuchar música, sin pensar nada más.
Los días se hacían interminables, ella trabajaba allí también para intentar ahorrar algo de dinero para cuando volviera con él, conoció mucha gente y aprendió un montón, hizo muy buenas amigas de otras zonas de España que iban a aprender también, pasaron los meses y cuando volvió no creyó que él la estuviera esperando allí, y su madre y sus tios, no bajaba las escaleras, sino que volaba, le dio un abrazo a su madre y a sus tios y a él casi lo estruja alli mismo, estuvieron abrazados unos minutos y su familia entendió en aquellos momentos aunque no quisieran aceptarlo, que a pesar de todo lo que ellos pudieran decir u hacer, ellos se querían, no había mas que ver a Gabriel que se había encontrado fatal estos meses sin ella, estaba apagado, no tenía aquella sonrisa suya que llenaba cualquier espacio vacío, su semblante era amargado y lo único que hacía era trabajar, comer y dormir, apenas se relacionaba con los amigos y por mucho que sus padres insistieron en presentarle algunas hijas de amigos en común, él contestaba con monosílabos y se metía en su habitación, el único momento del día que sonreía era cuando hablaba por teléfono con ella. Entendieron que no se puede elegir de quién enamorarse, no se pueden manipular los sentimientos, de todos modos qué les importaba lo que pensara la gente si sus hijos eran felices, su familia eran ellos mismos y quieran o no debían aceptarse.
Claudia y Gabriel marcharon a Granada, aunque les costó lo suyo consiguieron sacar sus estudios y poder vivir, sus padres los ayudaron en todo lo que pudieron, puesto que eran sus hijos. Gabriel se sacó su carrera de médico y ella la de económicas. Con mucho esfuerzo y paciencia llevaron su amor adelante. A sus padres se les olvida todo cuando ven entrar a sus nietos, tuvieron gemelos y hoy dia son felices, por fin, no tienen que esconderse de nada…………..ni de nadie.


Mis lugares de ensueño
Ahora que llega el veranito y todo el mundo me da una envidia que da asco con las vacaciones y los viajes (desde luego las agencias de viaje se moririan de pena conmigo porque no voy a ningun lao) Me gustaría hablar de los viajes y lugares de escapada a donde nos gustaría ir, yo quizá soy una persona bastante rara porque (mis amigas se han llevado las manos a la cabeza) no me gustan los típicos destinos paradisíacos a los que van todas las parejas que conozco. A casi todo el mundo le atrae tomarse un Daikiri bajo unos cocoteros en punta cana lejos de todo, a mi esto realmente no me apasiona. Será porque tengo la playa cerca y es un mundo conocido por mí. No me gusta mucho ponerme bajo el sol, no soporto el calor aunque soy una persona bastante acuática, me encanta pasarme horas bañándome en el mar aunque soy muy miedosa con los bichos que pueda encontrarme (medusas, pescados y demás). ¿Qué contradictorio no? Lo mismo me sucede con el campo, me encantaría hacer unos rápidos en esos rios que salen en la tele pero luego me asusta la idea de encontrarme con una anaconda de esas o demás bichas, tarántulas o que se yo. El senderismo me encanta, podría pasarme horas y horas paseando por campos y comiéndome un bollo de tortilla bajo un pino.

Admito múltiples posibilidades porque yo me adapto a todo pero me atraen más los destinos turísticos europeos. (primero de todo España que es preciosa) Me encantan los castillos, las catedrales (adoro ver la arquitectura aunque no la entiendo mucho, lo que se es de las clases de Arte que di en bachiller e intento interpretarlo) las iglesias, paisajes de campos perdidos en medio de campos de la Toscana, un paseo en góndola por Venecia, realmente me volvería loca viendo toda las construcciones romanas en Italia, mi novio estuvo allí y me enseñó montones de fotos, ¡que envidia! Francia, Suecia, Suiza, Alemania, Moscú, Noruega, Londres, etc, etc Ojalá algún dia visite alguno de ellos. También me atrae muchísimo la zona de Norteamérica, Estados Unidos, quitando Nueva York que no me gusta para nada, me llama la atenciñon mucho más lugares como Pennsylvania (puedo parecer una chalada pero me muero por visitar el castillo del conde Drácula) Alabama, Nueva Yersey, Arizona, Kansas, Idaho (el rollo vaquero me encanta aunque luego la gente no vaya asi con esos trajes tan sexys montando a caballo) Colorado, Texas, Louisiana, Florida, etc. De la zona de África sólo me atrae las pirámides de Egipto, aunque los desiertos no son lo mio. En fin, estos son mis lugares de ensueño para visitar, dejo algunas fotos para recrearme, por supuesto hay miles de fotos más pero todas no caben, ains si yo pudiera…….

 

Budapest

Castillo de Baviera, Suiza.

Paris......

otra vez Paris, Notre Dame (como me salga el jorobado..........)

Taj Majal.....algún día.

Moscú

 

 

Tercera parte
Llegaron a la casa de ella y cuando Claudia sintió que el coche estaba frenando se apartó rápidamente de Gabi y salió del coche, estaba algo mareada y avergonzada por el conductor del taxi, seguro que lo había visto todo. Mientras Gabi pagaba al conductor que no dejaba de sonreir, Claudia se giró hacia su casa, mirando por si veía alguna luz encendida, abrazándose a si misma pues le había entrado frío, aún tenía en su boca el sabor de su sexo, escuchó cerrarse la puerta del taxi y él la abrazó por detrás, volvió el calor a su cuerpo, ese que él irradiaba siempre. Le beso el cuello hasta darle la vuelta y empezaron a besarse en medio de la calle, sus manos grandes cubrían los cachetes de su trasero y la levantaba hasta que sus sexos se rozaban por encima de la ropa, a Claudia le encantaba aquello, que él la dominara levantándola como una muñeca, se adaptaba a su cintura con facilidad,- Nos pueden ver, vámonos.-sugirió Claudia.-
Se fueron hacia la parte de atrás del jardín de la casa de ella, donde estaban las tumbonas y la sentó en una de ellas, levantó su falda aún más si cabía y empezó a lamerla suavemente, como si de un caramelo se tratara él chupaba su clítoris extremadamente mojado por la excitación, ella intentó desesperadamente que él la penetrara pero él subió dulcemente lamiendo sus pechos y le susurró al oído:
- Ahora no es el momento nena, estamos borrachos.-él sonreía algo torpe.-estaba colocado aún a pesar del baño frío y ella aún notaba algo de mareo por los cubatas, había mezclado bebidas y eso seguro le costaría un buen resacón. Con sus dedos la hizo llegar al orgasmo, y mientras ella se estremecía él la miraba con pasión, sonriendo al ver cómo ella se retorcía, se fundieron en un largo beso mientras ella le bajaba los pantalones para terminar lo que había empezado en el taxi, Gabi se dejó caer en la hamaca de al lado mareado también pero disfrutando del momento como si fuera un sueño, parecía que el alcohol les había estimulado de tal manera que no parecía que nunca habían masturbado a nadie, era su primera vez aunque cada uno de ellos ya se habría satisfecho en solitario atendiendo a sus necesidades. Claudia lamió cada centímetro de sus testículos como si fueran helados de bola, se los metía en la boca, los mecía con su lengua, luego los masajeaba con las manos, luego iba directa a su capullo, le estaba volviendo loco, hasta que se corrió rápidamente porque estaba más que excitado y su tasa de alcohol hizo efecto en él, se abrazaron tumbados en la hamaca y permanecieron allí casi hasta el amanecer, mirándose y acariciándose, ella parecía que estaba en una nube, rodeada de sus brazos mirando las estrellas, escuchando su respiración, estaba embriagada de su perfume y en esos momentos se sentía la persona mas feliz del mundo.
Las luces del baño se encendieron y se levantaron sobresaltados por si la madre de Claudia los veía. Claudia se despidió de Gabi con un beso corto y entró rápidamente a su casa. Gabi se dirigió a la suya, que no estaba muy lejos, caminando en la noche, pensando en todo lo que había pasado, en los besos, caricias y el sentimiento que él había estado escondiendo desde que eran niños. Sí, el también estaba enamorado de ella, Desde aquel primer beso que se dieron de niños, pero había intentado por todos los medios evitarla, separarse de ella para que no creciera su amor, para que pareciera que todo se había apagado aunque por dentro la llama se encedía y echaba chispas por todas partes cuando la veía, cuando miraba su pelo, su sonrisa, sus manos al cogerle el bolígrafo mientras hacían los deberes, sus piernas cuando le rodeaban peleándose y sus ojos que emitían un rayo de luz que le atravesaba el pecho cuando la miraba. Se estuvo reprimiendo durante casi 2 años pero ya no podía más, por más que intentó no podía olvidarla, los besos de otras chicas eran insípidos comparados con los de ella, otros labios eran fríos, otras manos secas, otras piernas sin la misma forma, otros ojos vacíos y otras sonrisas estudiadas y frívolas. Nadie podía compararse a ella, pero ella no podría ser nunca para él, son familia, ¿qué pensarían sus padres? ¿cómo se lo tomarían? Las dudas le martilleaban la cabeza y por fin llegó a casa, sólo quería dormir, y nada más.
Al día siguiente, ya serían casi la una de la tarde cuando una maravillosa sorpresa le despertó, era ella, él creía que estaba soñando.
- Buenos días dormilón! .-dijo ella dándole un sonoro beso en la mejilla.-Tus padres se han ido a Málaga a mirar muebles para cambiar la cocina, mi madre se ha ido con ellos, no creo que vengan hasta esta noche casi, así que levántate que vamos a comprar algo de comer, vamos!!
- Él se restregó los ojos sin creer todavía que ella estuviera allí y la miraba mientras ella intentaba recogerle el cuarto que estaba echo un asco.
- Pero que cerdo que eres, mira como lo tienes todo!!
El se levantó medio adormilado para ir al servicio a mear mientras casi se cae enredándose en unos pantalones que había en el suelo, ella se descojonaba de ver lo torpe que estaba por las mañanas, estaba buenísimo cuando se despertaba, asi sólo con los calzoncillos puestos. Cuando salió del baño y entró de nuevo en la habitación la cogió en brazos y la llevó a la cama sin dejarla terminar lo que estaba haciendo.
- Pero Gabi mira como lo tienes todo!! Bájame!!
- Déjate ya de tonterias y vente a dormir un poquito conmigo.
- Pero si son casi las do….-Gabi la calló dándole un beso y la recostó en su cama, sin dejarla hablar le puso la mano en la boca mientras la quitaba los short y empezaba a comerle todo, ella no esperaba tanta pasión matutina y se dejó llevar, en realidad lo hacía de maravilla, parecía conocer sus puntos débiles, cuando notaba que iba a correrse no le dejó que siguiera y le apartó mientras le agarraba la polla para metérsela en la boca, sabía cómo le gustaba a él por el movimiento de sus manos, cuando le gustaba él la acariciaba la cabeza presionándola suavemente para que se la tragara, y cuando estaba a punto de estallar le temblaba el capullo, así que cuando estaba a punto ella se apartó y se levantó para ir hasta su boca.
- Házmelo.-le susurró ella.
- ¿Estás segura?.-preguntó él sin saber si debería.
- Ajá, - le dijo ella pasándole la nariz por su mejilla y lamiéndole el lóbulo de la oreja, esto fue determinante para que él la pusiera debajo y lentamente empezara a penetrarla, era la primera vez para los dos y estaban bastante nerviosos, poco a poco fue empujando rompiéndole el himen hasta que al final lo traspasó, pudo notarlo por el gemido de dolor de ella, él la besaba por todas partes, para aliviarla un poco, le besaba los pechos, el cuello, entrelazaba las manos mientras seguía penetrándola una y otra vez.
- ¿Quieres que siga nena?.-le preguntó cuando vio gestos de molestias en ella.-
- Si, no pares.-Aunque estaba excitaba e intentaba relajarse no podía evitar que cada vez que él entrara le molestara un poco, al fin y al cabo le había roto un trozo de piel y eso dolía, aunque él fuera cariñoso y la mirara con esos ojos brillantes y llenos de pasión cada vez que se fundía con su cuerpo. Al final él llegó al orgasmo mientras agarraba con más fuerza las manos de ella y exhausto se dejo caer a su lado mientras se quitaba el condón. Ella se levantó porque estaba manchada de sangre, se fue al baño para limpiarse, cuando volvió él estaba esperándola expectante, para ver si le había echo mucho daño.
- ¿Cómo estas? ¿Te duele?.-le decía él mientras la arropaba con la sábana y la abrazaba besándole el hombro.
- Sólo un poco, te has portado bien, -sonreía ella-, me siento como hueca Gabi, parece que me han clavado un cuchillo ahí, has abierto la tapa como lo de la mayonesa!
- Serás exagerá, -decía él- ni que tuviera un perforador como el ‘’Black and Decker’’
- Deberías hacer el programa este de bricomanía ‘’como perforar un coño en 10 minutos’’, jajajaj, los hombres lo tenéis más fácil, empujar y ya está.
- Oye que a mi también me duele el capullo eh? Que como está cerrao me ha echado todo el pellejo pa’ tras y eso también duele.
- Anda, anda, no te quejes que aquí la lesionada soy yo eh? Enga ahora me tienes que dar mimitos para que se me quite.
- Que tonta eres! –le decía mientras la besaba y le acariciaba los pechos.
Estuvieron un rato así mientras la luz que entraba por la ventana se hacía más intensa y ya se levantaron para comer algo. Gabi se quedaba mirándola mientras ella se anudaba la sábana al cuerpo y buscaba algo para ponerse, la luz que entraba le daba más brillo a su cara y por unos momentos parecía una ninfa de esas que salían en los cuentos de hadas.
- Eres preciosa nena.
Claudia sonrió y le beso. Él no quería separarse de ella y la abrazaba fuerte para que no se fuera. Él se levantó dejándola acostada y se fue a llamar por teléfono para pedir unas pizzas. Cuando volvió ella estaba medio adormilada, se la veía tan feliz así, desearía que esa imagen no se le olvidara nunca, que pudiera repetirla cada día, despertarse y encontrarse con ella así, siempre. Se acostó a su lado y puso la tele de su cuarto, estuvieron viendo los simpsons hasta que ella se despertó y se volvió hacia él:
- Me siento culpable, nene, no quiero ni pensar lo que me diría mi madre si se entera.
- Intentaremos que no lo noten.
- No se, se me da muy mal mentir, mi madre seguro que lo notará tarde o temprano, además me siento mal porque estoy como traicionándola.
- Si queremos estar juntos tenemos que aguantar así, hasta que por lo menos cumplamos 18.
- Todo esto me da mucha vergüenza, aunque tenga 18 o lo que sea a nuestra familia le va a sentar fatal.
- Eso será solo al principio, ya veras como luego se les pasará y lo verán como algo normal.
- Ojalá tengas razón-suspiraba ella que se abrazaba a él mientras aspiraba su olor que la volvía loca.-empezaron a besarse otra vez, cada beso era más dulce, más pausado, mas sensual, sus bocas se adaptaban perfectamente y sus manos se adherían a la piel del otro como si fueran imanes transmitiéndose el calor que habían guardado tanto tiempo, se vieron interrumpidos por el timbre, debía ser el pizzero, Gabi se puso unos pantalones cortos y fue a abrir, para su sorpresa no era el pizzero el que estaba al otro lado de la puerta……………………

En la playa.............y en el taxi
Para su sorpresa cuando entró en la habitación, Gabriel estaba hablando por el móvil, a juzgar por el tono estaba hablando con alguno de sus colegas, cuando la vio entrar se quedó algo pasmado pero enseguida reanudó la conversación;
- Pablo tio por qué no me avisas antes? Ahora no se si voy a poder quedar…
El que estaba al otro lado del teléfono debió insistir mucho porque al final Gabriel cedió.
- Venga recógeme en casa de mi prima que estoy aquí con ella.
Claudia pudo escuchar claramente que le dijo si iba ella también y algún piropo guarro dirigido hacia ella porque Gabriel contestó rapidamente y en un tono de mosqueo:
- No te pases Pablito que te doy eh? No creo que venga.
- Por qué no? –contestó Claudia casi sin dejarle terminar.-
Gabriel aguanto con la mano el auricular donde hablaba para que no le escuchara y le dijo:
- De verdad quieres venir? –le preguntó desconfiado a Claudia.-
- Pues claro, que voy a hacer aquí sola?
- No decías que estabas cansada?
- Que pasa que no quieres que vaya? Habla claro Gabriel.-contestó ella medio enfadada.
- No es eso, por mi vente si quieres.
- Pues entonces voy a vestirme.
Gabriel suspiró y quito la mano para decirle a Pablo que ella venía también. Cuando terminó fue adonde estaba ella, que miraba en el armario qué ponerse.
- No se por qué vas a venir, estará Pablo que sabes que va detrás de ti a ver si se lia contigo.
- Bueno pues yo sabré qué contestarle no? Ya soy mayorcita para saber poner las cosas claras a la gente.
- Aya tu, pero yo no me voy a pasar la noche mosqueado quitándote moscones de encima eh?
- Tranquilo, sobreviviré.
Sacó la minifalda mas provocativa que tenía, negra con bolsillitos atrás y una camiseta del mismo color escotada, se echó espuma en el pelo y se pintó, mientras se echaba rímel , Gabriel entró en el baño.
- Me estoy meando, joder llevas 20 minutos en el baño y Pablo está fuera ya!
- Ya termino.-contestó ella tranquilamente-
Gabriel la miró de arriba abajo, ella pudo notarlo desde el rabillo del ojo en el espejo.
- Claudia asi vas a ir? Al final te quedas en casa, yo no salgo así contigo, paso, vas a poner caliente a to la peña y yo no aguanto eso, luego se pasan con los comentarios y me tengo yo que mosquear con to quisqui.
- Mira yo me visto como me sale de las narices, no vas a venir tu a decirme lo que tengo que ponerme, te queda claro? Parece que estás buscando cualquier excusa para que no vaya, Que pasa? Cuando sales con tus amiguitas y van en plan putitas no pasa nada no? Y quieres que yo me vista como una monja pues la llevas clara!!
- Esque ellas son putitas, tu no.
- O sea que vas con putitas por ahí no? Mira, yo seré lo que me de la gana, a ti eso no te importa, dile a tu Sheila que se vista como tu quieras a ver qué te dice.
- Otra vez con lo mismo, pareces tonta coño, no es lo mismo la gente que tu sabes?
La madre de Claudia llegó en ese momento riéndose porque lo había escuchado todo y los miró diciendo:
- Parecéis una pareja leñe! Que mas te da lo que se ponga Gabi? Déjala ahora que puede vestirse guapa, luego con la edad mírame a mi, que si me pongo una falda parezco una mesa de camilla hijo!!
- Tu sigues siendo guapa tía, te pongas lo que te pongas.-contestó Gabriel abrazándola y dándole un beso.-
- Gracias hijo, pero la edad no perdona, ay que ver lo guapo que estás con esta camisa, me recuerda a mi Manuel, a él también le pegaban los colores oscuros, quédatela, él ya no la va a utilizar.
- La madre se dirigió a su habitación, ya era tarde y se iba a acostar.
- No vuelvas muy tarde Claudia.-le dijo antes de cerrar la puerta.-
- Tranquila mamá, buenas noches!
- Los dos salieron por la puerta mientras Pablo los miraba.-más bien, la miraba a ella.-
- Venga que llevo un rato aqui ya! aunque ha merecido la pena la espera...
- Claudia le sonrió y Gabriel ya estaba empezando a ponerse de mala leche.
- ¿A dónde vamos? preguntó Claudia alegremente.
- A la playa del cable, alli esta el resto de la peña.-contestó Pablo.-, por cierto Gabi,....... ha venido tu amiguita.-dijo Pablo con sonrisa picarona.-
- Ya te he dicho que no me gusta, Pablo, no seas pesado.
- Pues yo creo que a ella si le gustas.-contestó Pablo que no dejaba de mirar a Claudia las piernas.
Gabi no dijo nada y entraron en el coche de Pablo, Gabi puso la música a toda caña y se dirigieron a la playa. Claudia pensaba que Pablo no estaba nada mal, tenía un polvo pero no era su tipo, no era el tipo de chico que a ella le atraía, era su físico únicamente y esa atracción suele ser bastante efímera, le miraba conduciendo y no le decía absolutmente nada, sin embargo mientras miraba por la ventanilla veía a través del cristal la cabeza de Gabi, su rostro casi perfecto, cómo movía los labios tarareando las canciones, como sus brazos salían por la ventanilla, esos brazos fuertes y con las venas marcadas, como le gustan a ella, y sus manos acariciando el viento en la noche, ella se recostó en el apoyacabezas recordándole casi desnudo después de ducharse, mirando las luces de colores de la gran ciudad, en ese momento le deseaba más que a nada en el mundo, nada como algo prohibido para despertarte más deseo hacia ello. Claudia ya había salido alguna vez con él y sus amigos pero de eso hacía ya mucho tiempo, ahora él estaba cambiado, de hecho, no subía tanto a su casa, casi a veces ella pensaba que la evitaba, aunque luego cuando estuviera con ella fuera de lo más cariñoso y simpático, como había sido siempre. Ella achacaba su cambio al hacerse mayor, él siempre había sido un niño grande y ahora ya no se juntaba con niños, más bien él no encajaba mucho en su grupo de amigos, que fumaban porros y bebían hasta el amanecer pero se adaptaba a ellos con una facilidad extrema, aunque no se les pareciese en nada. Luego estaba el tema de los estudios, él siempre había querido estudiar para médico y de hecho era bueno estudiando pero le faltaba ese empujoncito que Claudia siempre le daba para ponerse a estudiar, él es de esas personas que captan todo a la primera, aprueban casi sin estudiar, por lógica lo sacan todo. Otro punto más a favor de Claudia para que le gustara; era inteligente, no le gustaban los chicos mediocres con los que solia hablar en el instituto, ella buscaba una persona con la que pudiese razonarse y pensar con la cabeza y no con sólo con la polla.
Cuando llegaron a la fiesta alguna gente ya estaba casi borracha y bastante colocada, algunas parejas incluso habían ido ya a enrollarse por la arena. Claudia no tuvo que buscar mucho con la mirada porque apenas llegando, Sheila se le tiró a los brazos a Gabriel probablemente haciéndose la borracha.
- Cuánto has tardado ya te echaba de menos! dijo Sheila casi cayéndose al suelo.
- Claudia le lanzó una mirada de odio que Gabi captó rápidamente, intentado guardar las apariencias de lo que era evidente, estaban enrollados. Lo que le dolió a Claudia esque él, que siempre se lo había contado todo, no le hubiera dicho nada. Claudia se dirigió hacia una mesa con bebidas y se dispuso a echarse un cubata con un mosqueo monumental, se le cayó hasta el hielo cuando Pablo apareció por detrás con un vaso.
- Echame lo que tu quieras guapa.-le dijo con esa cara que se parecía a la de Darek, el novio de Ana Obregón.-
- Ella le puso un whisky con Red Bull, mientras él sonreía acercándse a su oreja y diciéndole; a mi no me hacen falta alas para comerte, bombón.
- Ella sonrió tontamente porque adoraba que le susurraran cosas al oido, era su punto débil, ella y Gabi solían hablarse asi mucho de pequeños y sus madres siempre les regañaban porque decían que ese secretismo en público era de mala educación.
- No se si estoy comestible para tí.-le contesté ella desafiante, hasta ahora no se había dado cuenta que Gabi no le quitaba ojo de encima a pesar de que tenia a la Sheila pegada al cuello. Voy a jugar un ratito.-pensó ella descarada, si mi primito quiere guerra conmigo la va a tener.-
- Claudia le agarró el brazo a Pablo y se fueron a bailar un rato cerca de la hoguera, allí se encontraron a Laura, una muy buena antigua amiga de Claudia, cuando la vio no salía de su asombro.
- Laura que haces aquí? le preguntó Claudia echándosela a los brazos.-hacía siglos que no te veía.- Laura se cambió de instituto porque le pillaba muy lejos de su casa y apenas se podían ver con los estudios.-
- Pues nada, he venido con unas amigas pero ya ves, me han dejado sola para irse con los novios.... Laura miraba a Pablo con cierto brillo que Claudia conocía, eso quería decir que le gustaba, así que los presentó y estuvieron un rato hablando y bailando, de vez en cuando, Claudia miraba hacia donde estaba Gabi con el resto de sus amigos y se movía especialmente para él, cada baile estaba estudiado para que él no dejara de mirarla y de hecho no lo hizo. Claudia ya se había tomado 3 cubatas y empezaron a hacerle efecto, hablaba con todos los chicos y jugueteaba con todos pero en toda la noche Gabi no se había acercado a ella y eso la mosqueaba bastante.-no si encima estará enfadado, cuando la que debería estarlo soy yo.- ¿de verdad debería? pensaba ella sola mientras se ponía otro vaso, esta vez de Vodka con naranja, ya no quedaba Ron, cuando se acercaba hacia Laura y Pablo decidió no ir porque se les veía bien, puede que incluso se enrollaran y eso le venía bien para quitarse de encima a ese pesado. Se sentó en un tronco mirando el fuego sola mientras bebía rápidamente, tenía una sed horrorosa, Gabi y Sheila habían desaparecido, .-seguro que están follando.- pensaba, no podía quitarse la imagen de Sheila besándole, abrazándole, babeándole, ensuciando lo que era suyo, ella lo conocía, lo entendía mejor que nadie, por qué se había alejado de ella asi?, le estaba dando tantas vueltas a lo mismo que se estaba empezando a marear cuando alguien apareció por detrás y le acarició la cabeza antes de sentarse a su lado.
- Y está bien de beber tanto no primita?- le decía Gabi como si no hubiera pasado nada, él también estaba bastante colocado pero no tanto como ella. ¿cómo va la noche?
- No tan bien como a tí, a dónde te has dejado a la guarra esa? un poco mas y te baja los pantalones al llegar-contestó Claudia secamente, de repente se le había quitado el mareo.
- No empieces otra vez.
- Por qué no me lo has contado? yo te cuento todas mis cosas y tu te callas y luego me das la sorpresa.
- Ella no significa nada, sólo es un rollete primi no te enfades, decía él acariciándole el hombro, acercó su cara a la de ella y le dedicó una de sus sonrisas que derretirían el mismo polo norte.
- Ella sintió una felicidad inmensa al oir eso, casi por arte de magia consiguió levantarse y le llevó prácticamente al agua, donde había alguna gente bañándose en pelotas.
- Claudia no irás en serio no? yo paso tia el agua tiene que estar congelada.
- Pues yo la caliento.-contestó ella casi sin pensar lo que estaba diciendo y arrastrándole por las dos manos, él se resistía haciendo fuerza pero se dejaba llevar por la mirada penetrante de ella, que con la luz de la luna estaba más que preciosa, implorándole penetrar con ella en las aguas del Dios Neptuno, ella se quitó la ropa lentamente mientras le miraba y él observaba mientras sujetaba su vaso en la mano, expectante, disfrutando el momento como si fueran momentos irrepetibles, se mojaba los labios con su lengua mientras la ayudaba a desnudarse, como algo completamente natural, como si fueran pareja de toda la vida. Ella se quedó en tanga y sujetador negros y empezó a desabrocharle la camisa a él, cada botón desataba un deseo irrefrenable entre ellos, un hilo de deseo que con los segundos se hacía más fuerte, ella se sintió la dueña de su pantalón, que desabrochó con mucha soltura y agarrándole por la cremallera lo atrajo hacia él y se besaron apasionadamente. Fue muy corto porque ella, con su mirada lasciva, corrió hacia el agua y se metió rápidamente mojándose entera. Él, que apenas había reaccionado de lo del beso se metió tras ella siguiéndola, buscándola y la cogió por la cintura para que no se escapara besándola de nuevo y lamiendo la sal de su cuerpo, besándole los pechos y levantándola hasta ponerla a su altura, ella se anudó con sus piernas a su cintura y abrazándole perdieron la noción del tiempo, se rozaron, besándose de mil maneras, con un ansia increíble, lejos quedaba la inocencia del primer beso, éste era arrasador, sus lenguas recorrían la cavidad bucal del otro buscando el contacto eterno entre sus bocas. Pronto el encanto desapareció cuando escucharon los gritos de Sheila llamándolo, junto con unas amigas, ellos salieron corriendo del agua mientras se vestían rápidamente justo antes de que llegara ella.
- Ah, estás aquí, hace rato que te llevo buscando, me duele la cabeza cari.-decía ella con una voz algo más decente, al parecer se le había pasado la cogorza,sus amigas miraban a Claudia descaradamente, mas que amigas parecían su séquito de imbéciles, todas vestidas casi iguales, sin ninguna personalidad. Sin dejar de mirar a Claudia, Sheila le preguntó a Gabi que si la conocía y Claudia contestó rápidamente.
- Que si le conozco? somos primos nena!
Sheila entonces se agarró a Gabi para que la cogiera en brazos y él miró a Claudia que intentaba secarse el pelo con las manos, nerviosa porque tenía ganas de partirle la cara a la zorra esa, había roto su momento de intimidad con él, el que había esperado ansiosamente casi desde niños. Claudia le devolvió la mirada y cuando le vio encogerse de hombros Claudia se mosqueó y empezó a andar deprisa, a lo lejos escuchó que Gabi le decía algo a Sheila pero no entendía qué, sólo escuchó luego un tono de voz alto en ella que le reprochaba algo pero no quería saber qué, llamó a un taxi para que la llevara a casa, en ese momento quería desaparecer, cómo podía estar con esa idiota? tan solo tuvo que esperar 15 minutos que se hicieron eternos, cuando se montó en el taxi e iba a cerrar la puerta alguien la sostuvo sin cerrarla y se sentó a su lado, era él, enfadado porque ella había salido casi corriendo, sin decirle nada ella lo dedujo todo por su rostro.-
- A la calle Girasoles del Barrio Antiguo por favor.-dijo ella- 
Claudia le miraba de vez en cuando excitada por la proximidad de él, estaban sentados casi uno encima del otro, olían a alcohol y agua salada, la mezcla era bastante excitante, ella se estaba empezando a notar mojada porque ahora él estaba bastante guapo, despeinado, con la camisa desabrochada y remangada y ese aire de noche que lo hacía tan envolvente, ella se sobresaltó cuando notó que él le cogía la mano y la llevaba a su entrepierna, ella notó que estaba bastante dura y la acarició por encima del pantalón, poco a poco le fue bajando la cremallera mientras él metía la mano debajo de su falda tocando su sexo mojado, echó el tanga hacia un lado y empezó a masturbarla, ella se echó hacia atrás y respiró profundamente, estaba nerviosa por si el taxista miraba por el espejo, le sacó la polla y empezó a tocársela, la tenía gruesa y su piel era muy suave, ella no dejaba de mirar al taxista, loca ya de excitación se agachó para chupársela y a él se le escapó un gemido de placer. El taxista se estaba percatando de todo y sonreía pues el espectáculo no era para menos, ya estaba llegando a su destino..................... la casa de Claudia.

Seguirá continuando………….(uf no veo el fin de esta historia eh?, jejeje)

Claudia y Gabriel
Claudia y Gabriel son primos. Desde pequeños se habían pasado el día jugando siempre juntos y dado que Claudia perdió a su padre cuando era niña su madre se apoyó mas en su hermana Marta, madre de Gabriel. Tío José había echo las veces de padre con Claudia aunque no hacia falta, Claudia era una niña excepcional, sacaba buenas notas y nunca formaba broncas….excepto cuando se juntaba con Gabriel, eran como una bomba a punto de explotar, entre los dos se complementaban y siempre hacían travesuras.
La niñez fue pasando y pronto los dos se convirtieron en adolescentes, Gabriel al principio solía quitarle los moscardones que le salían a Claudia por doquier, ella era la típica chica guapa e inteligente a la que todo chico popular del instituto le gustaría tener como novia, para fardar. Pero a Claudia le encantaba el flirteo sólo eso, además, disfrutaba con el juego protector de Gabriel, le encantaba mosquearle cada vez que alguno se le acercaba mientras ella metía los libros en la taquilla y le pedía para quedar o algo, ella siempre sonreía mientras Gabriel echaba humo de rabia, no le gustaba que a su prima la tomaran por fácil, en aquel instituto la fama de ‘’guarra’’ se cogía rápidamente y corría como la espuma cualquier rumor aunque fuera falso pero a Claudia no le importaba, ella era amable, le gustaba hablar con todo el mundo, sin afán de nada mas, solo ser simpática, era su encanto natural que le hacía amigable y muy sociable.

Pronto se ganó las enemistades de muchas de sus compañeras porque algunos de sus novios no le quitaban ojo. Claudia pasaba periodos de soledad por no encontrar verdaderas amigas, se apoyaba tanto en Gabriel que le hacía su paño de lágrimas diario.
- Te he dicho mil veces que eres demasiado ‘abierta’, ¿por qué no puedes ser algo más recatada?.-decía Gabriel mientras le arreglaba el ordenador a Claudia.- A la gente no le gusta que hables con sus novios sin mas, Sara te esta tomando manía por hablar con Guille y puede que al final salgas cobrando.
- Yo no tengo la culpa de que él venga a hablar conmigo, -decía mientras jugueteaba con su pelo probándose un ganchillo y mirándose al espejo- por hablar no pasa nada, no voy a violarlo ni nada, lo que pasa es que es muy celosa y lo tiene asfixiado, ¿que quieres que le diga? ‘Oye Guille no me hables que tu novia se enfada’ eso suena como a niños pequeños.
- No te hagas la tonta que ya sabes de lo que te hablo.
- ¿De que?
- De que eres demasiado amable con los tios.
- Que remedio, las tias no quieren ni verme, ni que yo fuera Elsa Pataky. –Claudia se miraba las piernas en el espejo viendo que le había salido una espinilla en el muslo derecho- Gabi anda quítame ese volcán que me ha salido ahí, mira que gorda!
- Que asco, yo no voy a quitarte eso, parece que tienes un grano de arroz, eso es de comer tanto chocolate.
- Serás tonto, si de pequeños te pasabas horas haciéndome peelings quitándome todos los granitos de la espalda, anda va!!
- Eso era de pequeño, ahora ya soy grande sabes?
- Ah! Si? Uauuu que mayor!!! Tienes pelos en los sobacos y todo a ver a ver? .-- Claudia le levantó la camisa y empezó a querer hacerle cosquillas pero el se resistió y la tiró al suelo, estuvieron un rato peleando hasta que él consiguió reducirla y ponerse encima de ella con las rodillas en sus brazos.-
- En otro sitio también me han salido pelos, quieres verlos? Jajajaja
- Puajj, quita de encima, estas sudoso y en vez de lavarte te echas el Axe ese apestoso, asi en vez de acercarse las tias te van a salir huyendo!! Quita!!!!!
- No hasta que pruebes mi ‘’eau de toilette de sobaco’’
- Gabi no!!!!!!!!!! Quitate!!!!!.- Claudia se retorcía pero no podía moverse mucho, Gabriel era de complexión fuerte y encima se pasaba horas entrenando y jugando al rugby.
- Ahhhhhhhhh que olorcito huele huele!!
- Mamaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!! Dile al asqueroso este que se quite!!!!!!!!
La madre de Claudia ya estaba acostumbrada a sus peleas así que ni se movió del sofá.
- Dejadlo ya que parecéis bebes!!!!! –gritaba desde el sofá mientras veía el tomate-
Gabriel se levantó mientras decía:
- Venga ayúdame con lo de matemáticas anda‘’volcán de nieve’’
- Vete a la mierda imbécil, me has hecho daño en el brazo, mira esta rojo!!
- Pobrecita la nena que tiene el bracito malo, -decía mientras haciéndole muecas le acercaba la cara y le tocaba los brazos para hacerle cosquillas.-eso para que no te metas con mis pelos varoniles.
- Vamos anda que me tienes harta, pero primero dúchate que echas peste tio que cerdo eres.
- Pues dame una toalla pero no de esas rositas que te pones tu, una normal.
- No tengo normales, son rosas o amarillas, elige.
- Puaf dame una amarilla anda.
- Con la rosita estarías muy guapa uhy que diga muy guapo!!
- No me toques los huevos que al final pierdes tú eh?
- Bah, ya sera menos!

Gabriel cogió la toalla y se metió en el baño, casi dos horas de entrenamiento le habían dejado echo polvo y encima se había dejado las llaves de casa olvidadas en el salón y su madre había salido a hacer la compra, así que hasta dentro de un buen rato no volvería a casa, así que aprovecharía para que Claudia le hiciera los deberes, (en realidad siempre acababa haciéndoselos, si no fuera por ella no hubiera aprobado nunca). Claudia se reía mientras sacaba los libros de la mochila de él, pensando en lo idiota que era hasta que encontró una foto de Sheila, una chica de su clase que a él le gustaba. Por alguna extraña razón Claudia se sintió rara, molesta, no entendía muy bien por qué, quizá porque a Gabriel lo consideraba como algo de su propiedad, algo suyo y le molestaba la idea de que tuviera novia o le gustara alguien. Quizá era algo egoísta ya que a ella le encantaba hablar con los demás chicos pero en realidad era sólo para chincharle, a ella no le gustaba ninguno en particular pero sentía que había una especie de lazo que los unía a ella y a su primo, algo especial, quizá porque se criaran juntos, porque eran como una piña, porque conocían todos sus secretos, y sabían cómo era el carácter del otro, porque el primer beso se lo dio a él aquella tarde de verano que pasaron delante del televisor viendo cómo los actores se besaban y ellos querían probar qué se sentía, sólo para entrenar, no fuera a ser que se echaran novio/a y no supieran ni dar un beso en condiciones. Sin saberlo ese beso inocente se les quedó grabado en el corazón, a los dos, aunque luego con el tiempo las cosas cambiaran y ellos se fueron haciendo mayores, conocieran nuevas amistades y ampliaran un poco su círculo desechando completamente la idea de que pudiera existir algo entre ellos. Gabriel salió del baño con la toalla rosa anudada a la cintura dejando entrever el torso desnudo, mojado y bien trabajado tras horas de duro entrenamiento.
- Qué me pongo?-dijo Gabriel.- otra vez la ropa sudada no, no?
Claudia Salió de su ensimismamiento mirándole y reaccionó rápidamente;
- Pues claro que no so guarro, anda voy a buscarte algo de mi padre por que no querrás ponerte uno de mis ‘’short’’ no?
- Si, para enseñar el culito como tu no? Además se me saldría la polla por los lados, anda búscame algo ya!
Claudia rebuscó en el armario, su madre dejó intacta la ropa de su padre en el armario después de su muerte, como si él fuera a volver y utilizarlo cualquier día, se le hacía duro tirarlo a la basura y olvidarse de él, quería mantenerlo vivo aunque sólo fuera en su memoria y su guardarropa, a veces su madre pasaba horas encerrada en la habitación oliendo algunas prendas, desprovistas ya de todo rastro de olor tras casi 8 años de ausencia y salía con los ojos llorosos.
Al fin, Claudia encontró unos vaqueros y una camisa azul oscuro, sacó además unos calzoncillos de pantalón mientras se imaginaba cómo le quedarían puestos. Subió las escaleras y vio que él esperaba en el baño, mirándose al espejo tocándose la barbilla, ella pudo ver su espalda desnuda, algo tostada por el sol, el trasero redondo perfecto y en apariencia duro como la piedra, Claudia sintió una especie de excitación pero se reprimió y le dio la ropa casi tirándosela encima.
- Toma, ponte esto.
Gabriel le dedicó una sonrisa de esas que él tenía que solía dejarla atontada y ella aguantó el tirón como pudo y salió corriendo a la habitación. Cuando él salió vestido estaba guapísimo, parecía que era su talla exacta, la camisa azul marino le quedaba ni muy ancha ni muy estrecha, y le acentuaba su blanca sonrisa, además él no se había abrochado todos los botones.
- Qué estoy bueno o no? Esta noche voy a salir de marcha a ver si…
Claudia no le dejó terminar la frase.
- A ver si ves a Sheila no? Dijo ella estúpidamente mientras sujetaba la foto en la mano.
- Que haces con eso en la mano? ¿Qué me estas cotilleando mis cosas?
- No, he sacado los libros de tu cartera y mira lo que ha salido.- Claudia ondeaba la foto al viento menospreciándola.-no sabía que te gustara la idiota esta, tiene un montón de estrías en el culo, se las vi mientras nos cambiábamos en los vestuarios.- le decía convencida de que eso le quitaría el interés por ella.-
- Y a mi eso que cojones me importa? No me gusta que me registres mis cosas, Claudia, dame la foto, yo no te pregunto si te gusta el subnormal ese de Juanjo, te pasas el día restregándote con él en los pasillos.
- Yo no me restriego con nadie, imbécil, además, para que quieres la foto? Para hacerte pajas con ella? Ella no saldría contigo ni loca, y menos si se entera de tu problema de mini-pene.
- Cuando me la viste éramos pequeños que pareces tonta, ahora tengo un buen manubrio.-decía él mientras se agarraba la entrepierna con una mano sonriendo y sujetaba a Claudia para quitarle la foto- Cuando consiguió la foto, Gabriel le decía con su particular sonrisa;
- Claro que estas acostumbrada a la de Juanjito que tiene un fideo y te crees que todos la tenemos igual.
- Yo no estoy acostumbrada a nada, vete de aquí con tu micro-polla y haz los deberes tu con la tiparraca esa, a ver si te aguanta.
- Oye eso si que no eh?, me dijistes que ibas a hacérmelos tu, venga va, no seas rencorosa, si tu sabes que yo solo quiero a mi primita guapa !!! por cierto te están creciendo las tetitas no?.- Decía mientras se las intentaba tocar.-Que parecías una tabla de planchar .-le decía dándole un beso en la mejilla y haciéndole cosquillas.- Claudia iba a desmayarse de un momento a otro como le notara 1 minuto mas detrás de ella acercándose.
- Pareces tonto,.-decía Claudia dándole un palmetazo y roja como un tomate.- yo no tengo por qué hacerte los deberes, háztelos tu con el manubrio!! –Claudia se estaba poniendo bastante nerviosa.- Aunque eso de ‘’manubrio’’habría que discutirlo, y con mis tetas no te metas.
- Quieres verlo? .-decía mientras se desabrochaba la cremallera.
- Que no!! No seas guarro!!! Gabi ya está no quiero verlo!!.-En realidad si se la veía le iba a dar algo, ya la había notado muchas veces algo grande mientras se peleaban y había habido veces que había notado cierta dureza que él intentaba disimular.
- Pues hazme los deberes si no quieres que te enseñe la cueva de la anaconda..
- A ver si llega a culebrilla…
- Que dices?
- No nada, nada, venga vamos ya que se hace tarde.
Claudia se pasó la tarde pensativa, mirando cada uno de los movimientos de Gabriel, qué le estaba pasando? No llegaba a entender que especie de magnetismo le producía su propio primo, quizá era el exceso de confianza que tenía con él lo que le hacía tan especial, nunca había logrado conectar con ningún chico como con él.
- De verdad te gusta Sheila? Lo digo porque si quieres te echo un cable para que salgas con ella.-dijo finalmente Claudia.-
- No lo sé, esta buena pero es demasiado creída, además no tiene otro tema de conversación que sus amigas, a mi me gusta la gente con la que pueda hablarse de todo y ella es un poco…… no se como explicarlo, aunque para meterle mano tampoco me importa que no sepa hablar de nada, jajaja
- Que instintivos sois los hombres, os ponen dos tetas y os da igual si está hueca por dentro, lo importante es echar un polvo.
- Oye que las tias sois iguales, doña sabelotodo, a mi no te me pongas de puritana que seguro que ya lo has hecho, a que si?
- No, sino ya te lo hubiera contado idiota, y tu?
- Tampoco, mojar no es tan fácil niña, que hay algunas que mucho calentar y luego se rajan.
- Sheila es de esas.
- Y dale con Sheila, a ver si te gusta a ti, no serás lesbiana no?
Claudia puso los ojos en blanco y se levantó.
- Venga que se hace tarde y tengo que ducharme y estoy cansada.
- Ya me estás echando? Jo para un dia que quedamos, luego te quejarás cuando me voy con mis colegas y te dejo sola.
- Total para lo que vienes, para que te haga los deberes.
- Que tonta eres, vengo para hablar como hacíamos antes, venga que llevas unos dias algo tristona, cuéntale a tu primito, anda.
- Tu que te crees que esto es un confesionario? .-Claudia pensaba que ojalá pudiera decirle lo que le pasaba pero eso tenía que callárselo.-
- Pero que borde estás eh? Anda vete a ducharte que yo me quedo aquí viendo la tele tumbado en tu camita con tus muñequitos.-Gabriel cogió dos peluches y empezó a moverlos como si fuera un ventrílocuo diciendo:
- Oye Pepe has visto que tia mas buena?
- Si, pero es una borde, oye porqué no hacemos una orgía esta noche? En cuanto se quede dormida zas! Quien va a echar la culpa a unos pobres ositos? Jajaja
Claudia se reía no por lo de los muñecos sino por él, en el fondo era un niño grande, y de verlo así tumbado en su cama con esos pantalones que le marcaban el paquete y esa camisa que la estaba volviendo loca pensó en convertirse en su pederasta….,cogió el albornoz y se metió en el baño diciendo.
- Me voy anda, ahí te dejo con tus tonterías.
Mientras se enjabonaba se imaginaba cómo sería hacer el amor con él, había visto películas porno pero eran demasiado explícitas, a ella le excitaban más las películas eróticas, una vez, con una amiga, había visto una que le encantó. Estaba empezando a excitarse cuando vio a un osito asomar por la puerta del baño y casi le da un infarto, gritando dijo:
- Gabriel para ya!!!! Mira que me mosqueo, cierra la puerta!!!
Escuchó risas y la puerta cerrarse, ella misma se estuvo duchando con una sonrisa en los labios. Cuando terminó se puso el pijama mas sexy que tenía, en realidad quería comprobar si a él también le atraía ella, quería saber si cuando le brillaban los ojos era por ella y si sus mosqueos cuando ella hablaba con los demás era debido a algo más que ‘’protección de primo’’,sonrió echándose su perfume favorito y se dirigió a la habitación.

CONTINUARÁ.........................

Tu

Me encanta cuando juegas al billar, siempre me ganas aunque a veces te ponga nervioso y te haga fallar..................

Te quiero nene.

Mis bolitas peludas
Estos son mis peques, no se si alguna vez habeis tenido perros pero es increible cómo se puede llegar a querer a estos animalillos, para mi son muy especiales y ni que decir tiene que son la alegria de la casa. El pelirrojo se llama ''León'' ¿adivinais por qué? jajaj y el blanquito ''Roco'' no se por qué mi hermano le pondría ese nombre......Son la cara y la cruz; León es atrevido, tremendamente cariñoso, jovial, siempre esta alegre, arrogante, nervioso, descuidado, es el perro mas dicharachero que he conocido pero sin embargo Roco es mas pacífico, tranquilo, dormilón, cariñoso tambien, muy noble y prudente, en lo que se parecen es que son unos glotones, a pesar de que son pequeños son un pozo sin fondo, siempre tienen hambre y con respecto a las novias, todavia no se han comido un rosco......
Entre ellos no se llevan muy bien (es raro que dos machos lo hagan) por eso Leon vive con mi gordi pero viene a mi casa todos los finde y se pasan el dia ladrándose y corriendo uno detrás de otro oliendose los culos, para lo que quieren se coordinan muy bien, nunca olvidaré una vez que estando en la playa vieron una perra dálmata (enorme) y entre los dos se la estaban intentado trajinar pero como son unos enanos....yo me partia de risa, mientras uno la distraía por delante otro intentaba subírsele por detras pero no llegaba, al final la perra les dio un gruñido a cada uno y salieron pitando...otro de sus intentos fallidos.....jajaja aún la ven de vez en cuando y la perra ya se resigna y les mira como diciendo ''si es que sois poco perros para mi'' y ellos erre que erre. A veces me paso una verguenza con ellos, una vez estaba una chica en la playa tumbada bocabajo en la toalla con un tanga y a León no se le ocurrió otra cosa que irse directa a ella y olerle el culo, yo no sabia donde meterme, menos mal que la chica se reía y no se lo tomo mal, otra vez Roco se meo en la caá de pescar de uno y ese si que miro con mala cara.....desde entonces los llevo atados que son unos guarros. En fin, los dos son entrañables, yo ya no veo mi vida sin ellos, te miran con una carita para que los acaricies que nadie puede resistirse, son mi segundo gran amor. Os quiero gorditos.
Por cierto si teneis unas novias disponibles para ellos mi teléfono es.....

 

 

yo

 

A petición de mi compi X, pongo otra foto pero solo tendrá un dia de duración, a ver si me reconoce alguien y luego me relacionan con el caso Malaya......

Si, ya se que soy un callo pero que se le va a hacer, esta es la carita que dios me ha dao, hale ahi queda eso, con el tiempo intentare hacerme otras fotos con mas estilo......

P.D.; el maromo que esta al lado mio no es mi churri, era un coleguilla mio.

Un beso a todos!!!!

Tu y yo
Te busco en la noche anhelando tu perfume, en mi cama rebusco entre las sábanas abrazándome a mi misma pues aún tengo tu olor, miro al cielo intentando encontrarte entre las estrellas pero se que eres una de ellas, brillas con tanta intensidad que voy hacia ti por inercia, buscando tu luz para poder tocarla, pero te camuflas con las demás estrellas, me confundes, pero tu luz siempre brilla más y logro encontrar tu rastro, no me importaría seguirlo durante toda mi vida. Soy muy indecisa pero sabes que si de algo estoy segura es que te quiero con todo mi corazón, bailo al ritmo que marca tu mirada,

 

 

contigo me voy al fin del mundo pues no concibo mi vida sin ti, te sigo en mis sueños intentado encontrarte, besarte, abrazarte tan fuerte que nunca te puedas separar de mi, pero se que no eres de nadie, vuelas con el aire y sigues las corrientes del agua, te fundes con el fuego y te unes con la tierra. Yo simplemente me limito a seguirte, me gusta volar pero al rato tengo miedo y piso tierra firme, me quemo en el fuego y el agua no consigue que siga su dirección, en el único lugar donde estoy feliz es en el abismo de tu cuerpo, por ello te sigo, busco mi casa, mi hogar, en el me tiraría sin mirar, abriría los brazos y me lanzaría contra el viento para llegar hasta a ti, para vivir para siempre en el calor de tus brazos, para no separarme jamás de ti. No me prometas si no quieres cosas que no puedas cumplir, yo se que el amor puede y no ser eterno, se que me quieres con locura y por ello no haré mas preguntas, no te agobiaré con mi ansia de quererte, tan solo me entregaré a ti en cuerpo y alma como lo he hecho todos estos años para que nunca te alejes de mi, para que nunca me olvides, para que sepas que tú y sólo tu eres el dueño de mi amor, mi corazón esta junto con el tuyo, mi cuerpo te pertenece y mi alma…………está en tus manos.
Como ves no puedo ofrecerte nada más, ya casi lo tienes todo, te falta algo que iras recogiendo poco a poco durante toda mi vida si tu lo quieres, esto no puedo dártelo de golpe, es mi cariño y mi amor más sincero, mis abrazos, mis besos, toda mi pasión, el brillo de mis ojos cuando te veo haciéndome tuya, eso debe entregarse en pequeñas gotitas, como el elixir más escaso y prohibido del mundo. Si tú lo quieres es todo para ti.
Soy mujer de un solo hombre y se que ese hombre eres tú, SOY TUYA.

Pondría mil fotos tuyas pero las tengo todas en mi habitación, en mis álbunes de fotos, en mi ordenador, te tengo siempre presente, además se que no te gusta que ponga tus fotos así que pongo una mia. Te quiero gordi.


Eva y su historia de amor.
Ni siquiera sabia por qué estaba subiendo las escaleras de aquel sórdido lugar, no entendía por qué su cuerpo no obedecía a su cabeza y subía sin más, directo como una flecha a aquella habitación, y es que el ser humano tiene una necesidad irremediable de ver las cosas para poder creérselas, somos demasiado sensoriales. Se quitó la alianza de matrimonio mientras sacaba la copia de la llave de aquella habitación, Eva no era imbécil al contrario de lo que su marido pensaba, era muy lista pero tenía una debilidad, le quería, por ello dudó antes de sacarle la llave del bolsillo de la chaqueta pero rápidamente reaccionó y se la llevó sin más dilación.

A veces el amor nos hace ser tan ciegos que no nos deja ver más allá de la persona que queremos, parece que el universo gira en torno a nuestro amor, no nos damos ni cuenta de que algo oscuro pueda acecharnos, somos felices y no queremos saber nada más, solo esperamos sentir el aliento de esa persona al lado nuestro cada noche en la cama, respirando el mismo aire, acariciando nuestro cuerpo, regalándonos mil miradas y susurrando palabras de amor. Jesús hacía todo eso, por ello Eva nunca sospechó nada.....hasta que notó la pérdida de intensidad cuando hacían el amor, hasta hace un tiempo Jesús satisfacía a ambas por igual pero el fuego de su mirada se empezaba a apagar cada vez que la amaba y las mujeres tenemos un sexto sentido para eso, lo notamos rápidamente por mucho que nos lo quieran esconder, una vez escuché en la radio un chiste que era bastante cierto y era de un tío que va por la calle y le pregunta a otro;
- ''Quillo tu has visto el programa ese del detector de mentiras de la tele? yo quiero llevar a mi niño allí, tu te vienes?
- Yo?? para qué si ya estoy casado con uno!!!
Es gracioso pero bastante cierto.
Metió la llave en la cerradura temblorosa pues podía escuchar los gemidos que eran más que evidentes pero se armó de valor para entrar, quería tener la certeza de que él la engañaba para desterrarlo de su vida para siempre. Había una luz tenue que invadía toda la habitación, velas aún consumiéndose sobre una mesa y una botella de vino medio vacía, Eva se adentró en la habitación acercándose a la cama donde los amantes desataban su pasión y encendió la luz, pudo ver a Jesús en pleno éxtasis al que casi le da un soponcio cuando la vio, la erección se bajo en un segundo y su cara se desencajó.
Ni una palabra, ni un reproche, nada. Eva tiró al suelo el anillo y la foto de casados que llevaba en el bolsillo, junto con una mirada vacía abandonó la habitación. Se fue y él no hizo nada para impedirlo, sólo llevarse las manos a la cabeza.
Eva obtuvo lo que quiso, quería pruebas y las había conseguido, ahora podía marcharse de él.....para siempre.
Nada la ataba a aquella ciudad, ella lo había dejado todo, absolutamente todo por él, había dejado a muchos kilómetros a su familia y encadenado a él, cual fiel compañera durante más de 4 años, todo por él.
-¿Y ahora qué? - se decía para ella misma- Ahora qué se supone que tengo que hacer?, qué cojones hago yo ahora?????
La pregunta era muy lógica, qué haces cuando no has hecho otra cosa en tu vida que querer a una persona con todas tus fuerzas, ahora que ya no se merece tu cariño qué puedes esperar de la vida ahora que se ha hecho pedazos delante de tus propio ojos.
Eva corrió a casa y metió en una maleta lo poco que alcanzaba a ver, las lágrimas no la dejaban ver ni pensar con claridad, sólo quería marcharse, lejos, muy lejos de aquella casa que tantas veces había cobijado su soledad, tantas horas esperándole para cenar, tantas excusas, tanto dolor, peleas que acababan en sexo salvaje, desayunos en la cama, películas con palomitas en el salón, en la cocina haciéndolo encima de la mesa sin apenas probar bocado, llanto de dolor al descubrir carmín en sus calzoncillos, cuentos baratos que no convencían a su maltrecho corazón, horas mirando el reloj o sentada en el suelo frente al balcón viendo como cae la tarde, ¿cómo podía haberle hecho eso a ella? ¿por qué? ¿acaso no tenía suficiente con ella? ¿qué era lo que había hecho mal? ¿quererle? Dicen que cuando más cabrona te comportas con un tío más te quiere, pero ella no valía para ser mala con él, cuando le miraba sólo tenía deseos de abrazarle y entregarse a sus manos.
- HIJO DE PUTAAAAAAAA!!!!!!!!
Eva pegó un tremendo chillido mientras golpeaba con todas sus fuerzas en colchón y se arrodillaba en el suelo llorando de dolor, destrozó todos los marcos con fotos de la habitación, tiró todos los libros que él la regaló para que se entretuviera durante sus ausencias, y los perfumes que también le había regalado los derramó uno por uno en toda la casa, como cuando los animales marcan su territorio ella quería despedirse de esa casa impregnándola de ella, para que nunca se marchara su recuerdo de aquellas cuatro paredes, que tantos bonitos y dolorosos recuerdos habían presenciado.
Cerró la puerta sin mirar atrás y entro en el coche dando un portazo, de golpe y porrazo su vida se había convertido en una auténtica mierda, él la había mandado al más oscuro de los abismos del que ella ahora tenía que salir. Arrancó y puso la radio, conducir la relajaba, miraba las luces rojas, amarillas, verdes, luces de neón de la gran ciudad, iba sin rumbo enmedio de la noche, no quería pensar, sólo conducir, ya está. Puso la radio para escuchar algo que no fueran sus reproches por ser tán idiota y confiar en semejante bastardo pero la radio no ayudaba, la primera canción que había en Canal Fiesta era la de ''Labios compartidos'' de Maná, evidentemente no era el mejor momento para escucharla, así que cambió de emisora y por suerte salió ''Dejame'' de los Secretos que la animó. En cierto modo estuvo hasta eufórica cuando después escuchó la canción de ''Sobreviviré'' de Mónica Naranjo (en honor al pelo de mi Tamara, jeje) estaba hasta cantando cuando vio algo en una curva que le hizo frenar de golpe, era un chico joven, de unos 26 haciendo autostop, llevaba una chupa negra de cuero y un aire de soledad y abandono recorría su rostro, parecía que estaba como ella, perdido, por ello Eva decidió frenar y le invitó a entrar.
-Qué coño!-pensó ella. Me he pasado toda mi vida haciendo lo que queria ese cerdo así que si me sale de las narices de recoger a un tio en medio de la noche lo recojo y ya está no tengo que darle explicaciones a nadie.
- Bu..buenas noches, va usted al centro?.-preguntó el chico tímido.-
- Si te digo la verdad no se ni dónde voy, anda sube, te llevo a donde necesites.
- El chico subió sin dudarlo, llevaba como un pantalón de trabajo que le hacía un culo respingón, debía de ser mecánico o algo porque tenía manchas de grasa por todos lados.
- Me llamo Antonio y tu? .-preguntó él dudando si debía entablar o no conversación.
- Eva, por cierto, qué haces por estos lugares tan solo? es peligroso, se te ha averiado el coche o algo?
- No, se me ha escacharrao la moto, en realidad está para el arrastre.
- A dónde quieres que te lleve?
- En realidad no lo sé. Te dije antes el centro porque no quería estar allí solo, si te soy sincero no se a dónde ir.
- Genial, ya somos dos. ¿Y tus padres? te estarán buscando.
- Me marché de casa hace tiempo.
- Puedo preguntarte por qué?
- Cosas de la vida, te lleva a donde ella quiere.
- Eso que me lo digan a mí y al hijo de su madre con el que me casé.
- Peleas conyugales? Oye si soy muy descarado me lo dices, no quiero meterme en la vida de nadie eh?
- Que va, así me desahogo.-Eva le contó lo sucedido mientras el chico la escuchaba atentamente.
- Hay cada gilipollas por ahí, dijo él cuando ella terminó.
- Ojalá fuera solo eso, el problema es, que ahora no se qué hacer, si ir con mi familia, o buscarme algún trabajo por otro lado, no se, no tengo ni puñetera idea.
- Oye y tu qué; tienes novia? te aconsejaría que no tuvieras, solo dan problemas.
- Tuve algunas hace tiempo pero aún no he encontrado a la adecuada.
- Eso, tu busca bien, no te vayas con el primer hijo de la gran puta que te diga que te quiere y luego se folle a otras y trate a su mujer como una imbécil.
- Se nota que estás dolida eh? ese tio es un subnormal, no se merece tu cabreo, no sabe lo que se ha perdido...
Eva noto que el chico no paraba de mirarle a las tetas, en cierto modo ella se sentía halagada, hacía tiempo que no la miraban así y ella estaba de muy buen ver a sus 33, tampoco estaba muy vestida, llevaba una camiseta de pico negra que dejaba ver el canalillo y unos vaqueros ajustados. Hizo un ademán para que el escote se viera más agachándose y notó que el chico estaba poniéndose cachondo.
- Pues si, no me merece, que le follen!! aunque seguro que ahora se lo estarán follando.
El chico parecía estremecerse cada vez que la escuchaba decir esa palabra, ella creía que se excitaba más con un lenguaje así, burdo y directo.
- Bueno y a qué te dedicas?.-preguntó ella intentando suavizar un poco el tema, estaba tan cabreada que ni siquiera había notado el tono tan insultante que había utilizado durante todo el trayecto.
- Bueno, era mecánico.
- Eras? y ahora?
- Ahora no estoy haciendo nada en concreto. La vida está muy difícil.
- Eres reservado eh? no sueltas prenda de ti!!
- Yo pienso que cuanto más sepan de tí más daño pueden hacerte, normalmente no hablo de mi, soy demasiado aburrido, además mi vida no tiene importancia, soy muy normal, nada especial sabes?
- Pues tus ojos no dicen lo mismo.
- Mis ojos ahora están ocupados, tienen algo bonito que ver..-el chico no dejaba de mirarla de arriba abajo y embobado, era la mujer más bonita y sincera que había visto nunca.
- Como qué?.-preguntó ella picarona.-
- Tú.
- Joder que directo eres.
- Sabía que pasarías por esa curva y que serías para mi.
- Cómo?
- Nada cosas mías, oye te apetece cenar algo?
- Sí claro, vamos a parar aquí.-el lugar no estaba para echar cohetes, pero al menos tenía restaurante, había además una gasolinera y un puticlub, lo típico en bares de carretera.
Comieron y la poca gente que había en el bar no hacía más que mirarla, ni que tuviera el guapo subido o algo, más bien estaba hecha polvo y cansada de llorar.
- Estás triste aún?.-preguntó él intentado animarla.
- No, ahora no.-contestó ella, sonriendo. aquel chico era algo raro pero tenía algo que a ella le encantaba, una especie de magnetismo que la atraía, no sabia si era su cara de niño tímido, una sonrisa maliciosa que tenía a veces que contrastaba con su cara de bueno, su chaqueta que la estaba volviendo loca (le ponían bastante los chicos con chupa de cuero) o aquel culo que tenía de infarto y que él meneaba a conciencia para ir al baño.
- Estoy un poco cansada, creo que voy a pedir una habitación.-le dijo a él.
- Entonces será mejor que me vaya, encantado de conocerte, ya nos veremos no?.- contestó él.-
Ella le agarró de la mano antes de que se diera media vuelta y le digo.
- Quédate conmigo quieres? no quiero dormir sola en este sitio.
- Estás segura? el la miraba esta vez con un aire de malicia lujuriosa que no había tenido en toda la noche, ni siquiera cuando no podía apartar los ojos de su escote.
- Creo que no he estado tan segura de nada en mi vida.
- Los dos subieron las escaleras sin dejar de mirarse pero en el pasillo que daba a la habitación sin esperárselo ella, él la agarró por detrás y la atrajo hasta él, besándola, como nunca la había besado nadie, era un beso cálido y bastante húmedo, contrastaba con lo frío que estaba él, la estampó contra la pared y empezó a subirle allí mismo la camiseta, empapando con su saliva cada centímetro de sus enormes tetas, metió la llave casi sin mirar y la cogió en brazos metiéndola dentro como una pareja de recién casados, cerró la puerta con el talón y la tiró en la cama, arrancándole prácticamente los pantalones y las bragas la tocó con sus dedos, recorrió todo el cuerpo de ella que se retorcía sumisa a lo que él quisiera hacerle, jamás hubiera esperado que ese chico tan tímido y con esa mirada tan infantil pudiera tener semejante dominio en el sexo, con su mirada clavada en la suya le metió los dedos en su vagina más que mojada y salía de él una y otra vez, chupando sus dedos entre metida y metida, empezó a lamerle los pezones y los mordisqueaba arrancándole chillidos de placer, hacía tiempo que ella no gritaba en el sexo, le encantaba expresarse cuando hacía el amor, dar a entender que lo esta pasando bien pero Jesus estaba tan ''cansado el pobrecito '' que no estaba para muchas fiestas.
Chupó su vientre jugueteando en su ombligo marcando todo su cuerpo de su boca hasta llegar a su pubis del que manaba un manantial de flujo caliente, succionó cada gota de aquel líquido salado y le dio la vuelta, empezó a besar su espalda, sus nalgas, ella estaba encantada, no podía creerse cómo alguien podía darle tanto placer, quería corresponderle, hacerle gritar a él también y con un movimiento brusco le apartó y tumbó bocarriba quitándole la chupa de cuero y la camiseta blanca que llevaba debajo, a pesar del calor de ella; él desprendía frio por todo su cuerpo que poco a poco empezó a templarse con el ardor de ella. Él tenía un vientre perfecto, bien pulido por el gimnasio, una tableta de chocolate vamos, que ella devoró en un santiamén, le sacó la verga del pantalón que pedía libertad a gritos y la chupó como si fuera a terminársele tan valiosa piruleta. Cuando él no pudo aguantar más, ella se montó encima y empezó a galoparle, sonreía viendo como él gemía de placer y le tocaba los pechos a ella que se movían de arriba abajo, cuando se hubo cansado de la postura, ella se puso a modo de perro ofreciéndole su trasero que él no dudó en perforar, a ella le encantaba el sexo anal, muchas mujeres no lo disfrutan tanto por el dolor pero a ella eso la volvía loca, la mezcla de dolor y gusto al mismo tiempo la hacían enloquecer. Él continuó un rato, era una maravilla lo que estaba durando, Jesús ya hubiera dado el pistoletazo de salida hacia un buen rato pero Antonio no, era su jovencito follador, su chico malo, la estaba sodomizando de una manera bestial. Ella se separó cuando ya no pudo más y se tumbó bocarriba abierta para que él terminara sobre ella, para su sorpresa el volvió a su sexo y lo lamió de nuevo, ella gimió de placer y cuando ya estaba completamente a punto él la penetró de nuevo y estallaron en un orgasmo increible. Él aún dentro de ella recostó su cabeza en sus pechos y ella acarició su pelo feliz, de seguir teniéndole así fundido con ella. Se besaron, cada beso de él era una descarga de hielo y fuego, como si en su boca hubiera un puñado de nieve y al rato como si estuvieran ardiendo sus labios, aquel contraste la tenía enganchada a él, se revolcaron en aquella cama deseosos de más, querían darse más y más, como si la vida se les fuera con cada beso, hicieron el amor durante toda la noche, al amanecer ella le buscó entre las sábanas, pero al no encontrarle se despertó sobresaltada, sobre la almohada una rosa blanca y una nota ‘’te espero en el parque del bosque del Arroyo Alto a las 22:50’’

ella se extrañó y se estiró en la cama exhausta deseando que llegara la noche de nuevo. Se pasó todo el dia pensando qué ropa ponerse para la ocasión, quería estar guapa y sexy para él, apenas se acordaba de Jesús, el dicho de ‘’la mancha de la mora con otra verde se quita’’ había hecho efecto en ella. Se puso la ropa interior sexy y un mini vestido vaquero que apenas había usado y a ella le encantaba, Jesús decía que iba demasiado provocativa con él y lo tenía en un rincón del armario. Le daba igual sus 33 años, esta vida sólo se vive una vez, se lo puso y punto. A las 22:00 ya estaba en aquel parque, era muy bonito pero algo tenebroso de noche. Vio algunas parejas sentadas en los bancos y de pronto sintió frío, era verano pero aquel lugar era húmedo, supongo que sería porque había un rio cerca. De pronto sintió unas manos rodeándole la cintura por detrás y enseguida supo que era él, no tuvo ni que darse la vuelta cuando le bajó la cremallera delantera del vestido, dejando al aire sus pechos, beso su nuca y su cuello por detrás, mientras le masajeaba en círculos las domingas, su aliento frío era inconfundible, era él, la condujo hasta uno de los bancos sin dejar que ella se diera la vuelta y la apoyó de pie en pompa, contra uno de ellos, le subio el vestido y agachándose empezó a morderle las nalgas y a chuparle toda su entrepierna, se puso de pie y la penetró por detrás, ella no podía evitar gritar de gusto aunque en el parque hubiera gente, no le importaba, al fin le dio la vuelta y ella pudo verle la expresión de malicia que le caracterizaba otra vez, sus ojos ardían de deseo, ella le empujó y le tiro al césped para montarle otra vez, le encantaba saltar sobre su polla dura y verle la cara a la vez, cuando terminaron se quedaron abrazados viendo las estrellas.
- Eres preciosa, llevo mucho tiempo esperándote.
- Ah si? Oye no quiero aguar la fiesta pero esto es sólo sexo o estás conmigo por algo mas?
- Estoy contigo porque me encantas, el sexo sólo es una forma más de quererte.
Eva estaba como en una nube, no podia creer que aquel chico que apenas la conocia podía estar diciéndole aquello.
- Pasaron horas hablando de ellos, de su vida de lo que echaban de menos, de su infancia….mil cosas, ella no podía evitar pensar que había algo extraño en aquel muchacho pero cuando la besaba todas sus dudas se disipaban.
- Vayámonos a vivir juntos, le dijo ella.
- Eso es imposible ahora,.-contestó él.-
- Bueno si no quieres ir deprisa podemos vernos mañana y hacer un viaje juntos o algo.
- Solo puedo verte de noche, Eva.
Extrañada, se levantó y le miró fijamente, de sus ojos azules como el cielo ella vio derramarse 2 lágrimas.
- Antonio me estás asustando, por qué no puedo verte de día, por qué lloras?
- Él se levanto y se fue corriendo sin decirle nada, ella gritó su nombre pero él no se volvió, intentó correr detrás de él pero se perdió entre los árboles.
No entendía nada, se fue hacia la habitación de la pensión triste y sin saber qué hacer, por qué no podia verle que le pasaba?
Apenas pegó ojo, el dia pasaba lentamente y ella decidió buscarle, fue al parque otra vez pero no estaba pasó por el sitio donde le recogió para volver a la ciudad y se quedó petrificada cuando vio aquello en la curva. Paró el coche en el arcén y un dolor agudo e intenso le recorria el pecho cuando vio una corona de flores secas en aquel tramo de la carretera que decía;
‘’Antonio, tus padres y hermanos no te olvidan’’, junto a la corona trozos de hierros y manchas de aceite y sangre en el pavimento. Eva se sentó en el quitamiedos abollado incapaz de moverse, no sabia que pensar, quería creer que aquello era una terrible coincidencia pero todo encajaba, su mirada triste, su frio, su ropa aún sucia con manchas de aceite….
Aturdida se montó en el coche y se fue de nuevo a la habitación, lloró amargamente, todo era tan extraño. A su mente solo venia la mirada dulce de él, su aliento frio en su cuello, su forma de besarla, sus manos cuando le rozaban, el cariño que le proporcionaba nunca nadie se lo habia dado con tanta pasión, el ansia de poseerle de nuevo la invadía, le necesitaba más que a nada en el mundo, sin saberlo ella ya estaba condenada……………………………..para siempre.
Volvió de nuevo al parque aquella noche, no le importaba nada, sólo queria verle, el amor no entiende de la vida ni la muerte, no hay línea que pueda separar dos corazones que se amen aunque estén en diferentes mundos, no hay fuerza ni humana ni sobrehumana que lo destruya cuando éste es fuerte, no hay nada capaz de derribarlo nunca, JAMÁS. Cuando uno ama sin medida nada lo detiene, ni siquiera el miedo, miedo del que ella se deshizo cuando le vio solo, sentado en un banco alejado, rodeado de árboles, abandonado en su soledad. Andó con paso firme y decidido hacia él, se puso delante de él y le dijo:
- Me da igual todo, sólo quiero estar contigo, dime qué tengo que hacer para estar a tu lado siempre y lo haré sin dudar, no me importa nada, solo tu.
Jamás le hubo dicho tal cosa a un hombre, ella misma se sorprendió de su sinceridad.
- Es mejor que te alejes de mi, no quiero hacerte daño, esto me ha tocado a mi solo. Vete, por favor.-ella beso su rostro rodeado de lagrimas y arrodillada le puso la mano en su corazón.-
- No voy a irme, sabes que no lo haré, pregúntale a lo que tienes debajo de tu mano y veras como te contesta lo mismo.
Se fundieron en un abrazo lento y sincero, ambos se querían, el único obstáculo era el fino hilo que separa la vida de la muerte……………….
Caminaron hacia el acantilado, abrazados con las manos entrelazadas se pusieron en el filo de las rocas.
- Estás segura?.-preguntó él.-
Ella asintió con la cabeza y se volvieron a fundir en otro beso interminable.
- Te quiero.-dijo ella.-
Él sonrió y le contestó.
- Yo también te quiero, preciosa.
Saltaron juntos con sus manos unidas y ella cerró los ojos, respiró por última vez el aire salado del mar y su vida la abandonó entre las rocas.

Cuenta la gente de los alrededores que en el parque suele verse de noche una pareja de enamorados correr y besarse entre los árboles, cada noche se aman en cada banco del parque, en cada trozo de arena de la playa, en cada ráfaga de aire de la salina, en cada trozo de jardín, rosas blancas crecieron en todos los rosales, se oyen risas y gemidos cada noche y una inscripción puede verse en la orilla cada mañana;
‘’Siempre juntos’’.
El amor no entiende de barreras…….





Soledad......y Andrés
Es curioso de la forma en que nos comportamos cuando estamos solos, hacemos cosas que nunca nos atreveríamos a hacer delante de nadie, seria demasiado embarazoso o aún peor, conocerían algo muy íntimo de ti, que no debería conocer nadie. Sólo tu.
Eso era lo que le pasaba a Andrés, él solía hablar en silencio, siempre asegurándose de que nadie podía escucharle, había veces que andaba tan sumido en sus profundas conversaciones con su otro yo que ni se percataba que llegaba la hora de dar misa. Era cura. El más joven que había tenido nunca el pueblo. El anterior, D. Manuel que aún seguía dando alguna misa esporádica para enseñar a Andrés, se había jubilado, ya estaba mayor, no había ningún cura más mayor para sucederle, aquel pueblo se estaba despoblando y la gente emigraba a la ciudad.Andrés es un chico tremendamente tímido, su padre murió en la guerra y su madre al poco después de parirle, debido a una enfermedad. Así que se crió entre aquellos muros de la antigua catedral, los monjes lo acogieron y fue enseñado al más puro estilo católico como era costumbre en aquel pueblo. Se pasaba horas en su buhardilla donde tenía todos sus libros, le encantaba leer y soñar despierto, miraba por la ventana donde cada mañana entraba un sol deslumbrante y se distraía con cada murmullo del viento al traspasar la ventana para inundar la habitación, él disfrutaba de su vida monacal, le encantaban los largos paseos por los jardines que daban a la arboleda y podía ser él mismo, D. Manuel prácticamente no le dejaba respirar, era buen hombre pero demasiado cansino, le gustaba mucho mandar y enseñar cuando el hombre inteligente no es el que manda si no el quiere aprender.
Soledad trabajaba limpiando y de vez en cuando iba de voluntaria al monasterio cuando había alguna boda para limpiarlo y se ganaba algo de dinero también, tenía que colaborar con la familia para comer, su padre dejó el campo porque padecía de espalda, tantos años de duro trabajo habían terminado de doblar su columna hasta tal punto que un dia ya no podía dar más de sí y tuvo que dejar de trabajar, ahora hacía cestas de mimbre y demás para ganarse algunas perrillas y su madre limpiaba casas.
En aquel pueblo la religión formaba parte de la vida diaria, era un ritual ir a misa cada domingo y todos se conocían, ni que decir tiene que el sexo era un tema tabú en aquel recóndito lugar. A las chicas se las enseñaba a no dejarse tocar un pelo hasta el sagrado matrimonio y si alguna se dejaba ya era tachada de fresca y blanco de las críticas de todo el pueblo. Si no se casaban y no tenian novio eran llamadas ‘’polletonas’’ y si tenia novios sin casarse ‘’mujeres de braga ancha’’ así que había 2 sencillas opciones:
- Casarse con un completo desconocido y hacer de borrego como el resto aguantando todo lo que había que aguantar.
- No casarse y ser criticada.
Soledad optó por la segunda, nunca tuvo novio, ni tampoco pensamiento de tenerlo, eso era de todos sabido en el pueblo, no le gustaban los garrulos de aquel lugar que pensaban en mujeres como si de ovejas se tratasen y se pasaban las tardes en las tabernas y las mujeres como esclavas sacándole la mugre a la casa, a sus ropas, aguantando relaciones sexuales cual cerdas de cría, haciendo de comer….para eso prefería estar sola. De todos modos lo mejorcito del pueblo se fue a la ciudad, o ya estaban pescados por aquellas que con prisa escogían macho no se les fuera a pasar el arroz.
Una mañana mientras limpiaba las salas del monasterio pues venía gente importante a visitarlo escuchó lo que parecía ser una conversación que más que eso parecía un monólogo;
‘’Don Manuel siempre está mandando cosas, que si esto esta mal, que lo vuelvas a hacer que si no tengo ni idea, parece que no lleva bien lo de que haga yo la misa’’

Soledad pegó en la puerta y Andrés le abrió aún enfurruñado por su conversación, estaba solo y a ella se le escapó una sonrisa, Andrés se puso rojo como un tomate, habían descubierto su pequeño secreto. Salió de la habitación con una expresión de ''tierra trágame'' para dejarla limpiar tranquila. Tocaba hacer misa y con la verguenza había dejado su biblia en la habitación, cuando volvió para recogerla se quedó pasmado en la puerta pues el espectáculo no era para menos, Soledad estaba agachada y de espaldas meneando el trasero al ritmo que limpiaba el polvo y dejaba entrever la liga que sujetaba sus medias bajo el dobladillo de la falda al agacharse, las piernas aunque tapadas por unas medias gruesas no escondían su belleza, largas y con forma. Andrés jamás hubo visto tal cosa, en todos los años que habia pasado en aquel lugar las mujeres que veía normalmente eran de unos 50 años para arriba y todas tapadas hasta los tobillos, aquello desató sus instintos más escondidos, aquellos que nunca le enseñaron porque era pecado estaba ahora delante de sus ojos, nunca sabe uno dónde puede aparecer la tentación....Soledad se percató de una presencia y al darse la vuelta no podía creer lo que estaba viendo, aquel muchacho estaba atontado mirándola con una más que notoria pequeña tienda de campaña en sus bajos a pesar de que sus vestiduras eran pesadas. Andrés salió corriendo sin saber muy bien qué le estaba pasando, porqué aquel sentimiento tan extraño, le dijo a D.Manuel que estaba indispuesto y aquella tarde no dio misa, no se atrevía, no podía quitarse de la cabeza aquella imagen, le venía una y otra vez aquellas piernas, aquella sonrisa, aquel trasero, aquella liga le estaba volviendo loco, tenía que volver a verla pero algo dentro de él sabia que no debía.
A Soledad aquel día no había quien le quitara la sonrisa de la cara, cada vez que se acordaba del zagalillo con su artefacto preparado para la acción y nerviosillo perdío le entraba la carcajada, suerte que no lo vio D. Manuel que si no… No quería admitírselo a su madre pero aquel muchacho no se le quitaba del pensamiento, la miró con una inocencia mezclada con deseo que ninguno del pueblo tenía, aquella que ella buscaba en la mirada de los hombres pero no había encontrado hasta ahora, tenía un diamante en bruto que tenía que pulir........
Acudía cada domingo a misa, sin faltar ni uno, e intentaba ponerse en primera fila para verle mejor, al principio él se ponía nervioso pero con el tiempo empezó a disfrutar la situación, ámbos se miraban con tanta ternura, con tanto amor, tantos deseos reprimidos, cada vez que rozaba los labios de ella para darle la hostia sagrada él se estremecía y ella a veces incluso le había rozado los dedos con su lengua para ponerle aún más nervioso, necesitaba sentirle, necesitaba tocarle de alguna manera, fueron cogiendo confianza sin apenas hablar, sus ojos lo decían todo y a la vez callaban tanto.... Soledad aprovechó una vez que limpiaba de nuevo las estancias del monasterio para dejarle una nota en el despacho que decía:
''Te espero en la capilla de confesiones a las 5 y media''
A Andrés no le cabía el corazón en el pecho de emoción, no podía estar más nervioso, cómo no se le había ocurrido antes?? claro!!, alli podrían hablar tranquilos lejos de las miradas justicieras del pueblo.
Decidió aquel domingo coserse un vestido con unas telas que su madre le guardo para el ajuar que nunca venía, las despolvó y empezó con la tarea, en realidad ella estaba guapa con cualquier cosa, no era mujer de adornos, para ella el mejor abalorio que podía lucir era su sencillez y la limpieza, pero aquel dia estaba inspirada, quería estar guapa para él. Más de uno en el pueblo pensó que buscaba mozo tan guapa y alguno incluso se le pretendió, pero se equivocaban, o al menos no los buscaba a ellos, ella buscaba su pureza aún sin corromper, su mirada de niño, su pequeño monagillo. Ella sabía que lo que estaba intentando hacer no estaba bien, era pecado y todo el mundo la criticaría pero sus pies eran más rápidos que su pensamiento y sin quererlo estaba allí arrodillada, en la capilla de confesiones.....pudo notar la respiración entrecortada de él detrás de la ventana con recuadritos que dejaban entrever lo que era evidente, él estaba allí y ella también, no necesitaban verse, el instinto habla solo, a veces notas la presencia de una persona que te interesa aún incluso en una habitación llena de gente, es algo innato, lo sabes y ya está no hay explicación posible para saberlo. Soledad estaba con ganas de filtrear, en realidad nunca lo había echo antes con un hombre y se le antojaba insinuarse, respiró profundamente y empezó su confesión.
- ave maría purísima ''padre confieso que he pecado''
- si...n si...sin pecado concebido, dime hermana cuál es tu pecado.-Andrés notó que le temblabann las piernas, no sabía muy bien a dónde mirar.
- confieso que desde hace tiempo tengo unos pensamientos muy impuros padre, noto un ardor dentro de mi pecho, es por un chico que ví hace tiempo, no se lo que es el amor padre pero creo que estoy enamorada, solo pienso an él y a veces incluso tengo pensamientos lujuriosos y lascivos, no se si es pecado pero a veces llego a despertarme en medio de la noche y tengo que tocarme para calmarme.... .-Soledad sonreía mientras recitba su confesión, daría cualquier cosa por verle la expresión en ese momento, por besarle esos labios tan carnales, por rozar cada milímetro de su piel.
- Ah..ah, b..bb...bu bueno hija .- dio unos golpecitos en la madera porque D. Manuel se acercaba.-todos tenemos pensamientos pecaminosos, has de rezar 20 padrenuestros y 20 avemarias y ya veras como se pasa todo. -Andrés no podía pensar con claridad, de lo único que tenía ganas era de salir de aquel lugar que le estaba asfixiando y llevársela con él lo mas lejos posible para hacerla suya, para entregarle todo lo que era, para conocer el significado del amor, para aprender lo que nunca le habían explicado, quería conocer el desconocido mundo de los sentimientos pero tenía que disimular porque D. Manuel spodría darse cuenta y podría descubrirse todo. Soledad se levantó y se fue disimuladamente. Andrés la vio alejarse como cuando te arrancan algo querido de tu lado, cuando te separan de algo que necesitas, como cuando tu alma se despega de lo que ansía.
Andrés no pudo dormir aquella noche, para él la religión había sido todo en su vida, todo lo que él era se lo debía a la Iglesia que lo acogió de pequeño y lo arropó y enseñó con su sabiduría y calor, dicen que cuando una persona se enamora se olvida hasta de sí mismo, no responde a otra llamada que no sea la de su corazón, podría un hombre por amor abandonar su religión? podría ser capaz de dar la espalda a todo lo que se le había enseñado y marcharse con lo prohibido para él? estaría condenado de por vida a vivir en la verguenza de su idilio? todas esas incógnitas le perturbaban el sueño, para luego disiparse sus dudas con el pensamiento de ella, siempre ella, su boca, sus piernas, sus manos, sus ojos, su voz, toda ella se postraba delante de él y dejaba su credo y hasta su propia fe, ella era su religión, ella era todo, poco le importaba lo demás, por fin había encontrado un significado a su vida, para él todo lo que había hecho ya había estado marcado y dirigido por otra persona, ahora podría elegir qué era lo que quería hacer, y todo llevaba a una misma dirección.........ella.
Pasaban los dias y cada sábado y domingo Soledad iba a ‘’confesarse’’, de aquella manera fue creciendo su amor cada vez más. Andrés la esperaba siempre ansioso, ambos conversaban por horas y desvelaban sus más intimos pensamientos en la oscuridad de aquel habitáculo siempre con disimulo pues en el pueblo a la vez de polletona la tachaban de beata.
- si ellos supieran, .-le decía a Andrés.-
- mejor que no lo sepan, no podría soportar dejar de verte.-Andrés la miraba con tanta ansia de abrazarlea, de besarla…
Soledad miraba su cara de niño suplicante a través de la puertecilla y sintió que aquello era una locura y un tremendo sentimiento de culpabilidad, ella era 4 años mayor que él, aquel joven era cura, no podía condenarle a perder todo lo que era, aquello tenía que parar. Se levantó pensativa y se fue. No volvió más a la iglesia.

Pasó casi 1 mes y Andrés se empezaba a impacientar, estaría enferma? Por qué no sabía nada de ella? Cómo podía haberle dejado así, sin ninguna explicación? Necesitaba verla, decirle que iba a hablar don D. Manuel, iba a colgar los hábitos, le daba igual lo que le dijera, no le importaba, sólo quería estar con ella e irse lejos de aquel lugar, lejos de miradas indiscretas, lejos de toda acusación posible. Ellos no eran culpables de nada, solo de quererse, era aquello tan grave? Tan impuro?. Una noche Andrés consiguió salir del convento y fue hacia la casa de ella bajo su ventana. Soledad había prácticamente dejado de comer, no dormía y sentía que su vida no tenía sentido, era mala, se sentía culpable, cómo había podido seducir a aquél muchacho? Qué derecho tenía ella de ensuciar con la lujuria aquel niño tan dulce, tan inocente. Quizá no era tan grave, sólo habían hablado, nada más, pero aquello era suficiente para tenerla en vilo noches y noches pensando sólo en él y en cómo ella había corrompido su alma. Su madre le había buscado un hombre para casarse, pero Soledad se dejó, ella sinceramente no tenia ganas de discutir con su madre.
Andrés le tiró un chino a su ventana y ella confusa se asomó y allí estaba él, con su mirada penetrante, esperando una explicación a su desplante.
- Será mejor que te vayas, te van a ver. –dijo Soledad suplicante.-
- No voy a irme sin hablar contigo.
- Vete por favor.
- No voy a irme y lo sabes.

Ante su insistencia, bajó en camisón con tan solo una mantilla tapando sus hombros, solo para decirle que se fuera pero para su sorpresa él la agarró por el brazo y prácticamente la arrastró en silencio hasta la arboleda, allí no los escucharía nadie, enfadado la soltó y le gritó,
- cómo puedes hacerme esto? Por qué no has vuelto? Quieres volverme loco?
- Las cosas no son tan fáciles, debemos dejar de vernos Andrés esto está yendo demasiado lejos, mi madre va a traer mañana a Ramón, quiere que me case con él.
- Cómo?? No voy a dejar que te vayas con nadie, tú no le quieres o…… si? Has estado con el mientras no me veías no?
- Sí.- Soledad mintió.-
- No, no puedo creerte, no puede ser cierto, mírame y dime que ya no me quieres, ¡¡dímelo!!

Dos lágrimas recorrían las mejillas de Soledad y Andrés la abrazó.
- No tienes que mentirme, sé que me quieres, lo sé. – dijo Andrés.-

Se besaron, ninguno sabía cómo besar pero sus lenguas se unieron sin necesidad de explicaciones, se tumbaron bajo aquella encina y se entregaron a los placeres de la carne, exploraron sus cuerpos deseosos de unirse, Andrés le bajó el camisón y bajo la luz de la luna acarició sus pechos, beso su cuello, rozó sus preciosas piernas, ella rozó con la yema de sus dedos cada recóndito lugar del cuerpo de su pequeño hombrecito el cual poseía algo que no era tan pequeño….
Él la penetró arrancando gemidos de ambos en medio de la noche, sus respiraciones entrecortadas se aceleraban más cuando llegaba el ansiado momento, tan solo la luna y aquella encina fue testigo de su amor, durmieron abrazados hasta que antes de despuntar el alba se marcharon, desaparecieron, se fueron de aquel lugar. Nadie supo de ellos, se habían fugado, algunos dicen que creyeron ver a una chica vestida de monja con unas puntillas blancas de camisón que sobresalían de los bajos de la toga y a un monaguillo coger el autobús hacia Soria………….











Gente engreída...
Nunca he podido entender por qué hay gente que es arrogante y engreída, hay clientes que llegan a la oficina donde trabajo con una prepotencia enorme, se creen que porque estemos trabajando o nos paguen somos algo a lo que se le pueda patear o hablar como si de una mierda se tratara, yo hay veces que me desmoralizo. Tengo montones de clientes extranjeros que se creen que todo el mundo tiene que hablar inglés perfectamente sino eres una inútil y te miran con desprecio como diciendo ‘’esta no se entera de nada’’ y luego ellos llevan años viviendo en España y no se han molestado en aprender el idioma, balbucean alguna estúpida frase tipo indio como ‘’Tiempo España mucho bueno’’ o ‘’grachia señorita mucho amable’’ ‘’yo seguro casa en pero no queria se cambiar..’’ y adivina tu lo que quiere decir, y así un largo etcétera y encima quieren que les hagas la ola porque han hecho mucho esfuerzo los pobres. Que asco, ahora mismo acaba de llegar una señora quejándose de que su seguro es una porquería que no cubre nada, yo encima trabajo haciendo seguros también pero creo firmemente que son una pérdida de dinero, tengo el seguro del coche y porque es obligatorio que si no…. lo malo es que estoy completamente de acuerdo con ella pero no puedo darle la razón a la mujer, está mi jefe delante y tengo que callar. En fin, tiene uno que aguantar lo que no está escrito, pero supongo que todos los trabajos serán igual, siempre hay que aguantar algo. Pero ya no es sólo en el trabajo, hay amistades por llamarlo de alguna manera que te hacen sentir mal, te sientes inferior, yo he tenido amigas que me han restregado hasta la saciedad delante de amigos /as la barriga plana que tienen, el buen cuerpo, como se maquillan (yo no se maquillarme, creo que una cara limpia y sonrosada es mas natural aunque a veces el maquillaje también te resalta el rostro) la ropa que le sienta bien….y yo había veces que pasaba porque esas cosas no me preocupan, me importa más divertirme de otra manera que estar todo el día preocupara por mi aspecto físico pero otras veces a su lado me hacían sentir como una mierda coño, a mi también me quedan estupendamente algunas ropas, tengo un cuerpo normal y punto pero tampoco es plan de ir por ahí pregonando todas mis virtudes, para mi eso es típico de gente que quiere llamar la atención porque luego están huecas por dentro, son personas inseguras de sí mismas y buscan la aprobación de los demás para sentirse bien, son demasiado superficiales para mi. A mi sinceramente me encanta la gente que se ríe, que es generosa, amigable, que tiene un buen sentido del humor, que es desinhibida, que es picarona, que no le importa demasiado lo que piensen los demás, que habla de las cosas sin complejos, que se fije en lo que tienes dentro no sólo en la fachada, no sé, tan difícil es encontrar gente así? A esas amigas gracias a Dios las dejé, con el tiempo me fui separando porque no soy persona que le guste discutir y poco a poco me separé. De todas formas, el trabajo aísla demasiado, ya no tienes el tiempo libre que tenias antes cuando por ejemplo ibas al instituto, ahora tienes una obligación que atender. En fin, llevo un rato quejándome y me gustaría oir otras quejas, así compartimos nuestras penas, y a vosotros que os molesta?
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