Una de las razones principales por las que las historias sobre un determinado individuo son interesantes se deben a las situaciones cotidianas, y no tanto, que se le presentan, en donde tiene que tomar decisiones, que por otro lado, sorprendan o no, deben suponer un aliciente en lo que se esta contando. El otro aspecto esencial, se puede decir que son los hechos fortuitos, de los que no tiene control, que afectan al personaje.
Hoy nos centramos en el primer aspecto. Siguiendo la temática del mes de marzo sobre personajes con caracter, haremos un breve pero significativo recorrido, por determinadas situaciones en las que había que tomar decisiones. Ya puestos, cada uno después que diga que es lo que haría en cada caso.
Para que esto sea interesante, prescindamos de decisiones tipo, sobre que calcetines me voy a poner hoy.
Decisiones que se obligan a tomar.
El caso más significativo, en una escena sobrecogedora, en La Decisión de Sophie, donde Meryl Street se ve obligada a escoger a uno de sus hijos para que sobreviva en un campo de concentración.
http://es.youtube.com/watch?v=ZEyIIRjkyaI

Decisiones que cambian una vida.
El personaje de Kevin Costner, en Bailando con lobos, sufre una de esas depresiones que le hacen replantearse su propia existencia, y decide solicitar el translado a la frontera, que como él dice, quiere ver antes de que desaparezca. Algo que condiciona su vida y da lugar a la historia sobre la colonización india que se nos presenta después.
http://es.youtube.com/watch?v=zMOQORiWn80
Decisiones movidas por la pasión.
Benjamin, interpretado por Dustin Hoffman, en El graduado, tiene la opción de no involucrarse con la señora Robinson y no arriesgar la estabilidad existente en su familia, pues es la mujer del socio de su padre. Aceptar tentadora oferta es lo que hace interesante la vida de Benjamin, y le trae sus alegrias, pero las consecuencias posteriores son las que hacen que su decisión no fuera la más adecuada.
Decisiones por amor.
El caso más famoso es la decisión de Rick en Casablanca, donde renuncia a su amor, por la causa de los aliados. Quizás debio consultar a Ingrid Bergman pero iba a quedar un poco calzonazos. Mejor asi, Bogard.
http://es.youtube.com/watch?v=pa-dGYjSq5k

Decisiones condicionadas.
Tomar decisiones porque no hay alternativa para el que las toman es un recurso muy recurrido cuando se pone en valor la dignidad y fortaleza del que decide. Rompehuesos, con Burt Reynolds, le ponen en la disyuntiva de que si no provoca la derrota de su equipo de futbol recibirá un correctivo por parte de la autoridad. Debe decidir entre su propio bien y el de sus compañeros. Lo normal en estos casos es que siempre escoja la decisión egoista, se arrepienta después, enmende el lio, y si hay tiempo, se salve del correctivo por desobedecer.
Decisiones por el sacrificio.
En Evasión o victoria deben decidir en los vestuarios, justo en el descanso del partido con los alemanes, si se quedan para intentar dar la vuelta al partido, o se largan y consiguen la libertad. Con Pele lesionado, Stallone de portero y Michael Caine con sus añitos para jugar al futbol se quedarón, y le echarón un par. Bien hecho, chavales. Ahí se ganó la guerra.
Decisiones entre dos amores.
Pues de esos hay unos cuantos, donde el o la protagonista se tienen que quedar con uno. No vale quedarse con dos como hacia la mujer de La leyenda de la ciudad sin nombre. Tiene que hacer como Clark Gable en Mogambo y escoger a Ava Gardner o a Grace Kelly. Como ambas estaban muy buenas, se cogió a la soltera, que da menos morbo, pero Gable, aunque sinvergüenza es un tio legal, y no quiso romper un matrimonio.

Decisiones al azar.
Cuanta carga supone tomar decisiones que pueden condicionar tantas cosas, asi que lo mejor es echarlo a suertes y aceptar el destino que la fortuna ha traido. Asi el bueno de Ben Affleick le toco la paja más corta, y en vez de pagar las copas, le tocaba quedarse a morir en un meteorito, para explosionarle y salvar a la humanidad. Y eso no lo decide nadie, no hay cargo de conciencia. Pero las pelis necesitan de decisiones que hacen grande a los que las toman, y ahí esta Bruce Willis, como heroe permanente. Por cierto, la peli es Armaggedon, por si quedaba alguna duda.
Y ahora a decidir que harias vosotros en cada caso. No es fácil en muchos casos, por eso tiene tanta enjundia estas películas, y por eso a nadie nos gustaría que se nos presentará este tipo de disyuntivas. ¿Os quedarias para terminar un partido con los alemanes? ¿Rechazarias la oferta de una señora como Ann Bancrof en aquellos tiempos?
La decisión es sólo tuya.