Tercera parte
Llegaron a la casa de ella y cuando Claudia sintió que el coche estaba frenando se apartó rápidamente de Gabi y salió del coche, estaba algo mareada y avergonzada por el conductor del taxi, seguro que lo había visto todo. Mientras Gabi pagaba al conductor que no dejaba de sonreir, Claudia se giró hacia su casa, mirando por si veía alguna luz encendida, abrazándose a si misma pues le había entrado frío, aún tenía en su boca el sabor de su sexo, escuchó cerrarse la puerta del taxi y él la abrazó por detrás, volvió el calor a su cuerpo, ese que él irradiaba siempre. Le beso el cuello hasta darle la vuelta y empezaron a besarse en medio de la calle, sus manos grandes cubrían los cachetes de su trasero y la levantaba hasta que sus sexos se rozaban por encima de la ropa, a Claudia le encantaba aquello, que él la dominara levantándola como una muñeca, se adaptaba a su cintura con facilidad,- Nos pueden ver, vámonos.-sugirió Claudia.-
Se fueron hacia la parte de atrás del jardín de la casa de ella, donde estaban las tumbonas y la sentó en una de ellas, levantó su falda aún más si cabía y empezó a lamerla suavemente, como si de un caramelo se tratara él chupaba su clítoris extremadamente mojado por la excitación, ella intentó desesperadamente que él la penetrara pero él subió dulcemente lamiendo sus pechos y le susurró al oído:
- Ahora no es el momento nena, estamos borrachos.-él sonreía algo torpe.-estaba colocado aún a pesar del baño frío y ella aún notaba algo de mareo por los cubatas, había mezclado bebidas y eso seguro le costaría un buen resacón. Con sus dedos la hizo llegar al orgasmo, y mientras ella se estremecía él la miraba con pasión, sonriendo al ver cómo ella se retorcía, se fundieron en un largo beso mientras ella le bajaba los pantalones para terminar lo que había empezado en el taxi, Gabi se dejó caer en la hamaca de al lado mareado también pero disfrutando del momento como si fuera un sueño, parecía que el alcohol les había estimulado de tal manera que no parecía que nunca habían masturbado a nadie, era su primera vez aunque cada uno de ellos ya se habría satisfecho en solitario atendiendo a sus necesidades. Claudia lamió cada centímetro de sus testículos como si fueran helados de bola, se los metía en la boca, los mecía con su lengua, luego los masajeaba con las manos, luego iba directa a su capullo, le estaba volviendo loco, hasta que se corrió rápidamente porque estaba más que excitado y su tasa de alcohol hizo efecto en él, se abrazaron tumbados en la hamaca y permanecieron allí casi hasta el amanecer, mirándose y acariciándose, ella parecía que estaba en una nube, rodeada de sus brazos mirando las estrellas, escuchando su respiración, estaba embriagada de su perfume y en esos momentos se sentía la persona mas feliz del mundo.
Las luces del baño se encendieron y se levantaron sobresaltados por si la madre de Claudia los veía. Claudia se despidió de Gabi con un beso corto y entró rápidamente a su casa. Gabi se dirigió a la suya, que no estaba muy lejos, caminando en la noche, pensando en todo lo que había pasado, en los besos, caricias y el sentimiento que él había estado escondiendo desde que eran niños. Sí, el también estaba enamorado de ella, Desde aquel primer beso que se dieron de niños, pero había intentado por todos los medios evitarla, separarse de ella para que no creciera su amor, para que pareciera que todo se había apagado aunque por dentro la llama se encedía y echaba chispas por todas partes cuando la veía, cuando miraba su pelo, su sonrisa, sus manos al cogerle el bolígrafo mientras hacían los deberes, sus piernas cuando le rodeaban peleándose y sus ojos que emitían un rayo de luz que le atravesaba el pecho cuando la miraba. Se estuvo reprimiendo durante casi 2 años pero ya no podía más, por más que intentó no podía olvidarla, los besos de otras chicas eran insípidos comparados con los de ella, otros labios eran fríos, otras manos secas, otras piernas sin la misma forma, otros ojos vacíos y otras sonrisas estudiadas y frívolas. Nadie podía compararse a ella, pero ella no podría ser nunca para él, son familia, ¿qué pensarían sus padres? ¿cómo se lo tomarían? Las dudas le martilleaban la cabeza y por fin llegó a casa, sólo quería dormir, y nada más.
Al día siguiente, ya serían casi la una de la tarde cuando una maravillosa sorpresa le despertó, era ella, él creía que estaba soñando.
- Buenos días dormilón! .-dijo ella dándole un sonoro beso en la mejilla.-Tus padres se han ido a Málaga a mirar muebles para cambiar la cocina, mi madre se ha ido con ellos, no creo que vengan hasta esta noche casi, así que levántate que vamos a comprar algo de comer, vamos!!
- Él se restregó los ojos sin creer todavía que ella estuviera allí y la miraba mientras ella intentaba recogerle el cuarto que estaba echo un asco.
- Pero que cerdo que eres, mira como lo tienes todo!!
El se levantó medio adormilado para ir al servicio a mear mientras casi se cae enredándose en unos pantalones que había en el suelo, ella se descojonaba de ver lo torpe que estaba por las mañanas, estaba buenísimo cuando se despertaba, asi sólo con los calzoncillos puestos. Cuando salió del baño y entró de nuevo en la habitación la cogió en brazos y la llevó a la cama sin dejarla terminar lo que estaba haciendo.
- Pero Gabi mira como lo tienes todo!! Bájame!!
- Déjate ya de tonterias y vente a dormir un poquito conmigo.
- Pero si son casi las do….-Gabi la calló dándole un beso y la recostó en su cama, sin dejarla hablar le puso la mano en la boca mientras la quitaba los short y empezaba a comerle todo, ella no esperaba tanta pasión matutina y se dejó llevar, en realidad lo hacía de maravilla, parecía conocer sus puntos débiles, cuando notaba que iba a correrse no le dejó que siguiera y le apartó mientras le agarraba la polla para metérsela en la boca, sabía cómo le gustaba a él por el movimiento de sus manos, cuando le gustaba él la acariciaba la cabeza presionándola suavemente para que se la tragara, y cuando estaba a punto de estallar le temblaba el capullo, así que cuando estaba a punto ella se apartó y se levantó para ir hasta su boca.
- Házmelo.-le susurró ella.
- ¿Estás segura?.-preguntó él sin saber si debería.
- Ajá, - le dijo ella pasándole la nariz por su mejilla y lamiéndole el lóbulo de la oreja, esto fue determinante para que él la pusiera debajo y lentamente empezara a penetrarla, era la primera vez para los dos y estaban bastante nerviosos, poco a poco fue empujando rompiéndole el himen hasta que al final lo traspasó, pudo notarlo por el gemido de dolor de ella, él la besaba por todas partes, para aliviarla un poco, le besaba los pechos, el cuello, entrelazaba las manos mientras seguía penetrándola una y otra vez.
- ¿Quieres que siga nena?.-le preguntó cuando vio gestos de molestias en ella.-
- Si, no pares.-Aunque estaba excitaba e intentaba relajarse no podía evitar que cada vez que él entrara le molestara un poco, al fin y al cabo le había roto un trozo de piel y eso dolía, aunque él fuera cariñoso y la mirara con esos ojos brillantes y llenos de pasión cada vez que se fundía con su cuerpo. Al final él llegó al orgasmo mientras agarraba con más fuerza las manos de ella y exhausto se dejo caer a su lado mientras se quitaba el condón. Ella se levantó porque estaba manchada de sangre, se fue al baño para limpiarse, cuando volvió él estaba esperándola expectante, para ver si le había echo mucho daño.
- ¿Cómo estas? ¿Te duele?.-le decía él mientras la arropaba con la sábana y la abrazaba besándole el hombro.
- Sólo un poco, te has portado bien, -sonreía ella-, me siento como hueca Gabi, parece que me han clavado un cuchillo ahí, has abierto la tapa como lo de la mayonesa!
- Serás exagerá, -decía él- ni que tuviera un perforador como el ‘’Black and Decker’’
- Deberías hacer el programa este de bricomanía ‘’como perforar un coño en 10 minutos’’, jajajaj, los hombres lo tenéis más fácil, empujar y ya está.
- Oye que a mi también me duele el capullo eh? Que como está cerrao me ha echado todo el pellejo pa’ tras y eso también duele.
- Anda, anda, no te quejes que aquí la lesionada soy yo eh? Enga ahora me tienes que dar mimitos para que se me quite.
- Que tonta eres! –le decía mientras la besaba y le acariciaba los pechos.
Estuvieron un rato así mientras la luz que entraba por la ventana se hacía más intensa y ya se levantaron para comer algo. Gabi se quedaba mirándola mientras ella se anudaba la sábana al cuerpo y buscaba algo para ponerse, la luz que entraba le daba más brillo a su cara y por unos momentos parecía una ninfa de esas que salían en los cuentos de hadas.
- Eres preciosa nena.
Claudia sonrió y le beso. Él no quería separarse de ella y la abrazaba fuerte para que no se fuera. Él se levantó dejándola acostada y se fue a llamar por teléfono para pedir unas pizzas. Cuando volvió ella estaba medio adormilada, se la veía tan feliz así, desearía que esa imagen no se le olvidara nunca, que pudiera repetirla cada día, despertarse y encontrarse con ella así, siempre. Se acostó a su lado y puso la tele de su cuarto, estuvieron viendo los simpsons hasta que ella se despertó y se volvió hacia él:
- Me siento culpable, nene, no quiero ni pensar lo que me diría mi madre si se entera.
- Intentaremos que no lo noten.
- No se, se me da muy mal mentir, mi madre seguro que lo notará tarde o temprano, además me siento mal porque estoy como traicionándola.
- Si queremos estar juntos tenemos que aguantar así, hasta que por lo menos cumplamos 18.
- Todo esto me da mucha vergüenza, aunque tenga 18 o lo que sea a nuestra familia le va a sentar fatal.
- Eso será solo al principio, ya veras como luego se les pasará y lo verán como algo normal.
- Ojalá tengas razón-suspiraba ella que se abrazaba a él mientras aspiraba su olor que la volvía loca.-empezaron a besarse otra vez, cada beso era más dulce, más pausado, mas sensual, sus bocas se adaptaban perfectamente y sus manos se adherían a la piel del otro como si fueran imanes transmitiéndose el calor que habían guardado tanto tiempo, se vieron interrumpidos por el timbre, debía ser el pizzero, Gabi se puso unos pantalones cortos y fue a abrir, para su sorpresa no era el pizzero el que estaba al otro lado de la puerta……………………