Susana
Susana era una chica reservada, nunca hablaba algo más allá de lo estrictamente profesional, se deslizaba por los pasillos casi flotando, siempre con el mínimo ruido sin llamar la atención, trabajaba en los archivos de una multinacional, aquellos eran sus dominios, sola en los grandes almacenes de miles y miles de documentos por expreso deseo de ella, en parte le gustaba, así no tenia que cruzarse con las víboras del sector 3 de comercial que siempre la estaban criticando e incomodándola con sus comentarios, Susana tenía un mote, ‘’la autista’’ ella lo sabía y le daba igual.
Joaquín era el director del departamento de contabilidad, conseguir este puesto le había supuesto un gran esfuerzo trabajando horas extra y su matrimonio, las largas horas interminables que su mujer había esperado con la cena fría en el salón con velas y rosas acabaron con un papel de divorcio encima de su mesa. Joaquín se derrumbó, se vino abajo, entendió entonces que el amor es como una flor que hay que regarse cada dia y el la dejó secar a golpe de billetera con regalos materiales que no llenaban el corazón de su hastiada mujer. Llegaba tarde, no comía bien ni se arreglaba y más bien parecía una sombra ambulante. Uno de aquellos días amargos no pudo más, quería y necesitaba estar solo, no aguantaba el aire cargado de aquel lugar, decidió ir a un lugar donde pudiera estar solo, desahogarse de una vez, por alguna razón decidió bajar al archivo, allí podría estar solo, entró, se cercionó de su soledad se dejó caer en el suelo llorando amargamente, las lágrimas recorrían sus pómulos, labios y pronto mojaron su camisa, todo lo veía borroso, así era como el quería ver la vida en ese momento, le asustaba ver las cosas con nitidez, era demasiado cruel, demasiado duro para él. De pronto una figura casi etérea salió de la nada y le acarició las manos, las apretó con fuerza y le abrazó, un abrazo que le llenó de paz, cálido, suave, tenía su cabeza contra el pecho de aquella maravillosa mujer, unos senos suaves con piel de tercipelo, como impoluta, virginal, unos senos turgentes y firmes que aguantaban su húmedo rostro con una fragancia a jazmin que le envolvió, quiso que ese abrazo fuera eterno, de repente se abrió la puerta del archivo y la misteriosa chica se esfumó, arrancándole ese abrazo que el tanto necesitaba, la buscó con los brazos en el aire pero no podía ver muy bien, con el llanto se le había caido una lentilla,
¿Que haces ahí tirado Joaquín? – era Dori, una de las arpías del sector de ventas-
Nada, es que me he mareado y se me ha caido una lentilla, estoy intentando buscarla.
Anda ven que te ayude a levantarte- que diferencia el tacto de una mujer a otra, pensó, el olor no era tan dulce como el de jazmín, este apestaba a perfume caro del que probablemente sólo importaba la marca, piel basta y áspera disfrazada de suavidad por cremas anti-age con mil provitaminas inútiles que poco pueden hacer ya para luchar contra el paso del tiempo-
Oye Joaquín, se que últimamente estás algo depre, no se quiza yo podría echarte una mano -una mano al cuello no? Penso Joaquín, a Dori le hubiera encantado que fuera su hermano el que hubiera sido director y no él, para ello uso desafortunadas artimañas que de nada le sirvieron para emborronar su valía como trabajador-
No se podríamos quedar para tomar algo, para eso están los amigos no?- amigos? Cómo se puede ser amigo de semejante bicharraco? Penso-
Oye Dori, lo siento pero ahora no estoy de humor- en realidad no quiero verte la cara y estoy deseando que te vayas, penso-
Por cierto hay alguien aquí trabajando en el archivo?
Quién la autista? Esa está mal de la cabeza, la tia ni saluda, pasa corriendo todas las mañanas, se cree que nos la vamos a comer
Autista? Porqué? - Oye la gente tiene nombre sabes? pequeña imbecil podria ser el tuyo- penso
No se es que nunca habla ni parece oir que nos cachondeamos de ella, en fin oye, lo de la copa sigue en pie, si quieres podemos quedar luego en la cantina….-Dori se acercó sinuosamente y Joaquín sintió nauseas, echando un pie para atrás abrió la puerta para escapar de allí, estaba enfadado, ella le había interrumpido aquel abrazo y solo queria que se esfumara, que desapareciera para poder buscar a la chica del seno suave y lejos de irse parecía como si le estuviera observando-
Perdona Dori, tengo prisa, luego nos vemos, me voy a casa estoy algo mareado, la lentilla…
Quieres que te lleve?-aguantando la puerta en un ultimo esfuerzo para que el no se fuera, mira que insiste es que no se da cuenta que me repugna? Que pesadilla por dios, penso-
No gracias…adios.
Se escondió dentro de un despacho esperando a que se fuera para poder entrar otra vez pero la tía no salía, increíble, no se iba, quiso entrar para ver porqué tardaba tanto pero le pareció que podría sospechar algo, así que se fue, intentaría volver mas tarde.
Aquella misma tarde volvió pero la chica no estaba, preguntó a sus compañeros intentando no parecer ansioso pero ninguno sabía nada de ella, pasaba horas esperandola en el archivo pero no aparecía, allí podía oler su perfume, jazmin por todo el archivo, indudablemente era ella la que rodeaba el ambiente de aquel lugar. Creyó volverse loco ed esperar en aquel lugar, mirando insistentemente la puerta a ver si se abria y aparecía ella, siempre ella, tenía obsesión, mientras su mesa con montañas de papeles que no quería ni podía atender, era increíble pero Joaquin estaba descuidando su trabajo, en realidad se estaba escondiendo, Dori se había traido a una amiguita y no hacían más que cuchichear con risitas e ir a su despacho a preguntarle que cómo le iba, que tal estaba…. Estaba harto. Un día estalló, no pudo más.
Joaquín en serio, estás bien? Desde lo de tu mujer estás algo raro, un fracaso matrimonial no es el fin del mundo y yo quiero ayudarte, anda cuentame tus cosas, necesitas desahogarte vamos.
Te gusta regocijarte en las desgracias de los demás verdad? Estás disfrutando de lo lindo, que quieres que te cuente? Mi vida? a mi el rollito de amiguita que te quieres traer me la suda así que ya estás moviendo el culo y saliendo de mi despacho que aunque te mueras de ganas no es tuyo ES MIO, y no quiero verte aquí, si quieres saber como estoy envíame un fax que ya me encargaré de meterlo en la trituradora tan pronto como lo reciba así que dejame en paz de una puñetera vez!
No te creas que esto es tuyo chavalín, a los tontitos como tu yo me los meriendo, es cuestión de tiempo que te llamen la atención y yo seré la encargada de que Don Jesús vea la montaña de trabajo que tienes en la mesa. Chao fracasado.
Maldita furcia –penso-
Sin decir nada Joaquín cerró la puerta y llamó al despacho de recursos humanos, pregunto por la chica del archivo, si estaba de baja o algo, se invento la excusa de que necesitaba unos papeles,
Está de baja por enfermedad, pero se incorporará mañana.
Ah! Muchas gracias.
La sonrisa apareció de nuevo en sus labios, mañana podría verla por fin!
Llegó el primero a la oficina, abría a las 10 de la mañana y eran las 8:00 pero le daba igual, no había podido dormir y pensó mejor esperarla allí, se había duchado y perfumado a conciencia, y la esperó como un niño espera el día de reyes, al cabo de unos minutos al fin la puerta se abrió, el olor a jazmin volvió a inundar la estancia, era ella! Pelo rubio largo, cuerpo menudo y delgado con sutiles curvas, porte y elegancia en sus pasos, tez blanca y una cara hermosa y tímida se asustó al verle, que hace usted aquí? El embobado se acercaba torpemente y en ese momento quiso que le tragara la tierra, eh..solo venia a… a .. queria e..pedirle disculpas por lo del otro día, no sabia que hubiera nadie y yo….
No se preocupe, todos necesitamos llorar de vez en cuando, quiere una manzanilla? Tiene mala cara.
Eh….si… por favor.
Se sentó viendo como le ponía el vaso delicadamente en la mesa con agua caliente, era perfecta, todo en ella rozaba la perfección.
Yo pasaba por un mal momento y necesitaba estar solo, es difícil aquí con tanta gente…
No tiene que darme explicaciones yo no soy nadie para juzgarle.
De repente el notó como ella se estremecía y bajaba la mirada al darle el vaso con la manzanilla, al agacharse vió sus senos erectos a traves del pequeño escote, el mismo se enrojeció al notar su propia erección, le rozó las manos al darle el vaso y él no pudo soportar más y la besó, no le importaba nada, ansiaba y deseaba hacerlo y lo hizo sin mas, un beso húmedo y…….correspondido, el estaba demasiado necesitado de amor y solo ella podría dárselo, la levantó y la sentó en la mesa, la besó apasionadamente, toda ella era como un dulce que estaba ávido de devorar, le succionó los pezones, casi desgarrandole la blusa y ella se dejaba hacer, como una muñeca se abrió de piernas y se tumbó en la mesa, él recorrio todo su cuerpo con su lengua, no quedó un trozo de piel sin su saliva, quería llenarla de él, como ella le había llenado de ella con su perfume, era increíble como su piel parecia de seda, el sabor de su sexo era indescriptible, jugos salían de todos los recovecos de su vagina y el la penetró, con cierto miedo porque era tan delicada que aguantaba como una flor aguanta el viento a sus embestidas, ella gemía con un tono de voz tan seductor que le estaba volviendo loco, quería darle más y más, la levantó y la apoyó contra la pared, ella apretó con sus piernas las nalgas de él y le besaba con tanta pasion y dulzura a la vez que el no pudo más y tuvo el orgasmo más increíble de su vida, ella le besaba como si quisiera dejarle sin una gota de saliva, quería llenarse más de él, y el quería darle más. De repente se abrió la puerta y pudieron ver por un hueco de la estantería que era la misma de siempre, la que se empeñaba en romperles el encanto, siempre ella, Dori.
Tu imbécil, ¿Dónde coño estás? Hace rato que te espero en mi despacho, tienes que terminarme los informes de ventas, venga joder que no tengo todo el día, Don Jesús viene y no he terminado ‘’’mi trabajo’’’!!!!
Joaquín miró a Susana extrañado, ella triste miró al suelo.
Sera gilipollas la subnormal esta, todavía no ha llegado la tia! Desde que está de baja me va a dar algo, no tengo ni puñetera idea de este trabajo de mierda, uf como la vea me la como!
Salió dando un portazo, ellos rápidos se vistieron y cuando se disponían a salir corriendo de allí escucharon a Dori tras la puerta.- Pues ya ves, Ana, la inútil esta de la autista que no ha llegado y como don Jesús vea que no he ‘’hecho’’ nada….
Decidieron salir por la ventana, Susana tenía la blusa rota y Joaquín todo despeluchado no se atrevia a salir con semejante guardián esperando fuera ávida de cotilleos.
Como pudieron saltaron y dieron al jardín trasero, corriendo Joaquín cogió su coche y se fueron a su apartamento, cuando estaban a salvo él le preguntó que quiso decir Dori con aquello del informe. Ella avergonzada no sabia a dónde mirar, suspirando le dijo que llevaba años así, haciéndole el trabajo a Dori, la amenazaba con que si no lo hacía hablaria con Don Jesús ya que ella tenia mucho contacto con él y la echaría, y así ha estado cerca de 5 años. No puedo creérmelo, cómo se ha aprovechado de ti esa maldita arpía. Esto no puede quedar así, lo pagará caro- la abrazó y beso con tanta ternura que quería estar siempre así, protegiéndola, terminaron haciendo de nuevo el amor…….y no sería la última vez, ambos sabían que desde aquel primer abrazo en el archivo sus corazones se habían unido para no separarse jamás.
Al cabo de unos días sobre la mesa de Dori Don Jesús plantó los papeles de despido ‘’por incompetencia profesional y acoso y maltrato a sus compañeros’’, sobre la mesa diskettes con archivos de todos los trabajos que Susana hizo por ella durante los últimos 5 años, una certificación de falsificación de titulo ciencias empresariales por la universidad de Teatinos en Málaga, además de grabaciones con amenazas que nunca se atrevió a utilizar hasta que conoció a Joaquín.
La venganza es un plato que se come frío lo malo es que tardan mucho en servirlo.