Coindiendo con la presencia en cartel de Sweeney Todd, el barbero diabólico de la calle Fleet, haré un repaso a las colaboraciones del director con sus dos actores fetiches. Tim Burton ha basado muchas de sus obras en el carisma y capacidad de transformación de Johnny Depp y Helena Bonham Carter, amigo y esposa, respectivamente.
Siguiendo el orden cronológico nos remontamos a 1990 para encontrar la primera película de Tim Burton con Depp. Eduardo manostijeras era una fábula moderna, con el estilo oscuro del director, sobre un joven con tijeras en vez de manos, que tiene que adaptarse a la vida pública tras estar recluido en un castillo toda su vida. Depp nos regaló un personaje tierno, bondadoso, a la vez que incomprendido y talentoso. La historia de amor con el personaje de Winona Ryder completaban los elementos necesarios para ofrecer una imagen poética del personaje.

Cuatro años después se reunierón para rendir homenaje a Ed Wood en la película homonima sobre la vida del director. Sus motivaciones y ambiciones, y la mirada sarcástica, no carente de reconocimiento a su figura, de su ineptitud e incluso sus fetiches personales. Depp nos da la visión del optimismo, y la obcecación por amor al cine, en una ambientación que mimetizaba la estética de las películas de serie B que afrontaba Wood, inclusive el sugerente blanco y negro.
La tercera, ya en 1999, recupera motivos góticos, que sin duda se han convertido en seña de identidad de las colaboraciones de estos tres personajes. Sleepy Hollow aborda una historia con carácter de leyenda sobre un jinete sin cabeza que aterrorizaba a una población. Depp esta vez es un singular investigador, que debe indagar en el mito. El terror, la fantasia y el misterio entrelazan esta historia que evoluciona, como toda películas de detectives, hacia una conclusión lógica.

La primera colaboración con Bonham Carter se trataba de un encargo, El planeta de los simios, en el trabajo más impersonal del director, buscando una adaptación moderna de aquella que hizo popular Charlton Heston, que aqui hace un cameo como simio. El papel de Helena Boham Carter también era de simio, dificultando su reconocimiento en pantalla.
La novia cadaver suponia una recuperación de las técnicas de animación de Pesadilla antes de navidad, asi como del humor negro y la estética perversa de Burton, sobre la vida y la muerte, que ya nos anticipo en Bittlejuice. Suponia la primera película en la que coincidian los tres, donde Johnny Depp y Helena Bonham Carter ponian las voces a los protagonistas.
Big Fish no abandona la estética gótico fantasiosa, pero esta vez lo hace buscando un contraste de dos mundos diferentes. El primero, convencional, una historia entre un padre y un hijo, en el ocaso del primero. La segunda los recuerdos adulterados del padre, donde su vida cobra especial interés. Bonham Carter, en un doble papel, es uno de esos personajes entre la realidad y la ficción, que condiciona al espectador a comprender el juego que produce los recuerdos del protagonista.
Los tres de nuevo juntos en una revisión de un clásico. Charlie y la fábrica de chocolate, aprovechaba los recursos digitales para contar lo que en su dia contó la peli con Gene Wilder, sobre unos niños que visitan una fábrica de chocolate. Billy Wonka es interpretado por Depp, aportándole rasgos de la personalidad de Michael Jackson, en una caracterización del maquillaje, que recordaba al cantante. Bonham Carter, vuelve a tener un personaje secundario, como madre del niño protagonista.

Por último, la última y ya mencionada, Sweeney Todd, el barbero diabóloco de la calle Fleet. Para aquellos que no la hayan visto, quiero tranquilizarles, ya que no desvelare nada esencial de la trama. Se trata de una especie de revisión de manostijeras, acentuando su lado oscuro, con la coincidencia formal de las tijeras, y las cuchillas del barbero, como elementos que complementan su caracter. Recopilación de elementos anteriores como el goticismo, el terror y la fábula, y la presentación de Depp y Bonham Carter, ambos como principales, con un carácter tremendamente singular acorde con el ambiente de la película. La aportación más significativa es el tono musical, basado en la contundencia de instrumentos como el órgano tradicional.
Ahí queda este breve repaso a este terceto, que como veis se han prodigado en colaboraciones juntos. Ahora a comentar vuestras favoritas, el papel más singular de Depp y que os parece Bonham Carter como musa del gótico más sugerente, de un genio llamado Tim Burton.